EDITORIAL

DEL ABOGADO AMIGO

Lic. Luis Torre

Gran Apasionado del Derecho. Considera que los valores morales son el pilar del respeto entre los ciudadanos.

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La bipolaridad de MORENA

En las pasadas semanas y en los últimos días, son cada vez más fuertes las críticas de algunos “intelectuales” y de diversos analistas políticos sobre el presidente de la república electo.

No coincido con la intensidad con la que lo hacen, porque considero que deberían centrar gran parte de su atención y de su crítica en Peña Nieto, que, tiene meses de vacaciones. 

Pero, sí coincido con ellos en lo sustantivo: la vaguedad de sus posicionamientos y la ligereza de sus posturas en torno a temas torales, estimo, sí deben preocuparnos. 

Y aunque hay muchos botones que oprimir para muestra, desde la desmilitarización del país que según él abanderaba, así como el tema del aeropuerto, preferiría aplanar solo el siguiente botón: La bipolaridad de MORENA en torno al gasolinazo.

Porque a estas alturas de conectividad virtual y democratización de los medios de comunicación, no podemos nunca más permitirnos ser una sociedad desmemoriada, pues fue justamente esa característica de toda una generación, la que permitió que el sistema político mexicano se convirtiera en un festín: en una telenovela en donde hasta Angélica Rivera llegaba a Los Pinos. 

Y es que no es porque insista en el tema el Senador Samuel García, basta con ver en Youtube la infinidad de veces que el hoy presidente electo, cuando era presidente de MORENA arremetía contra sus adversarios señalándolos, arguyendo que no concebía la insensibilidad de lo que él llamaba “PRIAN”, en relación con los gasolinazos.

Y hoy, hoy MORENA hace gala de su bipolaridad.

Durante la semana los Senadores de MORENA rechazaron la posibilidad de exhortar a la Secretaría de Hacienda para que en la Ley de Ingresos 2019 se reduzca el Impuesto Especial sobre Productos y Servicios, el famoso IEPS, y que con esto se pudiera dar, en consecuencia, una reducción al precio de la gasolina. 

¿Entonces? ¿A qué MORENA debemos creerle? ¿A aquél que presidía su poderoso líder opositor Andrés Manuel? ¿Al MORENA conformado por priístas? ¿Al de Monreal? 

Ojalá se equivoque la comentocracia que hoy critica a quien apenas asumirá el poder el primero de diciembre, pero sobre todo, ojalá se equivoque este Abogado Amigo, y que sean solo síntomas, y no tener que confirmar con el tiempo que, en efecto, MORENA padecía trastorno bipolar.

El PAN necesita congruencia

He estado siguiendo de cerca las propuestas del grupo parlamentario de Acción Nacional en la Cámara de Diputados, así como las propuestas e intervenciones en tribuna de los Senadores blanquiazules, y en la misma medida que parecen atinadas e interesantes, resultan también insuficientes.

Me explico. El problema del PAN es de fondo: ¿Quién y quiénes estarán al frente del Partido en los próximos años?

Porque al tiempo que dicho partido sufrió con Ricardo Anaya un gran descalabro, yo tengo mi tesis: No “perdió” el PAN y “ganó” Morena. Se trató de una elección sui géneris en donde los partidos no existieron. El primero de julio perdió Anaya y ganó “La Aplanadora”, pero, repito: dicha aplanadora no responde al nombre de Morena, sino al de Andrés, y su apellido al de López Obrador.  

Partiendo de ahí, Acción Nacional dentro de su adverso escenario, tiene la gran oportunidad de resurgir como un partido responsable y serio, desde la oposición, como en los tiempos en que algunos actores hicieron grande a dicha institución política.  

Aunque, coincido con Gil Zuarth: No debe el PAN, asumir la deplorable actitud de negarlo todo y de minimizar cualquier logro. Esa fue la estrategia redituable de Morena: Oponerse a todo por sistema. A todas las reformas, a todos los proyectos, insistir en que la única ocupación del actual gobierno había sido robar. 

Es necesario, dice el propio Roberto Gil, y comulgo, justo lo contrario: criticar, analizar, vigilar: enfocar la lupa ciudadana en los actos de gobierno, sí; pero, también crear, imaginar, proponer, presentar a la sociedad proyectos alternativos en todos los órdenes.  

Y es que si el PAN aspira a posicionarse rápido como la opción del voto de castigo para quienes resulten decepcionados del gobierno federal que eligió la mayoría, debe, aprovechando la coyuntura, renovar liderazgos en todo el país de una manera democrática, pero sobre todo, de un modo inteligente. 

Creo que una segunda fuerza política fuerte, le conviene a la democracia y le conviene a México. 

Pero esa fuerza no debe buscarse solo en los legisladores federales que lograron colarse a las Cámaras, o en las administraciones estatales y municipales que ya gobiernan, sino también en las caras que representen al Partido. 

El 11 de noviembre se realizará la elección de quien dirigirá los destinos de, permítanme llamarle así, la oposición de López Obrador. ¿Manuel Gómez Morín Martínez Del Río o Marko Antonio Cortés Mendoza? 

Qué importante tarea tiene la militancia. Insisto, quien dirija los destinos del PAN no solo dirigirá los destinos de ese partido, sino que le dará forma a la oposición en México. 

En fin. Ojalá, por el bien de nuestra democracia, que no se olvide aquella frase de Don Manuel Clouthier: “La autoridad moral no proviene de una credencial de diputado o presidente, sino de la congruencia entre lo que se dice y se hace”, y que tomen buenas decisiones, porque hace mucho que el PAN necesita congruencia.

A la carrera, ya

268 años y contando, pero pareciere que renació. ¡Muchos aniversarios más para Victoria, la capital de Tamaulipas! 

Y, a colación, ayer en la sesión solemne del H. Ayuntamiento, que formó parte de la celebración por un aniversario más de Victoria, el representante del Gobernador, además de referirse a algunos datos históricos, señalar que en lo político estamos en buenas manos, y felicitar al Alcalde, dijo algo que me llamó la atención:

Que Victoria por muchos años fue la ciudad de unos cuantos, y que, en la pasada elección terminó esa era, con la oportunidad de una nueva historia, que Victoria está lista para ser liderada.

Comulgo con dicha afirmación. Y es enorme el reto. Porque sin ánimo de generalizar o de repartir culpas entre sus administraciones pasadas y entre sus tan inamovibles como tóxicos poderes fácticos, lo cierto es que Victoria, no solo no parece capital sino que está muy rezagada, en casi todo.

Por ello, y hay que decirlo, arrancamos a prisa, vamos a la carrera, ya. 

Recuperar la confianza no es sencillo. Los victorenses aún están (estamos) dolidos, dolidos de tanta corrupción de algunos que, increíblemente, hasta la fecha se resisten a ceder, a cambiar de mentalidad. 

Y precisamente sobre el concepto de “confianza”, dice Mauricio Merino, y estimo le asiste la razón, que en nuestro país hemos caído en la tragedia de la desconfianza, que ésta ha minado las instituciones y ha hecho pedazos el tejido social, y que más nos vale que lo asumamos, que pasamos de la democracia a la selva. La guerra de todos contra todos, como decía Hobbes. 

Pero, no podremos cabalgar y avanzar más rápido si nos estancamos en la selva. 

La mayoría de los victorenses ya dieron un primer paso al tomarse de la mano del Doctor Xico para derrotar a viejos fantasmas y, ahora, uno de los retos es contagiar a todos sobre el verdadero cambio de mentalidad, que es en gran medida lo que necesitamos, para mitigar los daños en el corto plazo, acercanos a la prosperidad de la ciudad en el mediano plazo y, alcanzarla, en el largo.

Y creo, que ese cambio de actitud o mentalidad, solo puede provenir de los jóvenes. 

Pues, como bien señala Moisés Naím en su último libro: “…La inclinación de los jóvenes a poner en duda la autoridad y desafiar al poder se ve reforzada hoy por las revoluciones del más y de la movilidad. 

No solo hay más personas menores de treinta años, sino que tienen más: tarjetas de llamadas prepago, radios, televisores, y en especial celulares y acceso a internet, además de posibilidades de viajar y comunicarse con otros como ellos en su país y en todo el mundo…

Son los jóvenes: irreverentes, deseosos de cambio, desafiantes, mejor informados, móviles y conectados, quienes constituyen ya casi en todos lados la mayoría de la población. Y, como hemos visto en el norte de África y Oriente Próximo, los jóvenes tumban gobiernos...”

En fin. Después de 268 años de su fundación, hoy comienza un día más de vida y de historia para nuestra capital, fortalezcamos su vida, y sobre todo, mejoremos su historia, entre todos.

A veces no entiendo

Por ahí leí un tuit que me gustó: “El sexenio de la corrupción cierra a tambor batiente. EPN y sus compinches amarran la pronta excarcelación de Javier Duarte, liberan a Alejandro Gutiérrez y siguen protegiendo a César Duarte. Aprovecharán hasta el último momento de poder para asegurar la impunidad de los suyos.”

Así parece y creo que así es, pero no sé Ustedes: yo ya me cansé de hablar del sexenio saliente. 

Y si acaso resulta necesario, debe hacerse dentro del siguiente contexto: ¿Qué postura tiene y tendrá la administración entrante respecto de los -enormes- actos de corrupción que se presumen hubo en la administración de Peña?

No es posible, de verdad, que después del sexenio de los escándalos no haya castigo para esos delincuentes.

E increíblemente, cuando algún gobierno local o fiscalía local se atreve a juzgar a un exgobernador, ligeramente se afirma que se trata de venganza personal o revancha política, en vez de reconocer la firmeza para propiciar que no quede impune lo que no debe quedar, que haya, por lo menos, ese valor tan escaso en nuestra sociedad: un poco de justicia.

Pero al final de cuentas la política pública en el tema se marcará desde México, y “la cuarta transformación”, como el presidente electo le llama, no puede venir sin fortalecer el Estado de Derecho, y aunque éste comprende muchos rubros, el combate frontal, firme, a la corrupción, es fundamental.

¿Porque, cómo redignificar la política si a los ojos de la ciudadanía sigue siendo más castigado el honesto que el corrupto?

¿Creen Ustedes que quepa dentro la “cuarta transformación” que los corruptos de este sexenio jueguen golf los siguientes años alegremente en el Estado de México? ¿De qué transformación estaríamos hablando?

“Con la austeridad no alcanza”, titulé una columna hace semanas, y tal cual: frenando solo los privilegios no terminarán las adjudicaciones arregladas, en perjuicio directo de la competitividad, tampoco los contratos inflados –como preparación del moche-, en perjuicio del dinero de todos, mucho menos terminará la soberbia de algunos políticos derivada de su enriquecimiento, que crece en la misma proporción que crece la certeza de su impunidad.

Creo en lo que sostiene Denise Dresser: la reconciliación del país no está reñida con la rendición de cuentas, y “la cuarta transformación” no debería implicar una amnesia obligada, si se va a ofrecer perdón y olvido estaremos condenados a repetir lo que nunca castigamos.

Y es que, díganme por favor, en este país, ¿cuáles son los incentivos para ser honesto, además de tener la conciencia tranquila? 

Vivimos, lamentablemente, en una subcultura en la que, incluso, el que fue parte de una administración y robó, le llama (y disculpen la expresión) “pendejo” al que no lo hizo o no lo hará; cuando en realidad el que profiere ese ataque verbal debería estar tras las rejas por la forma de elevar su patrimonio repentinamente, a costillas de los impuestos de quienes los pagamos. 

Pregunta: ¿No debería de ser al revés? ¿No debería el honesto llamar “pendejo” al que robó porque saqueó y porque seguramente está por ser investigado y sancionado por su actuar?

La Fiscalía autónoma, independiente del Presidente de la República, es necesaria, para que luego se replique esto en los Estados. Pero así de claro como se escucha eso, o más claro aún todavía, ha sido Andrés Manuel López Obrador en decir que no, que no habrá tal Fiscalía autónoma.

¿Por qué? ¿Por qué si él no es corrupto y en MORENA reina la moralidad, no quiere que exista esa figura? A veces no entiendo: ¿Sí, a la constitución moral, pero no a reformar el 102 constitucional para que tengamos una Fiscalía autónoma?

Vaya incongruencia, ¿no?

 

Mi “Mil Turnos”

Siempre había creído en una frase de Walter Benjamin, que dice: “Quien pregunta a un adivino cuál será su futuro, sin querer ignora una intuición interior de las cosas por venir, que es mil veces más exacta que cualquier cosa que el adivino pueda decirle”. 

Hoy, con tristeza les comparto que ya no creo en ella. 

Hace tres meses, en plena campaña electoral, se incorporó a trabajar conmigo, cerca, Manuel de Jesús Reyna, a quien cariñosamente apodé: Mi “Mil Turnos”.  

Manuel se ganó a la buena el apodo, porque este abogado amigo acudía con relativa regularidad a un restaurante donde él laboraba como mesero y, ahí, una noche, que bien atendía la mesa –como siempre- en la que me encontraba, lo “caché” bostezando en reiteradas ocasiones en un espacio corto de tiempo.

Ante ello, le pregunté en tono amistoso pero burlón: “¿Qué güey, te estás quedando dormido o qué?” Y después de la sonrisa genuina y sincera que lo caracterizaba, me confesó sobre las múltiples actividades que hacía, desde tiempo atrás, para salir adelante. Desde esa vez nunca dejé de llamarle, en tono de broma: Mi “Mil Turnos”. 

Un joven de apenas casi 21 años, cuya madurez era de admirarse, y qué decir de su deseo de superación. Tenía hambre de aprendizaje. Y, como si fuera el destino, me acuerdo pensé, justo se abría en mi camino el espacio para alguien de su perfil, y acordamos laborar juntos.

Por las responsabilidades propias de su trabajo, nos tocó convivir mucho, pa’ arriba y pa´ abajo, para Victoria y para Tampico, y hasta a Palmillas un día fuimos a dar.

Desde la campaña del Doctor Xico, estuvimos siempre juntos, siempre responsable, siempre eficiente, siempre un gran ser humano, en toda la extensión de la expresión. Él estaba dispuesto a aprender y no se daba cuenta que era yo quien aprendía de él. 

Un día antes de su accidente en la moto, le dije que lo iba a apoyar con sus inquietudes, en la medida de mis posibilidades, claro; que contaba conmigo.

Con su luz, además, rápidamente se ganó también el corazón de mis compañeros colaboradores en Torre Abogados. Tristeza, es lo que se respira en la oficina. 

Me enseñó hasta al final: No le asiste la razón a Walter Benjamin en esa frase. Aquí ni la intuición ni el adivino juntos hubieran advertido lo que estaba por venir. 

Descansa en paz, estimado Manuel. Los que nos quedamos un rato más por acá, estamos seguros que tendremos un angelote de día y de noche, pues será Mil Turnos.  

Nostalgia

No sé si le ocurra a todos, tal vez sí, pero a mí septiembre y diciembre me provocan nostalgia. 

Alguna vez escribí, en una conmemoración del libro que casi ningún mexicano lee (ni siquiera su primer artículo), la constitución, que si ésta pudiera escuchar, lloraría cada que escuchara a Peña Nieto referirse a ella. Que, sabría, que el sentimiento que hay detrás de la veneración pública a sus páginas, no está compuesto de un elemento más fuerte que la simulación. 

Y hoy, aunque claramente no es el día de nuestra Carta Magna, me embarga la nostalgia como cada 16 de septiembre, porque si no fuéramos “independientes” ni siquiera tendríamos constitución.

Pero, dejo a un lado el romanticismo -relativamente, aclaro-, para entrar en lo sustantivo: ¿Realmente somos independientes? De los españoles es evidente. Me refiero a la libertad de cada mexicano. ¿Realmente somos libres?

Porque más allá de la tradicional fiesta patria: de engolar la voz al decir: “¡Viva!” cada que el representante del ejecutivo nombra a un héroe independentista; de gritar con aires de verdadera mexicanidad el “¡Viva México!” y de incluso algunos asumirse “tequileros” por unas horas; estimo, que la lucha por la independencia, pero de la libertad de cada uno, se trabaja todos los días: es una tarea inconclusa, inacabada, una labor constante.

Orgullosos debemos estar de ser mexicanos, claro, pero con toda la imperfección de nuestra democracia, no podemos permitirnos correr nunca más el riesgo de ser conquistados por externos, mucho menos por internos.

Viva México, entonces, y por encima de cuartas transformaciones, de gobernadores, alcaldes, luchemos cada quien por nuestra conquista individual, que debe fungir -estoy seguro- como base de nuestra “soberanía personal” como estímulo para continuar la lucha por nuestra independencia colectiva que, como hice ver, no está consumada.

Que Viva este gran país, y la libertad de los suyos, sigamos buscándola.

Increíble ya, el problema del agua

¿Qué está pasando en la capital con el problema del agua? Cada día que pasa es, desafortunadamente, más increíble el problema. 

En mayo de este año, un Tribunal Colegiado de Circuito, en un análisis constitucional, se pronunció respecto a las características del derecho humano al agua. 

Señalando que, para que se garantice el acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible, el acceso al líquido vital debe revestir las siguientes características: 

Disponibilidad, esto es, que el abastecimiento de cada persona debe ser continuo y suficiente para los usos personales y domésticos. Calidad, lo que se traduce en que el líquido necesario para cada uso personal y doméstico debe ser salubre. Accesibilidad, es decir, al alcance de todos de forma física, económica, sin discriminación y en condiciones de igualdad. 

En Victoria, Haciendas del Bosque, fraccionamiento Azteca, Teocaltiche e infinidad de colonias (cada día más), no tienen ni disponibilidad, ni calidad ni accesibilidad. Es, repito, ya, increíble.  

Y no solo los Tribunales Federales se han pronunciado respecto este derecho humano protegido por la constitución, incluso en la Observación General #15, emitida por el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas, se impuso la obligación a los entes obligados de garantizar el derecho al agua, de adoptar medidas legislativas, administrativas o presupuestarias y hasta judiciales para hacerlo plenamente efectivo.  

De hecho, derivado de ello, en febrero, en Nuevo León, unos Magistrados Federales al resolver un amparo, atendiendo a lo que establece un Tratado Internacional en la materia que obliga a los gobiernos a adoptar todos los medios apropiados y hasta el máximo de los recursos que disponga a fin de proveer agua potable, llegaron al grado de, vía una sentencia judicial, ordenar la instalación de un tanque nodriza elevado y que conectado a una cisterna de reserva con bomba hidroneumática, se abasteciera de agua a una comunidad afectada, en cantidad y calidad, en lo que la red o infraestructura para proporcionar el vital líquido quedara instalada.  

¿Pero, quién da la cara en Victoria? ¿Quién? Las reglas, desde mi punto de vista, han cambiado: la agenda política debe empatarse a la agenda de la sociedad, no es posible que el agua, como principal problema de la sociedad victorense no estuvo nunca cerca de estar en las prioridades de la agenda del alcalde saliente.

El Poder Judicial Federal ha venido forjando como criterio también, que, el agua, como derecho humano a la subsistencia, se transgrede cuando las autoridades responsables no acreditan haber destinado los recursos económicos de una manera oportuna y eficaz.  

Eficiencia, eficacia, economía, transparencia y honradez, los principios que rigen el gasto público, de acuerdo al 134 constitucional.  

¿Se habrán observado estos principios en las administraciones de la COMAPA? Estoy seguro que de haber sido así, Victoria no estaría como está.

Ojalá tengan buena puntería

Dentro del sistema local anticorrupción del Estado de Tamaulipas, hay un “órgano” importantísimo, que se integra por 9 ciudadanos tamaulipecos, que, nótese, no cobran ni un centavo por su importante labor, y hablo de la “Comisión de Selección”.

Y aunque su hoy ciudadano coordinador sea el Ingeniero Francisco González Cuesta (de reputación intachable) y se haya esforzado por hacer cada vez más mediática la función de estos 9 ciudadanos a fin de socializar y así sensibilizar a la comunidad en relación a ello, yo francamente, apostaría doble contra sencillo a que la mayoría de los tamaulipecos desconocen qué hace la “Comisión de Selección” del Sistema Estatal Anticorrupción. 

Explico, con su permiso, un poco al respecto.

Dicha comisión seleccionadora, elige a los 5 ciudadanos que integran otro órgano del sistema anticorrupción del estado, que se llama “Comité de Participación Ciudadana”, de donde, uno de esos 5, con el paso del tiempo se convierte en presidente del sistema completo, es decir, al paso de un lapso de tiempo no solo lidera el comité ciudadano sino que integra y preside (repito, como ciudadano) las sesiones de trabajo con las autoridades relacionadas con temas anticorrupción, como lo son la contraloría, la fiscalía anticorrupción, el auditor superior del estado, etcétera. 

Así las cosas, los siguientes días cobra especial relevancia para estos 9 ciudadanos que forman la comisión de selección, porque elegirán a un nuevo integrante para el Comité de Participación Ciudadana mencionado, con la importancia que reviste ello por lo que ya expliqué. 

En fin, creo que en Tamaulipas, aunque ha habido voluntad política para dar dos o tres golpes de precisión, así como para crear el sistema anticorrupción respetando premisas constitucionales y la participación auténtica de la ciudadanía, estimo que han faltado dos cosas: coordinación y vinculación entre sociedad (que está representada a través del comité de participación ciudadana) y gobierno. Y también en ocasiones, impulso económico para el mejor funcionamiento de ciertas áreas.

Cierro mi colaboración de hoy, deseándole éxito a la Comisión de Selección del Sistema Estatal Anticorrupción. Ojalá tengan buena puntería.

Y como ciudadano interesado en el tema: Gracias dobles, porque lo hacen sin remuneración. 

Después del show, hubo sensatez

Siempre sí. Hace algunas horas el presidente electo afirmó que el ejército y la marina continuarán en las calles en tareas de seguridad pública internas. 

Sobre esto, si me permiten, mi reflexión de hoy.

Hace 8 meses, en diciembre del año pasado, escribí sobre la Ley de Seguridad Interior recién había sido aprobada en lo general y en lo particular en el Senado de la República. 

Recuerdo, que fue muy polémica mi opinión porque, estando yo a favor, en mi columna puse como ejemplo al reconocido actor Gael García, quien estaba radicalmente en contra de la Ley, como muchos, y según mi humilde juicio, sin saber los verdaderos alcances de la, eso sí, muy polémica Ley de Seguridad Interior. 

En dicho texto puse sobre la mesa, en resumen, lo siguiente: 

Que después de 11 años nuestras fuerzas armadas por fin tendrían reglas claras: qué sí pueden hacer.

Que el hecho de que esta Ley trajera consigo darle facultades a las fuerzas armadas, no significaba eternizar sus tareas en las calles y con eso “militarizar al país”, como sostenían Gael García y muchos.  

Que, al contrario, dije, la esencia de la Ley de Seguridad Interior era: el regreso paulatino de las fuerzas armadas a sus cuarteles. 

Porque dicha Ley marca un procedimiento bajo el cual, de ser reiterada la vulneración a la seguridad pública en determinada zona del país, se autorice en su caso, que se disponga de un plazo máximo de intervención de las fuerzas armadas.

Esto, naturalmente significaba el polo opuesto de lo que se había dramatizado en redes sociales, pues permitir la regulación legal de las fuerzas armadas no era, ni es, sinónimo de normalizar la guerra contra el narco, si no que se trataba de una doble limitación: por un lado regular qué sí pueden hacer, y por otro, limitar también el tiempo de su intervención.

Y, en consecuencia, señalé, las autoridades civiles tendrían que acelerar el paso en el fortalecimiento de policías locales pues llegaría más temprano que tarde el momento en que, vencido el plazo de intervención de las fuerzas armadas, tendrían estas que regresar a sus cuarteles: o le apuran o le apuran los gobernadores, incluso rematé. 

Sin embargo, en diciembre, oponiéndose radicalmente, y con más fervor que Gael García; Manuel Bartlett, Dolores Padierna, Miguel Barbosa, y demás soldados de Andrés Manuel en el Senado, lograron no solo “incendiar” el Senado de la República para tratar de echar abajo el proyecto de ley defendiendo su postura como si al aprobarse dicha Ley las fuerzas armadas se quedarían para siempre haciendo labores de seguridad interior, cuando no era así; lograron también confundir a la población en relación a ese punto, y desde luego obtener un fenomenal beneficio político para su líder.  

Hoy, el presidente electo, aunque no se pronunció en sí sobre su postura respecto la Ley de Seguridad Interior, al informar que las fuerzas armadas continúan, mientras tanto, en las calles, avaló su esencia. 

Así, a pesar de la incongruencia, después del show, hubo sensatez. Bien por López Obrador. Aún no están listas ni la Policía Federal, mucho menos las policías locales.  

Con la austeridad no alcanza

Me gusta la idea de la “austeridad republicana” de la que habla López Obrador, era y es necesaria, pero también es cierto que eso no combate directamente la corrupción política. 

Pregunto: ¿Qué político corrupto se ha hecho rico ganando un sueldo elevado, teniendo una suburban, choferes, guarda espaldas y asesores bien pagados? La idea de la austeridad en el gobierno, la comparto, y creo que la mayoría, sin embargo este ejercicio –que insisto es bienvenido- golpea de frente y duro, pero a los famosos “privilegios” de la clase política, no a su oportunidad de corrupción y enriquecimiento. 

Soy más claro: Que le quiten la suburban, los choferes, le recorten asesores y le disminuyan su sueldo de cien mil a sesenta mil pesos a un secretario de gabinete, no garantiza que el sujeto en lo obscurito no vaya a hacer sus trapacerías.

Dijo Alberto Barranco, columnista de El Universal, “El que es corrupto lo seguirá siendo aún ganando un millón mensual. No es cuestión de ingreso sino la moral de las personas la que define su inclinación”. 

Coincido parcialmente con esa tesis, porque aunque llenáramos el servicio público de puros recatados y se les pagara mucho menos de lo que se les paga ahorita e incluso firmaran de “enterados” sobre el contenido de una constitución moral, si sigue habiendo el nivel de impunidad que tenemos los pillos encontrarán el espacio para operar sus fullerías al sentirse cómodos ante la inacción de las fiscalías.  

Hay unas preguntas que debemos hacernos y poco se ha hablado del tema: ¿Cuál será el papel del próximo gobierno federal en torno a los sistemas anticorrupción, tanto el nacional como los locales? ¿Le interesará que funcionen? ¿O lo sometemos a consulta popular?

Luis Pérez de Acha, integrante del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Nacional Anticorrupción y, por disposición de ley, futuro Presidente de dicho Sistema, lo dijo claro en una visita que tuvo aquí en Victoria: “Los actores políticos de este país tienen estrategias sofisticadas y quienes los combatimos lo hacemos con resorteras”. 

Comulgo con la idea de una transformación de fondo, ¿Quién no? Pero con la austeridad no alcanza: disminuir privilegios no es mala señal (y habrá que debatir el tema de los sueldos, ¿hasta dónde?) pero si no se combate la raíz, que es el negocio del político en la obra pública, en las medicinas y etcéteras, pensaré que la mafia del poder continuará a partir de diciembre, solo que en otras manos, como ha pasado siempre. 

Reconocer

Hace días leí en mi cuenta personal de twitter, algo que tal vez ya habían oído, yo no; que la palabra “reconocer” se escribe igual al derecho que al revés.

Desde que leí eso supe que así empezaría mi columna de hoy, porque, es francamente increíble que no se reconozca uno de los grandes problemas de nuestro país, no solo por la clase política, tampoco por la ciudadanía, que es la impunidad.

Lo de Elba Esther Gordillo no nos debería solo convocar a la crítica y a la especulación sobre porqué se nos cae a pedazos la pared de la justicia mexicana, sino también, a la identificación de su agrietamiento y debilidad, y por lo tanto a la construcción de una nueva, pero con cimentación sólida para que soporte el peso de la impunidad.

Sin embargo, pregunto: ¿Seremos en el corto o mediano plazo una sociedad capaz de reconocer, que necesitamos una Fiscalía autónoma? ¿Reconoceremos que el debate por una moderna e independiente procuración de justicia va más allá de preferencias políticas? 

Porque no se trata de una Fiscalía aperlada, morena, tricolor, “coparmexa”, o que huela a “primor”, si no de que realmente sirva a la justicia, y no a la política.

Y es que a la vez es tan simple como complejo, que la palabra reconocer se escribe igual al derecho que al revés, como que a través de la razón también, deberíamos reconocer y distinguir sin apasionamientos febriles la ruta a seguir; pero no lo hacemos.

Coincido con los que piensan que es absurda la concepción de “reconciliación” bajo la premisa del perdón a la corrupción y a quienes han vulnerado las reglas. Es evidente que la impunidad da de comer, nutre, a la injusticia. 

En 2011, en el libro Mexicanidad y Esquizofrenia, su autor señala que nuestra mexicanidad es esquizofrénica; que los mexicanos tendemos a contradecirnos, dice, que le quemamos incienso a la ley todos los días y la violamos con singular regocijo también todos los días.

Y siendo el octavo mes de 2018, coincido humildemente en la tesis de la esquizofrenia de nuestra mexicanidad: pues al menos al día de hoy pareciere que la mayoría votó contra el PRI corrupto de Peña, pero a la vez, a la mayoría no le importa si habrá castigo o no.

¿Lograremos reconocerlo?

 

¿Cuál es su verdadero temor?

El miércoles 8 de agosto la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación le entregará la constancia a Andrés Manuel como presidente electo. 

Sí, apenas el miércoles, y ya muchos gobernadores, empresarios, comentócratas, columnistas y los que se autodenominan “intelectuales”, quisieran que esto fuera un sueño, retrotraerse a la mañana del dos de julio, abrir los ojos y ver en los medios que ganó Anaya. 

A ver: ¿Cuál es el verdadero temor, al día de hoy, a cuatro meses aún de que tome posesión, de esos gobernadores, empresarios, comentócratas, columnistas e “intelectuales”? 

¿Que no podrán contar con mayor respaldo de la federación para ayudar a sus gobernados? ¿Que es de izquierda y que en esa lógica la política económica puede ser la equivocada? ¿Que tal vez la política en materia de comunicación social cambiará radicalmente y esto podría mermar con la libertad de expresión? ¿Que la ruta jurídica para el diseño institucional en el combate a corrupción no sea la correcta? 

¿Serán esos en realidad sus temores? ¿O, será que algunos gobernadores le tienen miedo a perder la tutela sobre los negocios que al amparo del poder total sobre sus regiones materializan? ¿Algunos empresarios, a los beneficios que han generado su riqueza por la complicidad creada con el sistema actual? ¿Algunos comentócratas e intelectuales que forman parte de la comentocracia, a perder gradualmente su área de influencia y la suma desproporcionada de sus contratos con comunicación social? 

Y es que el problema de raíz (incluso es el que le da vida a la corrupción), es que han prevalecido los mezquinos intereses personales por encima, muy por encima de los intereses colectivos, por eso es que comulgo con lo que escribió Jorge Suárez-Vélez en Reforma: “El pueblo votó por el proyecto de López Obrador, pero también en contra de las élites que hemos sido ostentosas, frívolas y poco empáticas. Es nuestro turno de mostrar que al menos algunos somos capaces de aprender esta lección y de entrarle al reto”. 

No sé, si le asista la razón o no a Andrés Manuel sobre la constitución moral, pero de que tanto al escenario público como al privado les hace falta un curso en la materia: sin duda. 

Porque seamos francos, ¿Qué propuestas iban a venir por partes del statu quo para luchar contra la desigualdad social? ¿Seguir enarbolando la corrupción mientras simulaban combatirla? ¿Seguirse enriqueciendo hipócrita y descaradamente pero con estricto apego a derecho, mientras se engrosaba más la brecha de desigualdad? 

En fin, la sociedad deberá estar alerta a partir de diciembre: como lo estuvo con Peña, o más. Estado de Derecho será la clave.

Por lo pronto, con el pesar de esos gobernadores, empresarios, comentócratas e “intelectuales”, considero que hay que aplaudirle el miércoles a ese luchador social, que hoy, para bien o para mal, ya veremos, será nuestro Presidente.

Qué bien debe estar durmiendo el Presidente

Entre que se ponen de acuerdo en si hubo o no irregularidades en el tema del fideicomiso para los damnificados; entre cuál será el grado real de la austeridad republicana; si va o no va la reforma al 102 constitucional en el tema de la fiscalía y que si Manuel Bartlett para la CFE; Peña Nieto duerme siesta todas las tardes.  

Y no es que no coincida en algunas de las cosas que ya propone el Licenciado López Obrador rumbo al futuro próximo, en este mismo espacio he respaldado ciertos posicionamientos; el problema reside en que de acuerdo a mi tesis: no es concebible un país con estado de derecho si no hay justicia.

¿Cómo es posible que un gabinete federal tan presumiblemente corrupto como el que se va en diciembre, pueda estar julio, agosto, septiembre, octubre y noviembre incluso opinando de lo que será la nueva administración Morenista?  

Lo normal, sería que imperara un nerviosismo diario en actores y cómplices y una tensión estructural, una prensa volcada en investigaciones certeras sobre estafas maestras, socavones, odebrects, etcéteras, y los implicados a punto de huir o por lo menos diseñando las estrategias legales para su defensa.

Y es que insisto, mientras el Presidente en funciones duerme  su siesta, el virtual Presidente electo anuncia a quien será el embajador de México ante la ONU a más de 120 días de que tome posesión. Algo simplemente no cuadra en ese desfase. 

John Ackerman, defensor a ultranza del lopezobradorismo, en su libro “El mito de la transición democrática” que data de 2015, señaló con claridad las consecuencias de hacerse de la vista gorda, y, lo cito: 

“En México el proceso de supuesta ´democratización´ ha dejado totalmente intactas las redes de poder de los mismos de siempre. Tampoco ha habido rendición de cuentas alguna con respecto a los abusos autoritarios y fraudes del pasado, lo cual garantiza su continuidad en el presente y el futuro.” 

¿Entonces? Parafraseandolo, le preguntaría al propio Ackerman: ¿Nos vamos preparando para un nuevo mito de transición democrática? 

¿Dejaremos o no dejaremos de ser el único país de Latinoamérica que no ha juzgado casos evidentes de corrupción en sus altos funcionarios públicos? 

Es que es Derecho, no política, caray. Porque más allá de que creo entender el tema de la reconciliación nacional que plantea Andrés Manuel, en donde incluye sus proféticas amnistías, creo también, que tanto vulnera el estado de derecho quien lo burla sistemáticamente como quien lo olvida deliberadamente.  

De ahí la pregunta obligada: ¿Cuántos meses o años más dormirán así de bien el Licenciado Peña Nieto y su gente? 

 

Nada de politiquería

Ayer en la mañana me llegó un mensaje vía whatsapp, de un distinguido empresario al que he admirado y respetado desde hace muchos años. Era un video en el que López Obrador se dirige a parte de su equipo más cercano y a integrantes de MORENA.

Vaya mensaje. Replico, con su permiso estimado lector, un poco del mismo para luego dar pie a unos comentarios Del Abogado Amigo.

Nada de politiquería. No hacer política en el viejo molde, de la política tradicional. Ese molde se rompió: se hizo pedazos el primero de julio.

La gente ya no quiere a los políticos corruptos. Prepotentes, fantoches, falsos, mentirosos, que no quieren al pueblo.

Hay que tener muy presente eso. No vayan a salir, con sus tonterías... Porque la gente se los va a reprochar.

No estén pensando que es el pueblo sumiso, callado, el pueblo manipulado de antes. No se equivoquen. Es un pueblo muy politizado: lo demostró el primero de julio.

La gente va a estar pendiente de todo lo que hagamos. De todo, lo que se haga...

Inclusive, hasta de nuestro comportamiento en donde vivimos, van a estar pendientes nuestros vecinos: Todos, nos van a estar observando.

Nada de que ya el presidente municipal se compró un carro nuevo, y ya el presidente municipal se la pasa en festejos y no trabaja. Ya el presidente municipal se volvió prepotente, ya no es el mismo que conocimos cuando nos vino a ver, cuando quería el voto.

Ya el diputado hasta se viste de otra manera, ya se engomina el pelo, se pavonea, se cree mucho: cuidado.

Y desde luego no solo es la formalidad, es el fondo también: nada de corrupción.

El que se eche a perder se acaba. Perjudica a sus familiares, mancha a su familia, afecta al Movimiento, afecta al país: traiciona a la patria.

No es discurso. Es que tenemos esa encomienda: acabar con la corrupción, y actuar con austeridad republicana. ESA es la cuarta transformación... Que se acabe, por completo la corrupción, y el ejemplo lo tenemos que dar nosotros, que tendremos una responsabilidad pública.

Además, quiero decirles, que aún cuando se va a reparar la autonomía, independencia y soberanía de los estados y municipios: vamos a estar pendientes, y cuando menos en lo discursivo, vamos a condenar actos de corrupción...”

Ese es el punto medular de las palabras, permítame la expresión: “de estadista” de nuestro Presidente Electo; claro, el tiempo nos dirá si fue congruente o no y por lo tanto si queda sin efecto o se materializa la expresión que me permití emplear para describir sus palabras. Espero, de convicción, que no sea mera retórica.

Exhorto a quienes no lo han hecho, a que le den el beneficio de la duda, porque más allá de los temas pendientes -de diseño y perfeccionamiento institucional- que en materia de combate a la corrupción y a la impunidad se tienen, lo más importante es la voluntad política, y -parece- por fin la hay.

Y, ojo, lo que estimo más importante, aunque respetuoso de la constitución, advirtió con claridad que estará pendiente de los gobiernos estatales y municipales.

Nada de politiquería, dijo. Ojalá. Pero es tarea de él, y de todos los que contamos con acta de nacimiento mexicana, tengamos responsabilidad pública o no.

¿Y si pensamos en Poderes Judiciales fuertes?

En conjunto, los integrantes del Comité Coordinador del Sistema Nacional Anticorrupción tienen, entre otras muchas facultades, la de emitir recomendaciones para el mejor funcionamiento de diversas autoridades que tienen que ver con la materia, en todo el territorio nacional. 

Bien, éste importante órgano envió a los gobiernos de los estados y congresos locales, un exhorto relacionado a una recomendación respecto a los poderes judiciales. 

Entre los exhortados, nuestro estado, Tamaulipas.  

En ese tenor, durante la semana leí un tuit del Presidente de COPARMEX Victoria: “Lamentable.”, escribió en su cuenta personal el Ingeniero Flores Pedraza. 

Ese “Lamentable”, fue el calificativo que le dio a una publicación de la página oficial del Congreso del Estado, que señalaba que se había votado en contra, por mayoría, el hecho de que el Poder Legislativo local no apoyaba la recomendación hecha por el Sistema Nacional Anticorrupción mediante la cual se pretende que se modifique el procedimiento para la selección de Magistrados. 

Concuerdo con el adjetivo que empleó el Presidente Flores: Es lamentable el rechazo de tal recomendación.

Y, hay que decirlo, aunque no es de observancia obligatoria para las autoridades exhortadas, la recomendación que desde el Sistema Nacional Anticorrupción se hizo a gobernadores y a congresos locales, tiene mucho sentido y considero debió haber sido acogida. 

A ver, es más simple de lo que parece: Se trata de que contrario a como se ha hecho sistemáticamente la selección de Magistrados como lo mandatan la mayoría de las constituciones locales, donde el titular del Ejecutivo, el Gobernador, propone al Congreso para su estudio y aprobación ciertos nombres para los nombramientos de Magistrados, ahora, se privilegie el mérito de los candidatos, es decir, que haya un método de selección transparente que tenga objetividad, repito, por los méritos de los aspirantes, y no por cualquier otro motivo. 

Sí, es un debate histórico, viejo; pero que sin temor a equivocarme apostaría doble contra sencillo a que con el empuje que se dé, el sexenio entrante por fin tendrá movimiento, a pesar de la abierta resistencia que opongan –como ya empezaron- la mayoría de los estados de la república. 

Porque, aunque me consta que hay honrosas y gratificantes excepciones, lo cierto es que en Tamaulipas, como en todo el país, muchos de los Magistrados que le dan vida al Poder Judicial tienen más perfil político que técnico, y eso, es francamente perjudicial para la calidad de la justicia que ofrecen estas instituciones.

Además, nótese, estimo que frente al nuevo reacomodo político tras el primero de julio, con un poder legislativo federal pintado casi todo del mismo color que la silla presidencial, y con la “amenaza” latente de quedarse MORENA en el corto plazo con congresos locales, el papel que tome el poder judicial, tanto federal como locales, será fundamental en nuestra democracia.  

Si en los meses o años próximos se logra romper ese cascarón, los olvidados poderes judiciales se convertirían –por fin- en verdaderos contrapesos constitucionales en todo el país. Lo que hasta hoy, precisamente por el método de selección, claramente no han sido.

Congruencia, la gran oportunidad de López Obrador

Toda su carrera política habló de lo que él denominó “la mafia del poder”, y de la corrupción, como el gran problema de México.

Aunque no era mi candidato preferido, he dicho en otras ocasiones, coincidía con él en el diagnóstico de porqué estamos así como país. 

Así, leo y escucho comentarios con temor de que el hoy Presidente Electo tendrá casi la constitución en la mano, ya que el poder legislativo federal será casi todo “Moreno”.

Pero, ¿Y si lo vemos desde otra perspectiva? A ver, seamos francos:

Muchas de las transformaciones democráticas que en materia económica o de estado de derecho deben darse oportunamente en un país, no se dan, o no se dan en el momento idóneo, precisamente porque el Presidente no tiene las dos terceras partes del Congreso de la Unión para llevar a cabo tal o cual transformación.

Y es que la oposición -con razón o sin ella- trata de detener lo que huela a gran logro del ejecutivo federal, pues eso consolida a su partido como el hegemónico y al partido de los opositores, como eso, simples opositores sin posibilidad de arrebatar el poder al ejecutivo.

Hoy, con amplio dominio de su partido MORENA, en el Congreso, creo que Andrés Manuel tiene la gran oportunidad frente a sí de ser congruente con el discurso que sostuvo toda su vida.

Es que más allá de proyectar y madurar el asistencialismo como su política pública central, debería, considero, -y uso sus palabras- frenar el saqueo de unos cuantos, que tanto ha lastimado a nuestro país y así poder, enderezar la redistribución de la riqueza, a traves de un eficiente ejercicio en el gasto público.

Porque aunque no concuerdo con la amnistía anticipada que le regaló casi a la administración saliente, tal vez tenga razón en que es la única forma de entrar a la época de reconciliación y no violencia que tanto nos hace falta.

Pero, ojo, que no se juzgue el pasado no debe constituirse en una señal equivocada: México debe estar listo para salir de la vergüenza internacional en exceso de corrupción, de aquí en adelante.

Como dice Transparencia Mexicana: La discusión del tema de la Fiscalía general en el nuevo gobierno es central para la agenda anticorrupción. El Fiscal General (autónomo) y el Fiscal Anticorrupción deben ser el eje de la política anticorrupción en materia penal.

Y de ahí como efecto cascada debe permear en los estados y municipios, porque aunque hubo avances, lo cierto es que hubo un “apagón” en el fortalecimiento institucional en materia de combate a la impunidad, en todos lados ¿eh?

¿Podrá entonces el Presidente electo una vez en Palacio Federal, empatar su épico discurso anticorrupción con las acciones que terminen de consolidar el abandonado Sistema Nacional Anticorrupción que dejará Peña Nieto? 

Vuelvo a lo mismo, estando el Congreso como quedó, no tendrá pretextos para ser congruente.

Me aventuro: Creo que sí lo será aprovechando su gran oportunidad, y habrá grandes avances.

Y si no, como dijo Tatiana Clouthier, la sociedad tiene que vigilar.

La historia se escribe: Ganó Victoria

Mucho se ha hablado del pasado turbio de corrupción en nuestro estado y en nuestra ciudad. 

La verdad, creo que fue una deshonestidad ejercida sí, por unos cuantos, pero tolerada por la mayoría de los victorenses, por complicidad, conveniencia, miedo, o falta de participación ciudadana real, pero al final, tolerada. 

Esa historia gris, estimo, que a punta de votos iniciamos a borrar en 2016, quedó finalmente atrás.  

A partir de octubre, tenemos la oportunidad de pensar en una capital en donde sus gobernantes sean gente que desempeñe su responsabilidad con rectitud, honestidad, y sobre todo, de lo que más han adolecido sus funcionarios: que vean por el bien común, antes que por ellos mismos.  

Esta última frase tan simple pero a la vez tan compleja, ya que suele no cumplirse, tiene oportunidad –y es su deber- de hacerla realidad el próximo gobierno victorense. 

De acuerdo al Código Municipal, el Síndico tiene como facultad y obligación en primer término: la procuración, defensa y promoción de los intereses municipales. 

No tengan la menor duda, que en todas las acciones que nos competan cumpliremos con tal deber cabalmente, así como con el resto de obligaciones legales, siempre pensando en lo que es mejor para la capital y su gente.

En fin. Ganó la democracia, ganó la libertad, y el gobierno del Estado propició las condiciones para una jornada en paz.  

Creo firmemente en que si en lo privado y en lo público trabajamos con firmeza y sin descanso, podemos soñar con un nuevo Victoria. Aunque lo público, por la escasez de agua, la enorme pobreza y en general, el abandono que han sufrido miles de victorenses de sus autoridades locales, hay que empezar por sanarlo, como dice Xico, nuestro Alcalde electo. 

Felicidades, Xico. Felicidades, Victoria. 

Escrita la historia de la jornada electoral, es tiempo de unión de los victorenses, y de desearle al próximo Alcalde del corazón de Tamaulipas, mucho éxito en su alta responsabilidad. 

Lo ideal es que hubiera justicia

Yo no me reí tanto de los memes que en las redes sociales se fabricaron sobre AMLO después del tercer debate, en donde con mucha creatividad se hace mofa de que Andrés Manuel cada problema lo resolverá “terminando con la corrupción”. 

Creo, como él, que todo es culpa de la corrupción, que es ese el origen de los problemas en este país, pues como dijo Juan Pardinas: “Crisis tras crisis, le jalas el hilo, y al final de ese enjambre, de esa maraña, lo que encuentras es un caso de corrupción. Lo toca todo.”

Repito, entonces, coincido en el diagnóstico de AMLO.

El problema es cómo lo enfrenta: su postura de solución a la corrupción es tan absurda como lo sería el doctor que te encuentra la enfermedad pero no tiene idea sobre el tratamiento a aplicar o, peor aún, sabedor del mismo omite decirte lo que es recomendable. ¿Te quedarías con ese doctor?

Dicho de otra manera: La incongruencia descomunal de Andrés Manuel es del tamaño del país: 

Por un lado culpa -de todo- a la corrupción, pero por otro sostiene que no juzgará a Peña Nieto ni la descarada corrupción del PRI. ¿No es absurdo?

Además, ¿Él está por encima de la constitución y decide qué sí y qué no se juzga? ¿Es ese el estado de derecho que propone MORENA?

Es realmente preocupante que llegando hoy la impunidad a cifras alarmantes del 99.3 % de acuerdo al Índice Global de Impunidad 2018, siendo el cuarto país con mayor corrupción a nivel mundial y con un sistema de justicia colapsado, se nos pudiera colar a Los Pinos una persona que propone amnistía.

Dígame soñador si gusta, pero más allá de la película que nos ha vendido el sistema a través de unas cuantas casas encuestadoras, según la cual va AMLO arriba 2 a 1, creo que la combinación entre el alto porcentaje de indecisos, la inteligencia de nuestros jóvenes, más el voto útil, le dan oportunidad a Anaya.

Y si no, a remar contra la corriente. Si este país ha sobrevivido a la corrupción de esta administración, puede con todo. 

Aunque, lo ideal es que hubiera justicia. 

¿Honestidad o corrupción? Voto simple para los victorenses

En Veracruz, Mauricio Audirac, ex secretario de finanzas de Duarte, procesado por el delito de coalición; en Coahuila, Javier Villarreal, ex secretario de finanzas de Humberto Moreira, procesado por el delito de lavado de dinero.

En Quintana Roo, Juan Melquiades Vergara, ex secretario de Roberto Borge, está vinculado a proceso por el delito de lavado de dinero; en Chihuahua, Jaime Ramón Herrera, ex secretario de finanzas de César Duarte, enfrenta procesos por desvío de recursos. 

Y en Tamaulipas, el ex secretario de finanzas de Eugenio Hernández, es, increíblemente, por segunda ocasión candidato a la Alcaldía de Victoria por el PRI. 

No me quiero preguntar si hay o no investigaciones abiertas en contra del hoy candidato, porque eso no me corresponde –además de que no es un tema personal ni partidista-, ni le corresponde a la ciudadanía sino a la autoridad; pero sí me atrevo a preguntar lo que miles de victorenses piensan: ¿Cómo es posible que siga participando en política? 

El candidato del PRI en Victoria, fue pieza fundamental del que se presume como uno de los sexenios más corruptos que ha dado la historia de Tamaulipas.

Por eso, repito, ya que estimo moralmente necesario decirlo: ¿Cómo se atreve, ya no a pedir la confianza del voto a la ciudadanía en la capital –cuestión que en sí misma considero es sinónimo de burla- si no, a seguir participando en política?

No sé, de verdad, de qué debemos asombrarnos más los victorenses: si de su desfachatez o de su valentía, dado el humor social anticorrupción que impera en todo el país. 

Pero a la vez, por eso creo que en la capital la ciudadanía no encontrará mayor problema, estarán el primero de julio frente a una decisión simple: ¿Honestidad o corrupción? 

Y es que quien se queja de la forma de ser del Doctor Xico, responde a su simpatía con el PRI, o de plano a que no lo conoce.

Aunque, bien vale la pena revisar el contenido de las críticas, que resultan  tan absurdas como vacías: que si baila zumba; que si usa botas; que si “es doctor y por lo tanto no sabe de administración”; que por qué le gustan tanto los caballos… Por Dios. Él es él, sin hipocresías: transparente. Se trata, estimo, de un candidato diferente: humano, humilde, íntegro, y sobre todo, honesto. El polo opuesto de su adversario. 

Entonces, ¿Honestidad o más corrupción para Victoria? Voto simple para los victorenses.  

Faltan 3 semanas

No soy abogado de Anaya. Ni lo soy del PAN. Pero sí soy abogado.

¿Realmente creen en los ataques que le profiere el gobierno federal a Anaya? ¿No parece una novela de Televisa? Los grandes corruptos de este país deben estar disfrutándola.

Mucho se ha hablado en los últimos días del pacto entre Peña Nieto y Andrés Manuel. Yo lo creo. 

En este país se ha demostrado que más fuertes que las alianzas y coaliciones entre partidos políticos, lo son precisamente los pactos de impunidad entre actores políticos. 

Y esos, trascienden más allá de los colores: ahí no entran ideologías, pasados partidistas y mucho menos la moral, lo único que se privilegia es el saludo franco en lo obscurito entre dos corruptos que hablan el mismo idioma: sus intereses por encima de la justicia que desea el pueblo. 

Ese saludo ha hecho tanto daño y sus alcances han llegado, desde mi punto de vista, a terminar de podrir la política en México. 

Su tesis es simple: “Tú dale. Roba, sé corrupto: más y más millones. Al final, para dejar pasar a tu sucesor, le das la mano franca en lo obscurito, y pactas abrirle la puerta a cambio de impunidad para ti y los tuyos.”

Qué irónico es pensar en que, precisamente Anaya desde que empezó campaña es el único candidato que ha hablado de romper dicho “pacto de impunidad”, pero él lo hablaba genérico, refiriéndose en general, al pacto que se presume se dio entre Calderón y Peña en 2012 por ejemplo, y que se da también en las gubernaturas.  

Y hoy, Anaya tiene frente a sí, “el pacto de pactos de impunidad” o, “la grosería de pacto”, o dígame estimado lector, ¿Cómo le llamaría Usted al pacto entre el PRI y MORENA? 

Ya hay quienes le llaman PRIMOR, pero del rechazo que me causa batallo hasta para decirlo.

Y es que del PRI podemos esperar cualquier cosa, máxime de esta administración ¿Pero, del partido que se ostenta como “la esperanza de México”?

Lo he dicho en otras ocasiones, voté por AMLO en 2012 y no me arrepiento, me parecía congruente. 

Hoy, hoy dirige al nuevo PRI. No solo por rodearse y hacerse de los peores priístas para MORENA, también piensa y actúa como uno de ellos:

¿Pactar con Enrique Peña Nieto después de todos los escándalos de corrupción? Esa sí que es -sin duda- la decisión política más priísta que cualquier mexicano podría presenciar en los últimos tiempos.

MORENA se está constituyendo como el nuevo PRI. Literalmente “la esperanza de México” es más PRI.

En fin. Cuando escribí sobre la auto consumación del PRI, sostuve que se extinguía por subestimar la inteligencia de los mexicanos. AMLO está cayendo en eso. 

Faltan 3 semanas.

Lo difícil y duro que es ser Presidente

Hace unos días en un encuentro con jóvenes, dijo el Presidente Peña Nieto: 

“Hay quien piensa que como mandatario se vive “a todo dar” en Los Pinos, disfrutando de bellos jardines y de una “casota”.

“No saben lo difícil y duro que es ser presidente, porque pesa en una sola persona, en el cargo del presidente de la República tomar muchas decisiones, pensando en el bien del país, que no siempre son bien aplaudidas, o bien aceptadas y que a veces son decisiones difíciles.” 

Coincido con el Presidente en que debe ser duro y difícil, es más, no estimo poder siquiera imaginar la losa que pesa sobre su espalda debido al tamaño de la responsabilidad, pero, no estoy de acuerdo en que lo diga; ningún presidente, ningún gobernante, pero mucho menos él. 

Porque quienes tienen el derecho de demandar, exigir y quejarse es la ciudadanía, no los gobernantes.   

Enrique Peña Nieto, con todo respeto: 

Estimo que más duro y difícil que ser presidente, seguro lo es, para los millones y más millones de pobres de nuestro país, sortear el día a día para darle de comer a sus hijos. 

Como más duro y difícil que ser presidente, seguro estoy lo es, para la ciudadanía rogar por justicia y darse cuenta que “Estado de Derecho” no es más que mera retórica.

Y más dificil y duro que ser presidente, debe ser el hambre que respiran algunos en un México sin sensibilidad gubernamental.

Más duro y difícil que ser presidente, es para cualquier pequeña y mediana empresa saber que debe pagar una fortuna de impuesto sobre la renta, cuando los hospitales, calles, educación y demás obligaciones gubernamentales no son proporcionales a dicho pago. 

Más duro y difícil que ser presidente, es para cualquier joven emprender cuando las condiciones son adversas, muy adversas. 

Mucho más duro y difícil que ser presidente lo es, sin duda, tener que soportar la enorme desigualdad, provocada, dicho sea de paso, entre otros factores, por la enorme y rampante corrupción que se ha permitido en su gobierno. 

Más duro y difícil que ser presidente es vivir con la intranquilidad que se respira en algunas ciudades por la inseguridad. 

Pero aún más duro y difícil que ser presidente, es, solo pensar en su posible arreglo con López Obrador, que seguramente lo dejaría, de ganar MORENA, a Usted y a los suyos, tranquilamente impunes después de los miles y más miles de millones que se presumen de corrupción en su sexenio y que, están en unos cuantos bolsillos, en vez de estar a disposición de los conductos adecuados para el bienestar de la mayoría. 

No dudamos que sea díficil y duro ser Presidente, de hecho, es de respetarse que a pesar de los escándalos esté por terminar el sexenio; pero, por favor, no dude presidente, que también es díficil y duro que Usted se atreva a decírnoslo.

Ni modo, así nació

Allá por septiembre de 2016, titulé como la de hoy, una columna en la que hablé sobre el veracruzano Rosendo Mayahua, una historia de un mexicano que como millones en este país, sufre de pobreza extrema. 

La vida de Rosendo, como la historia de  11 mexicanos más, tiene cabida en el libro: “Los doce mexicanos más pobres”, libro que me atrevo a recomendarles ampliamente. 

Abona a la sensibilidad humana, rubro importante que adquiere más relevancia que nunca en la agenda pública hoy en día.

La terrible desigualdad social es el tema de temas. ¿Cómo le hacemos?

Agustín Basave, quien es diputado federal por el PRD, pero a quien como he dicho en otras ocasiones, admiro como escritor más que como político, dice en partes medulares de su libro: “La cuarta socialdemocracia”, que: 

“El origen de la enfermedad es la miopía de ciertas élites económicas y políticas que se han dejado llevar por la voracidad y han equivocado la defensa de sus intereses.”

Ahí, en la aldea global, dice Basave, existen regiones donde la miseria no se da por enterada de los “éxitos” en la reducción de la pobreza.

Y propone que en el mediano plazo exista un contrapeso institucional que separe el poder económico del poder político. Al tiempo que exhorta a la urgencia de reinventar la democracia, superar el neoliberalismo y reiventar el Estado de bienestar...

Coincido totalmente con su tesis. Que dicho de otra manera, consiste en encontrar la fórmula para sensibilizar a quienes representan el capitalismo voraz: no a que detengan su camino pero sí a que den un paso atrás: que el error no ha sido el capitalismo en sí, que el error reside en su voracidad. 

Y es que: ¿Qué le diría Rosendo Mayahua, a los 20 ex gobernadores procesados hoy en día? ¿Qué le diría el propio Rosendo a los “empresarios” que cruzando la línea invisible de la prudencia llenaron sus arcas vorazmente en algunos años?

¿Será la cuarta socialdemocracia una salida viable para disminuir la corrupción y la desigualdad?

“Ni modo, así nació”, es una expresión que jamás debería pensar ningún mexicano respecto del que menos tiene, pero mucho menos deberían pensarlo quienes representan el poder político y económico en este país.

No sé si la cuarta socialdemocracia pudiera aterrizarse algún día, pero creo que generar mayor sensibilidad colectiva respecto de la dolorosa desigualdad social, podría ser un buen comienzo.

¿#Resultados? Seamos serios

Alguna vez escribí sobre la “Generación 2018”. 

Ese día aclaré como hoy lo hago, que quien inventó el concepto no se refería a una nueva camada de políticos, ni a los jóvenes con un posible futuro.

Cuando hablamos de “Generación 2018” debemos pensar en el “hasta aquí, hasta este año llegaste”, debemos pensar en esa generación de políticos que se tiene que ir ya,  a esos que a partir de este año tienen que ir pensando en dedicarse a otra cosa.

Y, por más que intento, es imposible que no vengan a mi mente actores como el hoy candidato del PRI, Almaraz. Creo, con todo respeto, que el Contador es un claro ejemplo de la Generación 2018.

Estimo que a esta generación de políticos les llegó su fin. Que de nada servirá que intenten “reinventarse”; la gente ya no cree en sus engaños, por más que algunos periodistas se esfuercen por solapar los mismos.

A la Generación 2018 la caracterizó la incongruencia: ¿Qué debo decir para obtener el voto? Total, luego gobierno como yo quiero o simulo y, ni quién se acuerde...

Ya no. Para muestra un botón:

En 2016, increíblemente, el entonces candidato del PRI a la alcaldía de Victoria, Almaráz, señaló: que su propuesta estaba basada en la seguridad, e incluso afirmó que quería ser recordado como el hombre que le regresó la paz y la tranquilidad a los victorenses.

Aclaro, que no es con el ánimo de atribuirle toda la responsabilidad del caos que en el tema se ha vuelto Victoria, simplemente estimo que en un ejercicio de auténtica democracia, bien vale comparar lo que prometió en campaña con lo que ha hecho. ¿O no?

¿Cuántas veces habló de seguridad durante su responsabilidad al frente del municipio, hombre? ¿Que no su propuesta de ciudad estaba basada precisamente en la seguridad?

Dice Sun Tzu que el engaño es fundamental en el arte de la guerra, pero por Dios: ¿Estando Victoria como está, cómo es que alguien se atreve a manejar la palabra #Resultados como eslogan de campaña? Seamos serios.

Y hoy recojo “seguridad” porque fue el rubro que priorizó en campaña, pero lo mismo con el tema de transparencia en licitaciones; lo mismo con su declaración 3de3; más los cientos de etcéteras a los que se comprometió -hasta con firma- en el anterior proceso electoral.

El que crea que en el gobierno de Victoria hay resultados, o está en el PRI, o tiene algún beneficio directo, de otra forma apuesto doble contra sencillo a que no vive aquí.

En fin, precisamente a subestimar la inteligencia de la gente y a administrar la pobreza se dedicó durante décadas la Generación 2018. Por eso sus íconos más representativos se tienen que ir.

¡Mmmta ma... Salió político!

Hace dos semanas tuve la oportunidad de comer en Monterrey con un distinguido jurista mexicano, Ambrosio Michel, hoy incluso abogado de Ricardo Anaya. Orgullo victorense, por cierto. 

Y aproveché esa grata coincidencia para comentarle -quería saber qué pensaba- que me había invitado el PAN como candidato a síndico en la planilla de “Xico”, el candidato del Frente por la alcaldía de Victoria.

Muy sabiamente me dijo Ambrosio: “La política desprestigia, punto. Te da fama, sí, pero es efímera, y el desprestigio es para toda la vida”.

Me impusieron tres cosas: su seriedad al decírmelo, su convicción en ello y, que no me lo estaba diciendo cualquier persona. Me quedé callado.

Tanto me llegó que no dejé de pensar en eso dos o tres días. Tal vez me pegó lo del desprestigio, porque en nuestra profesión lo es casi todo.

Sin embargo, he pensado a raíz de ahí, como es que muchos de nosotros, la mayoría, nos quejamos todo el tiempo de los políticos pero no participamos.

En cambio, eso sí, cuando alguien que veíamos “bien” se atreve a participar lo condenamos con un drástico: ¡Mmmta ma... Salió político! 

La nostalgia que me invadió por no saber si “haber salido político” era bueno o malo de acuerdo al juicio social, me hizo recordar cuando en 2012 hacía mi “perfil” para llenar la página de internet de mi Despacho, (que luego serviría como base del nombre de ésta columna que inicié a escribir en mayo de 2013), me auto describí ahí, como: “Abogado Amigo, enemigo de los servidores públicos que no sirven al público”. 

Tal vez desde ese entonces, había en mi subconsciente un gran deseo de cambiar algo: lo que fuera, lo que sea, lo que se pudiera.

Y es que lo dijo Platón muy claro: “El precio de desentenderse de la política es el ser gobernado por los peores hombres”.

Por eso aspiro a participar en política, para no ser lo que tanto me he quejado: corrupto, ineficiente e insensible.

Si tuviera la oportunidad de regresar el tiempo, en vez de quedarme callado, le diría al prestigiado Ambrosio Michel -a quien admiro y respeto como abogado-, que estoy perfectamente consciente del desprestigio que esto puede significar en mi carrera profesional, pero que estoy dispuesto a correr el riesgo, porque estoy seguro que vale la pena:

Quiero ayudar. Quiero ayudar a Victoria a salir del socavón en el que no solo cayó, sino en el que lamentablemente se ha convertido. 

Nosotros los empresarios

Vamos hablando claro: ¿Tenemos o no culpa los empresarios del estado que guardan las cosas en la economía?

Y al hablar de empresarios tal vez pudiera pensarse que me refiero a la primera plana que le dedicaron casi todos los periódicos nacionales a la diferencia que hay entre la iniciativa privada y AMLO, pero no.

Me refiero a lo local. Cuando tuve la oportunidad de presidir la COPARMEX en Victoria, el organismo empresarial se avocó casi de lleno en proponer al Congreso del Estado nuestras posturas para sacar adelante una buena legislación para el Sistema Anticorrupción en Tamaulipas. 

Y se alzó la voz también en su oportunidad, en diversos temas como el del incremento al impuesto sobre nóminas, tema que sigue vigente, pues se pretendía que ese dinero, llamémosle adicional, se hubiera visto reflejado ya en mayor seguridad pública. 

Pero, propongo autocrítica. Remarcando que me incluyo ¿eh? 

Hace días leí una columna de Dinorah Pensado, que entre otras cosas señaló:

“¿Será que en México verdaderamente se están aprovechando los avances tecnológicos? ¿Será que estaremos realmente revolucionando nuestra manera de hacer negocios, de vivir...?”

Y yo pregunto: ¿Innovación? ¿Ideas nuevas? Tal vez ni siquiera ideas nuevas, hombre, Victoria está tan subdesarrollada que ni siquiera sería necesario descubrir hilos negros, caray. Pero no, no hemos sido capaces ni de inspirarnos en historias de éxito de otros lados y revolucionar Victoria.

Porque más allá del argumento -que es cierto-, de que las condiciones no son las idóneas para hacer negocios, creo que sería sano que los que formamos la iniciativa privada victorense reconociéramos esto. 

“Dinero fácil del gobierno y falta de visión en otro tipo de negocios”, me dijo alguna vez un distinguido empresario de Tampico, diagnosticando la deficiente economía victorense.

Nuestros gobiernos nos han quedado a deber, sí, claro: muchísimo; que estén dos ex gobernadores en la cárcel y alcaldes corruptísimos en funciones no es casualidad. 

Pero, como empecé la de hoy, vamos hablando claro: vaya falta de creatividad -por no decir mediocridad-, la de nosotros los empresarios.

También, la mayoría, le hemos quedado a deber a Victoria. 

¿Tarde para darnos cuenta? Estimo que no, pero reconozcámoslo ya, por favor.

Victoria, una ciudad muerta

Por más que algunos se esfuercen por engañar a la gente con sonrisas falsas y otros con ocultar la realidad económica y de inseguridad que vive la capital, lo cierto es que Victoria está mal, muy mal. 

Porque, hay que decirlo, aunque en un lapso de dos horas la Procuraduría informaba ya resultados sobre el caso de la Preparatoria Federalizada, todos sabemos que la situación es más compleja de lo que leemos en medios.

Y es que más allá de la responsabilidad compartida que constitucionalmente tienen federación, estado y municipio, creo que la administración pública municipal ha sido “de papel” en ese tema como en otros muchos. 

Estimo que no hay una visión integral, y que falta mucha creatividad: tanto jurídica como de otros rubros, hace falta talento; pero sobre todo sensibilidad en quienes ejercen las más altas responsabilidades en el municipio.

¿Qué pasa, por ejemplo, en materia de transparencia? ¿Qué pasa con los absurdos criterios para ejercer el gasto público municipal? 

Y no hablo del típico ejemplo de por qué Banda MS en vez de arreglar semáforos: ¿Qué está pasando en el panteón municipal? ¿Más y más corrupción? 

¿Alguna inversión que venga? Por Dios. ¿Cuándo terminará el problema de desabasto de agua en esas más de 40 colonias que lo sufren día con día?

¿Podríamos considerar a Victoria un Municipio Muerto?

El escritor Mauricio Merino describe el concepto “Municipio Muerto”, como aquel que no es capaz de enfrentar las dificultades de las grandes aglomeraciones urbanas ni tampoco para paliar las desgracias de los pueblos más pobres. 

Pero, que sí sirve en cambio, para seguir haciendo clientelas políticas, para hacer buenos negocios y para cubrir con el manto de autoridad pública decisiones preñadas de corrupción.

De acuerdo a esa concepción, Victoria sería una ciudad muerta. Considero que no lo está, pero que es innegable su gravísima enfermedad.

Más allá del debate

Recuerdo como si fuera ayer, la disculpa pública de Ciro Gómez Leyva en Milenio (https://www.youtube.com/watch?v=eWV-g7RHRUA) :

“A nombre de Grupo Milenio, señalo que: Editorialmente: No hay justificación que valga. Repito. Editorialmente: No hay justificación que valga... Falló, la encuesta de seguimiento diario Milenio GEA-ISA. Por eso, antes que nada, una disculpa a nuestros televidentes y lectores...”

Y es que, como el propio Ciro Gómez Leyva lo mencionó dentro del contenido de su disculpa: 100 días consecutivos diciendo que Peña Nieto le ganaría a López Obrador por 18 puntos, sí, por 18 puntos, cuando al final ganó por 6. Increíble.

Eso fue recién concluido el periodo electoral de 2012, pero yo les preguntaría: 

¿Creen ustedes que la ética empresarial de la gran mayoría de las casas encuestadoras ha cambiado de entonces a la fecha?

Estimo que no. Es que es sencillo, hombre: ¿Qué intereses hay detrás del 95% de las casas encuestadoras: amor al arte, amor a la democracia, amor a la información veraz o, compromiso con quienes las contratan?

Y, ojo, porque no escapa de mi ángulo de vista el hecho de que hay quienes podrán argumentar que es precisamente la autoridad electoral la que se cerciora de que quienes se dediquen a ello cumplan con los parámetros y requisitos que las normas disponen, para así inhibir malas prácticas; y sí, pero que la casa encuestadora cumpla con el filtro de la autoridad en relación con las reglas operativas y metodológicas para el ejercicio, no necesariamente implica que se eviten los muestreos tendenciosos.

En fin. Lo que pretende la #DelAbogadoAmigo de hoy, no es: ni un llamado a la autoridad electoral respecto del rubro, ni mucho menos un ataque a quienes se dedican a eso, pues además hablé de una gran mayoría ¿eh?, habrá quien si las haga por amor a la información veraz y a la democracia.

Lo que busco es, más bien, que tomando en cuenta aquella disculpa pública de Milenio por engañar a los mexicanos, diciéndonos durante más de tres meses que Peña Nieto iba arriba por 18 puntos, cuando no era así, recuerden que las encuestas nacionales -y no se diga las locales- más que herramientas democráticas, hace ya muchos años que se convirtieron en medios de engaño: para generar la percepción de triunfo de uno y en consecuencia de desaliento al voto del otro; o en cualquiera de sus modalidades. 

Una manera disfrazada de persuadir, pues, en vez de un modo de informar. 

Me quedo con lo que dijo Warren Buffett: “Una encuesta de opinión pública no es un sustituto para el pensamiento.”

'Pus no llegué'

Quienes me conocen, saben que jamás creí en aquella campaña negra en contra de López Obrador denominada “Peligro para México”.

Por favor, peligro para México el que han representado y representan muchos de los que han instrumentado esa campaña en su contra.

Es más, hombre, y lo digo sin culpa alguna, voté por AMLO en 2012. Me gustaba aquél video que salía en televisión por las noches, en donde orgullosamente afirmaba que su Movimiento continuaba, por jamás haber pactado con lo que él denomina la “Mafia del Poder”.

No sé si me ganó la nostalgia, o la razón, pero en función de las circunstancias: las otras dos opciones eran Peña Nieto y Josefina.

El primero tenía la “C” de corrupción en la frente, y la segunda no se veía cómo, ni por donde derrotaría al PRI. 

Digamos que mi voto útil fue para Andrés Manuel, él era el único que le podía ganar al PRI, pensé.

No lo volvería a hacer. Y es que, estimo, AMLO no representa un peligro para México en el sentido de llegar a ser como Venezuela etcétera; no, es un peligro la mediocridad que vi reflejada en su “Pus no llegué”.

En mi humilde opinión, la figura del presidente de la república es un reflejo de lo que somos como país, que creo que va de la mano con aquella frase de Gandhi, que dice: “Si hay un idiota en el poder es porque quienes lo eligieron están bien representados”.

Hoy, por ejemplo, ¿Cómo nos ven en varios países por culpa de nuestro presidente actual? Ridículo tras ridículo en los actos de relaciones exteriores (por no meterme a las pifias nacionales, que no son pocas, y dejando a un lado la escandalosa corrupción que persigue a su administración).

Y no estoy hablando de que quien llegue a la presidencia deba ser una eminencia reconocida mundialmente por algo en particular. No. 

Pero, sí debe ser una persona capaz, plena -en la edad idónea-, y que le importe llegar oportunamente a la Organización de las Naciones Unidas, por Dios.

“Pus no llegué”, no puede ser la actitud de un presidente de México de aquí a 2024, hombre.

“Pus no llegué”, es, tal vez, la frase que más directamente representa lo que los jóvenes no queremos para nuestro país.

“Pus no llegué”, es, con todo respeto, el espejo de un México mediocre que debe cambiar.

De veras: No hay futuro en ninguna actividad en la vida, si tu actitud es “Pus no llegué”.

México debe llegar. 

Hacia una capital de verdad

Hace días, leí en twitter una muy interesante columna de la distinguida periodista Adriana Heredia, la tituló: “¿Capital?”

En el texto, Adriana recogió el pensamiento de la mayoría de los victorenses, preguntándose cosas como: “¿Qué le falta a Victoria para parecer la capital que es?” “¿En qué estamos fallando como victorenses y en qué están fallando nuestras autoridades?”

Yo contestaría que, tal como lo proponen los renombrados economistas Acemoglu y Robinson, la prosperidad de un pueblo no depende ni de cuestiones culturales, ni de la ubicación geográfica, ni de factores climatológicos, sino que, depende de la política económica que dictaminan sus dirigentes y de la fortaleza de sus instituciones; y, en Victoria: ni una, ni otra.

Por eso coincido con lo que señaló en Octubre del año pasado Adán Moctezuma en su columna: “¿Qué tanta corrupción toleran los tamaulipecos?”.

Ahí, dijo que Victoria aún no se recupera del “shock” que causó la burbuja inmobiliaria de 2009, cuando la economía tuvo un auge artificial provocado por el exceso de liquidez proveniente en gran medida del endeudamiento público contratado por aquél gobierno estatal y operado por el Contador Almaraz Smer, que sólo se aplicó para hacer oficinas públicas que no producen.

Fueron, según el artículo, 6 mil millones de pesos, el monto del préstamo que solicitó aquel gobierno y, ese dinero que, se repartió entre empresas y contratistas cercanas al régimen priista de esos años, generó un espejismo de abundancia o “boom” económico ficticio.

Muchos victorenses, dice la columna, y lo hago propio tal cual, se subieron a un tren de bonanza que no era real, pues la deuda pública se ocupó para construir edificios gubernamentales y no para obras que produjeran ingresos productivos que a su vez se vieran reflejados en mayor productividad de las empresas -y mejores condiciones para atraer inversión-, mejores salarios para los trabajadores y por tanto derrama económica para todos los victorenses. 

Hoy, esas malas decisiones financieras las seguimos pagando los victorenses y tamaulipecos.

Por eso sostengo lo que dije antier en mis redes sociales: que Victoria esté así no es casualidad. Y tratemos de ser objetivos, por favor: Tampoco puede ser culpa de un gobierno estatal que tiene poco más de un año en el poder.

Está así, por culpa de un grupo político corrupto y voraz que, increíblemente, pese a su irreversible caída, se resiste a fenecer. 

Creo que ya le toca a Victoria: terminar de sanar heridas, tomar un rumbo distinto, dejar atrás el pasado enfermo de corrupción y tomar un rumbo saludable hacia una capital de verdad.

Es discriminación, Margarita

“¿Le parece bien que dos mujeres se casen?” Le preguntó Jorge Ramos en entrevista a Margarita Zavala.

“… Para mí es muy importante y lo he dicho tranquilamente: Yo soy católica y tengo valores cristianos de los cuales estoy muy orgullosa: para mí el matrimonio es entre hombre y mujer.” Le contestó Margarita.

-¿Si dos mujeres se quieren casar no tienen el mismo derecho de hacerlo? Le repreguntó con asombro Jorge Ramos.

Y le dijo Margarita: “Soy abogada, respeto las leyes, las instituciones y también soy de las que pienso que puede encontrarse otra figura jurídica.”

-Eso es un prejuicio. Es un prejuicio en contra de los gays. Es un prejuicio no quererle dar a los gays los mismos derechos. Reviró Jorge.

En fin, entre dimes y diretes, cada uno defendió su postura, Margarita intentando ampliar el punto, es decir, señalando que la discriminación por razón de preferencia sexual va más allá de la figura jurídica del matrimonio; y el entrevistador tratando de cerrar el debate al punto de que, desde luego estaba discriminando a los gays la aspirante presidencial al sugerir cerrarles el paso a la figura del matrimonio.

Y yo le preguntaría a Margarita: ¿Vivimos en un Estado de Derecho, o en un Estado de apreciaciones subjetivas en función de creencias religiosas? 

Al parecer no le queda claro: Por un lado dice que es abogada y que respeta las instituciones y las leyes, pero al mismo tiempo señala que puede encontrarse otra figura jurídica para ellos o ellas, diferente al matrimonio. 

Vaya incongruencia: Si tuviera una postura de abogada y respetara las instituciones, como presumió, sabría que la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en octubre de 2015 dejó claro que negar el acceso al matrimonio a las parejas homosexuales, a través de que se les diseñe un “modelo alternativo”, es discriminatorio.

Va otra vez: el máximo Tribunal del país sentenció desde hace casi tres años que buscarles otra figura jurídica a las parejas homosexuales, en lugar de casarse (como cree y propone Margarita), es absolutamente discriminatorio, sin importar si la figura que se les creara les contemplara los mismos derechos y que su única diferencia con el matrimonio fuera el nombre del concepto.

“No.” Dijo la Corte. La exclusión de las parejas homosexuales del acceso al matrimonio que se intentaran remediar con figuras distintas, implicaría la creación de un régimen de “separados pero iguales” que reforzaría la idea de que las parejas del mismo sexo son menos merecedoras de reconocimiento que el tipo de pareja tradicional, lo que ofende su dignidad como personas.

Entonces, una disculpa a Margarita Zavala, pero no pude resistir exhibir su incongruencia: ni pensó como abogada, porque habría razonado en base al Estado de Derecho, ni dio indicio de respetar las instituciones, pues no hizo alusión a lo que la Corte ya dijo en relación a ese tema, y sí, como dijo Jorge Ramos, evidenció su claro prejuicio en relación al tema.

En nuestro país, sostener esa postura, es discriminación, Margarita.

¿Vamos por el camino correcto?

Cuando se empujaban y construían los sistemas anticorrupción, tanto el nacional como los estatales, la ciudadanía dejó claro algo: que era necesario frenar la enorme corrupción que existe.  

Hoy, a pesar de los esfuerzos de organizaciones civiles, el sistema nacional anticorrupción sigue sin tener todas sus piezas, y la mayoría de los sistemas estatales, aunque ya completos, apenas dan sus primeros pasos. 

¿Crees que vamos por el camino correcto, Torre? Me pregunto hace días un colega. ¡Híjole!. Tan subjetiva la pregunta, como vaga mi respuesta: “Creo que sí”, le dije. 

Y aunque como dije: “creo que sí”, también es cierto -porque se nota, y de lejos-, que hay una resistencia porque florezcan los sistemas anticorrupción, tanto el nacional como los estatales. 

Si existiera absoluta voluntad política del presidente y de los gobernadores, tendríamos más rápido de lo que pudiera pensarse, unidades de inteligencia anticorrupción con tecnología y capital humano de clase mundial. 

Como me dijo un amigo hace algunos días hablando del tema de inseguridad: Imagínate si en el combate a la inseguridad se empleara el mismo rigor, capacidad técnica, tecnología y disciplina que se estila en el SAT en materia de recaudación… Y entre risas irónicas, concluimos que tendríamos paz. Bueno, estimo que lo mismo pasa con el combate a la corrupción. 

La gente necesita seguir insistiendo, seguir exhibiendo, seguir enojada; la creación de los Sistemas Anticorrupción no era el fin del camino, al contrario, era solo el inicio, caray. 

Sin sociedad exigente no hubiera habido sistemas anticorrupción, como también, los sistemas no caminarán sin sociedad: Si se pretende que el combate a la corrupción resida en Sistemas Anticorrupción tan sólidos como lo es el SAT, se necesita mucho más presión de la sociedad, hay que enfocar inteligentemente.  

La consumación del PRI

Dicen algunos que el PRI debe cambiar de nombre, de colores, hacer algo, que su desprestigio es inmenso. 

El problema no es de nombre ni de colores, hombre. Apostarle a la administración de la pobreza, a la retórica vacía, al engaño: al uso faccioso de las instituciones, y a la “compra” de los tradicionales medios de comunicación, en pleno 2018 no significa audacia política sino suscribir con tinta indeleble su suicidio político. 

Porque coincido con lo que sostuvo Jorge Volpi en “La extinción”, texto que publicó en el periódico Reforma hace algunos días:

“…A menos de que algo drástico o inesperado altere radicalmente el panorama, hoy el PRI se encuentra más cerca de la extinción que nunca antes. Quizás Peña Nieto no sea el peor gobernante de su partido -varios de sus predecesores pelearían por ese título-, pero ninguno ha sido más impopular. 

La razón no se halla solo en la figura del Presidente -tan banal como venal, tanto falto de empatía como de cultura-, sino en la sensación que nos deja de que el PRI es irredimible. Si el PRI puede mudar de piel y de ideología, no logra en cambio modificar su esencia: su condición de escudo para que una banda de saqueadores y arribistas se enriquezcan a nuestra costa…”

Y es que, estimo no se puede describir mejor al PRI que como lo hizo Volpi, más que en el nombre y en los colores, el problema del PRI reside en su esencia: en subestimar la inteligencia de los mexicanos. 

Las declaraciones de Santiago Nieto, ex titular de la FEPADE, en relación a las amenazas que sufrió por parte del gobierno federal, solo confirman lo que ya sabíamos, caray, la descarada intromisión de Los Pinos en la contienda electoral.

Y aunque creo que es evidente, no está de más resaltarlo: el rápido camino a la consumación del PRI no es casualidad, no es consecuencia de la oposición, y mucho menos culpa de los mexicanos, se trata de una “auto consumación.” 

Pregúntense. Por Victoria.

“Necesitamos crear una Victoria sin hipocresías, el renacimiento de la Victoria que nos imaginamos.”

Eso dije alguna vez con micrófono en mano, corría enero de 2017.

¿A qué me refería? Si se preguntan eso, les contestaría con 10 preguntas:

1.- ¿Nunca se han preguntando por qué en Victoria reina la desigualdad social?

2.- ¿Nunca se han preguntado por qué Victoria tiene un atraso económico de décadas comparada con otras capitales del país?

3.- ¿Nunca se han preguntando por qué Victoria es penosamente top mundial en mediciones de violencia?

4.- ¿Nunca se han preguntando, más allá de su proceso penal, aunque sea por encima, a cuánto ascenderá la fortuna del imputado Hernández Flores, y de sus familiares, allegados y prestanombres? En perspectiva: el presupuesto anual para Victoria ronda en los 900 millones de pesos. ¿Andará por ahí, o menos? ¿O, más?

5.- ¿Nunca se han preguntado cuánto dinero se va en materia de publicidad oficial en Victoria, o, dicho de otra manera, qué altísimo porcentaje del dinero de los Victorenses se derrocha entre algunos medios, no solo para hacer inútil propaganda a la administración municipal, sino, peor aún, con dicha práctica enarbolar una marcada censura en los medios locales en relación a los temas más sensibles de Victoria.

Y es que comulgo con lo que dijo el respetable periodista José del Carmen Perales en su cuenta de Twitter, hace algunos días: “Acostumbrémonos, la decisión de Almaraz de reelegirse obligará a muchos medios a ocultar, aún más, la realidad que vivimos y sufrimos los victorenses. 

6.- ¿Nunca se han preguntando por qué no somos líderes en materia de transparencia?

7.- ¿Nunca se han preguntado por qué el Alcalde Almaraz no hace pública su declaración 3de3?

8.- ¿Nunca se han preguntado qué diablos está pasando en la COMAPA, por qué entre más aumenta el recibo menos agua hay? 

9.- ¿Caray, de verdad nunca se han preguntado por qué Victoria no deja de ser un socavón?

10.- ¿Y si decimos “NO MÁS” a la hipocresía, y damos paso a un renacimiento de la Victoria que nos imaginamos?

Pregúntense, por favor. Hagámoslo por Victoria.

Adiós nunca, COPARMEX

Como si fuera ayer, recuerdo la llamada que hace 5 años me hizo mi amigo “Chino” Villarreal, invitándome a formar parte de la entonces recién creada Comisión de Empresarios Jóvenes de COPARMEX. 

 “Pero ahí no hay paga, Abogado, ¿eh?”, me dijo. Me acuerdo que me dio risa y le dije: “¡Yo jalo!”

Después, Dinorah Pensado e Hilda Gallardo, ambas hijas de distinguidos ex presidentes de COPARMEX Victoria, vinieron aquí, a las oficinas de mi Despacho a “formalizar”, digamos, la invitación que me había hecho “Chino”.

Así, de integrante de la Comisión de Empresarios Jóvenes, tuve la oportunidad de, a través del Despacho que dirijo, ser representante legal de mis compañeros empresarios y años después, Vicepresidente de nuestra querida COPARMEX, durante la gestión del Licenciado Fidel Gallardo. 

Y entiendo si lo aburro, estimado lector, pero es que hoy cobra vigencia la nostalgia #DelAbogadoAmigo: porque cómo olvidar el proceso interno para mi elección como Presidente, diversas voces se escuchaban previo al consenso: 

“¿Cómo va a ser Presidente de COPARMEX alguien de 28 años? ¿Cómo, aunque sepamos que no es así, con ese apellido va a ser Presidente, la gente no creerá en la independencia de la COPARMEX? ¿Cómo va a ser líder empresarial en la capital alguien tan joven, le faltan canas, tal vez le falte experiencia…” 

Al final, fui privilegiado por contar con la confianza de la gran mayoría de los socios, y tomé compromiso recién entrado el 2017, periodo que concluyó hace apenas algunos días, el 28 de febrero.

Como lo han hecho mis antecesores, me tocó librar grandes batallas “COPARMEXAS”, creo que la más marcada, la lucha contra la corrupción, que nos alcanzó, estimo, para convertirnos en el Organismo Empresarial más exigente de Tamaulipas para hacer realidad que fuéramos uno de los primeros Estados de la República en contar con un Sistema Anticorrupción completo. 

Y, claro, aunque es un logro importante y dio el Sistema muestra de funcionamiento con la detención del ex gobernador Hernández Flores, hay que reconocerlo: la tarea está -por mucho- inacabada, sobra corrupción. 

En fin. Se acabó uno de los periodos, hasta hoy, más importantes de mi vida: dirgir la COPARMEX. Lo digo y me embarga la emoción. 

Pero, no me despido.Seguiré siendo socio y, desde donde esté, seguiré postulando y defendiendo los genuinos ideales que le dan razón de ser, no a la “Cámara”, como erróneamente le dicen algunos, al Sindicato de los Empresarios de México.

Adiós nunca, COPARMEX.

De un Victorense que no quiere a su ciudad

Cuando Peña Nieto dijo que las redes sociales eran irritantes, los mexicanos nos indignamos y no hubo quién se resistiera a sumarse a las críticas del comentario.

¿Cómo, nos preguntamos todos, en un mundo que a partir de las redes sociales se ha vuelto más dinámico y donde, se dicen las cosas que en los medios tradicionales aún se valora si publicar o no, el Presidente de la República se atrevía a llamar irritante a tan determinante herramienta democrática de la realidad?

Irritante resultó, pero su ataque a la libertad de expresión, derecho humano que en México  es protegido por la constitución y que ha encontrado su verdadera liberación precisamente en las redes sociales. 

Pero lo entiendo, entiendo a Peña Nieto, irritante deben ser las redes para él porque sin importar el número de ceros que agregue al gasto en publicidad oficial, son las redes las que se han encargado de su desaprobación, en la mayoría, respecto a su administración.

Y tanto nos indignó el comentario de Peña como la contestación de López Obrador a Silva-Herzog hace algunas semanas. ¿Por qué les disgusta a los políticos de siempre ciertos sectores o ciudadanos que no coinciden con ellos? Pero lo hacemos notar: hay pantalones en la ciudadanía. 

Aquí es donde pregunto: ¿Y los victorenses? ¿Tan chiquitos somos? 

En desafortunada declaración, el alcalde de Victoria, frente a la pregunta de un reportero que le pidió su postura en relación al golpeteo que ha sufrido su administración en redes sociales, contestó:

“Es gente muy pequeña, muy chiquita, que no quiere a la ciudad; y bueno entre cosas que dicen, que si los sueldos de la COMAPA: no es cierto, lo que sale son mentiras. Hay que dejarlo muy claro, y hay que ver de frente a la ciudadanía... Y creo que la gente ya está cansada, la gente está harta de chismes, la gente quiere un presidente municipal que de la cara, que hable claro, de frente...”

En realidad, ¿Somos pequeños y chiquitos los ciudadanos victorenses que nos atrevemos a cuestionar algo de su administración? En serio, ¿No queremos a Victoria quienes nos indignamos por trascendidos de sueldos descomunales en la COMAPA? 

¿No será al revés? 

Si son mentiras, los victorenses chiquitos y pequeños le agarramos la palabra de que hay que dejarlo claro, por favor díganos Usted entonces cómo están las cosas en la COMAPA. ¿O no merecemos saber porque no queremos a Victoria?

El alcalde no desatina cuando dice que la gente está cansada, y harta de los chismes, pero quisiera abonar: más que de los chismes, los victorenses estamos hartos de la corrupción, de la opacidad, y de los absurdos criterios para ejercer el gasto público municipal, pero sobre todo: de la incongruencia entre el decir y el hacer.

Y aunque hay muchísimos botones de muestra, por respeto a su tiempo estimados amigos, pulso uno: 

El 6 de octubre de 2016, por cierto, no es cosa menor, en el 266 Aniversario de la fundación de Victoria, el alcalde se comprometió en nombre de la exigencia ciudadana por combatir la corrupción y la impunidad, que haría pública su declaración 3de3, dentro de los 30 días siguientes. Y, al día de hoy, nada.

A año y medio de distancia de ese compromiso, creo que en su última declaración tampoco desatina el alcalde, en efecto: los victorenses queremos un presidente municipal que de la cara, que hable claro y de frente, tanto de hoy, como de ayer.

De un Victorense que no quiere a su ciudad. 

Una vergüenza nuestro Estado de Derecho

Del lugar 37 al 36, pasó México en el Índice de Competitividad Internacional 2017, es decir, avanzamos un lugar a pesar de nuestros altísimos niveles de corrupción, inseguridad, pésima política fiscal y excesiva regulación.

¿Qué nos dice esto? Muy sencillo: potencial económico sobra en este país, pero sin un sólido Estado de Derecho nunca estaremos dentro de los primeros lugares en materia de competitividad.

Porque, ¿Cómo aspirar, a que atraigamos más y mejores inversiones si la tasa del Impuesto sobre la Renta está muy por encima de la tasa promedio de los 35 países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)?

¿Cómo aspirar, a realmente alentar a los empresarios a arriesgar su capital e iniciar un negocio siendo que según la Comisión Federal de Mejora Regulatoria en México se tienen que atender más de 130 mil regulaciones aplicables en distintos niveles de Gobierno?  Resultan excesivos los costos en materia de regulación.

¿Cómo aspirar, a que más firmas extranjeras se convenzan de que México es el lugar ideal para invertir si 2017 fue el año más violento en México según la revista The New York Times?

¿Cómo aspirar, a que exista una competencia leal en los mercados cuando a pesar de los esfuerzos ciudadanos por tener sistemas para combatir la corrupción, hay que reconocerlo: seguimos siendo carcomidos por ella?

¿Cómo le hacemos para seguir aspirando? ¿Se puede? ¿Cómo le hacemos para aspirar a ser los primeros lugares en competitividad si nuestro Estado de Derecho, en la última medición que hizo The World Justice Project sobre ese rubro, México está en el lugar 92 de 113 países evaluados, con la misma calificación que países como Sierra Leona, Liberia y Kenia? De ese tamaño el problema ¿eh?

¿Cómo le hacemos, Anaya? ¿Cómo le hacemos, López Obrador? ¿Cómo le hacemos, Meade? ¿Cómo le hacemos, mexicanos?

¿Hay remedio o no?

Dice Alejandro Poiré, que: “Si nos parece que tenemos una clase política indigna y miserable es porque como sociedad no nos distinguimos mucho de ella. Es porque nuestra calidad cívica es también paupérrima y vergonzosa.”

¿Usted qué opina estimado lector?

¿Si, es así? ¿De verdad los mexicanos estamos cerca de ser indignos y miserables y, por ello quienes nos representan solo reflejan lo que somos?

No comulgo con Poiré, pero si Usted sí, créame, le aplico la acuñada frase cuya autoría aún se disputa entre los filósofos Voltaire y Tallentyre: “No estoy de acuerdo con lo que dice, pero lucharé hasta la muerte su derecho de expresarlo”.

Le doy mi punto de vista, esperando que si no coincide conmigo, también me aplique la citada frase.

No estamos ni cerca -en general- de ser indignos y miserables. Ni tampoco la mayoría de nosotros poseemos una calidad cívica paupérrima y vergonzosa.

Lo que pasa es que aunque de pudiera parecer ilógico, la imagen de gobiernos corruptos les conviene a los actores polìticos: esa indecorosa reputación los hace blindarse de amenazas de los ciudadanos de bien, pues, ¿Cuántos de nosotros estaríamos dispuestos a participar `si nada se puede hacer`, si todo está `de la chingada`?

La desilusión es una de sus principales aliadas. No es casualidad, considero, que sean los casos de excepción aquellos políticos honestos y con una gran fuerza transformadora. No es casualidad, tampoco, que tengamos que escoger siempre entre el menor de los males.

Y es que por más extraño que se lea, creo firmemente en que la mayoría de los partidos le apuestan a que reinen los deshonestos y los incompetentes entre sus filas. Y, permítanme llamarle a eso, así: La Trampa del ´todos somos iguales´, en la que estimo cayó Poiré y, desafortunadamente cae la mayoría.

¿A dónde se van los jóvenes brillantes? ¿Cuál es el incentivo para participar? ¿Hay remedio o no?

Contesto rápido, por orden, las tres. Uno. No deben caer en la trampa a la que hago alusiòn, no deben irse a ningún lado, no hoy. Dos. El incentivo es claro: romper el maleficio de la desilusión: ¿O, que crezcan nuestros hijos entre la corrupción que nos tocó vivir a nosotros? Tres. Sí, sí hay remedio. ¿O no?

Solo juntos

Que cerca de trescientas organizaciones se reúnan en el Ángel de la Independencia para decir a una sola voz que se reforme el artículo 102 constitucional para que por fin en México tengamos una Fiscalía General de la República ajena a cualquier partido político, autónoma y eficaz, no debería de ser cosa menor.

Me explico: En cualquier país desarrollado o que aspire a un desarrollo sustentable en el corto plazo, un sector muy amplio de la población estuviera enterado y apoyando tan importante planteamiento en materia de Estado de Derecho, pero no, tal parece que en México no hay ese apetito ciudadano porque realmente haya cambios de fondo. La cuenta de Twitter del Movimiento Reforma 102, no tiene ni 500 seguidores, caray, es increíble.

Es más, comienzo con usted, estimado lector, ¿Sabe a qué fueron trescientas organizaciones al Ángel de la Independencia hace unos días? ¿Por qué es necesaria en México una Fiscalía autónoma y eficaz? ¿Por qué urge la reforma al 102 constitucional?

Y no ¿eh?, ni la COPARMEX, ni el IMCO, ni Transparencia Mexicana, ni Mexicanos contra la Corrupción, ni el Abogado Amigo, pretendemos que usted haga un curso de leyes, entienda a fondo el tema y contribuya así con la redacción de la reforma, a lo único que aspiramos es a que haya un mínimo de interés de la sociedad en los grandes temas de México.

El movimiento #Reforma102 lo que pretende es que los candidatos presidenciales demuestren su capacidad de liderazgo y acción: aquí y ahora, es decir, que se comprometan ya, así, en su calidad de simples aspirantes, a influir en los legisladores de sus partidos para que antes de que cierre el actual periodo legislativo, nuestra Constitución dé un borrón a la anacrónica Procuraduría General de la República y abra paso a una Fiscalía Independiente, totalmente ajena al Poder Ejecutivo, para que cuente así con la fuerza suficiente para abatir los altos niveles de impunidad, no sólo en materia de corrupción, sino que se castigue el delito y esto incida en recuperar poco a poco la seguridad del país.

¿Sí se da cuenta del tamaño de la propuesta? No esperaremos a ver el tamaño de su compromiso una vez que llegue el ganador a la Presidencia. Es aquí y ahora. Y se trata, no de medir la eficiencia de la retórica de los aspirantes presidenciales sino su capacidad de persuasión en los actuales congresistas de sus partidos para hacer que las cosas sucedan, en el caso, que la reforma al 102 constitucional, como dije, sea una realidad antes del último día de este periodo legislativo.

En fin. Así como lo dijo nuestro Presidente Nacional de Coparmex, Gustavo de Hoyos Walther, en junio de 2016 en el propio Ángel de la Independencia cuando pugnábamos por la construcción del Sistema Nacional Anticorrupción: “Que no se confunda nuestro mensaje: no es una lucha contra los políticos, es una lucha de los ciudadanos en contra de la corrupción”; creo que hoy con este reto que lanzamos tanto a Anaya, como a Meade y a López Obrador aplicaría algo similar: Que no se confunda nuestro mensaje, no es una lucha contra los precandidatos, es una lucha de los ciudadanos en contra de la rampante impunidad.

Si en realidad queremos un México mejor, solo juntos.

2018: El inicio del futuro

Este año debe constituirse como el año del cambio generacional en México.

Seguro estoy de que al escuchar “cambio generacional”, a su mente vino la sustitución de actores políticos viejos por actores políticos jóvenes; pero no ¿eh?, no necesariamente me refiero a eso, estimado lector.

Y es que alguna vez lo dijo el Director Ejecutivo del Centro Espinosa Yglesias, Enrique Cárdenas Sánchez: “la generación 2018 debe tomar providencias: sus miembros deben empezar a buscar un empleo u otras opciones de vida que les permitan vivir los siguientes años decorosamente, esperando que la justicia no los alcance”.

Porque al hablar de Generación 2018, Cárdenas Sánchez no se refirió a quienes relevan sino a quienes serán sustituidos. Generación 2018, su tiempo de retiro ha llegado: deben dejar el sistema político y gubernamental del cual han extraído recursos indispensables para mejorar la equidad, el crecimiento y las oportunidades para todos.

2018 es el inicio del futuro. Porque, aunque los mexicanos nos hemos equivocado en muchísimas ocasiones, me rehuso a creer que esta vez lo volveremos a hacer.

Por Dios, ¿Realmente va a seguir incidiendo en el futuro del país Manlio Fabio Beltrones? En serio, ¿Habrá  todavía personas que crean en la “moralidad” de Diego Fernández de Cevallos? De verdad, ¿Existirá un sólo mexicano que crea lo que se dice en “Fox Populi” de Milenio?

No es de risa estimados amigos: mientras que algunos se empeñan en subir al debate como el gran tema central la legalización o no de la marihuana, personajes como Romero Deschamps renuevan su liderazgo sindical, su poder, como si nada.

El tema central es corrupción e impunidad, de ahí parte todo lo demás, necesitamos Fiscalías Generales y Fiscalías Anticorrupción que sirvan, y créanme, tales Fiscalías Generales y Fiscalías Anticorrupción autónomas no dejarán de ser un simple sueño, si no logramos hacer que la generación 2018 se retire.

Se que ésta generación de políticos administró la pobreza: ahí ha residido su poder de control y ahí reside su posibilidad de continuar, ¿les alcanzará otra vez? Creo en un México nuevo e inteligente, que no será capaz de resistirse a un movimiento ciudadano de concientización.

Luchemos contra la generación 2018. Se tienen que ir.

Semáforo Anticorrupción.

Terco, según el diccionario de la Real Academia Española, significa “pertinaz, obstinado e irreductible”, es decir, una persona que se mantiene firme e inamovible en su postura, aunque se le den razones en contra o se le intente convencer para hacer o creer otra cosa.

Cuando desafortunadamente tuvo lugar el socavón en Morelos, aquella semana Juan Pardinas lo dijo muy claro en su texto: “El futuro de México está en riesgo. Crisis tras crisis, le jalas el hilo, y al final de ese enjambre, de esa maraña, lo que encuentras es un caso de corrupción. Lo toca todo.” La corrupción mata, también sostuvieron algunos; y así es.

Y es que le ofrezco una disculpa, estimado lector, si peco de pertinaz, obstinado o irreductible, pero creo que vale la pena reflexionar teniendo como base una pregunta: ¿Cómo ciudadano que prefiere, ser terco, o corrupto?

Porque, aunque no me gusta la radicalización basada en la retórica de “buenos y malos”, resulta indiscutible que hoy a estas alturas a los mexicanos no nos queda de otra: o nos montamos en el caballo de la terquedad, de la lucha contra la corrupción, o elegimos la segunda opción por acción o por omisión.

Por eso celebro lo bien que le vendrá al país que en todos los estados de la República haya un seguimiento puntual de los sistemas locales anticorrupción y su aterrizaje y acciones puntuales, esto a través de la versión 2.0 del ejercicio de evaluación denominado “Semáforo Anticorrupción”, que encabezan la COPARMEX, el IMCO y Transparencia Mexicana.

El esfuerzo del “Semáforo Anticorrupción” en 2017 fue fundamental para empujar a gobernadores y congresos locales (incluidos los nuestros) a acelerar el paso en la construcción de los sistemas locales, pues este ejercicio cumple con una doble función: por un lado es útil como guía de una participación ciudadana más exigente (ya que el ciudadano se entera exactamente en qué paso va su sistema local) y por otro lado se constituye en un instrumento sólido de presión para los gobernadores, pues se pone en evidencia de manera muy simple la voluntad política o falta de la misma.

Y, al día de hoy, llegando al cierre del primer mes de 2018, no se ve claro el camino en esta lucha, ya hay sistemas anticorrupción, sí, pero qué tanta simulación y qué tanto compromiso, esa es la cuestión que ayudará a clarificar el Semáforo Anticorrupción 2018.

“La farsa anticorrupción” le llama Miguel Carbonell en su última colaboración para El Universal a lo hasta hoy avanzado, el propone que lo que ha reinado en el tema es la simulación. Me rehusó a creerlo al 100%.

¿O, de verdad, pura simulación? Híjole, si logramos convertimos en una sociedad terca, créanme, no falta mucho para darnos cuenta.

¿Quién demonios se atreve?

Estoy de acuerdo con Viridiana Ríos, la articulista del Excélsior, cuando en su última columna hace un llamado a la sociedad para que el tema en sí no sean AMLO, Meade o Anaya, pues México pasa por un momento donde los problemas sobran y las soluciones son escasas.

Y es que aunque a 2017 lo caracterizaron los escándalos de corrupción, y que sin duda este tópico se perfilaba para ser el tema de temas en las precampañas y campañas electorales, lo cierto es que la controversial Ley de Seguridad Interior dio pie a que la seguridad, haya prevalecido por encima de la corrupción como tema toral, este inicio de año.

No es que estime que la seguridad de los ciudadanos no sea relevante o prioritaria, al contrario, creo que como nunca antes lo es: así lo demuestran diversos estudios de pulso ciudadano y la sensación de inseguridad misma. Sin embargo, como he sostenido en muchas ocasiones, la corrupción es el origen de todos los problemas de este país, incluida la inseguridad.

Por ello, desde la sociedad debemos poner sobre la mesa esos temas inteligentemente: ¿Quien será el próximo Fiscal Anticorrupción del Sistema Nacional Anticorrupción? ¿Cómo garantizar la independencia real de la nueva fiscalía general de la República? ¿A qué porcentaje se reducirá el índice de impunidad para 2021? Hoy somos el líder en Latinoamérica según el Índice Global de Impunidad (IGI) 2017 de la Universidad de las Américas. (UDLAP)

¿Cómo se comprobará que en 2019 se reducirán significativamente las evidentes e inmorales complicidades entre altos funcionarios del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y empresarios?

¿Por qué no vamos hablando de una “PEA” (Policía Especializada Anticorrupción)? ¿Cuál es el mejor modelo para la nueva Ley General de Obras Públicas, la que contiene los candados que propone la ONU para reducir sustancialmente los supuestos en los que cabe la contratación bajo el esquema de adjudicación directa, o bien, debemos entrarle aún más allá y corregir de raíz el problema, que es en el diseño de las licitaciones y garantizar así que nunca más estén sobre inflados los precios en la obra pública?

¿Cómo le hacemos en estados como Tamaulipas: mando único o mando mixto? ¿Que los alcaldes le entren al tema de inseguridad, o de plano es altísima la probabilidad de que una policía local se corrompa?

¿Quién demonios se atreve realmente a comprometerse - pero no con retórica vacía, sino con propuestas y metas convincentes- a fortalecer nuestro Estado de Derecho?

Pero no sólo AMLO, Meade y Anaya tienen que darnos respuestas inteligentes, ¿eh? También deben hacerlo quienes en los próximos días confirmen tanto para el Congreso de la Unión como para las alcaldías su participación en la competencia electoral. Creo firmemente en que contrario a 2012, esta vez quienes aspiren a representarnos se toparán con un electorado mucho más joven, mucho mejor  informado y con una visión muy distinta.

En fin, como lo dije en mi cuenta de Twitter: La lucha contra la corrupción de los próximos meses será determinante y definitiva para nuestro futuro. Desde la sociedad debemos (ex)terminar el cinismo de algunos políticos corruptos que desean continuar siendo ambas cosas. No más políticos corruptos en México.

Los últimos meses de Peña Nieto

Aunque para muchos observadores, el sexenio de Peña Nieto iba a estar caracterizado por la opacidad y la corrupción, ya que es un hijo pródigo del grupo Atlacomulco, lo cierto es que en su primer año de gobierno sorprendió a muchos, y me incluyo en ello, estimado lector.

Porque después de que aterrizó aquel pacto por México en donde para sorpresa de propios y extraños unió a todas las fuerzas políticas para sacar adelante las reformas estructurales, el panorama parecía alentador: ningún presidente de las últimas décadas había sido capaz de encontrar un acuerdo de tal naturaleza y romper así con la tradicional congeladora en el congreso de la unión.

Sin embargo, bastaron unos meses, solo unos meses después, para que arrancara el episodio obscuro de aquel hijo pródigo del grupo Atlacomulco al que se referían algunos analistas.

El tiempo pone las cosas en su lugar, dice la acuñada frase. Creo que a la administración de Peña le cae como anillo al dedo.

Y es que, simplemente en 2013 la Secretaría de Hacienda estimó que la aprobación de las reformas estructurales haría crecer a nuestro país a tasas de entre cinco y seis por ciento, y dichas predicciones han resultado ser mera ilusión, pues en los últimos cinco años México ha crecido a un promedio anual de tan solo 2.2 por ciento.

Dice el presidente que “mantuvo el barco a flote” en 2017, y sí, estoy de acuerdo si pensamos en la lentitud de un barco como medio de transporte.

2018 representa el fin de la era Peña Nieto. Pero más que pensar en los últimos meses de Peña, los exhorto a recordar que precisamente en los últimos meses de esta administración elegiremos 128 senadores; 500 diputados federales; ocho gubernaturas y un sinnúmero de alcaldías.

Así las cosas, veo dos oportunidades. La de los partidos políticos para competir con gente seria y capaz, no con modelos ni futbolistas ni agentes de la corrupción: ya basta; y para la sociedad, participar inteligentemente, si no, seguiremos contribuyendo a, simplemente, “mantener el barco a flote”.

¿Cómo se ven en 2022?

En estas fechas, en las que se quiera o no, se cae en reflexiones, recuerdos y pensamientos respecto de lo que viene, eché la mente a volar para no hablarles hoy de corrupción, inseguridad y de los temas que nos gusta tocar en las Del Abogado Amigo, y escribir mejor algo ad hoc a la fecha.

Así, le platico, estimado lector, que siendo diciembre de 2013, más o menos por estos días, e igual, con la inspiración que genera la época, escribí texto que titulé “¿Cómo se ven en 2018?”

Recuerdo ese texto con notoria claridad, porque esa columna la leí en voz alta aquel diciembre en casa de Doña Lolita Gómez de Torre, mi abuela, por así pedírmelo expresamente.

Y, en ese texto compartí que recién había escuchado decir a Jorge Vergara, dueño de las Chivas, que el Presidente de la República no es más que un administrador. Y que coincidía con él. 

Y resalté que el mensaje del empresario iba dirigido a los jóvenes: el mexicano tiene que moverse, que pedalear, correr, forcejear para salir adelante, y no esperar a ver quién es el presidente (administrador) del país. 

A cuatro diciembres de aquel texto, y con cuatro años más de Peña Nieto al frente del Ejecutivo, yo le preguntaría a la mayoría:  

¿Creen que realmente el día a día del presidente influyó en su vida personal? Soy más claro: ¿Influyó realmente en que lograran o dejaran de lograr sus metas? ¿O ni metas tenían?

48 meses después sigo pensando como Vergara: el presidente no es más que un administrador, igual gobernadores, alcaldes, etcétera; claro, hay que exigirles, la participación ciudadana es la clave para combatir la corrupción y así incidir en que cambien las condiciones que rodean nuestro día a día, y nuestra calidad de vida, pero, de ahí a que la clase política determine nuestro futuro personal, nuestros sueños, nuestras metas, nuestras ilusiones; no, por supuesto que no. 

Y aunque va para todos, con mayor énfasis para los jóvenes: Estimo que es un error sentarse a esperar ser beneficiado con un programa social, un trabajo, o una proveeduría, según sea el caso. Tu futuro depende de ti, no de Peña, ni de García Cabeza de Vaca, ni de Almaraz, o de quien se trate.

Si para contestarte en tu soledad: “¿Cómo te ves en 2022?” pensaste en Anaya, López Obrador o Meade, vuelve a leer este texto, por favor. 

Ésta fue, del año, la última Del Abogado Amigo. Vamos juntos en 2018, el próximo diciembre les cuento qué tanto se parece a la realidad lo que proyecté mentalmente aquél diciembre de 2013. Por lo pronto, aquí los veo en enero, ¿eh? 

Feliz Navidad y éxito para lo que viene, y por si ayuda para que contesten el título de la de hoy, les dejo una frase que leí: Nunca renuncies a un sueño solo por el tiempo que se necesita para lograrlo. El tiempo pasará de todos modos.  

Me cae bien Gael, pero tiene razón Nietzsche.

Leía en mi cuenta de twitter, previo a hacer esta columna, una frase de Nietzsche, que dice: “No miente tan solo aquel que habla de lo que sabe, sino también aquel que habla en contra de lo que no sabe”.

La Ley de Seguridad Interior ha causado mucho revuelo en absolutamente todos los medios de comunicación, y apenas el viernes por ahí de las 6 de la mañana, para sorpresa de muchos fue aprobada en lo general y en lo particular en el Senado de la República.

Para algunos muy bien, y para otros, nuestros legisladores federales no tienen madre.

Poniendo sobre la mesa que generalmente pienso lo segundo, creo que como dice Nietzsche: también miente aquel que habla en contra de lo que no sabe.

Y no es que esté en contra de Gael García ni de su libertad de expresión, ni en contra de aquellos que fueron hace días al Ángel junto con él a reprochar sobre la posible aprobación en el Senado de esta Ley; tampoco este texto significa un espaldarazo a Senadores como Javier Lozano que, dicho sea de paso, es insoportable y espero nunca más verlo en la vida política después de 2018.

Simplemente, a fuerza de decir verdad, la Ley de Seguridad Interior, es una norma que, es necesaria por dos razones:

La primera, después de 11 años nuestras fuerzas armadas -las que, hay que decirlo,  nos han protegido y han dado la vida por la ciudadanía- por fin, tendrán reglas claras.

¿Qué es esto de reglas claras? Bueno, tendrán un marco jurídico, es decir ya podrán intervenir en las tareas de seguridad pero limitadamente, ojo, repito, limitadamente, ésta Ley determina que sí pueden hacer, y, obviamente, lo que no contemple la ley les está prohibido. 

Hago énfasis en el “ojo” porque sin ésta Ley, aunque con el ánimo de preservar la seguridad podrían caer casi en la ocurrencia las políticas y acciones de las fuerzas armadas, lo que hacía más probable -en su caso- las violaciones a derechos humanos. Ya no, con esta norma se delimitan sus facultades: Qué sí pueden hacer.

La segunda razón por la que estimo era necesaria, es porque el hecho de que ésta Ley traiga consigo darle facultades al ejército, esto no significa  eternizar sus tareas en las calles, o “normalizar” o “legalizar” su actuar para siempre, y así “militarizar al país”.

Al contrario, absolutamente al contrario: la esencia de la Ley de Seguridad Interior es: el regreso paulatino de las fuerzas armadas a sus cuarteles. Y me explico: ésta Ley marca un procedimiento bajo el cual, se tendrá que justificar que en un Estado, por ejemplo Tamaulipas, ha sido retirada la vulneración a la seguridad pública, para que así se autorice por el gobierno federal un plazo máximo de intervención de las fuerzas armadas por un año, repito, se autorice un plazo máximo de intervención de la fuerzas armadas.

Esto, naturalmente significa el polo opuesto de lo que se ha dramatizado en redes sociales, porque, insisto, no es militarizar al país, no es normalizar o legalizar la guerra contra el narco y así eternizar la presencia del ejército en las calles, no; se trata de una doble limitación: regular que sí pueden hacer y limitar también el tiempo de su intervención, pues tendrán que ajustar su intervención al plazo que se autorice.

Por lo tanto las autoridades civiles tendrán que acelerar el paso en el fortalecimiento de policías locales, pues por lo ya explicado, llegará más temprano que tarde el momento en que, una vez vencido el plazo de intervención que se autorice a las fuerzas armadas, tendrán que regresar a sus cuarteles: o le apuran o le apuran los gobernadores.

No escapan de mi óptica las opiniones de especialistas en Derechos Humanos, y sobre algunas particularidades tenían razón, pero la esencia, es la que expliqué.

Yo tampoco comulgo con Peña Nieto ¿eh?, no voté por él y no estoy de acuerdo con la forma en que llevó su sexenio, respeto al colectivo #SeguridadSinGuerra como a quienes piensan así. El actor Gael me cae bien, pero tiene razón Nietzsche.

¿No a la “3de3”? Dedíquense a otra cosa.

634,143 mexicanos firmamos contra la corrupción en 2016.

Y es que para que pudiera llegar al Congreso, para luego convertirse en Ley, la histórica iniciativa de la sociedad civil, relativa a “3de3”, se requerían legalmente 120,000 mil firmas, y este número de firmas se superó por más de medio millón.

Se dice fácil juntar 634,143 firmas, pero, por ejemplo, muy pocos gobernadores de los que ganaron el año pasado juntaron esa cantidad de votos, y ellos, obviamente, con múltiples recursos, espacios de publicidad y todo lo que ya conocemos.

Querer que gobernadores, alcaldes, secretarios de gabinete, magistrados, diputados, fiscales, etcétera, rindan públicamente sus tres declaraciones, la patrimonial, la fiscal y la de intereses, no es un capricho novedoso de la ciudadanía, o de los medios de comunicación, mucho menos se trata de morbo de la gente: es producto del hartazgo, y de ganas de que nuestros servidores públicos traten de recuperar la confianza, que a pulso han perdido.

La corrupción voraz que se presume del gobierno de Peña Nieto, y la que ya se juzga en casi dos decenas de ex gobernadores, incluidos los tamaulipecos, así como de ex funcionarios públicos, se convirtió en pasar de la queja a la acción, desde la sociedad civil impulsamos el movimiento “3de3” para dar un primer paso en el camino del combate a la corrupción, ya por lo menos se iban a sentir vigilados los altos funcionarios, pensábamos.

Porque no somos ingenuos, sabemos que a pesar de rendir su declaración 3de3 ante el IMCO, por conducto de estrategias sofisticadas y usando diversas personas y/o empresas, pueden intentar seguir cometiendo actos de corrupción sin que la ganancia ilícitamente obtenida se refleje directamente en su patrimonio, pero, repito, por lo menos era –y es- un primer paso.

Personalmente, junto con el apoyo de voluntarios de mi empresa, de COPARMEX, de mi familia y amigos, juntamos más de 1000 firmas, y en total, en su oportunidad,  COPARMEX Victoria envió más de 7,000 para su validación. Sí, de ese tamaño el reflejo del sentir ciudadano, aquí, en Victoria, aquí en Tamaulipas.

Que hoy vuelva a hablar de “3de3” no es casualidad, el encargado de la Contraloría Estatal ha vertido declaraciones en el sentido que es por temor que algunos de los que integran el gabinete no han presentado su 3de3 ante la plataforma del Instituto Mexicano para la Competitividad; el alcalde de Victoria ha dicho que no lo hace porque no había obligación jurídica, y en general, solo el Gobernador del Estado y un alcalde tamaulipeco, el de Nuevo Laredo, sí, sólo el Gobernador y un alcalde tamaulipeco, de 43, han presentado su declaración “3de3” en la versión del IMCO.

Increíble. Esto hace mucho que se convirtió en una obligación moral señores, y ustedes lo saben. ¿Temor? ¿Falta de disposición legal? Por favor: ¿Quieren que la gente crea un poco en ustedes? Por lo menos transparenten públicamente su patrimonio. ¿Cómo esperar gobiernos transparentes si quienes los encabezan no lo son?

Fue el día internacional contra la corrupción, tuve la oportunidad de estar en México desde el miércoles en Junta de COPARMEX Nacional, el ambiente que se respiró es tan claro como lo sostuve hace algunas semanas en rueda de prensa: se equivocan quienes creen que el combate a la corrupción es un tema de moda, al contrario, es una tarea inacabada, y hasta si me apuran, mal hecha; prepárense porque más temprano que tarde desde la sociedad pondremos sobre la mesa la versión 2.0 de los sistemas anticorrupción.

El combate a la corrupción será el tema que definirá las elecciones del año que entra, si no le entran ni a presentar su “3de3”, les sugeriría ir pensando en dedicarse a otra cosa.

¿Jóvenes? Nada más 25,109,121

Esa es, hasta el último corte del INE, la gran cantidad de jóvenes de entre 18 y 29 años que en nuestro país, tendrán la oportunidad de definir la elección del año entrante. 

Y afirmo que la definirán porque así será, en virtud de que, por ejemplo, cuando el entonces candidato Peña Nieto que encabezaba la coalición “Compromiso por México” (sí, a mí también me dio risa el nombre de la coalición, estimado lector, no me acordaba) se impuso a López Obrador por 3.3 millones de diferencia. 

Toco el tema de los jóvenes en este contexto por tres razones.  

La primera por cuestiones personales, porque se juntaron cosas que me inspiraron: por ejemplo, el miércoles tuve la oportunidad de estar en el último Informe del Rector de la UAT, que a la vez significó el cambio de Rector de esa Universidad, de la cual soy orgullosamente egresado, y desde ese día he traído la inquietud de escribir de jóvenes, luego, vi una nota de que se ha incrementado el consumo de drogas precisamente en los chavos, y luego leí una columna de las encuestas de cara a 2018. Y no los culpo si se preguntan: ¿Qué tiene que ver la UAT, las drogas y las encuestas? El Licenciado se volvió loco al escribir la Del Abogado Amigo… No; no es así.

La segunda razón es, porque aunque es momento de definiciones en los partidos políticos, lo cierto es que ya está casi todo el escenario puesto para que arranque la competencia entre punteros formalmente, aunque de facto empezó hace ya rato.  

La tercera razón y más importante, si los tuviera uno a uno enfrente a los más de 25 millones de jóvenes, con su honorable testimonio, estimado lector, les diría: 

Sí puedes salir adelante, no pienses mediocremente. La vida se construye todos los días, que nunca se te olvide. Fíjate metas, metas que valgan la pena. Ayúdale al de enfrente, si crees que tú tienes carencias, él tiene más. Esto, se te regresará.

Y no, no es un discurso religioso, es lo que pienso, joven. Porque sé que como yo, eres joven pero maduro de mente, e inteligente: Sí puedes. ¿Quién te dijo que no soñaras, tu papá? Pregúntate ¿Si él soñó e intentó conseguir su sueño, o si le dio miedo? Tal vez lo pisoteó la vida mientras luchó y ya no lo volvió a intentar. 

¿Quién te dijo que no se puede llegar a tener una mejor calidad de vida, ganar más, ofrecerle algo mejor a tu futuro y al de tu familia? 

Dime, por favor: ¿Quién te dijo que en este país el pobre siempre será pobre, el medianamente pobre, siempre medianamente pobre, la clase media, siempre media, y los ricos siempre ricos?; eso no es cierto, si tú te esfuerzas todos los días, pero esfuerzos de verdad ¿eh?, y con metas ciertas: logras los objetivos porque los logras, es un hecho, y ningún gobernante puede interferir esa lucha.  

Y no, tampoco es retórica vacía ni idealismo: se de lo que estoy hablando.

El país necesita jóvenes de garra, que no se dejen; que no se conformen, que no sean agachones (por decirlo suavemente): que no busquen imitar el camino de sus padres, bueno o malo, ¿eh?; que busquen hacer su camino, y eso no es fácil pero con valor y disciplina sí es realizable.

Escribí en mayo de 2013 -tenía 25 años-, era de mis primeras columnas y no me acuerdo ni como la titulé, pero era sobre los ejercicios de las encuestas: los critiqué. Dije que tal como había sucedido en 2012, se habían convertido ya sistemáticamente en un arma de manipulación de quien pagara por ellas, no de información veraz para el electorado, y esto, creo que así seguirá en 2018. 

Menciono lo anterior como una analogía de mi cierre:  

Joven, échale ganas, fíjate metas y sigue: dale; con independencia de quién gobierne y con independencia de si cambian o no las cosas de acuerdo a analistas políticos, cambia tú, tu vida.

Y a la par, lee, infórmate de los temas de actualidad; checa bien a los candidatos; no te drogues, repito: no te drogues, y en su oportunidad, sé responsable: vota por quien para ti represente el México que quieres en 2024, no por lo que te digan las encuestas. Ojo.

Es un triunfo ciudadano

Hace algunos días quedo formalmente instalado el Comité Coordinador del Sistema Estatal Anticorrupción.

Y seguro estoy que gran parte de los tamaulipecos se preguntan, cómo que  “Sistema Anticorrupción”; cómo que “Comité de Coordinador”, y cómo que es un “Sistema Ciudadano”, si en la instalación hasta un mensaje político dio el Gobernador.

Con la certeza que me da haber participado de cerca en la construcción de esta herramienta institucional para combatir la corrupción, le digo, estimado lector, que:

Se trata de un Sistema porque para su funcionamiento no basta que trabaje bien una sola dependencia gubernamental que tiene que ver, ni es una sola Ley la aplicable, sino que, para que funcione se requiere que 6 dependencias gubernamentales trabajen bien y el fundamento de todo esto tiene cuerpo en varias leyes, no solo en una, de ahí repito, que hablemos de un Sistema, de un todo.

Se trata también de un Comité Coordinador porque las 6 dependencias y las diversas legislaciones, que como comenté, entran en juego para que obtengan resultados, que no son otros que los de prevenir, inhibir, investigar y sancionar actos de corrupción, deben trabajar coordinadamente a través de un esquema de trabajo que les permita estar todas ligadas, a las 6; de ahí que hablemos de un comité coordinador.

 Y, por último, se trata de un Sistema Ciudadano porque, contrario a otros “esfuerzos institucionales” -como suelen llamarles- que en diversas materias se han dado y que se les han denominado también “Sistemas”, en este no solo hay inclusión de la sociedad si no que la sociedad está en el centro del sistema; tan es así, que es un ciudadano el que preside el Comité Coordinador del Sistema Estatal Anticorrupción, es decir, un ciudadano, como Usted y como yo, va a, insisto, presidir la coordinación entre autoridades encargadas de combatir la corrupción, más allá de que el Gobernador diera testimonio de la instalación de este Comité.

Como ciudadanos no debemos dejar de insistir en el fortalecimiento del Estado de Derecho. Y hablar del camino a establecer un Estado de Derecho sólido, es en gran medida hablar de reducir los índices de impunidad, y estimo que en materia de combate a la corrupción hay avances significativos y dignos de reconocerle a este gobierno, pues tal parece que se ha marcado ya una tendencia en ese sentido debido al nacimiento fuerte de la Fiscalía Anticorrupción en Tamaulipas.

Que quede instalado un comité del tipo, adquiere gran relevancia: combatir la corrupción en Tamaulipas es una obligación ineludible tanto para el gobierno como para la sociedad. Y repito, que el sistema sea ciudadanizado es la característica principal, debemos luchar porque esto no se pierda en el camino. Hoy más que nunca es trascendental la inclusión de la sociedad civil en el camino de la “reconstrucción” (si me permiten la expresión) de las instituciones: la confianza en las mismas se recobrará en la medida que se ciudadanicen más.

¡Enhorabuena por esta instalación del Comité Coordinador del Sistema Estatal anticorrupción! ¡Es un triunfo ciudadano! Considero que debemos confiar en que cumplirá con sus objetivos cabalmente, pero eso sí, desde la sociedad debemos  vigilar que así sea y exigir, en su oportunidad, si el comité no está a la altura de su esencia y de la expectativa que ha generado en los tamaulipecos.

Después de una década

Mucho se habla, sobre todo entre los organismos que ponen sobre la mesa los temas más sensibles, como lo hacemos en COPARMEX, de que elevar la transparencia y la rendición de cuentas de nuestros gobiernos requiere necesariamente de la participación de la sociedad.

Y, sí, pero, a ésta participación de la sociedad –a fuerza de decir verdad- le hacen falta dos cosas: 1) que sea efectiva y 2) que sea inteligente.

Ya en otras ocasiones he traído a este espacio esos dos conceptos, sobre todo cuando participábamos más intensamente en la construcción del sistema local anticorrupción para Tamaulipas (que dicho sea de paso, estimado lector, en mi próxima colaboración tocaré el tema), pero hoy, quiero ejemplificárselos mejor, con algo que recién sucedió, y que, estimo, es digno de replicar.

“Artículo 19”, es una organización internacional independiente de Derechos Humanos, que trabaja alrededor del mundo para proteger y promover el derecho a la libertad de expresión; y en Centroamérica la organización se destaca por analizar la situación del periodismo en México; de hecho, toma su nombre precisamente del artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la cual garantiza la libertad de expresión.

Es el caso, que esta organización tenía una década luchando porque se regulara el Gasto de los Gobiernos en Publicidad Oficial, pues, a su juicio, con el cual comulgo, la asignación opaca, discrecional y excesiva del gasto en comunicación social a los medios de comunicación es un medio de control de las líneas editoriales que constituye una forma de censura sutil o indirecta.

Y le explico, estimado lector, que tenían una década, porque desde la reforma político electoral de 2007, en el artículo 134 constitucional se estableció la obligación de todas las dependencias de gobierno y organismos autónomos de difundir información con fines educativos y de orientación social, repito, difundir información con fines educativos y de orientación social; poniéndose como límite 30 días naturales para reglamentar dicha enmienda constitucional; sí, 30 días, y pasaron 10 años.

Bien, ante tal penosa omisión legislativa, la organización “Artículo 19” planteó un amparo, señalando que tal vacío legal promueve que el gobierno utilice el dinero público para promoverse y amordazar a los medios de comunicación; sobre lo cual, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que en efecto, el Congreso de la Unión ha incurrido en una omisión legislativa al no expedir la Ley Reglamentaria del artículo 134 constitucional, en materia de gasto en comunicación social, y que también efectivamente, como lo plantea “Artículo 19”, el despilfarro que existe en la materia por parte de los gobiernos, genera censura de los propios medios, es decir, limita indirectamente la libertad de expresión, por lo que la Suprema Corte le otorgó al Congreso hasta el 30 de abril de 2018 para hacerlo.

Lo anterior es una excelente noticia en dos sentidos:

El primero, porque el contenido de tal legislación será, de acuerdo a lo que investigué, tomando en cuenta los parámetros que ha establecido la Relatoría Especial para la libertad de expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos: qué es y qué no es publicidad oficial; criterios objetivos y transparentes para la asignación de la pauta de publicidad; certificación de la audiencia (es decir, cómo se mide el alcance del medio de que se trate); planificación adecuada del gasto; concentrar el gasto en una sola dependencia; reparto justo y controlado; mecanismos de contratación 100% transparentes y control externo de la asignación publicitaria.

Porque caray, lo que les gusta pagar a los políticos de hoy es mera propaganda, no publicidad oficial.

Y, contrario a lo que pudiere pensarse de entrada, en el sentido de que las empresas dedicadas a esto limitarían su espacio para ejercer su negocio, no es así, porque desde este punto de vista, no se limitará la contratación, se reglamentará qué es por lo que paga el político, para que sea esto útil para la sociedad, y no mera propaganda inútil a su favor electoreramente hablando. Esto le subirá mucho el nivel al debate y juega a favor de la credibilidad de los propios medios de comunicación.

Y, el segundo sentido por el cual estimo que lo anterior es una excelente noticia, es porque, el logro de “Artículo 19” con este amparo, es un ejemplo vivo de que con una participación ciudadana efectiva e inteligente se puede golpear al status quo. 

La apuesta sigue vigente

El jueves leí que el Diputado Federal priista, Miguel González Salum, en el marco de la discusión sobre el presupuesto de egresos, se refirió a la Ley de Seguridad Interior y al Mando Único o Mixto Policial, señalando que una vez agotada la discusión del presupuesto 2018 habrían de pasar al análisis de dichas leyes. 

Dijo, que ambas leyes van entrelazadas y deben trabajar en ellas de manera urgente para restablecer la seguridad en todo el país.

No podría estar más de acuerdo con el Diputado. El problema es que, otra vez, ya van tarde.

Y es que a mitad de septiembre, dos semanas después de abierto el periodo ordinario de sesiones en el Congreso de la Unión, en texto que titulé: “Apuesto al Congreso de la Unión”, dije que apostaba doble contra sencillo, a que no saldrían ni la Ley de Seguridad Interior, para brindar certeza jurídica a la labor del Ejército y la Marina en las labores de seguridad pública; ni se procesarían las iniciativas de Ley de Mando Mixto, que permitirían una mejor coordinación de las policías en los tres órdenes de gobierno.

Faltan solo 4 semanas para que concluya el periodo ordinario y no se ve por donde encuentren consenso para hacer realidad estas dos legislaciones urgentes para el país, pero especialmente para nuestro estado, Tamaulipas. 

Hace 59 meses se presentó la iniciativa de mando mixto policial, sí, desde diciembre de 2012; y hace ya casi 11 años que las fuerzas armadas no cuentan con certeza jurídica respecto a su actuar en el combate a la inseguridad. 

¿No les dará pena? Evidente incapacidad política para dar soluciones a México. Es en realidad increíble. El tema está así estimado lector: unos sí quieren Ley de Seguridad Interior, y otros no; unos quieren mando único policial, y otros mando mixto; y sí, como dice el Diputado González Salum: “ambas leyes van entrelazadas”, el problema de fondo es claro: determinar cuáles son las funciones legales de las fuerzas armadas en materia de seguridad pública y la temporalidad de su comisión, pues considero que resolviendo eso, con mayor celeridad definirían el rumbo de los dos temas.

Pero, pasan y pasan los periodos legislativos, y los años, y no se ponen de acuerdo. Y, perdón, pero van dos preguntas incómodas para quienes integran la actual Legislatura Federal:

¿Cuánto pudo haberse reducido la inseguridad y la violencia si gobernadores y alcaldes de Tamaulipas tuvieran reglas claras sobre sus responsabilidades puntuales a la hora de garantizar a la ciudadanía la seguridad pública?

¿Cuánto pudo haberse reducido la inseguridad y la violencia si nuestras fuerzas armadas contaran con herramientas legales para su mejor actuar?

Creo que ni el mejor de los análisis podría arrojar objetivamente si se hubiera reducido o no, pero me atrevo a decir con el riesgo que corro ante la subjetividad de mi especulación, que sí, que el orden que representan estas dos bases legales, claro que hubiera repercutido favorablemente en la recuperación de la paz: son las plataformas que requieren los gobiernos para planear verdaderas estrategias contra el crimen.  

En fin, la apuesta al Congreso de la Unión sigue vigente, seguro estoy que tales leyes no saldrán para el 15 de diciembre, se nos irá otro penoso periodo legislativo más, un año más con penas, sin glorias. 

¿Para cuándo? ¿O, de plano nos esperamos a la próxima Legislatura?

“La pelota está en su cancha”

Parece chiste de mal gusto que mientras sectores de la sociedad tratamos de cambiar políticas de fondo como la salarial, en el Congreso de la Unión deciden irse de puente como si su productividad fuera ejemplar. Preciso que me refiero al Congreso primero porque vaya rezago que traen, pero va para todos.

​Y es que nunca he estado de acuerdo en que existan grandes diferencias entre el derecho burocrático laboral y el derecho laboral normal.

¿Por qué una persona que trabaja para una dependencia de gobierno, y a la cual le aplican las leyes burocráticas, tiene dos semanas de vacaciones en julio y dos semanas en diciembre (o sea un mes completo al año), mientras que una persona que se rige por la Ley Federal del Trabajo, es decir, un trabajador de empresa, tiene que trabajar aproximadamente 25 años continuos para llegar a tener la posibilidad de tener un mes de vacaciones?

​¿Por qué las distinciones? La lógica ciudadana –no la jurídica- me sugiere que, en todo caso, debería ser al revés: ¿Qué no se supone que el servidor público “sirve al público”?

​Y disculpen, estimados amigos que los haya traído a esta reflexión, pero es que vino eso a mi mente a raíz de que veo cómo por un lado estamos en ciertos sectores viendo por el bien común impulsando sistemáticamente un aumento al salario mínimo en la economía formal, para que el mínimo vaya marcando tendencia hasta llegar, en el año 2030 a $196.00 en valores constantes del día de hoy, mientras en el Congreso de la Unión sostenemos a una más que improductiva generación de legisladores.

​Porque no solo es el senador Cavazos Lerma el más improductivo según los datos oficiales, sino que, además, tanto nuestros diputados federales como locales pasan gran parte de su tiempo laboral realizando exhortos de todo tipo, tratando de suplir con ello su falta de eficiencia respecto de sus labores primarias, y la verdad, la ineficiencia ocurre en los 3 poderes y en los 3 órdenes de gobierno.

​No generalizo, hay muchísima gente valiosa -y que merecidamente tiene sus vacaciones-. Pero, caray; el enojo social no es producto de la casualidad, es producto en gran medida de los abusos y excesos que se generan en los gobiernos corruptos, sí, pero también porque siguen sin cesar los actos de insensibilidad que parecen distinguir entre una clase y otra: 1) la clase “de gobierno”, y 2) la de los demás ciudadanos.

​Por las dos anteriores razones es cada vez más evidente el divorcio que existe entre gobierno y sociedad. ¿Cómo hacemos para reconciliarnos? o mejor dicho ¿Cómo le hacen para reconquistarnos?

Creo que está claro que la pelota está en su cancha. ​

¿Que no quede huella?

En su libro: “Mexicanidad y Esquizofrenia”, dice Basave que, el corrupto legal, que es el político que ejerce la deshonestidad con estricto apego a derecho, se asegura de validar en el orden jurídico sus fechorías y sus recursos mal habidos para que sus malquerientes no puedan cobrarle las facturas. Por eso recurren, dice, al consejo de la canción grupera: “que no quede huella”.

Y aunque seguro estoy, estimado lector, que como a mi, también le dio risa la ironía pues resulta inevitable pensar en Guadalupe Esparza; es una realidad y, considero es justo ahí donde radica el gran cambio que estamos viviendo.

Lo aterrizo en el caso Santiago Nieto, el protagonista del polémico caso en donde fue removido -arbitrariamente- de su cargo como titular de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales:

Y es que uno de los temas que investigaba el Fiscal era, nada más y nada menos que, sobre, si de los supuestos sobornos por diez millones de dólares que la empresa Odebrecht había pagado a una red de funcionarios de PEMEX, dirigidos por Emilio Lozoya cuando era director, se habría financiado parte de la campaña del presidente Peña. Esa carpeta de investigación en manos de Nieto representaba un peligro para el grupo de poder al que le quedan algunos meses.

Pero, en caso de comprobarse: ¿Creen que fue la primera vez que dinero ilícito entra en una campaña?

Desde luego que no, hombre. De hecho, de las únicas cosas con las que estoy de acuerdo con Peña Nieto cuando habla de corrupción: es que hoy se palpa más la corrupción por las nuevas fuentes de información y periodismo, pero siempre ha habido en grandes niveles.

El caso Lozoya-Odebrect es un ejemplo vivo de que aquella melodía que sonaba: “Que no quede huella” de Bronco, que por años y más años disfrutaron aplicándola los corruptos, cada vez se escuchará menos, porque confío en que cada vez será más complicado para quienes quieren encontrar en la política la forma de hacerse millonario.

En fin, el ex Fiscal de delitos electorales Santiago Nieto se desistió de la objeción que había presentado sobre su remoción ante el Senado, es decir, antes de que el Congreso decidiera si se le restituía o no como titular de la FEPADE, él se desistió de la objeción, vía una carta, en la que dijo, no era conveniente continuar con un proceso que polariza a la sociedad y debilita a la institución.

Dicho de otra manera, que prefiere no insistir en el camino legal de su regreso a la Fiscalía de delitos electorales, porque hacerlo no es sano para el proceso electoral del año entrante.

Le dejo un dato:

El jueves 26 de octubre, Nieto, escribió en su cuenta de twitter: “Hoy decidí acudir a medios para hacer un llamado al cumplimiento de la ley. No violé el Código de Conducta, ni ley alguna.”

Un día después, el viernes 27 de octubre, escribió en la misma vía: “14:30 daré un mensaje a los medios de comunicación referente a mi situación con la FEPADE y proceso de objeción ante el Senado”

El jueves seguro de sí mismo apelaba a la conciencia social y a la sana crítica del Senado, y el viernes avisa sobre su desistimiento…

¿Usted qué opina?

¿Qué México quieres en 2024?

No quiero esto para mi país. No quiero un presidente que reduce la corrupción a un choque, a quién compró el semáforo, a la “mordida” al tránsito, ni al que además, dice, estamos mal los que señalamos que en este país casi todo es culpa de la corrupción.

No quiero un México en el que la gente que lo gobierna, generalmente no es ni cerca de ser gente brillante, responsable y con solvencia moral.

No quiero un México en el que, como en el siglo pasado, removía a diestra y siniestra a las personas que les estorbaban, atentando contra el estado de derecho y, si no, matándolos.

¿Ustedes quieren un México en el que desde Los Pinos se orqueste una invasión a un órgano autónomo como lo es la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales, y destituya a su titular inventando una “falta administrativa” al código de conducta?

¿De verdad estamos dispuestos a seguir poniendo como prioridades: subir fotos al instagram; compartir el video de la cachetada del actor Eduardo Yáñez y un sin fin de distracciones facebookeras, en lugar de preocuparnos por no seguir siendo secuestrados por el autoritarismo que confirma su restauración, al remover –sin deberla ni temerla– a quién dirigía la investigación de los delitos electorales en este país?

Se trata de un descarado atentado contra la democracia de cara a 2018. Y es que el doctor Santiago Nieto claro está que se convirtió en una amenaza para Los Pinos desde que señaló que el ex director general de PEMEX (Emilio Lozoya, a quién se le atribuyen enormes actos de corrupción ligados a la campaña de Peña) lo había presionado si seguía investigándolo.

Eso, es eso, justa y precisamente eso, prueba de la corrupción más grande que tenemos (no los choques, mordidas de tránsito y etcéteras que dijo el presidente). Esto es corrupción, esto es vulnerar el estado de derecho: Orquestar, como si el poder fuera ilimitado, un despido sin importar siquiera competencias y autonomías constitucionales. Es la FEPADE, ¿eh? Nada más y nada menos que el órgano que investiga los delitos electorales en México.

Falta poco para decidir qué queremos para nuestro país hasta 2024. Me quedaría tranquilo si logro que hables de esto, aunque sea un pequeño rato, con tu familia o amigos. Por favor, hazlo por México.

Alcalde, ¿Cómo vamos?

Hace aproximadamente mes y medio, en COPARMEX Victoria gestionamos lo conducente para hacer posible la visita del Maestro Miguel Treviño de Hoyos, para que nos compartiera a través de una conferencia magistral, sobre qué versa el ejercicio de rendición de cuentas llamado “Alcalde, ¿cómo vamos?, cómo funciona, y cuáles son sus marcos prioritarios para revisar de tan cerca como nos sea posible, las tareas del Alcalde.

Y, por esta vía, estimado lector, en columna que titulé “Anticorrupción y ¿Alcalde, Cómo vamos?” señalé que era buena noticia que llegaba para quedarse esta plataforma, y que seguro estaba que marcaría un antes y un después en la historia democrática de nuestra capital el aterrizaje de este ejercicio, pues como dije y sostengo: en Victoria hace falta mucha cultura para calificar de manera más objetiva a nuestras autoridades electas.

Y es que poco se habla del ejercicio del gasto público municipal, y es justo ese uno de los retos de este esfuerzo: las acciones del Alcalde no deben quedar fuera del análisis del gran juez, que es la sociedad.

Adán Moctezuma escribió hace días acerca de la participación directa del hoy alcalde victorense en la toma de decisiones en materia de política económica en el sexenio de Eugenio Hernández, pero, aunque concuerdo con muchos de los datos y conclusiones de Adán en la columna que tituló: “¿Qué tanta corrupción toleran los tamaulipecos?”, lo cierto es que esta nueva plataforma que se implementará en Victoria no tendrá por objeto señalar cuestiones del pasado, sino que, se circunscribirá a poner sobre la mesa –de manera objetiva- cómo vamos en materia de transparencia, finanzas claras y servicios públicos.

Los invito a estar muy pendientes, pues aunque pasaron ya algunas semanas desde la visita de mi amigo Miguel Treviño, líder independiente en Nuevo León, precursor de esta plataforma ciudadana, en los próximos días les tendremos noticias del aterrizaje de “Alcalde, ¿Cómo vamos?”

Más nos vale como victorenses involucrarnos más, el notorio atraso económico de nuestra capital, si bien se debe en gran medida a la política económica que han dictaminado para la ciudad nuestros dirigentes, también hay responsabilidad en la sociedad: hemos sido omisos, hombre. 

La detención de Eugenio

¿Justicia o revanchismo? Se pregunta la gente.

Y yo preguntaría, objetivamente: ¿Si alguien (por decir algo) es presuntamente quien te robó en tu casa, y lo identificas, exigirías que esa persona fuera por lo menos investigada, si o no?

Seguramente tu respuesta fue sí, y eso no es querer revancha, es querer justicia.

Creo, por analogía, que es ese pensamiento el que debe regir como respuesta a la interrogante con la que inicié.

Y es que justo la semana pasada les hablaba sobre el fortalecimiento del Estado de Derecho, señalando que, aun sin resultados concretos, por lo menos se había conformado ya de manera completa el Sistema Local Anticorrupción en Tamaulipas, dentro del cual está la Fiscalía Anticorrupción, y que estaban ya listas las bases para que se combatiera la corrupción frontalmente, y creo, sin lugar a dudas, que la detención de Eugenio -consciente de que aun empieza el proceso y que aun no se determinan responsabilidades-  es un paso en el camino correcto de ese fin.

Considero que, como ciudadanos, sin caer en aires triunfalistas, porque es apenas un órgano de nueva creación cuya legitimación está supeditada a los resultados que obtenga a través del tiempo, debemos reconocer la determinación de la recién creada Fiscalía Anticorrupción para velar por la recuperación del patrimonio de los tamaulipecos, ya que esto derivó en la aprehensión del ex gobernador  Hernández Flores, a quien se atribuye haberse apropiado ilícitamente de una superficie de mil seiscientas hectáreas en el Puerto Industrial de Altamira, que pertenecen al patrimonio del Estado.

Ahora, me parece que nos toca exigir dos cosas: 1) que las autoridades judiciales y de procuración de justicia, lleven un proceso legal, eficaz, y expedito, para que resuelvan tanto la situación jurídica del ex mandatario, como sobre las afectaciones patrimoniales del caso, y su restitución total al Estado; y 2) que el Sistema Anticorrupción tamaulipeco encuentre rumbo de cara a su consolidación, pues tarde o temprano tendrá que enfrentar casos de corrupción de funcionarios actuales, si los hubiere.

En fin, es momento de hacer valer el Estado de Derecho: pedírselo prestado a la retórica discursiva para que aterrice en la realidad. Es necesario que a través de medidas ejemplares, se inhiba a la clase política de la proclividad a la corrupción. Y vaya que existe tal proclividad, ¿eh? Si no pregúntenle a los 15 ex gobernadores que están siendo procesados penalmente. 

Primer Informe y Estado de Derecho

En columna que escribí hace algunas semanas, titulada: “Las reglas cambiaron”, me referí de manera genérica a que, hoy, a diferencia de hace algunos años, la sociedad atraviesa por un proceso de cambio o renovación que la hace ser más sensible a las indiferencias de la clase política.

Y, sostuve (como sostengo), que lo que queremos en la sociedad es elevar nuestra calidad de vida a través de mejores condiciones de entorno y servicios públicos, sí, pero que nuestras prioridades son sin lugar a dudas poder vivir en paz y que no haya autoridades que se enriquezcan a costillas del dinero de nuestros impuestos.

Dicho de otra manera: que seguridad y combate a la corrupción son los temas que desde la colectividad hemos puesto sobre la mesa, y que, sin embargo, dije, parecían no ser prioridad de los gobiernos federal, estatal, ni del alcalde.

Lo dije así porque en estricto sentido, los resultados en esos dos rubros aun no trascienden de tal forma que puedan darle calma a la ciudadanía, es decir, ni en percepción de seguridad hay un avance notorio, ni en corrupción ha habido castigos ejemplares aún, ni para quienes fueron actores de actividades administrativas irregulares, ni para los grandes protagonistas de casos emblemáticos de corrupción.

No obstante ello, estimado lector, al escuchar el  mensaje que rindió el Gobernador con motivo de su Primer Informe de Gobierno, reflexioné sobre el estado que guardan ambos temas localmente, y considero lo siguiente:

En seguridad debemos reconocer del Gobernador: su firmeza para entrarle de lleno al tema, tomando en cuenta que el estado de inseguridad con el que sujetó las riendas del gobierno hace 12 meses, no se resuelve solo viéndolo desde una perspectiva de lucha de fuerzas entre “buenos y malos”, sino que, además de más policías hacía falta inteligencia, y haber iniciado la estrategia para terminar con las fuentes de financiamiento de los grupos criminales y comenzar ya su aterrizaje, así como las diversas iniciativas de reforma que ha enviado al Congreso para elevar penas y tipificar delitos como el halconeo y uso de “ponchallantas”, así lo demuestra.

Y, en materia de combate a la corrupción –aunque es un tema que de origen es impulsado por la sociedad-, le reconocemos también el esfuerzo y voluntad política para enviar todas las iniciativas de las leyes que se requerían para implementar el Sistema Local Anticorrupción en Tamaulipas oportunamente y respetando el marco constitucional, pues así nos convertimos orgullosamente en uno de los primeros estados de la República en contar ya con un Sistema Estatal de combate a la corrupción completo, que vaya que urgía.

Termino diciendo, que aunque hay –desde luego- otros rubros importantísimos en el quehacer de la competitividad para Tamaulipas, los tópicos: Alcanzar la paz y Disminuir altos índices de impunidad (especialmente en corrupción), tienen que seguir caminando, hasta que pasen dos cosas: 1) constituirse como las prioridades máximas -en la ejecución- del quehacer gubernamental y 2) para que poco a poco se alcancen los resultados que la sociedad desea en los dos rubros.

“Recuperar el orden, la paz y el Estado de Derecho”, repitió el Gobernador en cada lugar que pisó este primer año, cuando hacía alusión a su compromiso sexenal. Y en virtud de la reflexión externada párrafos arriba, estimo que su gobierno logró sentar las bases para que así sea, y, como ya lo hemos dicho, aunque paso a paso, coincido en que en la medida en que fortalezcamos Estado de Derecho en Tamaulipas, se acercará cada vez más el desarrollo acelerado que nos merecemos, ahí está el principal reto.

Pero es tarea de todos, eh; a nosotros nos toca involucrarnos más, y exigir.

Sí se puede, México

En el libro: “Por qué fracasan los países” de Daron Acemoglu y James A. Robinson, los reconocidos profesores de economía coinciden en que la prosperidad de un país no está vinculada a cuestiones culturales, factores de climatología ni ubicación geográfica.

Al contrario, dicen, la prosperidad emana de un factor mucho más tangible: las políticas públicas que determinan sus líderes gubernamentales.

Y aunque no soy economista, reconozco que la argumentación con la que llegan a sus conclusiones, persuade naturalmente al lector a coincidir con ellos, casi en todo.

Sin embargo, toda vez que el objetivo del libro es explicar con rigor técnico cómo es que reside, sobre todo en las políticas económicas de los dirigentes, la prosperidad o decadencia de un país, no hacen mucho énfasis -aunque en pasajes lo sugieren-, en la relevancia que tienen los ciudadanos para que se logren mejores políticas en esa materia.

De veras no lo culpo estimado lector, si llegando hasta aquí se pregunta: ¿Hacia dónde va la columna Del Abogado Amigo?

A que en la histórica solidaridad ciudadana que se ha vivido en los últimos días a raíz del terremoto, está la respuesta para todos nuestros problemas, pues más allá de lo que nos dicte la nube tecnócrata, si fuéramos capaces de instrumentar tal capacidad de reacción para otros temas, no habría quién, ni qué, detuviera a México, a Tamaulipas, a Victoria. 

Porque juntos: ¿Qué escondido artículo transitorio no seríamos capaces de echar para atrás? ¿Qué reforma no seríamos capaces de empujar? ¿Qué cambios en las políticas de salud no se darían? ¿Qué tamaño de corrupción no seríamos capaces de frenar?

¿Seremos, entonces, capaces de transformar la solidaridad mostrada hoy, en la energía que mañana necesitamos mostrar desde la sociedad para empujar los grandes cambios que requerimos? ¿Podrán las múltiples muestras tangibles de apoyo que dimos (y se siguen dando), transformarse después en inteligencia ciudadana?  

Sí se puede, México: que se hayan puesto a temblar el INE y los partidos políticos con el tema del dinero de las campañas, no fue producto del terremoto, fue precisamente producto del empuje e inteligencia ciudadana.

Ese es un simple pero muy claro ejemplo de cómo la solidaridad mostrada con nuestros hermanos mexicanos lastimados -que se transformó en unión para lograr ayudar al máximo-, puede tener flexibilidad para convertirse en participación ciudadana efectiva, en donde también, lográndose unión -y por ende fuerza-, tengamos la capacidad de incidir de manera determinante en nuestros dirigentes políticos, para propiciar el inicio de días más prósperos para México, porque vaya que nos urgen.

El gobierno se hace chiquito y los ciudadanos enormes, en estos días de crisis, dice Edna Jaime, de México Evalúa. Ojalá logremos que prevalezca ese estatus pasando estos días. Depende de nosotros.

Apuesto, al Congreso de la Unión

Recuerdo que hace algunos años, recién incorporado al consejo de COPARMEX, se me enchinó la piel y me latió el corazón más rápido y fuerte (y hasta la fecha sigo vibrando cada mes) cuando me di cuenta que, siempre, previo a comenzar sesión, en breve acto simbólico de honores a la bandera habría que decir un claro y resonante: “México, en tu bandera vive nuestro compromiso”.

Y es que vaya compromiso el que el sector patronal, todo, tiene con México. Emprender hoy y mantenerse como patrón que paga salarios dignos, cuotas de seguridad social y de vivienda, fondos de ahorro, los altos costos que trae consigo el exceso de regulación y sobre todo, los desproporcionales impuestos, alcanza tintes heroicos.

Porque hay que decirlo como es: Hoy es más complicado que nunca ser empresario en nuestro país. Los incentivos son insignificantes en comparación con la pesada carga administrativa que implica la formalidad: además de la inseguridad y la corrupción que no permiten que contemos ni con certidumbre en la estabilidad ni planificación de negocios, ni con competitividad leal.

¿Pero qué pasa con nuestros legisladores federales? ¿A caso no están conscientes de que en México urge darle un espaldarazo al sector patronal, y con ello, como efecto cascada dárselo al país mismo?

Cuando el propio presidente de la república afirmó que se acababa “la gallina de los huevos de oro” refiriéndose a PEMEX, tácitamente asumía que la nueva gallina de los huevos de oro era la iniciativa privada, sobre todo las pequeñas y medianas empresas, pero: ¿Las han procurado? ¿Qué consideración sustantiva se ha tenido con la iniciativa privada, con la clase media?  

Seré franco, como me gusta ser: apuesto fuerte a que en el recién abierto periodo ordinario de sesiones no será tomada en cuenta la propuesta de reforma fiscal que propuso la COPARMEX, en el sentido de reducir de manera gradual –un punto porcentual cada año- el impuesto sobre la renta (ISR), para ir pasando de un 30% que lo tenemos hoy en día, hasta llegar a un 24% que es la base promedio de los países que integran la OCDE, lo que permitiría no solo disminuir el actual asfixiamiento patronal, sino captar más inversiones productivas.

Apuesto también doble contra sencillo, a que no saldrán ni la Ley de Seguridad Interior, para brindar certeza jurídica a la labor del Ejército y la Marina en las labores de seguridad pública; ni se procesarán las iniciativas de Ley de Mando Mixto, que permitirían una mejor coordinación de las policías en los tres órdenes de gobierno.

También apostaría mi resto a que, no se tomará en cuenta la propuesta de COPARMEX, de formar un Consejo Fiscal Independiente que oriente correctamente la inversión pública y garantice el correcto ejercicio del gasto público.

Espero, en serio, que por lo menos se den los primeros pasos en el Sistema de Mejora Regulatoria (que sería que se promulgue la Ley General) y que en materias de transparencia y anticorrupción se concreten la Ley de Obra Pública, la Ley de Adquisiciones Públicas, y la Ley General de Archivos, ésta última que, por cierto, le venció el plazo al Congreso en febrero de 2015. Si, estimado lector, sí leyó bien, febrero de 2015.

La apuesta al Congreso de la Unión es segura, por eso la digo en voz alta. Porque aunque México tiene prisa, pasará lo de siempre: los legisladores federales cobrarán por distraerse entre cálculos políticos e intereses partidistas.

Eso sí: prolongarán el show mediático de la Fiscalía General de la República tanto cuanto sea necesario para tapar su falta de eficiencia, pero al final, pasarán por alto los grandes reclamos de la sociedad que desatinadamente representan. 

La Estafa Maestra

No se equivoca Max Kaiser, Director Anticorrupción del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), cuando dice que no estamos frente a un gran acto de corrupción, sino frente a una metodología integral para robar recursos públicos, a través de mecanismos fraudulentos.

Y es que esta vez se trata de más de 7 mil millones de pesos, el presunto desvío que le atribuye el reportaje de Animal Político y Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad, al gobierno federal.

De acuerdo al reportaje del que seguro habrá visto o leído algo, estimado lector, se detectó que el gobierno federal, al estilo Duarte el ex gobernador de Veracruz, -pero en versión mejorada-, empleó la estrategia de las empresas fantasmas para aterrizar la estafa maestra: de las 186 empresas a las que les fueron entregados 7 mil 670 millones de pesos, 128 no eran susceptibles de haber recibido dinero público, simplemente porque no tienen ni la infraestructura ni la personalidad jurídica para dar los servicios para los que fueron contratadas, o peor aún, porque no existen.

Y digo que en versión mejorada, porque en el caso Duarte y de otros gobernadores que han sido exhibidos en ese sentido, era el propio gobierno quien les asignaba los contratos a este tipo de empresas que, o no existían, como dije, o bien, no daban los servicios para los que fueron contratadas; pero, en el caso de la estafa maestra a la que alude el serio reportaje, el gobierno federal primero da los contratos a universidades públicas y a través de éstas se contrata a las fantasmas.

Es indignante y repugnante hasta qué grado ha llegado el debilitamiento institucional.

Porque lo de ayer era el soborno del diez por ciento que recibía el gobierno por parte del constructor que había resultado beneficiado con determinada obra pública, pero, sin justificar a una parte ni a otra (porque es reprobable moralmente desde cualquier enfoque, además de ilegal), era una corrupción “mesurada”, y de acuerdo a los (malos) usos de la contratación pública: un porcentaje “razonable” a cambio, y la garantía de que la obra se materializaba.

Lo de hoy es una ignominia: dependencias como la Secretaría de Desarrollo Social y Universidades siendo actores protagónicos de la depredación de miles de millones de pesos que debieran ser para combatir la escandalosa pobreza y mejorar la pobre educación que tenemos. ¿Qué está pasando con México?

Tal parece que entre más se fortalece el enojo social, más y más crece la corrupción por el arraigamiento de la impunidad. Y es que si llegamos a pensar que gran parte de la clase política estaba atravesando por un problema de sordera ante el reclamo social, creo que nos equivocamos: es sordoceguera.

Hace algunos meses, aquí en Victoria, invitado por COPARMEX, dijo Luis Pérez de Acha (integrante del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Nacional Anticorrupción): “La corrupción cada vez es más sofisticada, y si los grandes actores de la corrupción traen escopetas, no podremos combatirlos con resorteras.”

La metáfora la dijo en el contexto de la construcción de los sistemas anticorrupción: debemos creer en estos mecanismos que apenas nacen, será solo así, con la ley en la mano, a través de pantalones, muchos pantalones; inteligencia en la representación ciudadana dentro de los sistemas –para poder diseñar escopetas contra la impunidad-; y sobre todo, persistencia de los organismos de la sociedad civil, que podremos evitar la reiteración de las estafas maestras en los tres niveles de gobierno.

Máxime que la polémica que rodeó al tema del #FiscalCarnal puso en evidencia una vez más que mientras más adquiere forma el combate a la corrupción, más  adquiere también forma su resistencia.

México, protagonista y líder

“Mitad forma, mitad fondo”, escuché decir de una comunicóloga prestigiada hace días en una conferencia magistral. Se refería a que, para realmente poder comunicar algo, para transmitir, tan necesario es la forma, como el fondo.

Y sí, el escenario inmejorable; la clase política, toda; peinado en su punto y banda presidencial perfecta, y hasta ciertos contenidos muy cuidados; pero: ¿Y el fondo?

El Índice Global de Impunidad 2017, elaborado por la Universidad de las Américas de Puebla, arrojó que México es el cuarto país del mundo y el primero en América, con mayor impunidad.

La impunidad en México parece una enfermedad incurable: no es posible, por ejemplo, que algunos corruptos no solo no sean juzgados, sino que sigan vigentes en política, y peor aún, que aspiren a estirar tal vigencia por muchos años más.

La propia impunidad, es la que permite que sigan naciendo más y más grupos criminales: en nuestro país generalmente no se teme a la ley, en consecuencia no se respeta.

Los ciudadanos debemos seguir empujando, el tema tiene que estar en la agenda política como prioridad, ser primer lugar en un continente es tocar fondo: la impunidad hace efecto espejo en inseguridad, corrupción, desigualdad económica, debilitamiento institucional, y considerable carencia de inversión extranjera.

¿Cómo demostrarle al mundo entero que somos confiables para hacer negocios, cuando somos líderes en impunidad?

Es imperativo darle un pisotón al ecosistema de la transa actual: el que la hace la paga, debería ser el lema de México, no más caricaturización de nuestro estado de derecho, hombre.

En ese tenor, estimo que en el corto plazo resultan fundamentales dos cosas:

Que los nombramientos tanto de la Fiscalía General de la República y, después, de la Fiscalía Anticorrupción, obedezcan a la esencia de la reforma constitucional en la materia: no más alianzas de impunidad, esto hace rato que dejó de ser un tema de gobierno, para convertirse en un tema de Estado, donde la sociedad presiona.  

Que los nacientes Sistemas Locales Anticorrupción comiencen a legitimarse ante la gente: no hay tiempo que perder. Los Fiscales Anticorrupción estatales deben dar señales de autonomía, sí, pero también de sus alcances en coordinación con los demás entes que integran el Sistema. ¿O qué, no hay descarada corrupción que perseguir en el Tamaulipas de antier, de ayer, de hoy? Por favor. 

Para que se logren, no debemos dejar de alzar la voz desde la sociedad: que haya castigo para quienes producen inseguridad y corrupción, deben seguir siendo nuestros principales reclamos, porque de ahí desembocan los demás problemas.

Si México sigue siendo protagonista mundial y líder del continente en impunidad, seguiremos siéndolo también, en inseguridad y violencia, corrupción, desigualdad económica, con lo que todo eso conlleva: altísimos niveles de pobreza.

Las reglas cambiaron

Es un hecho: las prioridades de la agenda de nuestra clase política son un reflejo de que tal agenda no recoge las prioridades de la ciudadanía. Una estupidez.

Explico mi punto, en los párrafos siguientes, estimado lector.

Si nuestros gobernantes atravesaran por un proceso de cambio o renovación, o simplemente fueran sensibles, fácilmente advertirían que la sociedad sí atraviesa por un proceso de cambio o renovación, y que nosotros sí somos cada vez más sensibles a sus indiferencias.

Ese proceso y sensibilidad de la que hablo redunda en una comunidad cada vez más madura: más vigilante, más exigente, y si bien estimo sería mucho decir: “más inteligente” (ésto por la gran desigualdad y lastimosos niveles de pobreza), considero sí cabe decir: menos ignorante.

Y esa disminución de ignorancia permite que el ciudadano logre notar con suma sencillez cuando no resulta coherente la agenda de una autoridad electa con lo que la sociedad que representa estima más relevante. Que, por cierto, esto último sí constituye la base de discursos de campaña. Es evidente que la incongruencia predomina.

Es que es muy claro, hombre: la gente quiere elevar su calidad de vida a través de mejores condiciones de entorno y servicios públicos, sí, pero las prioridades son -sin lugar a dudas- vivir en paz y que sus autoridades no se enriquezcan a costillas del dinero del pueblo.

Sin embargo, inseguridad y corrupción parecen no ser prioridad para el gobierno federal, ni para el estatal, ni para el alcalde; ya que, considero, a su juicio son temas cuyo ejercicio generan desgaste y costos políticos.

Pero, yo preguntaría: ¿Qué ciudadano de 2017 no quisiera que la prioridad de sus autoridades fuera la seguridad y el combate a la corrupción?

No hablo de descuidar otros rubros, hablo de jerarquizar prioridades de acuerdo al pulso social: ¿Qué mejor acción de cara a tus representados, que dar muestras inequívocas de que dentro de los múltiples temas que guarda la agenda política, la seguridad se encuentra como la número uno?

Antes era sencillo, si un gobierno establecía como prioridad la infraestructura o la educación -porque así veía el mundo el líder de dicho gobierno-, entonces la infraestructura y la educación se convertían en el eje principal del actuar de dicha administración, pero las reglas cambiaron: ahora la sociedad alza la voz y pone sobre la mesa con claridad cuáles son sus prioridades primarias, mismas que deberían de ser también las de la agenda política.

Ese cambio de reglas debiera valorarse bajo la óptica de una política moderna. Simplemente, hoy: ¿Cómo va a tener un costo político incorporar como primera prioridad el combate a la inseguridad? Al contrario, eh. Entiendo la lógica de “si lo tomo como bandera y no obtengo los resultados esperados, sufro un enorme costo político”, pero creo que está obsoleta.

Hoy el costo político por no ver las cosas como las ve la sociedad, les será muy alto, pero más alto lo está siendo el costo social. 

Anticorrupción y ¿Alcalde, cómo vamos?

Lo he dicho en otras ocasiones y recién lo volví a corroborar:  Es innegable que en el país, por culpa de algunos ex gobernadores, ex secretarios de gabinetes corruptos, y “empresarios”, a Tamaulipas se le reconoce como líder en corrupción e impunidad.

“Escucho Tamaulipas y se me viene a la mente, violencia y una desmedida corrupción”, me dijo una persona de un muy alto perfil académico e intelectual hace algunos días.

Me dio vergüenza.

Y, sí, tal vez se preguntará, estimado lector, por qué; por qué vergüenza si no formé parte de ningún clan corrupto o corruptor, pues no, no formé –ni formaré nunca- pero sí pertenezco a una mayoría que fue pasiva: omisa, una sociedad que no tuvo el valor para señalar y reprochar lo que hundía el barco de la sociedad tamaulipeca y elevaba al cielo el avión de privilegios de unos cuantos.

Grandes maestros de la corrupción tamaulipeca, con singular desfachatez luchan por seguir vigentes y amenazan con continuar operando, y sí, es todo México: es penoso ver el caso de Lozoya-Odebrecht y la presunción de un supuesto soborno por 10 millones de dólares, en un país en donde sigue –increíblemente- sin haber Fiscal en el Sistema Nacional Anticorrupción, pero debemos reconstruir y fortalecer a México desde lo local.

El 25 de agosto vence el plazo para que la Comisión del Sistema Estatal Anticorrupción termine de recibir la documentación de todos aquellos ciudadanos que quieran participar en la lucha contra la corrupción de manera activa: formando parte del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Local Anticorrupción.

Es importantísimo para la vida democrática de nuestro Tamaulipas, que dicho comité ciudadano se integre con ciudadanos que sí representen de manera auténtica el pulso de todos en contra de la corrupción: serán ellos los encargados de hacer la presión correspondiente –a través de las facultades que la ley les otorga-  para darle vida a un sistema que hasta hoy, parece mero crecimiento burocrático. Debe haber coordinación entre Fiscal, Auditor Superior del Estado, Contralor, y las correspondientes denuncias ciudadanas, estimo que el mencionado Comité de Participación Ciudadana, de cinco miembros, será clave para ello.

Necesitamos que funcione el Sistema Estatal Anticorrupción, los tamaulipecos confiamos en que en el rubro corrupción no cobrará vigencia la acuñada frase de “la historia se repite”. Este estado ya no aguanta más violencia y corrupción.

Ya concluyo, estimado lector, con una buena noticia, llega para quedarse la plataforma “Alcalde, cómo vamos?; seguro estoy que marcará un antes y un después en la historia democrática de nuestra capital, porque es un hecho: en Victoria hace falta mucha cultura para calificar de mejor manera a nuestras autoridades electas. Le iré contando conforme avancemos. 

La perfección de los alcaldes

He sido reiterativo en el tema, y estimo así seguiré dada la indiferencia de la mayoría de nuestras autoridades: todos los servidores públicos, sean abogados o no y con independencia del área del gobierno federal, estatal o municipal en que laboren, deberían conocer –por lo menos- el primer artículo constitucional.

Y lo afirmo no solo por capricho, sino porque abrir tan importante libro y al menos leer su primer disposición, acarrearía consigo que el servidor público –quien sea y al nivel que sea- supiera que está obligado a promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos, y que la dignidad humana es el valor supremo de nuestro estado de derecho.

Le confieso estimado lector, hoy iba a hablar sobre cómo es que considero no se ha cumplido con los propósitos fundamentales de ese artículo 1, debido, entre otras cosas, al abismo entre norma y realidad (que propone Basave Benítez como tesis), pero al empezar a escribir los anteriores párrafos, me detuve y pensé: ¿Qué porcentaje de mexicanos habrá abierto la Constitución? Vaya, los obligados son los servidores públicos (y los abogados, obvio), pero, ¿Y los demás?

Y así seguí pensando: ¿Cuántos tamaulipecos habrán abierto la Constitución de Tamaulipas? ¿Cuántos victorenses, tampiqueños, matamorenses, etcétera, habrán abierto alguna vez el Código Municipal de Tamaulipas? ¿Usted, ya?

Y terminé pensando: casi todos los líderes de opinión analizan a los gobiernos federal o estatales y, ello permea en que, en la sociedad, también, los dimes y diretes siempre sean en torno a los errores, crisis, o buenas acciones de esos dos niveles de gobierno, pero: ¡Que error, hombre!

Todo esto ha redundado en una perfección de los alcaldes: los gobernadores son los villanos, los corruptos, los negligentes, los culpables del desaceleramiento económico, los que no otorgan seguridad: los que se equivocan; o, en su defecto, es la política del gobierno federal la errónea.

Pero no es solo que los líderes de opinión no otorguen espacio en su agenda para cubrir con objetividad los temas municipales, en gran medida abona que la población no sabe ni como se organizan territorial y poblacionalmente los municipios, cómo se integran e instalan los ayuntamientos, cómo funcionan, cuáles son sus atribuciones, cuáles son las facultades de los presidentes municipales y sobre todo ¡cuáles son sus obligaciones!

Y, por supuesto, si se desconoce lo anterior, con mayor razón aun cómo funcionan tanto el régimen administrativo, las comisiones, los órganos auxiliares, los organismos de colaboración, y lo más importante: la hacienda municipal, el presupuesto y el gasto público municipal.

Me sumo a lo que dijo Mauricio Merino hace días en su columna de El Universal: Los municipios pueden ser la clave, si es que tienen transparencia, rendición de cuentas y capacidad para actuar con la verdad en cada una de sus decisiones, para devolverle la dignidad a la política en su conjunto, pero yo le incorporaría algo más al pensar de Mauricio:

Así como pueden ser la clave para recuperar la dignidad a la política, también pueden ser el elemento más peligroso de su hundimiento, pues los alcaldes están aprovechando que en el escenario de hoy, solo aparecen el presidente y los gobernadores.

Creo que es tarea de nosotros los ciudadanos, que empiecen a rendir cuentas, no es sano para nuestra democracia que se les califique tan vagamente y a través de meras apreciaciones subjetivas, deben salir ya de esa cómoda burbuja que llamé hoy, la perfección de los alcaldes. 

Poco margen de maniobra

En mi cuenta personal de twitter, estimado lector, destaqué que en unas de las declaraciones vertidas por Gustavo de Hoyos, Presidente nacional de COPARMEX, al presentar la propuesta patronal en torno a una nueva política tributaria, se describía inmejorablemente el pulso de la mayoría los mexicanos.

Estimo, por la valía del contenido, que vale la pena compartirlo también con Usted en este espacio:

“Los mexicanos ya no estamos dispuestos a permanecer más en el círculo vicioso de un gobierno que se preocupa por recaudar más sin ampliar la base de contribuyentes. No podemos seguir exprimiendo a una clase media que ha dado más y más y sin recibir a cambio servicios públicos de calidad. No podemos seguir aportando más recursos a gobernantes que no deciden comprometerse con la transparencia, la rendición de cuentas y el combate a fondo a la corrupción. No más recursos desviados para que gobernantes corruptos roben a diestra y siniestra mientras se burlan de nuestro sistema de justicia.”

Tal cual es, considero, el sentir de los mexicanos que sí trabajamos, que sí producimos, que sí nos cuesta ganar cada peso y que pagamos excesivos impuestos; nótese que empleo la palabra excesivos pues así resultan si se analiza lo que recibimos a cambio de su pago.

Porque seguro estoy que si nuestros gobiernos cumplieran a cabalidad con sus deberes constitucionales, gustosos nos someteríamos al esquema tributario actual, con todo y su nula simplificación.

Pero, no, no solo es sistemática la ineficiencia para garantizarle a sus gobernados sus derechos fundamentales, sino que hay una mayúscula irresponsabilidad en la orientación y ejercicio del gasto público, y un enorme saqueo cuya característica fundamental es la insaciabilidad, aun a la par de los esfuerzos ciudadanos por revertir el fenómeno.

Y dentro del divorcio entre sociedad y gobierno, en el tema fiscal veo una buena y una mala. La buena es que COPARMEX presentó una propuesta que, entre otras cosas, contiene el ampliar, ya, la base de contribuyentes, para que no siga prevaleciendo el asfixiamiento sobre una clase media que ha sido por mucho, la gran víctima de la reforma fiscal de 2014, y, bajar a 24.6 por ciento el impuesto sobre la renta que hoy está en 30%; la mala es que el Secretario de Hacienda, no obstante que la propuesta está técnicamente respaldada en cuanto a su viabilidad, dijo que ve “poco margen” de maniobra para realizar ajustes del tipo.

Ojalá reconsidere. Porque donde no percibimos que haya “poco margen” de maniobra es en los jugosos negocios de corrupción que siguen rigiendo en nuestra clase política. 

Un respetuoso exhorto, señor Gobernador

El sector patronal en todo el país, y no es la excepción Tamaulipas, vive momentos de asfixiamiento. Son tantas las desventajas a las que nos enfrentamos como patrones, que no se me ocurre otra palabra para describir tal sentir colectivo.

Conscientes de que algunos rubros de los siguientes no recaen en su competencia, o recaen subsidiariamente, anoto los porqués de lo que llamo asfixiamiento: un clima de seguridad que no alcanza a ser el óptimo, con todo lo que esto implica; un apenas naciente sistema jurídico de combate a la corrupción –pero que aún no da muestras de funcionamiento-; una política fiscal demasiado agresiva, que induce a las malas prácticas contables; y, el tema materia de este respetuoso exhorto, una excesiva, pero excesiva, regulación.

Como debe saber, sobre esto último, existe una iniciativa que apenas ingresará al Congreso de la Unión, tal vez –ojalá porque es urgente- en la modalidad de Iniciativa Preferente. Dicha Ley General pretende crear el Sistema Nacional de Mejora Regulatoria, que tenga a bien impulsar la eliminación sistemática de los trámites deliberadamente complejos y engorrosos.

Abonando a la estadística, aunque ya existía el dato que arrojaba la última evaluación del INEGI, en el sentido de que dejaron de operar el 22% de los establecimientos micro, pequeños y medianos del país derivado del exceso de regulación, por los trámites y más trámites que entorpecen el desarrollo empresarial: la Encuesta Nacional de Calidad Regulatoria e Impacto Gubernamental en las Empresas, presentada hace unos días por el propio INEGI, revela que más de la mitad de los dueños de negocios piensan que las regulaciones se han convertido en una barrera para su crecimiento.

De verdad, señor Gobernador, somos sensibles al gran esfuerzo que libra su gobierno en la lucha contra el crimen, y todos los desafíos que esa batalla trae consigo, desde la complejidad que representa encontrar una real coordinación con los otros niveles de gobierno que también son responsables constitucionales de garantizarnos la seguridad, hasta la parte humana, de soportar las bajas sensibles de activos que pierden la vida en el cumplimiento de su deber.

Como también, advertimos –y reconocemos- los esfuerzos que, desde el inicio de su administración se han venido realizando sin cesar, en materia de atracción de inversiones, como las iniciativas que en materia de combate a la corrupción envió al Congreso del Estado, oportunamente y respetando el marco constitucional en su contenido.

No obstante dichos esfuerzos, cuyos resultados tangibles además serán a mediano plazo, pues la naturaleza de dichos trabajos, que apoyamos, es de largo aliento, hoy, respetuosamente lo exhortamos:

A que sensible al asfixiamiento al que me referí en los primeros párrafos, en específico sobre el tema de exceso de regulación, se signe un Acuerdo de Desregulación 2x1, como se hizo en el gobierno federal, que implica que por cada norma local nueva que implique costos administrativos en perjuicio de las empresas, se eliminen dos que ya existían anteriormente.

Distraemos múltiples recursos económicos y humanos en atender temas de seguridad patrimonial, de contribución hacendaria, y de certeza jurídica, creemos  que a través de un Acuerdo de Desregulación como el aludido, se podría empezar a enfrentar el exceso de regulación, y contribuir así con el sector patronal tamaulipeco: piedra angular del desarrollo del Estado.

De darse, podría establecerse en el Acuerdo la colaboración de Comisión Federal de Mejora Regulatoria para que se identifiquen –plena y objetivamente- las áreas de oportunidad en la materia.

Esto, claro, mientras se discute, aprueba y promulga el Sistema Nacional de Mejora Regulatoria. 

Gracias por su atención, señor Gobernador. 

La delincuencia

Aunque en los últimos años la delincuencia de algunos políticos se expandió a cualquier tipo de adquisición gubernamental, la reina por excelencia, en virtud de sus volúmenes económicos y de la discrecionalidad de su dirección y aterrizaje, siempre ha sido la obra pública.

Porque conscientes de la falta de castigo ante sus fechorías, estos delincuentes decidieron, como dije, ampliar su red de complicidades en la compra de productos o servicios –con sobornos, empresas fantasmas o personas morales dirigidas de facto por ellos mismos- hasta llegar al grado de inclusive hacer negocios multimillonarios en el ramo de la Salud, a costillas de los más pobres; lo cierto es que en las vías de infraestructura fundamental de nuestros municipios, estado y territorio nacional, se encuentra uno de los prioritarios negocios delincuenciales.

Por ello, estimo, que los ciudadanos que somos sensibles de que a partir del 18 de julio de este año (fecha que entró en vigor el Sistema Nacional de Anticorrupción y sus Sistemas Locales) la lucha para combatir tal flagelo apenas comienza, debemos seguir planteando ideas, hacer propuestas y exigir derechos.

Partiendo de ahí, más que algo nuevo, considero debe darse prioridad a la iniciativa de reforma a la ley de Obras Públicas, pues resulta de primera necesidad para que los Sistemas Anticorrupción funcionen, que se analice sin más demora –y con miras a establecer los candados suficientes- la forma en que las administraciones de los tres niveles de gobierno contratan empresas en materia de construcción.

Múltiples problemas se presentan en dicha materia. Primero, una tremenda opacidad en los procesos de licitación, segundo, un absoluto desprecio por las empresas que desean competir lealmente, tercero, el exceso de permisividad al método de asignación de obra por adjudicación directa, cuarto, la falta de revisión en el diseño de las bases de licitación (lo que permite procesos amañados desde su inicio), quinto, lo reprobable de que órganos como el INE, el INAI, y en general los constitucionalmente autónomos, tengan sus propios regímenes de contratación sin sujetarse a la ley de la materia, y un largo, pero muy largo etcétera.

Y es sencillo: la ONU propone una Ley Modelo en materia de contratación con inmejorables ejemplos de las buenas prácticas internacionales, poniendo como base de la legislación deseable: cerrarle la puerta a la discrecionalidad para abrírsela a la competitividad.

Como sociedad debemos ir por más. Tenemos que estar vigilantes de que los poderes legislativos apeguen la discusión de tal iniciativa al mencionado modelo, porque es un hecho: falta mucho para que el combate efectivo a la delincuencia opere de forma óptima y al 100 por ciento, por eso resulta vital que los Sistemas cuenten con la mejor versión de este tipo de leyes, como la de Obra Pública, para cerrarle ventanas a la trampa y de paso, darle herramientas realmente útiles tanto a quienes denuncien ese tipo de actos ilícitos, como a los fiscales anticorrupción, federal y tamaulipeco.

Estamos tan hartos de la corrupción y de la sordera de los políticos ante nuestro reclamo, que ya hasta la palabra cansa, por ello hoy decidí sustituirla por delincuencia, al final, el corrupto es un delincuente; por eso dependiendo el contexto, en algunas ocasiones corrupción y delincuencia son sinónimos.

Del Socavón, comulgo con Pardinas

“Creo que lo que hay que tener muy claro, es que si en nuestro país fracasa la lucha anticorrupción, México va a fracasar como país.

Yo creo que ahorita si no tenemos otra alternativa. Yo vengo muy angustiado por este episodio que pasó hoy en el libramiento de la carretera de Cuernavaca, porque es una carretera por la que he pasado cientos de veces, y dos personas murieron.   

Y a mí, a la hora que vi la foto del grosor de la capa asfáltica, el mensaje que vi en esa fotografía, no fue que hubo lluvias, no fue que la basura tapó el drenaje: el mensaje es que la corrupción mata.

Dos personas murieron en el automóvil que cayó en ese socavón. El Gobierno invirtió dos mil cuatrocientos millones de pesos para un libramiento que se inauguró hace tres meses. Yo no puedo entender una explicación en la que la corrupción no esté presente. La culpa no es de Tláloc, la culpa no es de la basura: la culpa es de una profunda negligencia, indolencia y presumiblemente un acto de corrupción.  

Ahí vemos que nuestras vidas son más inseguras, no solo es el crimen organizado, no solo es la violencia, ya es la imposibilidad de poder transitar en una carretera sin que el suelo que está debajo de nuestros pies o debajo de las llantas del automóvil desaparezca de la nada erosionado, no por las aguas de la lluvia, sino por la tranza, el cochupo, los contratos negociados.

El futuro de México está en riesgo. Crisis tras crisis, le jalas el hilo, y al final de ese enjambre, de esa maraña, lo que encuentras es un caso de corrupción. Lo toca todo.”

Comulgo con Pardinas. Suscribo tal cual cada palabra que cito del Director General del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

La corrupción está detrás de todos los problemas; de todos, eh. No existe un diagnóstico profesional de la parálisis que se sufre en materias como la seguridad pública, la económica, de combate a la pobreza -más lastimosamente, por cierto-,  y claro, no se diga, de los sectores originarios y favoritos de la corrupción entre políticos y “empresarios” para hacer negocios turbios: la obra pública, que excluya a la corrupción como uno de sus principales obstáculos.

Partiendo de ahí, la mayoría se inclina por afirmar que entonces la corrupción es el común denominador de todos nuestros problemas. Pero qué peligrosa resulta tal confusión. La aseveración a modo conclusivo, debiera ser en el sentido de que es la que constituye en sí el problema, hombre. Dejemos de verla aislada: no es una característica que casualmente tienen todos nuestros problemas, es la raíz, el origen, y el motivo de todo lo injusto, y de todo lo funesto que socava a México.

El 18 de julio se cumple un año de la promulgación de las siete leyes del Sistema Nacional Anticorrupción. De ahí estimado lector, que, desafortunadamente, justo a tiempo el Socavón y sus muertes, para recordar que debemos aprovechar nuestro nivel de indignación para lograr afianzar la cimentación de los Sistemas Anticorrupción, tanto el Nacional como el tamaulipeco. Los siguientes pasos, según el estado que guardan ambos, estimo deben ser, en el Nacional: Un Fiscal Anticorrupción ya, y la reforma a la Ley de Obras Públicas, URGEN. Y, en el Local: garantizar la auténtica representación ciudadana en el centro del mismo: demostrar si hubiera resistencia, que los ciudadanos no entregaremos nuestro Sistema.

Previo a concluir, considero oportuno precisar, que líneas arriba dije que suscribía “tal cual cada palabra” que cité de Pardinas, porque suscribo también la parte en la que él señala que la culpa del Socavón es –presumiblemente- de un acto de corrupción (puesto que legalmente aún no se determina bajo ninguna resolución qué pasó y si alguna autoridad es o no responsable), más allá de que del propio contexto y matiz de nuestra posición resulte lógico a qué atribuimos de fondo el deceso de estas personas.

Nótese que no hago tal aclaración por debilidad o cobardía, mucho menos por  desconfianza de mi tesis, sino porque seguramente en las próximas semanas la opinión de Pardinas y esta columna quedarán desvirtuadas, pues como ha pasado de todas, todas, este sexenio, en algunos días iniciarán las opiniones profesionales a modo y, más frío el tema, se impondrán peritajes o dictámenes técnicos con una versión oficial de lo ocurrido, burlándose del raciocinio de la sociedad.

Es tan sistemática y cínica tal burla, que no nos asombraríamos si recontratan a Virgilio Andrade para que explique los porqués del Socavón. 

Nuestro respaldo, pero no incondicional

De la cruzada anticorrupción de COPARMEX, así como de los esfuerzos que  otros organismos aliados, como lo son IMCO, Transparencia Mexicana y Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad, logramos contagiar a buena parte de la sociedad civil, para que, gracias a su empuje, estemos logrando construir los Sistemas Anticorrupción, tanto el Nacional como los Locales.

Y cuando digo “gracias a su empuje”, me refiero a la exigencia social: esa presión genuina de la ciudadanía que tanto ha faltado siempre en nuestra democracia. Lo hasta hoy logrado en el combate a la corrupción, es, en gran medida, producto de lo que todos hemos sembrado: una firma para 3de3; la sensibilidad de los medios de comunicación en relación al tema; exhibir a una persona cuando es corrupta; emitir voto de castigo en la urna; ser críticos; simplemente estar enterados, al pendiente y exigiendo, así como la indignación social convertida en reproche colectivo, han permitido que avancemos en la lucha anticorrupción.

Bien, lo que caracteriza a los Sistemas, más que la especialización en la materia, es la ciudadanización de los mismos: su diseño legal nos permite el ingreso, incidencia real y protagonismo de los diversos sectores desde adentro, directo, en el combate -efectivo- a la corrupción.

Basta un botón para muestra: ¿Por qué no se ha designado aún al Fiscal Anticorrupción en el Sistema Nacional Anticorrupción?

Es simple: porque los políticos le tienen no miedo, pavor, al Comité de Participación Ciudadana, de 5 ciudadanos, pues todos, además de ser personas valientes y con hoja de vida limpia, cuentan con el perfil técnico idóneo para proponer el diseño de los métodos de identificación de actos de corrupción sofisticados, y las fórmulas adecuadas de vinculación para dar puntual seguimiento a las denuncias anónimas. Lo cual los vuelve peligrosísimos para los corruptos; porque lo anterior significa, que una vez habiendo Fiscal, la presión inteligente de éstos para él, será tal que tendrá que funcionar y, ningún grupo de poder quiere ser la primer encomienda del Fiscal, menos de cara a 2018.  

En Tamaulipas, para nuestro Sistema Local fue al revés, ya tenemos Fiscal Anticorrupción, pero, la pregunta más importante es: ¿Quiénes serán los 5 ciudadanos que integrarán el primer histórico Comité de Participación Ciudadana? Para que me entienda mejor, estimado lector, reformulo la pregunta: ¿Quiénes serán las 5 piedras en los zapatos del Fiscal, del Contralor y del Auditor Superior del Estado, que los pondrán a investigar, procesar y rendir cuentas a la comunidad respecto de las denuncias de actos de corrupción?

Para elegir a tan importante grupo, se designó a 9 ciudadanos íntegros, que se escogieron en el Congreso del Estado, tras la propuesta que, tanto Universidades como Organismos de la Sociedad Civil realizaron.

El título de la columna de hoy es dirigido a esas 9 personas, que si bien mostraron un alto valor cívico por Tamaulipas al participar, deben saber: Que tienen nuestro respaldo como sociedad, pero no incondicional. El respaldo porque acompañaremos los trabajos que realicen de cara a la elección de los 5, otorgándoles confianza, pero, tal respaldo no es ni será incondicional: sí está condicionado a que, tengan claro, desde ya, que son absolutamente independientes, tanto del Gobierno, como incluso, de las Universidades u Organismos que los propusieron, para que a quienes elijan sean las personas idóneas.

No es poca cosa lo que está en juego, eh; es el inicio de la erradicación de la corrupción en Tamaulipas. El gran compromiso y responsabilidad lo tienen con la sociedad, y será ésta quien los juzgue.  

Ser omiso no será opción para el Fiscal Anticorrupción

No será opcional, porque los tamaulipecos estamos hartos de tanto saqueo, y del grado de hartazgo será el nivel de minuciosa atención en su labor.

No será opcional, porque aunque en principio suene incongruente con el nombre que la Ley le obsequió al cargo, el combate legal a la corrupción no está ni cerca de depender solo de él.

No será opcional, porque, como dije, tal Fiscalía, es una manecilla más del reloj jurídico anticorrupción: si no funciona bien rápidamente se notará.

Porque la Ley de nuestro Sistema Local, en su artículo 10 establece que habrá un Comité Coordinador Estatal, que se integrará por: 1) un representante del Comité de Participación Ciudadana, que, de hecho, ojo, será el Presidente del Comité en mención (es decir: será un Ciudadano quien presida el Sistema Local Anticorrupción), 2) el titular de la Auditoría Superior del Estado, 3) el titular, precisamente, de la Fiscalía Especializada de combate a la corrupción, 4) el titular de la Contraloría Gubernamental, 5) el Presidente del Consejo de la Judicatura del Poder Judicial del Estado, 6) el Comisionado Presidente del Instituto de Transparencia, y 7) el Presidente del Tribunal de Justicia Administrativa en el Estado.

Si pone atención, estimado lector, el Comité Coordinador lo integran solo 6 instituciones, quienes serán presididas por el Presidente del Comité de Participación Ciudadana; dicho de otra forma: serán siete personas las que operarán técnicamente el combate a la corrupción, pero, uno de ellos será un representante de nosotros, los ciudadanos, y, no solo tendremos representación, sino que, será dicho ciudadano quien, insisto, será el Presidente de tan importante eje coordinador, con las relevantes facultades legales que la Ley del Sistema Estatal Anticorrupción le otorga.  

Ser omiso, no será opción para el Fiscal, porque, además, contaremos como sociedad con un Comité de Participación Ciudadana (5 miembros), que, de acuerdo al artículo 21 de la Ley a la que me refiero líneas arriba, entre las dieciocho facultades legales que tendrá (sí, dieciocho), destacan: 1) el acceso sin restricción alguna a la información que genere el Sistema Estatal, 2) el diseño de los mecanismos para que la sociedad civil denuncie los hechos de corrupción, 3) proponer las reglas bajo las cuales se recibirán las peticiones ciudadanas sobre denuncias fundadas, que desde la sociedad pretendamos hacer llegar a la Auditoría Superior del Estado, y 4) dar seguimiento al funcionamiento del Sistema. 

Como puede ver, ser omiso no será opción para el Fiscal, porque la exigencia social regirá las políticas del Sistema: la ciudadanía debe constituirse en la más importante instancia de fiscalización.

Por eso la apuesta es por una auténtica participación ciudadana: nosotros somos el corazón del Sistema Anticorrupción en Tamaulipas.

¿Qué le alcanza a él, con $2,400 pesos al mes?

Es una vergüenza internacional que en México tengamos el peor salario mínimo de América Latina según las últimas mediciones de la OCDE.

Pregunto: ¿Qué le alcanza a él, con $2,400 pesos al mes? ¿Cree Usted que él pueda vivir dignamente con 80 pesos diarios? Imagínese, por favor, qué le da él de comer a su esposa e hijo con tres billetes de 20 y dos monedas de 10, si es que puede imaginárselo.

Otro ingrediente que se suma al penoso dato del primer párrafo, es que los índices del Banco Mundial han sido reiterativos en colocarnos entre los 10 países más desiguales del mundo. Crece y crece, y más terreno gana cada día, cada mes y cada año, la brecha entre ricos y pobres en nuestro país. ¿Qué pasa, a quién es atribuible la indiferencia? ¿En dónde ha residido la omisión?

La corrupción gubernamental, madre de todos los males, y sus consecuencias: la inseguridad, la falta de competitividad, una educación pública por debajo de la mediocridad y una infraestructura de baja calidad, tiene, para mi gusto, el 80% de la responsabilidad de tan grave problema.

Y entonces se preguntará, estimado lector: ¿En dónde recae el otro 20% de responsabilidad? La respuesta es sencilla: Nos convertimos involuntariamente en una sociedad insensible, pues orillados por la corrupción como base de la política pública en materia económica, el establishment generó un escenario social en México en donde “cada quien se rasca con sus propias uñas”, lo que naturalmente ha propiciado que la discusión -de fondo- en un tema tan trascendental para cualquier país, como lo es la política salarial, no estuviera presente en las prioridades de la agenda pública nacional, a pesar del liderazgo negativo que revelan los índices de la OCDE y del Banco Mundial ya mencionados, así como los del propio INEGI.  

Por todo ello, resulta invaluable -e histórico, me atrevo a decir- el pronunciamiento de la COPARMEX hace algunos días en la Plaza de la Revolución, relativo a emprender ya, el camino hacia una nueva cultura salarial: con visión de largo plazo, pero con acción inmediata.

La propuesta es clara, por visión de largo plazo nos pusimos 2030 en la mira, el salario mínimo en México debe oscilar para ese año en un rango de entre los $162 y los $194 pesos diarios; y, por acción inmediata, nos referimos a que mañana, pasado o el día siguiente (urgentemente, pues) la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (CONASAMI) eleve sin titubeo alguno de $80 a $92.72 el salario mínimo, pues es ésta la cantidad que alcanza la Línea de Bienestar de una persona, fijada por CONEVAL.

Es buena noticia para todos cambiar la visión cortoplacista en la política salarial, pero mejor noticia es aún, dada la crisis de moralidad por la que pasa México, que todavía existan organizaciones que apegadas a una agenda de inspiración humanista, y sin importar las resistencias del Banco de México y de ciertos organismos del propio sector privado, ni la incertidumbre económica internacional que proponen como tesis algunos especialistas ante el arribo del Presidente Trump, después de estudios internos sobre su impacto, se haya decidido tomar esta genuina bandera por el bien de México.

De verdad, es un orgullo nacional que un organismo empresarial como la COPARMEX, que como Sindicato Patronal, le es inherente la protección de los intereses patronales, tome el liderazgo en el tema salarial, entrándole al fondo, que es la desigualdad, dejando claro que, debe ser la persona, la que esté en el centro de la economía.

No más desigualdad. No más pobreza, ni administración de la pobreza. Sí, al inicio de una plena prosperidad de todos los mexicanos. Ojalá, de veras, que en unos años podamos pensar en más cosas, cuando nos preguntemos qué le alcanza a él, con el salario mínimo.

¿En peligro la vida del servidor público por presentar 3de3?

Del tamaño del título es mi asombro y reproche a la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre el sentido de la reciente resolución en un tema tan trascendental para el país: la total transparencia de los servidores públicos frente a sus representados.  

Y es que le cuento, estimado lector, que hace algunos días los Ministros del más Alto Tribunal de nuestro país, se pronunciaron en torno a un recurso legal (acción de inconstitucionalidad 70/2016) que habían formulado Diputados federales del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano el año pasado.

A través de dicha acción, cuyo resultado fue desfavorable, lo que pretendían toralmente los Diputados disidentes era que se declarara la invalidez del artículo 29 de la Ley General de Responsabilidades Administrativas, mejor conocida como Ley 3de3, pues, a su juicio (el cual comparto), la redacción de ese artículo de tan importante Ley contraviene a todas luces la tendencia hacia la absoluta  transparencia y el principio constitucional de Máxima Publicidad, ya que, da la opción para que el sujeto obligado (el servidor público) reserve ciertos datos en las 3 declaraciones, si es que estima que se vulnera su derecho a la privacidad.

Dicho de otra manera, lo que se buscaba prioritariamente, es que la Corte le quitara lo “optativo” a ese artículo 29, pues con la redacción actual, les es opcional a los sujetos obligados presentar o no completas sus 3 declaraciones, ya que fácilmente pueden acogerse a su literalidad y ubicarse en el supuesto de reserva de datos, en aras de “salvaguardar sus datos personales y privacidad.”

Bien, lo más grave no es que la Suprema Corte haya determinado que debe subsistir el texto como está, ni que haya prevalecido el interés de los servidores públicos por encima del de la ciudadanía, sino que, peor aún resulta que hayan  otorgado una interpretación ambigua –y muy forzada- del concepto del derecho a la privacidad de los servidores públicos, llegando al grado de ligarlo al derecho a la vida y a la integridad física.

Explico. Lo anterior con dos fines claros: 1) fortalecer de cara a la sociedad el sentido de la resolución (en donde, insisto, se puso por encima del derecho de acceso a la información de una inmensa mayoría, el interés de la opacidad de una clara minoría) y 2) estirar el concepto de vida privada hasta la altura del derecho a la vida y a la integridad física, pues tomando en cuenta estas Bases, es que el Comité de Participación Ciudadana determinará antes del 18 de julio, que sí y que no se publica en las declaraciones 3de3 (o sea: le restan facultad decisoria a tal Comité Ciudadano, porque tienen que partir de esta nueva interpretación del  concepto jurídico “vida privada” para la elaboración de los Formatos 3de3).

Cuando empezó la discusión, en lo local, el año pasado, de la presentación o no de sus tres declaraciones (la patrimonial, la de intereses y la fiscal), ciertos actores de la clase política pusieron sobre la mesa precisamente esos puntos: que se podría poner en riesgo su vida o integridad física, pues afirman quedan expuestos a la delincuencia, ya que al dar a conocer su patrimonio se vuelven potenciales víctimas de delitos como el secuestro y la extorsión.

Por Dios: ¿Qué no la seguridad pública se provee por el gobierno a través de sus servidores públicos?

Por eso siempre sostuve –y sostengo- que me parecía ridícula tal justificación para transparentarse. Hoy ese mismo adjetivo merece la “interpretación jurídica” de una Suprema Corte que, en el tema, dio vergüenza.

Ahora, más allá de que esta ridícula interpretación legal va a trascender, como dije, para que el Comité de Participación Ciudadana del Sistema Nacional Anticorrupción determine que sí y que no es obligatorio publicar, estimo que transparentarse es ya una obligación moral para quien hace política en nuestro país.

El Gobernador lo hizo, pero, ¿Y su gabinete? ¿Alcaldes? De estos ni sus luces en temas de transparencia, y no los escucho; y vaya que hay algunos alcaldes con muy dudosa reputación.

¿A qué le tendrán más temor estos últimos de presentar su 3de3 completa, al peligro que podría correr su integridad física, como absurdamente sostuvo la Corte; a que los ciudadanos analicemos con sumas y restas simples como es que no resultan equivalentes sus patrimonios a lo que han ganado a través de sus cargos; a que se descubra que a la par de su función no había “lucidez empresarial” sino una red de corrupción; o de plano, a que trascienda en el formato una manipulación de la información real?

Tal como los formatos de 3de3 tienen que estar listos para la total implementación del Sistema Nacional Anticorrupción para el 18 de julio, en Tamaulipas es esa misma fecha la límite, para que esté en funciones nuestro Sistema Local Anticorrupción.

Tamaulipas y sus municipios han sido cuna de políticos corruptos, ¿O no? Debemos tener un Sistema sólido, con dientes, sin simulaciones, donde reine la presión ciudadana. ¿Qué si habrá resistencias o contrapesos? Seguramente. En el Sistema Nacional ya van tres: la resolución de la que hablé hoy, la omisión del nombramiento del Fiscal Anticorrupción, y la falta de presupuesto del Comité Coordinador. Necesitamos exigencia social firme. ¿Le entran?

No hay mejores ejemplos del estancamiento

Sin decir que López Obrador y Josefina Vázquez Mota eran mejores opciones para los mexicanos en 2012 –porque para mí ninguno de los dos es lo suficientemente competente-, lo cierto es que el peor candidato en la carrera rumbo a Los Pinos de hace 5 años, era el hoy Presidente de la República.

Lo afirmo categóricamente y sabedor de que Usted comulga conmigo, estimado lector, pues no sólo fue una candidatura llena de pifias como la de la Feria del Libro en Guadalajara, sino que, Peña Nieto traía en la frente (y trae) el lado más representativo de la histórica obscuridad priísta.

Sin embargo, bastó con una campaña intensa en televisión y las argucias de siempre, para que a pesar de las opiniones de empresarios de bien, analistas, investigadores, escritores y académicos serios, terminara como titular del Poder Ejecutivo hasta 2018, aun siendo un personaje cuyo perfil profesional y moral no estaban a la altura del tamaño de los problemas que tenía enfrente México.

Pero, las preguntas deben ser: ¿Por qué bastó con que pisaran el acelerador con programas de televisión tendenciosos? ¿Por qué bastó con que recurrieran a las eternas argucias electoreras de compra de votos? ¿Cuál es el factor determinante para que sin mucha complejidad, con ejercicios manipuladores incidieran en que una mayoría relativa de la  ciudadanía se inclinara por una opción electoral que no era la mejor? Dicho de otra manera: ¿Qué es lo que provoca que hundidos en la injusticia social, una mayoría se someta a los intereses de una minoría insensible y desconsiderada?

Es la pobreza, que traducida en ignorancia conserva su indiferencia. Sería mi respuesta.

Lo digo con tristeza pero es real: No hay mejores ejemplos del estancamiento del país que lo que pasó en las elecciones del Estado de México y de Coahuila. Veámoslo así: Hace 59 meses ganó Peña Nieto la elección, y en ejercicios electorales casi idénticos a aquél ganaron hace algunos días –contra todo pronóstico lógico- Del Mazo y Riquelme. ¿Qué pasó en casi 60 meses? Permitimos lo que siempre caracterizó al Dinosaurio: más de una cínica administración de la pobreza.

No más desigualdad. Tenemos que ver por los demás a la par de nuestras actividades diarias, hombre; tenemos que ser responsables socialmente. Disculpe de antemano la desfachatez, pero me atrevo a proponerle cuatro cosas en su agenda, estimado lector:

1) Debemos luchar incansablemente por dignificar el salario mínimo; que no solo llegue sino supere los $92 diarios que marca la Línea del Bienestar de CONEVAL.

2) Debemos combatir la corrupción participando de manera efectiva e inteligente, ya sea en la integración del Sistema Anticorrupción en Tamaulipas, o por lo menos, asumiendo tal lucha como postura personal y familiar.

3) Que con independencia de la sanción administrativa o penal que deba recaer sobre un corrupto, mientras tal castigo legal no llegue, Usted desapruebe la forma inmoral en que dicha persona incrementó su patrimonio: esos pillos deben sentir la indignación social aunque sea con su aislamiento en la sociedad.

4) Si es Usted Trabajador, pues trabaje más, ponga el doble de esfuerzo y empeño, ello lo hará más competitivo, y en consecuencia rendirá frutos; y si es Patrón, sea más creativo: dinero fácil del gobierno y falta de visión en nuevos negocios (en compañía de la eterna corrupción hipócrita) es lo que nos tiene atascados en muchísimas ciudades en México, incluida nuestra Victoria.

En serio, veamos el 2018 en el espejo de ayer: se necesita mucha más participación social para derrotar a los fantasmas. Por favor: No más administración de la pobreza en México. 

Parlamento Abierto

Aunque es inevitable distraer nuestra atención para el tema de inseguridad, ya que nuestro estado sigue padeciendo día con día los síntomas de la guerra sin fin, lo cierto es que el factor determinante de la desigualdad, la pobreza, la falta de competitividad y oportunidades –y por ende, de la propia inseguridad- es la corrupción hipócrita.

Es decir, debemos no sólo dejar de ver de manera aislada a la corrupción, si no creer, de convicción, en el diseño legal que se creó para su combate, que son los Sistemas Anticorrupción, y participar efectiva e inteligentemente en la conformación de los mismos.                       

He sido reiterativo y no me canso: Si como tamaulipecos no somos capaces de asumir las riendas de nuestro futuro, en este momento histórico de ciudadanización del nuevo andamiaje que sostendrá el Sistema Local de combate a la corrupción, luego no nos quejemos, eh.                    

Y es que, la indignación colectiva en todo el país, que después se tradujo en la estructura de los Sistemas Legales Anticorrupción, hoy nos da la oportunidad de que nuestro reproche social salga de las simples pláticas de sobremesa y trascienda con nuestro protagonismo real en el combate a este flagelo.

Porque si algo distingue a este esfuerzo, más que la especialización en la materia, es el hecho de que los ciudadanos tengamos una representación auténtica dentro del Sistema Local Anticorrupción en Tamaulipas, a través de, primero, el Comité Ciudadano de Selección (9 personas que provendrán de propuestas hechas por Universidades y Organismos de la Sociedad Civil) y, segundo, del Comité de Participación Ciudadana (que serán 5 personas que elegidas por el Comité de Selección, vigilarán que el Fiscal Anticorrupción y compañía, cumplan con su función).

Dicho de otra manera, es la oportunidad de que nuestro descontento con ex gobernadores, funcionarios y “empresarios”, se escape ya de pláticas de café para incrustarse en el centro del Sistema de Anticorrupción tamaulipeco, pues los ciudadanos que integren estos Comités serán el corazón de este nuevo mecanismo antiladrones. Que lata o no lata (que funcione o no) dependerá precisamente de la calidad moral e independencia de ellos.

¡Universidades y Organismos de la sociedad civil tenemos solo dos semanas a partir del lunes 5 de junio para hacer llegar nuestras propuestas al Congreso, para el Comité de Selección!

Pero, lo vital, es que una vez hechas nuestras propuestas en donde privilegiemos la independencia, integridad y el no conflicto de interés partidista de quienes sean nuestros elegidos para participar, estemos muy pendientes para que el Congreso del Estado permita desde un inicio un ejercicio de Parlamento Abierto, en donde permita la representatividad de las Universidades y Organismos que hicieron sus propuestas, en la filtración primaria de los nombres.                       

Esto es, que dada la naturaleza histórica de la conformación de un Comité ciudadano trascendental para el futuro de Tamaulipas, el Congreso esté a la altura y genere certidumbre garantizando cero opacidad en dicho proceso.

Entre más incidencia real haya de los ciudadanos, más legitimado empezará el Sistema, y polo opuesto eh: si no se diera la moderna figura del Parlamento Abierto, se minaría en la población una desconfianza absoluta en el Sistema, aduciendo más simulación.                       

Debo reconocer a nombre propio y de COPARMEX Victoria, la gran apertura que hasta hoy ha tenido el Diputado Carlos García, Presidente del Congreso. Ha demostrado estar abierto al diálogo y estimo es sensible sobre la trascendencia que guarda la creación del Sistema Anticorrupción en Tamaulipas y sus consecuencias.                      

Concluyo con dos llamados. A la sociedad (con mayor énfasis a Universidades y Organismos de la sociedad civil): Hagamos propuestas oportunamente. No debemos quedarnos fuera de tan importante tarea. Es ahora o nunca, nuestra oportunidad para combatir el saqueo.

Y, al Congreso del Estado: Que congruente con la apertura que ha mostrado el Presidente de la Junta de Coordinación Política, permitan el ejercicio de Parlamento Abierto al que me he referido, en donde sin el afán de que los ciudadanos los sustituyamos a ustedes Diputados en su función (porque ni es legal y ni es esa la intención), nos abran la puerta dando vida al principio constitucional de Máxima Publicidad, para vigilar tan de cerca como sea posible el estándar de calidad del proceso de integración del Comité Ciudadano de Selección una vez que les hagamos llegar los nombres.

No es nada nuevo. Así lo permitió el Congreso de la Unión en su oportunidad, con Transparencia Mexicana, IMCO y COPARMEX Nacional, y los resultados fueron favorables: en el Sistema Nacional Anticorrupción se conformó una auténtica e inmejorable representación de los ciudadanos en los Comités.

Momento histórico para los tamaulipecos

Es innegable que en el país, por culpa de algunos ex gobernadores, funcionarios y “empresarios”, a Tamaulipas se le reconoce como líder en corrupción e impunidad.

Duele, sí, pero es indiscutible nuestro liderazgo.

¿Qué sigue? ¿Qué tenemos que hacer los tamaulipecos además de indignarnos de los escándalos de procesos penales que rodean a Yarrington, a Hernández y a sus respectivos prestanombres? ¿Cómo podemos contribuir a que no se vuelva a repetir nuestra penosa historia? Lo dividiría en dos:

1) Estar pendientes del estado que guarda el proceso legislativo para la implementación del Sistema Local Anticorrupción (que por cierto, hay que decirlo, hasta hoy luce bien hecho), y exigir que en lo subsecuente, dicha plataforma local respete el marco de equivalencia legal diseñado en el Sistema Nacional Anticorrupción: nuestros legisladores no pueden inventar.

2)  Participar activamente en la conformación del Comité Ciudadano de Selección (éste Comité, de nueve miembros independientes, elegirá a los cinco integrantes del Comité de Participación Ciudadana, que jugará un papel fundamental en el combate efectivo a la corrupción en Tamaulipas, pues vigilará que el Fiscal Anticorrupción, Jueces y Magistrados, Auditor Superior del Estado, etcétera, cumplan con su función).

Como puede ver, estimado lector, el segundo punto es aún más importante que el primero, porque aunque el Congreso haga un trabajo pulcro al terminar de armonizar las leyes anticorrupción para nuestro Estado, si el Comité de Selección no se integra con ciudadanos de ejemplar reputación y valientes, se correría el riesgo de que nuestra indignación social termine solo en una indignación de pláticas de sobremesa –como lamentablemente ha sido siempre-, en vez de que se traduzca en esfuerzos de participación ciudadana efectiva e inteligente.

Y es que, todos nuestros ojos deben estar ya, sobre quiénes pueden ser sujetos de representar cabalmente los intereses de la ciudadanía en dicho Comité de Selección, pues sin el ánimo de ser pesimista más sí realista: si no se integra bien este Comité Ciudadano inicial, nuestro Sistema Local probablemente fracasaría, porque una conformación “a modo” representaría el comienzo de una cadena de simulación. Ahí está el reto.

De acuerdo a un calendario preliminar que dio a conocer el Presidente del Congreso, el 1 de junio el Poder Legislativo emitirá la convocatoria pública para que, a partir de ahí, en un máximo de diez días naturales, tanto Universidades como Organismos de la Sociedad Civil, hagamos las propuestas de los ciudadanos -que con una hoja de vida limpia- empiecen a hacer la diferencia en el tema anticorrupción por primera vez en la historia de Tamaulipas.

Y aunque seguro estoy de que no necesitan más información para animarse a participar, va un dato:  Según los números más conservadores, entre el 8 y el 10% del Producto Interno Bruto de México se destina de alguna manera a pagos relacionados con la corrupción; entonces, haciendo la cuenta, sentados en la base de que aspiramos a crecer por año el 2% del PIB,  prácticamente estamos hablando que lo que se va en un año en manos de la corrupción, es equivalente al crecimiento de este país por cuatro años.

En serio, es la participación ciudadana real, la que marcará la diferencia en el éxito o fracaso de los Sistemas Locales, y  por el vergonzoso liderazgo que tenemos en corrupción, más nos vale que en Tamaulipas tengamos uno a la altura.

Del grado de nuestra exigencia social dependerá el nivel de este gobierno, y de los que vengan.

Dos Méxicos

Manejos por encima de los 62 millones de dólares, en cuentas bancarias de su esposa y su cuñada, entre 2013 y 2016, le descubrieron a Moreira, según Reforma.

Resulta increíble que mientras en algunos sectores de la sociedad se luche incansablemente por disminuir la brecha de desigualdad que existe entre unos cuantos y la mayoría de México, estos ladrones se lleven a su cartera miles y más miles de millones de pesos.

¿Qué tienen en la cabeza? ¿En qué momento se enferman y pierden la noción de la naturaleza de su posición política? ¿Quién les dice que el recurso económico que les compete administrar transitoriamente corre por su cuenta como si se tratare de su empresa personal?

¿Qué, a caso no ven que hay millones de personas en pobreza extrema, niños muriéndose de hambre, y un terrible estado de falta de oportunidades? ¿Con qué cara voltean a ver a sus hijos en la mañana? ¿Cómo hablan de Estado de Derecho, si es que saben lo que esto es? ¿Qué contestan cuando alguien ajeno les pregunta cómo hicieron para construir tan abultado patrimonio?

De confirmarse el contenido de tal nota periodística (sobre los 62 millones de dólares), estaríamos hablando de poco arriba de los mil millones de pesos; cantidad, estimado lector, que seguramente atiende a un tercio, o a un cuarto de lo que hurtó Moreira de los Coahuilenses.

Sostengo lo anterior porque se trata del descubrimiento de movimientos de solo dos cuentas bancarias, y basta con un ejercicio de simple lógica para concluir que hay muchas más cuentas entre familiares y prestanombres, mucho más patrimonio inmobiliario a nombre de los mismos u otros familiares y prestanombres, y mucho más dinero en efectivo que emplean sin fiscalizar, derivado todo de moches, empresas fantasma y un sinnúmero de corruptelas ya hoy sofisticadas.

¡Sí, estoy especulando partiendo de notas periodísticas! Ofrezco disculpas, si es que soy yo el que tengo que ofrecerlas. Deviene inevitable hacer números y echar la mente a volar; y es que en cualquier espacio que tengo reitero que hay una actitud que debemos fortalecer y aplicar más los mexicanos: la indignación social.

¿Daño moral? Dice Moreira que demandará civilmente a Reforma por el daño moral que le causó la nota. El cinismo y su evidente indiferencia al malestar colectivo es lo que lleva a estos delincuentes a apelar a la moralidad, cuando debieran gozar ya, de su cadena perpetua.

Lo más inconcebible es que este tipo de ex funcionarios corruptos, aun a pesar de que su pasado reciente constituya la antonimia de la moral, decidan continuar participando en política. Hay alcaldes que basta con voltear un poco para atrás para darse cuenta de quienes son en realidad. El propio Moreira es candidato a una diputación local. Por favor, ya.

Residencias millonarias; mansiones en playas mexicanas, y en el extranjero; yates; aviones; ostentosos lujos; excesos que resultan desproporcionales a lo que la mayoría de estos señores generaron económicamente durante toda su vida y, que en tan solo unos años adquieren inmoralmente, formando un clan que da vida a un segundo México, que nace de lo que inescrupulosamente le roban al primero.

¿Qué hará la familia de Moreira con esos 62 millones de dólares? ¿Qué representarían 62 millones de dólares para los pueblos pobres de Coahuila?

YA BASTA. Dado los últimos escándalos, cambios legales estructurales y el ánimo social, estimo que es a todas luces perceptible que el primer México ya no soporta ni un año más la desmedida corrupción de gobernadores y funcionarios de alto nivel del segundo México, que genera violencia, desigualdad, falta de competitividad, falta de oportunidades, servicios del gobierno inclusive por debajo de la mediocridad: una injusticia social altísima, que tiene hundido a nuestro país.

Queremos un solo México. Vamos por un solo México, YA. No más impunidad para la corrupción voraz.

Un receso, sí, pero de su insensibilidad

En nuestro país mucho se repite que, ya no más leyes, que basta con que se apliquen las que están.

Comulgo parcialmente con quienes sostienen eso: sí hay exceso en la omisión de aplicar la norma (lo que se convierte en impunidad) pero, sí son necesarios marcos legales nuevos, modernos, que se ajusten a las realidades actuales, sobre todo frente a los dos enemigos prioritarios de la sociedad: corrupción e inseguridad.

Hoy me voy a referir al segundo, porque aunque para los tamaulipecos ambos son por mucho los “temas de temas”; creo que, entre esos dos, hoy a mitad de mayo de 2017, la prioridad primaria de victorenses, reynosenses, matamorenses, etcétera, es la inseguridad.

¿Se acuerdan del debate aquél, de si Mando Único o Mando Mixto Policial? Parece que fue ayer pero, el Ejecutivo Federal presentó una iniciativa al Congreso de la Unión sobre el Mando Mixto Policial en diciembre de 2012; sí, leyó bien estimado lector, no es error de dedo Del Abogado Amigo, desde 2012 se presentó tal iniciativa y, 53 meses después, sigue embrollada en el proceso de dictamen en las Comisiones de Puntos Constitucionales y  Seguridad Pública de la Cámara de Diputados.

Es urgente esa Ley, hombre; debería de ser prioridad en la agenda de los alcaldes luchar por ella: es la que fija reglas claras a gobernadores y presidentes municipales sobre sus responsabilidades puntuales en el aterrizaje de garantizar a la ciudadanía la seguridad pública. ¿Ha Usted escuchado a algún alcalde de Tamaulipas solicitar con vehemencia al Congreso de la Unión que se discuta y apruebe ya, dicha Ley? Parecen estar cómodos sin policías, pues se deshacen del costo político arrojando la percepción ciudadana de ineficiencia en materia de seguridad a los otros dos niveles de gobierno.

¿Y la Ley de Seguridad Interior? Similar historia a la del mando mixto policial, pero aun más añeja. Hace más de 10 años que nuestras fuerzas armadas colaboran incansablemente en las tareas de seguridad pública ante la deficiencia de las instituciones locales y, no obstante ello, y a pesar de las fuertes declaraciones del Secretario de la Defensa Nacional al respecto, siguen sin certeza legal, su actuación en el combate a la delincuencia no tiene sustento jurídico claro.

¿Militarizar el país? ¿Otorgar facultades ilimitadas al Ejército y a La Marina? ¿Ley Golpista? Por favor. Dejen de politizar un tema tan delicado como la seguridad, a Estados como Tamaulipas urge esa Ley federal.

El contenido de las iniciativas de dicha Ley contempla claramente las limitaciones de las fuerzas armadas; está inmersa en el contexto de que a la par se fortalezcan los cuerpos policiacos locales y, que de ésta forma, solo actúen ante una afectación reiterada a la seguridad pública (por ejemplo aquí, en Tamaulipas) previa activación de la Declaratoria correspondiente por los Gobernadores; se prevé para ello un Protocolo de entrada y salida de las fuerzas armadas y su temporalidad; y, desde luego, el respeto a los derechos humanos.

Dicho de otro modo: Es brindarle certeza legal a la actuación de nuestros soldados y marinos mientras una vez aprobado el Mando Mixto Policial, Estados y Municipios terminan el proceso de reclutamiento y certificación de sus policías. Es dotar, pues, a las fuerzas armadas, de herramientas legales para que cumplan mejor con su invaluable tarea -provisional- en seguridad pública, porque aunque largo ya el periodo, no deja ni dejará de ser transitorio, aun aprobándose la Ley de Seguridad Interior. Esta Ley constituye, aunque de entrada suene ilógico, el principio del regreso militar a los cuarteles, pero paulatinamente.

En fin, urgen ambas leyes, tanto la de Mando Mixto Policial como la de Seguridad Interior; debemos llenar ya, el vacío legal en materia de seguridad, pero, ¿Cómo hacerlo si nuestros legisladores federales entraron en periodo de “receso” el 30 de abril y regresan hasta el primero de septiembre?

Los empresarios de COPARMEX pedimos dos cosas. De los Diputados y Senadores: que tomen un receso, sí, pero de su insensibilidad respecto de lo que vivimos  en Tamaulipas y otros Estados, y dictaminen, discutan y aprueben las Leyes mencionadas en un periodo extraordinario de sesiones. Y de los Ejecutivos Federal, Estatal y alcaldes: que se aproveche al máximo la visita del Secretario de Gobernación a Reynosa, necesitamos señales contundentes e inequívocas de que trabajan para encontrar una solución de fondo a los graves problemas de inseguridad y violencia.

Fundado, el llamado del Gobernador

Muy fácil es perder la objetividad cuando se trata de juzgar –a favor o en contra- a las autoridades en su posición frente al problema de la inseguridad.

Poniendo todo de mi parte para no perderla y ajustarme a ella, como lo he hecho siempre, les digo:

Tiene razón el Gobernador en apelar a la distribución efectiva de competencias. Explico:

Es cierto, en la fracción II de su artículo 91, la Constitución de Tamaulipas contempla como obligación del Gobernador: “Cuidar de la seguridad y tranquilidad del Estado...”, y como tal, no debemos frenar ni un solo día nuestra exigencia para que él, al frente del gobierno de Tamaulipas, cumpla con tal deber primario.

Pero, la seguridad pública como garantía ciudadana de todos los mexicanos, según el entramado constitucional y legal que da vida a nuestro Estado de Derecho, se debe garantizar por las autoridades federal, estatal y municipal, y eso también lo tenemos que tener claro, para exigir sí, pero a cada quien lo que le corresponde y, no ser, como hasta hoy, omisos en el reclamo a presidentes municipales y representantes de la autoridad federal, porque eso abona a su displicencia frente a la inseguridad pública y, esto a la vez, debilita la labor del Estado frente al crimen.

Y es que, en torno a la crisis que vive Reynosa, el titular del Poder Ejecutivo, dijo:

“…Vamos a atacar donde más les duele, que es en los instrumentos de financiamiento que estos han tenido, pero es ahí donde los tres órdenes de gobierno tienen que asumir su responsabilidad, y trabajar de una manera coordinada y tener mucha comunicación; los gobiernos locales si bien es cierto no tienen cuerpos policiacos, lo que sí tienen son tránsitos, y Tránsito tiene la obligación de parar a todos los taxis piratas que siguen siendo un instrumento de financiamiento y donde se mueven los criminales: que los paren, que los detengan; como también, los municipios no deben permitir que existan lugares donde se vende alcohol a deshoras porque es también otro instrumento que utilizan para estar financiándose los grupos criminales; ¿No pueden con ellos? Que hagan las denuncias correspondientes, lo que no puede suceder es que “los señores” se hagan los sorprendidos y que digan “es que no podemos”, tiene que haber voluntad política y compromiso para hacer las denuncias correspondientes porque si no actúan pareciera que son parte del problema…”

Y en interpretación política de sus adversarios, los señalamientos son de que “reparte culpas”; no es así. Resulta claro que el mandatario apela al propio Estado de Derecho, y a que es necesario que los tres órdenes de gobierno cumplan con la parte que les corresponde.

Inclusive estimo se quedó corto, porque habló de la pasividad de los alcaldes frente a lo que sí pueden hacer a través de los agentes de tránsito e inspectores en diversas materias,  así como de la omisión de los munícipes de dar cuenta al Gobierno respecto de los sucesos que perturban el orden público y la paz social  en sus municipios (Artículo 55, fracción XVIII del Código Municipal del Estado de Tamaulipas), pero no se refirió a la Procuraduría General de la República, ¿O Usted tiene conocimiento siquiera quién es y dónde despacha el Delegado de la PGR en Tamaulipas?

Pues es el titular de dicha Delegación, estimado lector, quien ejerce el mando de los Ministerios Públicos Federales y a éstos corresponde la persecución de los delitos federales en nuestro Estado, tales como el trasiego de droga, el contrabando, el tráfico de indocumentados, el robo de combustible, entre otros. Y es inevitable otra pregunta: ¿Hace cuánto que Usted no escucha de un logro significativo de la PGR en la entidad?

Tal es el tamaño del problema en nuestras ciudades, que solo en equipo se pueden ir encontrando soluciones, máxime que la misma Constitución General de la República distribuye entre los tres niveles de gobierno las competencias para garantizarnos nuestro derecho humano a la seguridad.  Por ello, encuentro fundado y oportuno el llamado del Gobernador. Tanto recae en él recuperar el orden, como en alcaldes y representantes federales.

Ojalá, sea a través del método que sea, que todos hagan lo que les corresponde, y que lo hagan bien, y que lo hagan ya, urge poner un hasta aquí, a la delincuencia.

¿Que informaban Zabludovsky y López - Dóriga?

Casi no veo televisión. No podría asegurar en este momento si es por falta de tiempo, o porque ya no es indispensable para estar informado.

Sin embargo, hace algunos días llegué de trabajar y en vez de seguir con lo que dicta mi rutina debo hacer, encendí el televisor.

No recuerdo el canal pero fueron más de dos horas continuas escuchando noticias de corrupción. Que si Duarte, que si el otro Duarte, que si Yarrington, que si Borge, que si Eugenio Hernández, que si el actual de Nayarit, que si el proceso de Medina, y ahora hasta afiliados al partido de López Obrador.

Y no pude evitar pensar: ¿Qué informaban Zabludovsky y López Dóriga?

Que la PGR decomisaba tal y tal; que en Afganistán había terrorismo; que el chupacabras; y además de rendir culto al Presidente en turno, solo de vez en cuando informaban de un “chivo expiatorio” vinculado con el tema de corrupción, aunque casi siempre se trataba de un Director o de un funcionario de rango muy inferior a un Gobernador.

El mismo ejercicio mental me llevó a pensar, estimado lector, lo que seguro estoy Usted comparte: todos estos años (varias generaciones) los funcionarios que administraron el dinero de todos -en específico por hoy me refiero a gobernadores-, hicieron verdaderos imperios; fortunas familiares, y de ello nada informaban.

¿Quiénes estaban mal, Zabludovsky y López - Dóriga o, nosotros?

Hemos sido víctimas sí, pero también actores de la corrupción, por omisión.

Tanto los medios de comunicación como los ciudadanos, somos responsables.

Por una u otra razón, - que estimo recae más en crisis económica que en genuina convicción por la justicia y la verdad-  la mayoría de los medios hoy sí cumplen a cabalidad su función: critican, juzgan y opinan sobre los temas más sensibles, particularmente sobre hechos de corrupción, sin importar de quien se trate;

¿Qué nos toca a los ciudadanos?

Involucrarnos, es decir, no asumir una actitud pasiva y omisiva; estar bien informados y exigir; participar en algún organismo serio; educar en base a principios éticos y morales; no ser corruptos; ¡denunciar!

Denuncien los actos de corrupción, sea del Municipio o del Gobierno, es parte de ser un buen ciudadano, aún sin Sistema Local Anticorrupción (y sin Fiscal Anticorrupción en Tamaulipas) la Procuraduría debe darle seguimiento y, si no lo hace, denuncie esa omisión en algún medio de comunicación serio.

Porque si la Auditoría Superior o Hacienda tienen facultades para poner en conocimiento de la Procuraduría un delito, ellos facultad, pero nosotros el derecho.

Creo que una presión ciudadana efectiva sería un buen comienzo, y al mismo tiempo aceleramos la creación – y funcionamiento real- de nuestro sistema local.

¿O qué, no hay corrupción en el Municipio de Victoria, en los demás municipios, en Tamaulipas?

¿Segunda vuelta?

Hace años que esporádicamente aparece en la opinión pública el tema de la segunda vuelta electoral, pero, no ha trascendido de lleno en el poder legislativo.

Sobre el tema, hace días leí un texto del Senador Javier Lozano, en donde pone sobre la mesa la oportunidad para subir al tren de 2018 ese factor, que no parece descabellado, si se pone de relieve el temor que tienen algunos sectores políticos a la llegada de AMLO.

Jurídicamente, como su nombre lo sugiere, la segunda vuelta, consiste, por ejemplo, en la carrera presidencial, en que si el primer lugar no obtiene mayoría absoluta (la mitad más uno), entonces contendrían en un segundo “round” dicho primer lugar y quien resultó segundo, y de esta forma, compitiendo  solamente el primero contra el segundo ya sin el resto de candidatos, el ganador estaría mucho más legitimado por la ciudadanía.

Aterricemos: Peña Nieto logró llegar a Los Pinos con 19 millones y pico de votos, cuando somos más de 85 millones de mexicanos inscritos en el padrón electoral, es decir, llegó solo con la venia de menos de una cuarta parte de la ciudadanía mayor de edad, o dicho de otra manera: 66 millones de personas no le dimos la confianza. La inmensa mayoría no estaba con él.

Y aunque como casi siempre, el abstencionismo jugó su papel y no votamos los 85 millones, se registró una participación de más de 53 millones de votos y, repito, el actual Presidente solo obtuvo 19 de los 53. Otra vez: La inmensa mayoría de quienes ejercieron su voto no simpatizaba con él.

Aquí mismo, hombre, en Victoria, el alcalde Almaraz ganó con un 31%, y sus adversarios, obtuvieron, Arturo Soto el 29%, Xicoténcatl González el 17% y Mónica Dávila el 16%, es decir, basta con sumar lo de esos tres candidatos vencidos (un 62%) para darnos cuenta que la gran mayoría no votó por el hoy presidente municipal.

Eso busca frenar la segunda vuelta: que el que no obtenga mayoría absoluta (la mitad de los votantes más uno) sino solo la mayoría relativa -como en los ejemplos anteriores- no tenga el pase automático a la silla, sino que, tenga que enfrentarse en un segundo ejercicio, a quien resultó ser segundo.

Me parece no solo bueno, sino necesario. La clase política vive su peor época, en cuanto a confiabilidad se refiere. Y es que de entrada saben deben administrar el desgaste natural de su mandato, pero más complejo les resulta sortear dicha administración si se llega con absoluta  deslegitimación; y, más sencillo es para nosotros los ciudadanos caer en el descontento o la desconfianza, pues el político ni siquiera tiene el vínculo del voto con su gobernado, y eso limita hasta el plazo razonable que debemos otorgarle a nuestro representante para ver resultados o congruencia entre los dichos de su campaña y su gobierno.  

Por eso, el sistema actual de mayorías relativas -con un sinnúmero de partidos políticos- daña cada vez más a la democracia mexicana, pues fortalece el divorcio entre clase política y ciudadanía.

En fin, tal como se dio con las detenciones de Yarrington y Duarte, de llegar el tema “segunda vuelta” a discusión y aprobación en el Congreso de la Unión, seguramente habrá diversas voces que querrán encontrar un trasfondo político, y tal como con dichos arrestos se escucha y lee que es estrategia del PRI para apoyar a Del Mazo en el Estado de México; en el caso sería, que atiende a una planeación del segundo “round”, por si llega a ganar AMLO la presidencial con mayoría relativa.

Con trasfondo o sin trasfondo, tanto es bueno en cualquier momento el combate a la impunidad, como lo sería la adecuación legal democrática que encuentre la fórmula para que quien llegue lo haga con un reflejo real de la voluntad del pueblo. 

Con libertad de expresión, una reflexión

 

Con el estado que guardan las cosas en materia de corrupción, y las múltiples filtraciones de información, documentos, fotografías y hasta chismes sin sustento sobre los personajes que administran los recursos públicos, estimo importantísimo que todos tengan claro los parámetros constitucionales de la libertad para expresarnos en torno a ello. 

Y es que la libertad de expresión siempre ha sido uno de los temas más controversiales en el mundo jurídico, no sólo en México, sino en el mundo entero.

Porque aunque está claro que es un derecho básico de los ciudadanos protegido por la Constitución, tiene límites y muchas aristas que la mayoría desconoce.

Hoy me quiero referir a los límites de tal derecho a la luz del sistema de protección dual y del estándar de malicia efectiva.

Sé que en este momento, estimado lector, debe estar pensando: ¿Qué es eso? Es más sencillo de lo que parece:

Tratándose de  “libertad de expresión”, en México, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha adoptado la “protección dual” que significa que los límites de crítica son más amplios cuando ésta se refiere a personas que, por dedicarse a actividades públicas o por el rol que desempeñan en una sociedad democrática, están expuestas a un control más riguroso de sus actividades y manifestaciones que aquellos particulares sin proyección pública alguna, pues en un sistema inspirado en los valores democráticos, la sujeción a esa crítica es inseparable de todo cargo de relevancia pública.

Sin que lo anterior signifique que la proyección pública de las personas las prive de su derecho al honor, sino simplemente que el nivel de intromisión admisible será mayor, aunque dichas intromisiones deben estar relacionadas con aquellos asuntos que sean de relevancia pública.

Partiendo de ahí, por ejemplo, si determinado político quisiera quejarse vía una demanda, de que cierto medio de comunicación dañó su dignidad o su moral con el contenido de alguna nota periodística, dicho servidor o ex servidor público  tendría que acreditar en juicio que la opinión o idea plasmada por el autor de la nota se hizo con “malicia efectiva”, y para que se dé tal malicia, se requiere la existencia de información falsa, o bien, que el juicio o crítica expresado por el periodista haya sido con la intención de dañar; para lo cual, la nota publicada y su contexto constituyen las pruebas idóneas para acreditar dicha intención.

Entonces, el grado de tolerancia a la crítica y al escrutinio público por parte de la gente, debe ser mayor en la clase política, no por “sensibilidad” o “madurez política”, sino porque el sistema de protección dual que explico es la interpretación vigente del artículo sexto Constitucional. Es su deber tolerar, pues.

En fin, dos conclusiones de la reflexión. Para los políticos: que aguanten la presión ciudadana, y si no, que se dediquen a otra cosa. Para los ciudadanos sin cargo público y medios de comunicación: hay que seguir empujando pero sin manejar información falsa, y critiquemos con el ánimo de construir, no con el de destruir a una persona.

Lo de Merodio, una lección

Hay que decirlo como es: Los Senadores que votaron a favor de Paloma Merodio para la Vicepresidencia del INEGI pasaron por encima de la ley, y tranquilos eh, por consigna, como acostumbran.

Y no es que la ya Vicepresidenta del Instituto no tenga un buen perfil, de hecho, me parece excelente que se trate de una mujer, que sea joven, que esté preparada, y que participe; pero, vivimos en un estado de Derecho y si no cumplía con los requisitos ¿por qué violar la ley, caray?

El artículo 69 fracción II de la Ley aplicable, establece claramente los requisitos para las vicepresidencias del INEGI: “…Profesionales distinguidos en materias relacionadas con la estadística, la geografía o la economía, así como haber ocupado, por lo menos durante cinco años algún cargo de alto nivel en los sectores público o privado, o ser académico de reconocido prestigio en las materias mencionadas”; y ella no cumple con lo último, es decir: aun siendo una profesionista distinguida, no cumple a cabalidad con la norma.

Y aunque pueda pensar que soy incongruente, estimado lector, dentro de todo lo malo que implica que una vez más los Senadores nos recuerden como funcionaron por décadas las cosas en este país y que, a un instituto de la relevancia del INEGI se le reste credibilidad al colarse también caprichos de los Pinos; estimo debemos quedarnos con la lección.

Porque en Tamaulipas, con la implementación del Sistema Local Anticorrupción están por configurarse muchísimos nombramientos clave, desde el Comité de Selección (que aunque son propuestas universitarias y de organismos no gubernamentales, pasan por los escritorios del Congreso Local), el Fiscal Anticorrupción, los Magistrados especializados en la materia, y más.

Y es que durante décadas la clase en el poder, no sufría costos políticos por este tipo de cosas, ni el titular del Ejecutivo recibía mal trato de la opinión pública por proponer al Congreso personas no idóneas para determinadas responsabilidades, ni los legisladores que avalaban sin gesto alguno la propuesta alcanzaban a ser golpeteados por el sentir de la ciudadanía.

Esto ya no es así, porque el costo político está directamente ligado al número de ciudadanos que se enteran del abuso y, entre más se democratiza la información; entre más se refleje la crisis económica en los bolsillos; entre más siga impune la corrupción, y entre más haya inseguridad, más y más también serán los ciudadanos que estaremos pendientes de este tipo de actos, y sufrirán, ahora sí, el costo político los actores.

Lo de Merodio debe servir de lección. Y para todos, eh; no solo para nuestros legisladores locales. Para el Ejecutivo en sus propuestas, para el Legislativo en sus dictámenes, y para la sociedad en su participación.

Lo exhorto a estar pendiente. Vivimos un momento histórico, hay que empujar más. ¿Si no lo hacemos nosotros, y hoy, entonces quién, y cuándo?

Vamos despacio, pero bien. 

Vaya última semana de marzo

Alguna vez leí del escritor Agustín Basave (a quien admiro como académico), en columna que tituló “Hipócritas”, que la simulación es el deporte nacional de México, y que hemos sido regidos por una corrupción hipócrita. 

En dicho texto el autor estableció como ejemplo de lo anterior, que bastaba con retrotraernos en el tiempo un poco, para recordar cómo es que de 1917 a 1992 el artículo tercero constitucional fue violado tumultuaria y cotidianamente. 

Dicho precepto constitucional decía que la educación era laica -relata Basave-, y mientras el Presidente de la República y el Secretario de Educación en turno pronunciaban encendidos discursos exaltando nuestra Carta Magna, sus hijos estudiaban en escuelas confesionales y por tanto anticonstitucionales. 

Y –señala-, que si llegaba un Inspector de la SEP a las aulas de, por ejemplo, el Sagrado Corazón de Jesús, las monjas volteaban el cuadro religioso y aparecía al reverso la imagen de Benito Juárez, se reportaba que en ese colegio no se impartían clases de religión sino de “Moral” y la autoridad fingía que la disposición Constitucional era respetada.  

¡Nadie está por encima de la Ley!, proclaman en México envueltos en la Bandera Nacional, queman incienso y engolan la voz para exaltar al estado de Derecho quienes se la brincan impunemente y se enriquecen al amparo de cargos públicos. 

Lo increíble es que tal parece que esa corrupción hipócrita continúa a la par de que la sociedad más participa y más exige: 

En la misma semana en que Gustavo De Hoyos, Juan Pardinas, Viridiana Ríos y muchos otros líderes genuinos de la ciudadanía exteriorizan su reclamo para que el Senado de la República no exceda de la nueva fecha límite (9 de abril) para nombrar al Fiscal Anticorrupción, el Fiscal de Nayarit es encontrado como presunto narcotraficante en Estados Unidos: fue detenido al cruzar la frontera de Tijuana a San Diego el martes, bajo cargos que le formularon en Brooklyn,  por conspirar junto con otros para traficar heroína, cocaína, metanfetaminas y marihuana.  

En la misma semana en que “México Evalúa” estudia y analiza minuciosamente la Ley de Obras Públicas que está por ser discutida en el Congreso de la Unión (para que en ese rubro la Ley se ajuste a la Ley Modelo que propone la ONU en materia de adquisiciones por parte del gobierno, tratando de evitar los métodos de contratación sin licitación pública) el propio Congreso de la Unión tuvo entre sus paredes por casi un día al ex Director de Adquisiciones del ex gobernador chihuahuense César Duarte, mientras recibía vía Amparo la suspensión provisional de su detención. 

Y en la misma semana también, el Ejecutivo Federal propuso a Paloma Merodio para ser Vicepresidenta del INEGI, sabedor que no cumplía con la experiencia mínima en cargos de alto nivel (5 años) establecida en el artículo 69 de la Ley del Sistema Nacional de Información de Estadística y Geografía, es decir, trató de burlar la Ley para imponer a alguien a modo en uno de los Institutos que a pesar de todo sigue siendo confiable para los mexicanos, y cuya hegemonía nos ha costado tanto. 

Vaya última semana de marzo. 

Considero que está más que claro que nuestros esfuerzos no han sido suficientes. ¿Nos falta valentía, o por qué hemos tolerado tanto la hipocresía? No más corrupción hipócrita en nuestras Instituciones, hombre.              

 

El Comité de Comités

“Esta disque es casa en Puebla de Global Telecommunication Group, empresa que ganó contrato por 30 millones de pesos en nuevo aeropuerto CDMX: (foto)”

“En Google Maps aparece que Global Telecommunication Group está en Coyoacán, CDMX. No precisa domicilio y en teléfono no dan información”

“Por curiosidad, llamen a Global Telecommunication Group. Ofrezcan servicios laborales. Verán lo que responden. Teléfono (55) 5534-5206”

“¿A qué huele Global Telecommunication Group? A empresa fantasma. ¿Para qué propósito? Para apropiarse indebidamente de dinero público.”

Así lucen los últimos mensajes de la cuenta (pública) de Twitter, del abogado Luis Pérez de Acha, uno de los cinco integrantes del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Nacional Anticorrupción.

¿Puede otro ejemplo ser más claro de la razón por la que el Senado de la República ha aplazado tanto el nombramiento del Fiscal Anticorrupción?

Hay miedo en las esferas de la clase política. Jamás pensaron que los ciudadanos lograríamos que el Comité de Participación Ciudadana se convirtiera en el Comité de Comités. Le explico, estimado lector:

Permítame ponérselo así: para que funcione el Sistema Nacional Anticorrupción hay dos Comités: 1) el de Participación Ciudadana, y 2) el Comité Coordinador.

El primero lo integran ya, cinco ciudadanos ejemplares, de ética probada (quienes se encargarán de vigilar a quienes integran el Comité Coordinador, en otras palabras: serán ellos cinco quienes ejercerán presión ciudadana para que sí sea real el Sistema), y el segundo, lo integrarán el Fiscal Anticorrupción (quien se encargará de señalar e investigar los actos de corrupción) y otras autoridades, como el Auditor Superior, Magistrados especializados en la materia, etcétera.

Hoy por hoy, repito, tenemos ya un Comité de Participación Ciudadana, a la altura de lo que merecemos los mexicanos, y de ahí el retraso del nombramiento del Fiscal: la clase política sabe que ante la capacidad y  compromiso de los cinco integrantes de este Comité, sea quien sea el Fiscal tendrá que dar resultados (en la inteligencia de que “dar resultados” significa levantar la alfombra).

Y es que, me atrevo a decir, por primera vez en la historia de nuestro país, éste es un Comité de verdad, y cuando digo de verdad no me refiero a que tenga cabida jurídica y un fin dentro del Sistema, pues la integración de otros Comités ciudadanos en otras instituciones gubernamentales también obedecen y actúan derivado de un ordenamiento jurídico; me refiero a lo más importante: que las personas que lo conforman tienen solvencia moral en el tema y son valientes naturales  -sumándole a ello que llevan reforzada tal valentía por la fuerza que les da ser los representantes de este histórico hartazgo social-.

Claro que en todo el país hay quienes no creen que funcionará el Sistema –y con comprensible razón: hemos vivido en años y años y más años de simulación-, y estos, se preguntan: ¿Cuál es la diferencia del Sistema Nacional Anticorrupción con la Procuraduría de Justicia actual, si, casi todos los delitos relacionados con corrupción (cohecho, peculado, malversación de fondos públicos, ectétera) ya existen, y podían ser perseguidos por los Ministerios Públicos actuales?

Les respondo: la diferencia es la especialización en la materia, pero sobre todo, la presión que ejercerá el Comité de Comités a quien resulte Fiscal Anticorrupción. ¿Y al Comité quién le ejercerá presión? Nosotros y los medios de comunicación. Es un círculo virtuoso: sí va a funcionar.

Lo dejo recordándole que es importantísimo que en los siguientes meses, en Tamaulipas también logremos integrar un Comité de Participación Ciudadana de equivalente nivel para nuestro Sistema Local. 

¿2x1 en Tamaulipas?

Casi 1,300 trámites que tiene identificados la Secretaría de Economía, asfixian a las empresas: inhiben la creación de nuevas y además contribuyen para que las creadas no duren en el tiempo.

Por esta razón, después de múltiples esfuerzos de algunos sectores de la sociedad, el Presidente de la República se comprometió a crear vía Decreto, el Acuerdo de Desregulación 2x1, cuyo objeto era muy simple: que por cada nueva norma que el gobierno imponga al empresariado, debía quitar dos regulaciones anteriores.

Hay que reconocerlo y con la misma claridad con la que lo señalamos en sus infortunios: Peña cumplió oportunamente con tal compromiso. Ya firmó el Acuerdo. Por tanto, al día de hoy, cada que la autoridad federal tenga a bien crear una norma nueva en perjuicio de los costos administrativos de los negocios, tendrá que eliminar dos.

Lo anterior es una excelente noticia, partiendo de la base de que necesitamos mayor competitividad, pues aunque es cierto que las principales causas de no figurar positivamente en ese rubro son la corrupción, la inseguridad y la política fiscal, también lo es, entre otros factores, el excesivo costo regulatorio para las empresas.

Simplemente, de acuerdo a la última evaluación del INEGI, dejaron de operar el 22% de los establecimientos micro, pequeños y medianos del país derivado de ese asfixiamiento.

Además, una medición del Banco Mundial, denominada “Doing Bussines”, reveló que en México se necesitan 7.8 trámites, alrededor de 8.4 días y cuesta casi el 18% del ingreso per cápita abrir un negocio, siendo que en Nueva Zelanda, país mejor posicionado en tal evaluación, se requiere un solo día, un solo trámite y 0.3% del ingreso per cápita para hacerlo.

Le confieso que me siento raro diciéndolo, estimado lector, pero, bien por Peña. En Inglaterra hace más de 10 años se puso en práctica una política de desregulación y funcionó, Estados Unidos recién adoptó una medida similar. México no puede quedarse atrás.

Resulta importante ahora, que Gobernador y Alcaldes se sumen al esfuerzo. Tienen facultad legal de acuerdo a lo que disponen los artículos 12 y 27 de la Ley para la Mejora Regulatoria en el Estado de Tamaulipas y sus Municipios. Ojalá también suscriban Acuerdo de Desregulación 2x1, caray, o más ambicioso aun: 2x0 ó 3x0. Porque si el compromiso es en esa tendencia, no tendrían porque adherirse más normas a las ya existentes, en cambio sí, ir eliminando.

Urge desregular. Disminuyendo normatividad automáticamente se mejora la competitividad: se propicia un mejor escenario para la apertura de nuevos negocios, y abona considerablemente a que los ya existentes duren en el tiempo.

Para el Gobernador, tres pájaros de un tiro: consolidaría su congruencia en el compromiso que ha mostrado con la atracción de inversiones, daría un ejemplo más de política integral contra la inseguridad y, enviaría señal de sensibilidad a la iniciativa privada después de aquel incremento al impuesto sobre nómina que aprobó el Congreso.

Juntos

Hace ya algunos meses, en texto que titulé: “Debemos ir juntos”, puse sobre la mesa que hay temas en los que debemos ir juntos trabajadores y patrones.

En aquella ocasión, el llamado fue por la deducibilidad plena de las prestaciones laborales: que a los empresarios nos sean deducibles del pago de cualquier impuesto, todas las prestaciones laborales; pues éste ha sido uno de los grandes factores que inhibe que el sector patronal pueda mejorar la calidad de vida de nuestros trabajadores.

Y si bien, al hablar sobre deducción de impuestos pareciere que la discusión al respecto atañe exclusivamente al sector patronal, lo cierto es que de darse la deducibilidad plena que digo, no sería un triunfo empresarial sino colectivo: si en el Congreso de la Unión se avalara tal concesión fiscal a los empresarios, los primeros beneficiados serían los trabajadores: deducción plena de prestaciones laborales significa vincular el pagar menos impuestos con mejorar calidad de vida de nuestros colaboradores. Sería un gran aliciente para ambos sectores en estos momentos de crisis económica. De ahí que debamos hacer frente común.

Pero, lo que hoy quiero dejarle, estimado lector, es que no solo en ese tema debemos ir juntos, y no solo trabajadores y patrones, sino todos. Son muchos los grandes retos, federales, estatales y no se diga municipales, como también somos muchos y grandes los mexicanos.

Y es que, los esfuerzos que algunos sectores de la sociedad hacemos por el fortalecimiento del estado de Derecho en los tres niveles de gobierno, por ejemplo, en el combate a la corrupción, a la opacidad gubernamental y a la inseguridad (como principales inhibidores de la competitividad y el desarrollo económico), en la mayoría de los casos no encuentran eco en el resto de la población.

Un botón: Hay muchos organismos que, aun a pesar de que dichos temas sí guardan relación con los principios que sostienen la creación de su organización, por una u otra razón –a veces legítima pero casi siempre por complicidad económica o conveniencia política- permanecen apáticos. Y precisamente en la apatía de la sociedad, traducida en la plural ignorancia del contenido de los temas torales, está el secreto de los artilugios de la autoridad.

Ya nos hemos demostrado como sociedad, que somos capaces de dejar atrás la democracia representativa y ejercer categóricamente una democracia participativa. No debemos dar marcha atrás.

Soy más claro, más allá del robustecimiento de la figura del voto de castigo en todo el país, el ejemplo de democracia participativa por excelencia es hasta hoy, el haber salido a las calles –y a contra reloj- a recabar las firmas jurídicamente suficientes para llevar por primera vez en la historia de México una iniciativa -ciudadana- de Ley (“3de3”)  al Congreso de la Unión.

Y no solo eso, logramos que se discutiera, aprobara y publicara con una ejecutividad histórica un Sistema legal absolutamente nuevo (el Anticorrupción; aun incompleta su total implementación porque falta Fiscal Nacional, y en las entidades federativas va lenta la integración normativa de los Sistemas Locales).

Dimos el primer paso. Generalmente el más difícil. Pusimos –nosotros- el tema como prioridad en la agenda pública. No lo soltamos después de aquella revelación periodística que ataba los cabos de corrupción en negocios inmobiliarios con grandes conflictos de interés, en donde los principales protagonistas eran allegados al Presidente de la República.

En fin, es clave para nuestro desarrollo, que alcaldes, diputados, gobernadores, en general, todos los que nos representan, recuerden siempre que ya hay una sociedad pendiente, activa y ávida de rendición de cuentas: participativa. 

No dejemos que se pierdan los esfuerzos de miles y miles de mexicanos. Hay muchos temas, que aunque parezca que se han agotado, apenas empiezan. Y los que vengan… Pero, juntos.

Que continúe la tendencia

Históricamente diferentes actores de la clase política mexicana han incorporado a su retórica el elemento del Estado de Derecho.

Y que tal símbolo del espíritu de legalidad formara parte de su discurso no era mala noticia, sin embargo era –y sigue siendo– muy raro ver que aquel candidato que hablaba del fortalecimiento del Estado de Derecho en campaña, pasara del discurso a las acciones reales ya en el ejercicio del poder.

Esto es, el Estado de Derecho queda casi siempre como figura jurídica vacía, que sólo les resulta útil a quienes practican política para generar esperanza y con ello adeptos, pero no trasciende a la esfera de lo práctico: que realmente se demuestre que nadie está por encima de la ley.

Hoy, hay indicios inequívocos de que el Gobernador pretende realmente fortalecer el Estado de Derecho:

Una funcionaria pública que pasó a Estados Unidos con un carro oficial del Gobierno del Estado sufrió la consecuencia de su acto administrativo irregular; un Subsecretario que en estado de embriaguez provocó un accidente automovilístico –también en un auto oficial- sufrió de igual forma la consecuencia de su indebida conducta; señalamientos de corrupción en Obras Públicas; cuentas públicas revisadas minuciosamente en el Congreso; y recientemente la cancelación de un concierto musical en el sur de Tamaulipas ya que ciertas líneas de investigación apuntaban a que alrededor de la materialización de dicho evento se estaban viendo vulnerados derechos de ciudadanos tamaulipecos, a través de extorsiones y otros conceptos delictivos.

Y aunque para algunos, los anteriores ejemplos parezcan mínimos o aislados, robustece mi tesis el sonado proceso penal que se sigue en contra de dos Notarios Públicos que presuntamente han incurrido en irregularidades que constituyen hechos ilícitos, a través de la Fe Pública con la que los privilegió en algún momento el Estado. 

Considero, que debe continuar esa tendencia en la voluntad política actual. Creo firmemente en que es sano (y urgente) que los ciudadanos nos demos cuenta que el mal actuar trae consigo una sanción legal.

Además, noticias de tal naturaleza, trascienden positivamente en materia de desarrollo económico. Porque hoy más que nunca en Tamaulipas, necesitamos demostrarle al mundo entero que somos confiables para hacer negocios. Y esa confianza de los inversionistas sólo la podremos recobrar fortaleciendo el Estado de Derecho, qué mejor forma de ejemplificar que la ruta es hacia allá, que poniendo sobre la mesa cuestiones que debieron ponerse hace mucho tiempo, máxime que una de las condiciones que más obstaculiza la atracción de capitales es precisamente la carencia de seguridad jurídica en materia patrimonial  (la falta de certeza que provoca al respecto nuestra legislación civil y la falta de ética de algunos – muchos- Notarios).

Con optimismo destaco lo anterior, sin que ello implique irresponsabilidad, estimado lector, tengo claro como Usted que hay muchísimo por hacer para terminar de fortalecer el principio de legalidad y con ello sacar adelante a Tamaulipas. Estimo que a corto y mediano plazo, el foco de atención debe estar en los rubros de seguridad pública, transparencia, estructura legal del combate real a la corrupción, y seguridad patrimonial. Los primeros dos constituyen el mayor de los retos para el Poder Ejecutivo, y los últimos dos para el Poder Legislativo.   

En fin, las buenas señales no dejan de ser meros indicios, es nuestro deber estar pendientes y exigir que el Gobierno continúe la tendencia de acciones encaminadas a fortalecer el Estado de Derecho; y como hasta hoy: no en búsqueda de aplausos, sino conscientes de que es su obligación.

No más impunidad en Tamaulipas.

¿Quién cumple y quién no?

Hace algunos días, congruente con la incertidumbre que reina en materia económica, el Gobernador convocó al poder legislativo y al judicial, así como a todos los alcaldes a la firma de un Acuerdo de Austeridad.

Responsable y oportuna, la acción. Así la he calificado en diversos espacios.

El problema es saber si el compromiso es real y no solo formal. El gobernador exhortó a quienes participaron en el Acuerdo, a aclarar a cuánto ascendería el ahorro y, a dónde sería destinado tal recurso; pero, aunque hay algunos actores que han sido coherentes, la mayoría no.

Porque aunque seguimos expectantes de la aprobación de la Ley General de Archivos en el Congreso de la Unión (última ley pendiente para conformar el Sistema Nacional de Transparencia) y por tanto, localmente también la legislación en la materia es insuficiente, lo cierto es que en estricto sentido: debe regir el principio de Máxima Publicidad en Transparencia.

Explico: la fracción I del artículo 6 de nuestra constitución, es clara al establecer que inclusive en los municipios, debe prevalecer, repito, el principio de Máxima Publicidad, que consiste como su nombre lo sugiere, en maximizar la accesibilidad de los ciudadanos a la información pública –porque es nuestra-.

De igual forma, nuestra máxima Ley, dispone en el propio artículo 6, dentro de su fracción V, que debe publicarse en los medios electrónicos disponibles la información –completa- y actualizada sobre el ejercicio de los recursos públicos; lo que implica que la Transparencia no se agota con tener una Unidad o un Instituto.

Y es que, el Instituto o Unidad de Transparencia de que se trate, sirve para dar más detalles a un gobernado que a través de esa vía requiera información sobre cierto ejercicio en particular, pero, el hecho de que éstos órganos estén funcionando, no limita a las autoridades a que, a la par, tengan medios electrónicos disponibles para, como lo mandata la ley, publicar la información completa, sobre todos y cada uno de los actos jurídicos que emanen de la inversión pública y el gasto social.

Los ciudadanos debemos exigir que las autoridades que formaron parte del Acuerdo de Austeridad transformen la voluntad de su firma en acciones reales y concretas (cuánto ahorro exactamente; en qué rubros va el recorte; a dónde será destinado el mismo, y sobre todo: a través de qué mecanismos o personas morales –según sea el caso- aterrizarán los recursos) respetándose por fin el principio de Máxima Publicidad al que la Constitución las constriñe para el ejercicio del gasto, y con ello, la sociedad pueda evaluar quién cumplió y quién no.

La Austeridad y la Transparencia no son caprichos de minorías, son viejas deudas que tienen nuestros gobiernos con la sociedad.

#YoNoDoyMordida

Casi el 9% del Producto Interno Bruto del país, representa la corrupción. Así lo dictan las evaluaciones del Banco Mundial, Transparencia Mexicana, y otras organizaciones serias que miden el tema.

Se lee rápido, estimado lector, pero, ¿casi el 10% de nuestro PIB? Increíble.

Además, en el último informe que rindió Transparencia Internacional respecto de la percepción de corrupción, se colocó a México hasta la posición número 123 de los 176 países que integran ese ranking de corrupción gubernamental.

Por si fuera poco, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), tiene años poniéndonos como líderes negativos de tan penoso rubro.

Pero, lo peor, es que éste, el más grave de nuestros problemas, no solo detiene el desarrollo económico en las diversas regiones del país, sino que, fortalece la permanencia y crecimiento de la violencia.

Porque aunque teóricamente son temas distintos, encuestas que ha realizado BANXICO a sus directivos de finanzas y especialistas en economía, ponen de manifiesto que la corrupción es el mayor factor que detiene a los empresarios a realizar negocios en México; lo que evidencia que ese lastre, al frenar el desarrollo económico de las ciudades lleva consigo la disminución manifiesta de oportunidades de trabajo, cuestión que naturalmente trasciende  de manera directa a la consolidación de la violencia.

Resalto: financieros y economistas colocaron ese factor de freno a la inversión por encima de la inseguridad, impuestos excesivos y mala calidad educativa.

Como usted sabe, estimado lector, no acostumbro a llenar de estadísticas las columnas #DelAbogadoAmigo, pero estimé que hoy era necesario, para que una vez más dimensionemos la magnitud del problema, ya que a veces al estarse volviendo el tema bandera de muchos, y por tanto un tópico frecuente en la prensa, pudiere llegar a diluirse su gravedad por la naturalidad con la que incluso políticos corruptos hablan al respecto.

Así, en virtud de ese largo pero necesario preámbulo, y dentro del marco del esfuerzo de COPARMEX por una homologación del Sistema Nacional Anticorrupción a Tamaulipas, que sea equivalente en el contenido de las Leyes Secundarias y en los estándares alcanzados en la integración de los Comités Ciudadanos, en el Congreso de la Unión, celebro que esté por dar inicio #YoNoDoyMordida.

Esta campaña, que se llevará a cabo en Victoria (y en otras regiones del país, incluyendo el Sur de Tamaulipas), y que nace de la Comisión de Empresarios Jóvenes de COPARMEX, tiene por objeto sensibilizar a los victorenses del impacto negativo que genera la corrupción en nuestras vidas, no solo por la inhibición del aceleramiento económico y la contribución a la violencia, como dije líneas arriba, sino por la cultura de deshonestidad que innegablemente ha regido por tanto tiempo en nuestra sociedad.

En COPARMEX, tenemos claro que para que exista corrupción tiene que haber dos partes: el actor de la sociedad civil y el actor del sector público, y aunque sostenemos (como lo hicimos al publicar nuestra postura frente a la iniciativa ciudadana “3de3”) que las reglas jurídicas para evitar los actos ilícitos deben tener como prioridad la persecución del funcionario que participa en uno –pues es este quien ejerce el recurso público-, esta campaña, tiene como destinatarios tanto a unos como a otros.

Por último, preciso de una vez aunque nos van a escuchar decirlo constantemente: #YoNoDoyMordida no va encaminada a prevenir y combatir solo a la imagen que tradicionalmente asocia la gente cuando escucha la palabra “mordida”, que es la de un agente de tránsito recibiendo una dádiva a cambio de no ejercer su función como el estado de derecho lo regula.

En cambio, va abiertamente encausada contra la “mordida” como actividad administrativa irregular, que se configura sí, con el agente de tránsito, pero que, sin duda, está presente de manera mucho más dañina en hechos ilícitos de mayor alcance, como en los favoritismos contractuales de obra pública y adquisiciones de bienes y servicios por parte de los gobiernos municipales, estatales y federal, en donde la “mordida” se transforma en peligrosas sociedades de complicidad.

"No lo hagas, No lo aceptes, y si lo ves denúncialo", el lema de la campaña. Los convoco a estar pendientes, y a sumarse.

Necesitamos paz

Que si sale o no la Ley de Seguridad Interior en el Congreso de la Unión para que el Ejército cuente ya con un marco regulatorio; que si Mando Único o Mixto policial; que si la misma o una nueva estrategia de seguridad, y que, de plano, si mejor se regresan las fuerzas armadas a sus cuarteles.

Empresarios y sociedad civil en general, vivimos época de incertidumbre. La mayoría de los victorenses no sabemos para dónde va el tema de seguridad, pues, aunque las autoridades encargadas de garantizárnosla hacen esfuerzos por coordinarse mejor, estimo, primero va la verdadera estrategia y luego la coordinación, pues si no es así: ¿para qué fin se coordinan?

Me queda claro que el objetivo es genuino, no tengo ningún asomo de duda que la autoridad persigue lo mismo que la ciudadanía: recuperar la paz; pero, con analogía futbolera: ¿son los tachones correctos para la lluvia?  

En ese tenor estratégico, es urgente que se anuncie ya el Nuevo Plan de Seguridad para Tamaulipas.

Vamos más allá, además de incertidumbre, en Victoria se vive en un error. La responsabilidad es de los tres órdenes de gobierno y no solo del Gobierno del Estado. Qué fácil resulta culpar a “los nuevos”. Como se lo he pedido en el tema anticorrupción, estimado lector: debemos ser objetivos y, exigir, de cada ente público lo que de acuerdo a sus competencias y facultades le constriñe en el tema de seguridad.

Esa es la tendencia jurídica, ajustémonos; ya que, el periodo de apoyo del Ejército en el tema, aunque ya largo, al fin transitorio, tarde o temprano terminará.

De tal suerte que, de vital importancia resulta que como ciudadanos tengamos claro qué es lo que nos toca en nuestra participación: no se trata de exigir por exigir -pues a veces ello deviene peligroso, se crea desinformación que genera inestabilidad y pánico-; tenemos que exigir inteligentemente, y para ello debemos estar informados (exigir información veraz y oportuna; dar seguimiento al reclutamiento y contratación de nuevos policías; señalar cuál es la participación real de los municipios en el tema; exigir transparencia; son entre otros, ejemplos de participación responsable).

Y es que mucho tiempo se actuó sobre estrategias de seguridad que, seguramente, en su oportunidad, técnicamente no cabía mejor opción, pero, resulta incontrovertible que no funcionaron. Es tiempo de renovar la estrategia. No me canso: Es necesaria verdadera estrategia, y luego, entonces sí, gran coordinación.

Debemos confiar que sobre el Nuevo Plan de Estrategia que anuncie el gobierno, encontraremos voluntad política para que detrás de cada eje de la ruta, exista por fin inteligencia técnica y tropicalización: el ajuste real de la estrategia a nuestras necesidades puntuales.

Necesitamos paz.  

¿Optimismo anticorrupción?

Hay mucha gente que no está optimista y es comprensible: desde que se aprobó la reforma Constitucional para el combate a la corrupción, hay más corrupción que nunca. Salieron a la luz los Duartes y compañía.

De ahí que quien no conoce la ruta legislativa contra tal cáncer, pudiere pensar que, como siempre, las leyes secundarias que forman parte del Sistema, no pasan de la simulación. Esto no es así.

Sí, cierto es que últimamente las noticias y las estadísticas del Banco Mundial y Transparencia Internacional reflejan aumento en la corrupción, pero, aunque parezca absurdo, es esto uno de los síntomas inequívocos de avance: es el tema principal en la agenda ciudadana y, por ello lo es ya también en la agenda política.

Y es que, en el marco de la materialización del Sistema Nacional Anticorrupción, acaba de integrarse, estimado lector, el Comité de Participación Ciudadana, órgano encargado de la vigilancia permanente de las autoridades que fungirán dentro del Sistema (Auditores, Magistrados, Fiscalía, etcétera). No es poca cosa, eh; seremos los ciudadanos – a través de tal órgano – quienes velaremos porque tengamos un combate real a la corrupción.

Les digo con absoluta responsabilidad: debemos estar optimistas. Las personas que escogió durante el proceso el Comité de Selección, son personas valientes, técnicamente capaces y éticamente probadas. Con solvencia moral, pues.

Históricamente justo ahí radica el problema: se crean Instituciones jurídicas cuyo fin último es ejemplar, pero las personas que están al frente alejan a la Institución del ADN que las creó. Los órganos de transparencia en nuestro país son el claro ejemplo. No pasan del romanticismo Constitucional que les dio vida, y no solo no le sirven a los ciudadanos, sino que, nos cuestan millones y más millones de pesos mantenerlos.

Por ello, repito, las personas que quedaron al frente del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Nacional Anticorrupción, Jacqueline Peschard, Mariclaire Acosta, José Octavio López, Luis Manuel Pérez de Acha y Alfonso Hernández, hacen que ésta vez el optimismo anticorrupción no sea sinónimo de ingenuidad.

Lo que sigue es estar pendientes para que el proceso de homologación del Sistema Nacional a Tamaulipas, sea equivalente al que se realizó en el Congreso de la Unión, y debe respetarse tal equivalencia no sólo en cuanto al paquete de leyes secundarias, sino que, además, y lo más importante, cuidar que las personas que integren, primero, el Comité de Selección, y después, el Comité de Participación Ciudadana, sean las adecuadas. Ahí está el reto.

El plazo vence el 18 de julio, por lo pronto, optimismo.

A un clic de distancia

Es común que la gente confunda transparencia con anticorrupción, pues coloquialmente hablando si alguien presume de su transparencia, ello se interpreta como que dicha persona no es corrupta. 

De igual forma pasa con algunos gobiernos, si presumen en una página de internet abierta a la sociedad en general, por ejemplo, los últimos fallos de obra pública que se dieron en la administración, eso no quiere decir, que detrás de dichos actos no haya habido corrupción. 

Por eso exhorto a que todos distingamos bien, que una cosa es el sistema nacional de transparencia, y otra el sistema nacional anticorrupción. Pues aunque en una parte del camino el primero sea necesario para mejorar el segundo, su naturaleza es distinta:  

En la reforma constitucional en materia de transparencia y sus leyes secundarias rige el principio de máxima publicidad, y el espíritu es que toda la información en posesión de cualquier autoridad, entidad, órgano y organismo de los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, órganos autónomos, partidos políticos, fideicomisos y fondos públicos, en el ámbito Federal, Estatal y Municipal, sea precisamente pública, y de fácil acceso: estos dos factores significan máxima publicidad. 

Y, en la reforma constitucional anticorrupción y sus leyes secundarias, el espíritu es investigar, procesar y en su caso sancionar administrativa y/o penalmente a aquellos servidores públicos que inmoralmente sean actores en un acto de corrupción. 

No debemos quitar el dedo del renglón: porque aunque la génesis de ambos sistemas nacionales es positiva, todavía falta mucho recorrido para que ambos sean completos (que estén debidamente conformados por todas las leyes necesarias para su implementación) y reales (que una vez que estén completos funcionen). 

Bien, seguro de que ya distingue con claridad entre uno y otro, estimado lector, me quiero referir brevemente a la Ley General de Archivos, que es la última de las tres leyes secundarias de la reforma constitucional en materia de transparencia. 

Es importantísimo que nuestros legisladores federales encuentren ya, el consenso necesario para dictaminar esta ley. 

Lógico es que al escuchar el nombre de esta ley, Usted se imagine un montón de cajas llenas de archivos viejos y amarillentos, que tal vez no serían de utilidad salvo para historiadores; pero no es así. No se trata solo de archivos de la época de Benito Juárez o de Porfirio Díaz, estamos hablando de importantes documentos que han resultado, resultan y resultarán del quehacer cotidiano de quienes ejercieron, ejercen y ejercerán los recursos públicos en cada dependencia, de ahí la relevancia de esta legislación. 

En otras palabras, la Ley General de Archivos, es la que entre otras cosas, determinará con claridad la forma en que las instituciones a las que me referí en el párrafo cuarto de éste texto sistematizarán (de manera autónoma o a través de un nuevo Archivo General de la Nación) en favor de la sociedad la evidencia cronológica, ordenada –y sobre todo clara– de su labor administrativa. 

No podemos permitir que al final de todo el esfuerzo ciudadano para poner sobre la mesa estos temas, nos tropecemos con una Ley de Archivos que siga dejando en manos del poder político los archivos: o lo hace de manera independiente cada dependencia, o alejamos de una vez por todas el Archivo General de la Secretaría de Gobernación. 

Hoy por hoy, pedir un dato determinado parece broma, ya sabemos que habrá respuesta negativa y ello conlleva a múltiples amparos y procesos largos, o bien, obtenemos respuestas favorables pero no prácticas: recibimos la información del dato que buscábamos, pero en una memoria con trescientos mil millones de caracteres. Una burla. 

Si se respeta a cabalidad por el Congreso de la Unión el principio de máxima publicidad protegido por el artículo sexto constitucional al discutir y aprobar esta ley, podríamos hablar de que el sistema nacional de transparencia estaría completo. 

Sólo faltando que fuera real: que toda la información en posesión de cualquier autoridad la tuviéramos a tan solo un clic de distancia.

La tecnología lo permite. ¿Habrá voluntad política?   

El Acuerdo que México necesita

¿Fue un capricho de COPARMEX no firmar el Acuerdo Económico al que convocó el gobierno federal? ¿Qué sigue?

Desde que Luis Garza Sada propuso crear COPARMEX en 1929, la Confederación Patronal se ha distinguido por ser “la conciencia del empresariado”.

Y, precisamente fue tal conciencia la que no permitió conformáramos parte de un Acuerdo que resultó ser improvisado, incompleto e insuficiente, como lo dijo Gustavo de Hoyos, Presidente Nacional. Le explico, estimado lector:

Improvisado, porque el gobierno federal convocó a la firma del supuesto “Acuerdo”, en un abrir y cerrar de ojos, cuando para un acuerdo de tal calado: por todo lo que implica, se necesitan mucho más de 72 horas.

Incompleto, porque el equipo de Peña elaboró una caricatura de formato para el “Acuerdo”, es decir, el contenido del mismo era vacío; daba, como en los noventas, los objetivos finales del pacto, pero no los cómos, ni mucho menos definía las acciones reales y compromisos concretos a los que se constreñiría el gobierno, y precisamente en esos cómos radica la diferencia, si es que no queremos un Acuerdo con resultados limitados, para la foto.

Insuficiente, porque no hubo una consulta auténtica a los sectores productivos y a la sociedad, en la cual se permitiera que todos, a través de nuestras representaciones (organismos no gubernamentales, organismos empresariales, sindicatos, fundaciones, asociaciones, Colegios de Profesionistas, etcétera) propusiéramos acciones y compromisos de ambas partes (sociedad y gobierno) para que el Acuerdo fuera el necesario, y no una simulación más.

Como se ve, es claro que no fue un capricho. Al contrario, fue un acto de congruencia con la conciencia: ¿Cómo firmar un Acuerdo al que convoca el gobierno a unas horas de su firma, sin contenido claro, y sin haber escuchado a todas las voces?

Hay quienes sostienen que históricamente los acuerdos económicos se han firmado entre gobierno y sectores productivos, que no se necesita a la sociedad como tal; es cierto, como cierto también es que la historia debe cambiar.

¿Qué sigue? Crear el Acuerdo que México necesita. COPARMEX está convocando a que todas las representaciones de la sociedad (no solo empresariales), nos unamos y materialicemos las propuestas que cada sector necesita, para, así, estar en condiciones de dar marco a un verdadero Acuerdo histórico, por el bien de México.

Y aunque todavía son por lejos insuficientes, después del “capricho” de la no firma, Peña anunció ya dos medidas en materia tributaria: el Decreto de Repatriación de Capitales, y el de Deducibilidad Inmediata.

Les dejo de tarea la moraleja.

Sí hay de otra, carnal; cerrémosles el paso

“El que tenga coche que lo mantenga, no hay de otra carnal”. Así lo dijo la diputada federal Carmen Salinas.

Sí, estimado lector, estoy cierto de que Usted sabe que la señora es congresista en el Palacio Legislativo de la Unión, como también lo estoy de que ya sabía lo que dijo a media semana. Pero qué coraje da recordarlo (yo al escribirlo, usted al leerlo).

Y es que, ayúdeme por favor a definir qué genera más pavor, si el contenido de su declaración (porque aunque solo transcribí la parte más preocupante, el resto de su dicho fue vacío: no tiene idea de lo que hace en ese honorable edificio), o que haya Carmenes gobernándonos.

Sí hay de otra, para ambas cosas, carnal: para Carmen regresar a las novelas y para el resto de Carmenes no volver a llegar al Congreso.

Lo primero no va a pasar, porque en la televisora no tendría vales de gasolina, lo segundo depende de nosotros.

Porque mucho se critica la elección de candidatos en los partidos (Jorge Kahwagi, Cuauhtémoc Blanco, Carmen Salinas, Shira Casar, y se habla que hasta viene Ninel Conde), pero: ¿No hay corresponsabilidad de nosotros en que el partido de que se trate, sin titubear elija personas que no son competentes?

El hartazgo social actual alienta las posturas extremistas: “la gente está harta del político de siempre, démosles figuras públicas, al final del día ya los conocen”, es ésto lo que sin duda piensan los tomadores de decisiones, porque ha funcionado, no por otra cosa. Es decir, si la gente no hubiera caído en tal ridícula trampa, no elegirían más ese tipo de prospectos para nuestra representación. Nótese que cuando las Carmenes son elegidas para contender por elección popular, es trampa, cuando es por la vía plurinominal, es burla.

Creo que sí hay corresponsabilidad. Me queda claro que Usted, estimado lector, seguro es de los que como yo: no caen en las trampas, y les ofenden las burlas, pero aun así somos corresponsables.

Sostengo lo anterior porque es deber de todos orientar, en un contexto incluyente, responsable y amistoso, a aquellas personas que, por su distancia con los medios, su limitada preparación escolar, su nivel económico o bien, su indiferencia política, sí caen en las trampas y no se ofenden ante las burlas, porque nos hace muchísimo daño a todos.

Es dañino, de veras, hasta para la salud, ver que Carmenes tomen las decisiones en estos momentos tan críticos.

Necesitamos gente competente. Estoy a favor de reducir considerablemente el presupuesto que se otorga a los partidos políticos, como ya algunos sectores proponen, pero, más que eso, estimo, que debemos trabajar ya, legislativamente, para cerrarle el paso a las Carmenes.

No debemos bajar la guardia

Como siempre lo hago, le voy a decir la verdad, estimado lector: tuve la pantalla de mi computadora en blanco por más de quince minutos.

No es que faltara tema, creo que sobra. El lío fue que me quedé pensando bajo qué enfoque transmitirle mi opinión respecto de lo que hoy rodea al “gasolinazo”, porque, estimo, hay dos: el técnico y el político. Por espacios, y sobre todo por su tiempo, me decidí por el primero, trataré de hacerlo digerible.

La deuda pública está por los cielos: al inicio del sexenio era de 33.9 por ciento del PIB y, hoy, es cercana al 50 por ciento del producto interno bruto con el que cerró 2016. Partiendo de ahí, y sumándose al obscuro escenario crediticio otros factores como la devaluación del peso, ya no es viable (por estar al borde del caos financiero, no por “responsables” como quieren aparentar ahora son) seguir endeudándonos, no se puede, no es opción para Peña.

El problema es, que aunque el gobierno ha gastado por décadas más de lo que tiene (deuda pública exorbitante); como todo gobierno, necesita recursos, y ante tal situación Peña y su equipo han decidido que la difícil situación financiera por la que atravesamos –que fue generada por malos gobiernos, incluido éste-, la cargue el pueblo y no ellos.

Explico: El gasolinazo podría no ser tal, siempre y cuando el gobierno decidiera reducir en un 50% el impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS), lo que implicaría dos pesos menos el costo por litro de gasolina, pero, seamos francos: esto no va a pasar.

Porque aunque México sea uno de los países que más le carga impuestos a los combustibles (37%), vuelvo a lo mismo: el gobierno federal necesita dinero y, ante la inviabilidad de apalancamiento internacional (más deuda), decidió que nosotros, la gente, lo paguemos, en vez de apretarse el cinturón ellos, materializando planes de austeridad (sí, planes integrales, no ideas vagas como reducir el 10% del sueldo de funcionarios, que salió a decir Peña, me parece extremo, además de ilegal), comprometiéndose con la eficiencia del gasto, eliminando prestaciones y gastos superfluos –que caracterizan al gobierno-, reduciendo  presupuestos como el de publicidad, por citar alguno, y, sobre todo: combatiendo la corrupción sin simulación, ni complicidades.

Y es que: ¿Por qué nosotros sí tenemos que modificar nuestra economía familiar y/o empresarial, y ustedes no son capaces de adquirir una modificación en sus privilegios? Por ejemplo: ¿Cuánto dinero más habilitaría el gobierno federal si determinara que el pago de celulares de funcionarios alrededor de la república, se hiciera por ellos mismos en vez de que sean a costa del erario? ¿Cuánto, si los vales de gasolina solo fueran para policías y para aquellos funcionarios que sí gastan en estrictas tareas de su trabajo el combustible? ¿Cuánto, si se limitaran o eliminaran los llamados “gastos de representación”?

Díganos por favor, porque estamos hartos: ¿Cuánto se habilitaría si no se “diezmaran” las licitaciones, hombre? ¿Cuánto, si en vez de camionetas cuyo valor supera el medio millón de pesos por unidad -y cuyo cilindraje es el más caro-, trajeran carros?

¿Cuánto, si se hiciera una revisión simple sobre la duplicidad de programas o sobre el gran número de personas que, sin hacer nada, siguen engruesando la nómina gubernamental? ¿Cuánto, si, en vez de comprar los boletos de avión a través de agencias de viajes, se hiciera directamente con las aerolíneas? ¿Cuánto, si dejan de una vez por todas de comprar a través de comercializadoras sexenales? ¿Cuánto, si se detuviera la malversación y la simulación? ¿Cuánto, caray?

Mi conclusión, estimado lector, es, en tres: 1) que no podremos ver en un futuro cercano los beneficios de la reforma energética, por culpa del grave problema de las finanzas públicas del país, 2) que hasta hoy, el gobierno ha decidido que seamos nosotros sobre quienes pese tal problema y 3) que no debemos bajar la guardia: urgen nueva reforma fiscal, real combate a la corrupción y auténtica responsabilidad en el ejercicio del gasto. 

Su nueva realidad II

Más allá de los gasolinazos, en sí; de “el mal manejo” del aterrizaje de la reforma energética, que sugieren como tesis algunos analistas; de nuestro sistema hacendario, que además de seguir incrementando impuestos, persiste con su proyección recaudatoria persiguiendo a la misma base de cautivos en vez de ampliarla; o de la situación económica de PEMEX, considero, estimado lector, lo siguiente: 

Que del abanico de cosas que hay que criticar propositivamente, que son, además de las anteriores: la irresponsabilidad de los diversos gobiernos para la integración de policías confiables, la lenta materialización de las llamadas reformas estructurales, la tardanza del Congreso de la Unión para legislar la Ley de Seguridad Interior, el mal trato político de la reforma educativa, las malas Procuradurías de Justicia, Tribunales superados por saturación, gobiernos estatales insensibles, falta de técnica en las personas que integran los gabinetes, la descarada sumisión de los congresos locales a los gobernadores, y un largo etcétera; el problema de problemas, es la corrupción. 

Esta práctica nociva, que proviene de la enfermedad consistente en la adicción por el dinero fácil, es, repito, el problema de problemas. Este padecimiento, que nace en las cúpulas de los gobiernos, se expande hasta en los niveles burocráticos de menor escala y que contagia a ciertos sectores de la sociedad, es el tema de temas, caray: es justo donde tenemos que seguir atacando.  

Es de la deshonestidad de donde se deriva todo, del ejercicio irracional de los recursos públicos, de los enriquecimientos ilícitos inexplicables, de la ostentación. Ya no podemos permitir que una persona que gana en miles de pesos, en tres o seis años sea multimillonaria, junto con su familia y amigos. 

Recuerdo que a mediados del año pasado, recién había regresado de la Ciudad de México, de aquel histórico acto en el que líderes empresariales de la COPARMEX de todo el país nos dimos cita en el Ángel para exigir un sistema nacional anticorrupción completo, (acto que, por cierto, tildo de histórico porque como no pasaba desde las olimpiadas de 1968, todos los medios de comunicación nacional impresa, le otorgaron su primera plana) escribí un texto que titulé: “Su nueva realidad”.  

En dicho texto puse sobre la mesa que, para los políticos, aceptar su nueva realidad, es, además de asimilar ya la participación de la gente en los temas de interés público, aceptar la corrupción como el principal problema del país, por todas las repercusiones e incidencias directas e indirectas en los demás problemas. 

Es que yo veo en la corrupción, estimado lector, el origen de todo lo demás. ¿Un ejemplo? Muchos: ¿Por qué tenemos el problema de las policías? Porque generalmente, gran parte de los cuerpos policiacos se dejaron corromper, y se vieron infiltrados hasta en los altos mandos.

¿Por qué PEMEX atraviesa una difícil situación financiera? Porque –entre otros factores-, años y años y más años fue explotada corruptoramente por la clase política (no me refiero solo a Romero Deschamps, si no a infinidad de contratos desproporcionados y a simulación).

¿Por qué los gobiernos federal y estatales están desesperadamente incrementando impuestos? Porque años y años y más años los presidentes y los gobernadores se endeudaron hasta donde pudieron y, sobre el presupuesto que adquirían a través de créditos bancarios, llevaban, en muchísimos contratos, un porcentaje, como si fueran comisionistas certificados por la sociedad. Y así podría seguir, hombre. 

Por lo que a Tamaulipas respecta, no me parece mala señal que el Gobernador haya presentado sus declaraciones patrimonial, de intereses y fiscal en el portal “3 de 3” habilitado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), pues con independencia de su contenido, en estricto sentido jurídico no tiene obligación de hacerlo, sin embargo, sí la tenía con su palabra, pues la empeñó con los tamaulipecos como promesa de campaña.

Pero: ¿Y los demás miembros de su gabinete? ¿Y Almaraz? ¿Y Maki? ¿Y Magda? 

En fin. Ya en 2016 se sintió la presión que impusimos desde la sociedad civil organizada, hasta lograr que la iniciativa ciudadana sobre el tema se convirtiera en ley (ley “3 de 3”). Ojalá en 2017 nuestros representantes políticos acepten su nueva realidad.

 

 

Sensibilidad impositiva

Intensa. Es la palabra que se me viene a la mente para describir lo que pasó mediáticamente en la semana, en torno al incremento del impuesto sobre nómina.

Y es que, estimado lector, como ya debe saber, en casi todos los Estados de la República, entre ellos, el nuestro, Tamaulipas, la Ley de Ingresos para el ejercicio fiscal del próximo año, fue el principal tema de respetuoso debate entre quienes representamos a la iniciativa privada, y quienes representan a la clase política.

Porque para captar los ingresos (locales) del Estado en 2017, el proyecto de Ley contempló aumentar, en perjuicio del sector empresarial, un 50% lo que se pagaba como impuesto sobre nómina; es decir, que los patrones, en vez de pagar un 2%, pagáramos un 3% en dicho impuesto estatal; lo cual, como en las demás entidades federativas en donde fue debatido, causó polémica y expresiones de rechazo por parte de los sectores productivos.

Finalmente, a pesar de opiniones adversas, se aprobó ya en el Congreso del Estado la Ley de Ingresos para el año entrante, quedando tal como dije en el párrafo anterior: incrementándose el impuesto local sobre nómina y, en general, no fue bien recibido por la iniciativa privada, ni en Sinaloa, ni en Baja California Sur, ni en Zacatecas, Estados donde, igual que en el nuestro, repito, se aprobó un aumento a dicho impuesto.

Abro con Usted también el debate, estimado lector, y le pregunto: ¿Qué impuesto es bien recibido? Ya sé lo que pensó. El problema no es que ninguno, eso es normal, su nombre técnico (impuesto) lo sugiere, se imponen por el Estado constitucionalmente y son necesarios. El problema es el momento: ¿Cómo es que, ante la crisis económica actual, algunos gobiernos estimaron que incrementar un impuesto –que le pega directamente a quienes fomentan la generación de empleos- era la vía correcta para estabilizar las finanzas públicas?

Los empresarios pensamos lo contrario: En la COPARMEX, consideramos que no deben impulsarse impuestos extraordinarios o incrementos injustificados, sino que, deben ajustarse, y hacer eficiente el ejercicio de su gasto corriente, para así, poder equilibrar poco a poco la situación financiera por la que atraviesan.

Seguro estoy de que el Gobernador es sensible a la carga adicional que nos impone y, que en consecuencia, se comprometerá a perfeccionar los indicadores de la transparencia presupuestaria, que impulsará planes de austeridad, y que será puntual en materia de rendición de cuentas, materia, por cierto, que por muchos y muchos años no ha existido en el Estado.

A menos de 90 días de que inició su gestión y, repito, consciente de que es sensible a lo recién aprobado, lo exhortamos a que, a la par de tal incremento, en 2017 se reduzca el gasto corriente, se eliminen programas que representan duplicidades o que no cumplen con los objetivos para los cuales fueron creados, y  se cree un  programa de reducción de deuda, con el fin de dar certeza sobre la difícil situación financiera que tenemos. Hay confianza.

Bien, Cienfuegos

A diez años de que el ejército salió a las calles a coadyuvar en las tareas de seguridad pública, su marco de acción sigue sin regulación.

Porque sostenidos solo en la fracción VI del artículo 89 constitucional, y en una interpretación -jurisprudencia- de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que determinó que sí era constitucional el auxilio de la fuerza militar a las autoridades civiles en las tareas de seguridad, es que han venido actuando; así, como se lee, colgados en “un hilo” jurídico, fundamentos que resultan insuficientes, y los hace vulnerables.

Y es que, el artículo constitucional citado los habilita para la seguridad interior, pero no dispone los cómos, ni las formas, es decir, no reglamenta específicamente sus áreas de oportunidad legal para trabajar, ni sus límites; y en la jurisprudencia señalada, la Corte solo se pronunció en el sentido de que el ejército podría coadyuvar en las labores de seguridad interna (y esto se adecuó, atendiendo a las circunstancias, para que fuera provisional, en lo que las policías estaban listas), pero tal pronunciamiento tampoco reguló las facultades y parámetros de responsabilidad de las fuerzas armadas cuando actúan en apoyo a los cuerpos de seguridad civiles.

Por ello, no deben extrañarnos las declaraciones que vertió el Secretario de la Defensa Nacional, cuando dice que sus elementos no se sienten cómodos, y cuando asevera que se está desnaturalizando al ejército, ya que, dice, ellos no estudiaron para perseguir delincuentes.

Sostengo que no debe de extrañarnos su postura, porque tiene razón: es increíble que diez años después de que los mexicanos nos recargamos en ellos solicitando auxilio, nuestra clase política haya sido incapaz de reglamentar las atribuciones, obligaciones, y vinculaciones que tendría, tiene, y tendrá el ejército en su labor coadyuvante.

Considero, que, está absolutamente justificada la reacción del General Cienfuegos ante la pasividad del Congreso de la Unión, para poner como prioridad el debate y eventual aprobación de la iniciativa de Ley de Seguridad Interior. Porque es lógico que el ejército se sienta incómodo en las calles actuando sin un marco jurídico regulatorio, ya que a pesar de su loable tarea, sus acciones viven al borde de la ilegalidad y supuesta vulneración de derechos humanos a terceros, precisamente por la incertidumbre jurídica que les genera el gran vacío legal respecto de su radio de acción.

Y cierto también es, que se está desnaturalizando la esencia de las fuerzas armadas, ya que no solo es verdad que los soldados no estudiaron para perseguir delincuentes , sino que,  repito: la nada jurídica en la que actúan maximiza tal desnaturalización, porque están sujetos a vaivenes políticos que determinan en cada región del país las directrices y estrategias de seguridad, pero sin lineamientos legales que rijan sus actos.

A estas alturas, estimado lector, ante la gravedad del problema, es por demás evidente que los actores políticos tienen un gran temor de “empoderar” al ejército, al reglamentar sus acciones fuera de los cuarteles, pues aunque no lo pongan a consideración de la opinión pública, deviene ya obvio que a ese factor atiende la acción de retardar sistemáticamente la aprobación de la Ley de Seguridad Interior.

Empero, les digo: dicha ley contempla dentro de la regulación del actuar de las fuerzas armadas: sus límites, sus estrictos radios de acción y sus atribuciones precisas; dicho de otra manera: tal iniciativa de ley define los “hasta dónde”. Por eso, estimo, que no podemos hablar de que regular su actuar sea un “empoderamiento” político peligroso -como sugiere inequívocamente la apatía del Legislativo en relación al tema-, sino que, al contrario, hacerlo les otorgaría orden y su tan anhelada certidumbre jurídica.

Ellos nos dan tranquilidad, y aunque su coadyuvancia en la seguridad pública sea provisional, las circunstancias actuales nos llevan a concluir que ese lapso transitorio no está cerca de terminar. A los mexicanos nos conviene que estén cómodos, que se sientan incorporados al estado de derecho, para detener su desnaturalización.

Bien, Cienfuegos.

Aplausos

Más allá de que no resulte suficiente el aumento al salario mínimo, pues desde  mi  punto de vista el incremento alcanzado no permitirá darle un golpe a la desigualdad, me parece histórica –además de ejemplar- la postura de la COPARMEX en relación al tema.

Y es que cualquier persona ajena al Organismo más representativo del empresariado, pensaría que dentro su “deber ser,” lo lógico es oponer resistencia a cualquier propuesta que implique incrementar el mínimo salarial, pues teóricamente apoyar tal cosa, incide directamente en la disminución de las utilidades de las empresas.

Aquí lo impresionante y digno de reconocer es, que la COPARMEX no solo apoyó el tema, sino que fue la propuesta misma la que abanderó Gustavo de Hoyos, nuestro Presidente Nacional, cuando generalmente –como es natural-, ese grito lo dan sindicatos obreros.

Sin embargo, diversas plumas no tardaron en especular negativamente: que el sindicato patronal fue utilizado por el PAN para quitarle esa bandera a Mancera, quien meses atrás había puesto el tema del aumento salarial sobre la mesa; que el plan lo fraguó Meade a través de De Hoyos –porque era necesario, previendo eventualidades adversas ante el factor Trump- aprovechándose del gran liderazgo actual por el que la Confederación Patronal atraviesa.

Estimo, que en abanderamientos como el del caso, con tanto contenido, con tanto sentido humano, y sobre todo: tan oportuno, en virtud de los penosos datos que en relación a la desigualdad que hay en México ha reiterado la OCDE, ni siquiera caben las especulaciones políticas: Sobran los “¿De dónde vino?”, por Dios.

Considero, que, al revés, lo único que cabe es resaltar la congruencia de la COPARMEX con sus valores y principios, ya que precisamente en la Declaración de Principios de la Confederación, concretamente en el punto de la Dignidad y Promoción de la Persona, se establece que de las únicas formas de que una persona logre sus fines y ejerza realmente sus derechos, es liberándola de la miseria. Y es justo eso lo que se intenta: concientización empresarial, en el plano de la cruda desigualdad que genera el modelo económico actual y los posibles escenarios adversos que proponen los economistas de acuerdo al marco internacional. 

Aplausos, muchos aplausos para la COPARMEX de Gustavo de Hoyos. Más líderes como él necesita México. 

37 años después

“…Distinguidos Representantes. Se habla con frecuencia de los derechos humanos, pero hay que hablar también, de los derechos de la humanidad: ¿Por qué unos pueblos han de andar descalzos, para que otros viajen en lujosos automóviles? ¿Por qué unos han de vivir 35 años, para que otros vivan 70? ¿Por qué unos han de ser míseramente pobres, para que otros sean exageradamente ricos?

Hablo en nombre de los niños que en el mundo, no tienen un pedazo de pan. Hablo, en nombre de los enfermos que no tienen medicinas. Hablo en nombre de aquellos, a los que se les ha negado el derecho a la vida y la dignidad humana.

Unos países poseen en fin, abundantes recursos, otros no poseen nada. ¿Cuál es el destino de éstos? Morirse de hambre, ser eternamente pobres. ¿Para qué sirve entonces la civilización? ¿Para qué sirve la conciencia del hombre? ¿Para qué sirven las Naciones Unidas? ¿Para qué sirve, el mundo?

No se puede hablar de paz, en nombre de decenas de millones de seres humanos, que mueren cada año de hambre o enfermedades curables en todo el mundo. No se puede hablar de paz, en nombre de novecientos millones de analfabetos.

La explotación de los países pobres por los países ricos, debe cesar. Sé que en muchos países pobres hay también explotadores y explotados. Me dirijo a las naciones ricas: para que contribuyan; me dirijo a los países pobres: para que distribuyan.

Basta ya de palabras, hacen falta: hechos. Basta ya de abstracciones, hacen falta acciones concretas. Basta ya, de hablar de un nuevo orden económico internacional especulativo, que nadie entiende. Hay que hablar de un orden real y objetivo que todos comprendan.

No he venido aquí como profeta de la revolución. No he venido a pedir o desear que el mundo se convulsione violentamente. Hemos venido a hablar de paz y colaboración entre los pueblos, y hemos venido a advertir, que si no resolvemos pacífica y sabiamente las injusticias y desigualdades actuales, el futuro será apocalíptico.

El ruido de las armas del lenguaje amenazante, de la prepotencia en la escena internacional, debe cesar. Basta ya de la ilusión de que los problemas del mundo, se pueden resolver con armas nucleares. Las bombas podrán matar a los hambrientos, a los enfermos, a los ignorantes; pero no pueden matar el hambre, las enfermedades, la ignorancia; no pueden tampoco matar la justa rebeldía de los pueblos. Y en el holocausto, morirán también los ricos, que son los que más tienen que perder en este mundo.

Digamos adiós a las armas. Y consagrémonos civilizadamente a los problemas más agobiantes de nuestra era: esa es la responsabilidad y el deber más sagrado de todos los estadistas del mundo; esa es, además, la premisa indispensable de la supervivencia humana. Muchas gracias.”

Así, tal cual, fue aquella valiente e histórica intervención de Fidel Castro ante la ONU, en 1979. Valiente porque desafió respetuosamente a la Organización, cuando en el contexto de las desigualdades, dijo: “¿Para qué sirven las Naciones Unidas?”; e histórica, porque al día de hoy, sobre su muerte, a 37 años de que lo dijo, gran parte de esa retórica sigue vigente: serviría de base para cualquier discurso actual.

Grandes palabras: profundas, humanas, descriptivas, enérgicas, ordenadas y sobre todo, persuasivas. Lástima que el último adjetivo lo empleó sistemáticamente de manera negativa, pues persuadió a los Cubanos de que en su liderazgo encontrarían paz y libertad y, no fue así: al limitarles la segunda, jamás sintieron la primera.

En la mayor parte de su actuar fue incongruente a tal memorable discurso. En fin. Histórico personaje. 

¿Para cuándo?

El tema es prioridad pero a la vez no: mientras en pláticas de café es imposible que no se hable de Duarte y compañía, los Sistemas Locales parecen estar cómodos así, estáticos, como si no los persiguiere un término legal o, como si los poderes legislativos estuvieran esperando la instrucción de facto, del ejecutivo, para ver cómo, quién y por dónde.

La respuesta al dilema es sencilla: la corrupción es el tema prioritario de la agenda ciudadana, pero no lo es en la de los actores políticos.

Porque desde la reforma a la última parte del artículo 113 constitucional, la Ley de Leyes dispone que las entidades federativas establecerán sistemas locales anticorrupción, esto es: las legislaturas de los Estados fueron vinculadas para legislar en la materia: deben legislar sobre ello, y rápido; pero pareciere que no hay prisa.

Al materializar dicha legislación, según lo estipula la fracción I del artículo 36 de la Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción, los Congresos locales tendrán que desarrollar la integración, las atribuciones, y el funcionamiento de los Sistemas Locales, teniendo como condición que la plataforma jurídica (figuras legales, puestos, responsabilidades, procesos, etcétera) sea EQUIVALENTE a la que se otorgó al Sistema Nacional. A eso se le llama homologación, estimado lector.

El problema es que aunque el Sistema Nacional está avanzando, -pues aunque despacio, casi en toda la ramificación de rubros que contempla se están cumpliendo los plazos constitucionales- en Tamaulipas no parece ser prioridad todavía.

No lo afirmo caprichosamente. Sostengo que no parece ser prioridad porque a cuatro meses de que entró en vigor el decreto que los constriñe (con término de un año) a dejar jurídicamente formado el Sistema Local Anticorrupción, me sobran dedos (de una sola mano) para contar a los legisladores que han opinado sobre el tema y a quienes han puesto el dedo sobre el renglón. 

Estimo que no basta con sumarse al linchamiento mediático que pesa día a día sobre quienes tanto dañaron a sus Estados, ni basta tampoco con exigir justicia en sus casos, sino que, dichos ejemplos deben motivar a las legislaturas locales para cristalizar ya, las bases legales que permitan realmente combatir el problema conforme a la esencia del Sistema Nacional: 1) previniéndolo, y 2) creando los mecanismos institucionales que nos permitan estar listos para recibir a los corruptos que se sumen eventualmente al Duarpadresismo.

Si los Congresos locales no se motivan con los escándalos corruptores, debemos exhortarlos nosotros desde nuestras trincheras, el tema debe dejar de debatirse solo en el café, necesitamos la homologación completa, YA.

Poder Legislativo Vs. Poder Judicial

Hace siete semanas, en el contexto de las marchas ciudadanas en torno al tema de los matrimonios igualitarios, que provocó la iniciativa legislativa de Peña en reconocerlos constitucionalmente, escribí, en texto que titulé: “Sí, a la adopción por homosexuales”, que la Corte había hecho un pronunciamiento muy relevante en torno a las adopciones por homosexuales: permitiéndolas, sin importar la orientación sexual de los adoptantes, señalando que son constitucionales.

Y sostuve, al finalizar mi opinión, que era buena noticia para Peña, pues si la Corte había dicho: Sí, a la adopción por homosexuales, implícitamente aceptaba los matrimonios igualitarios que proponía la iniciativa que Peña envió al Congreso (pues el tema de la adopción resulta el doble de controvertido); vaya, era una instrucción no escrita de la Corte al Congreso: ya dije que es discriminatorio no autorizar el tema de adopciones por homosexuales, por ende, con mayor razón lo es el obstaculizar los matrimonios igualitarios.

No obstante ello, hace unos días la Cámara de Diputados rechazó el dictamen de iniciativa de Peña que establecía reconocer el derecho al matrimonio igualitario en la Constitución, tal rechazo fue motivado por diversas razones que esgrimieron  las Comisiones de Derechos Humanos y Puntos Constitucionales de la Cámara, algunas con lógica jurídica, y algunas no.

Pero más allá de la lógica jurídica o razonabilidad que pudieren tener los argumentos de quienes votaron por su rechazo, aquí el punto es: La postura que adopta la Suprema Corte de Justicia de la Nación en relación a cualquier tema jurídico, es la última palabra.

Soy más claro, estimado lector: en determinado tema controvertido –que pase por el ámbito legal de derechos u obligaciones- para los mexicanos, sin importar que líderes de opinión estén divididos, partidos políticos traigan una bandera cada uno, y parte de la población se incline por el blanco y la otra por el negro; es, el más Alto Tribunal, la Suprema Corte de Justicia, la que al final se pronunciará sobre el tema de acuerdo a los derechos humanos protegidos por la Constitución, y será dicho pronunciamiento, el que prevalecerá, por encima de cualquier postura opuesta.

Entonces: ¿Por qué el Poder Legislativo se empeña en ponerle piedras a un derecho que, ya fue legítimamente obtenido a través de una postura del Poder Judicial? Porque si un homosexual quiere casarse o quiere adoptar, la autoridad administrativa en su momento le dirá: NO, porque no hay fundamento legal (no hay disposición expresa: no está legislado), pero basta con que el afectado promueva un amparo contra esa negativa, con base en el pronunciamiento de la Corte, para que se revierta la negativa y, al final, podrá casarse o adoptar, según sea el caso.

Y es que no es solo en el tema de los matrimonios igualitarios, donde el Congreso obstaculiza derechos ya debatidos y adquiridos legítimamente por un sector social derivados de pronunciamientos de la Corte; se da seguido, caray.

¿Tienen los Diputados la facultad constitucional para hacerlo? Sí, claro que la tienen, porque se trata precisamente de legislación; pero si previo a legislarse se debatió en la Suprema Corte y ya adquirió el tema firmeza legal: ¿Qué necesidad hay de entretener más el proceso de ley en torno a tal o cual figura jurídica? ¿Qué necesidad tiene un ciudadano que tiene el derecho a determinada cosa, de tener que promover amparo ante la negativa de una autoridad, siendo que lo que pide, aun sin estar apoyado en Ley, es absolutamente legal?

Urge incorporar a la agenda nacional cómo implementar una eficaz coordinación entre los Poderes Legislativo y Judicial, pues, resulta ocioso, que, repito, derechos ya adquiridos, no estén rápidamente al alcance del ciudadano que pretende ejercerlos. 

Nos empujan al daltonismo

En su propia voz o a través de diversos métodos, hay quienes se han encargado de que en corrupción, se trate de confundir a la percepción ciudadana, haciendo borrosos los colores: que lo que es negro se disfrace de gris, lo rojo se vista de rosa, el café más obscuro se venda color hueso, y hasta lo gris claro parezca negro.  

Y que se haya vuelto así no es casualidad; atiende principalmente a que al ser la corrupción el principal causante del mal humor social en todo el país, las balas de la argumentación en contra del adversario político a quien le atribuyen un supuesto acto de corrupción, tienen un grado de efectividad altísimo, a favor de quien las dispara.

Porque como siempre, estimado lector, no obstante que el tema amerita su total aplicación y seriedad para la integral implementación del Sistema Nacional Anticorrupción, y su homologación equivalente en los Estados, algunos, que se autodenominan líderes, pasan por alto la esencia de la reforma constitucional y la de sus leyes reglamentarias, y nos representan dándole prioridad a la materia desde el enfoque político y no del jurídico, siendo éste en tan delicado tema el que hoy más importa.

No soslayo “los esfuerzos” –como ellos le llaman a parte de su trabajo/obligación-, que han hecho varios legisladores de todos los partidos (e independientes), para hacer realidad el innegable avance en la materia una vez que los ciudadanos empujamos, pero, con el título de este texto y su contenido no me refiero a ellos, si no a los Presidenciables, y a sus cómplices (desde gobernadores hasta líderes de opinión).

Son ellos quienes más que importarles la debida articulación, armonización –incluyendo aquí a la homologación- y seguimiento de la reforma hasta su total materialización, aprovechan el contexto Duarpadresista para agarrar la pistola anticorrupción y disparar, cuando a veces no solo la víctima no merece el tiro, sino que, ni siquiera les asiste el derecho (la solvencia) para portar tan privilegiada arma, hombre.

Los Sistemas nacional y locales, necesitan voluntad política –real- para no solo cumplir con la Constitución y terminarse de formar en tiempo, sino que, aquí adquiere fundamental relevancia 'la forma', que en otras palabras es: que quienes representen los brazos de los Sistemas Anticorrupción, sean en cada institución, personas de calidad moral e insubordinables a intereses políticos: notables independientes. 

Se lee tan sencillo, pero qué trabajo nos va a costar lograrlo. De ahí que me preocupe que nos empujen al daltonismo, pues es claro que su plan anticorrupción radica en dos creencias: 1) en que mientras más borrosos veamos los colores, menos compleja les resultará la simulación de la implementación de los Sistemas; y, desde luego, sabedores del hartazgo social: 2) en que al disparar tal arma mediáticamente –aun sin razón- se legitiman sus intereses, por la simple percepción de desvinculación del problema que genera el portarla.

No caigamos en el daltonismo. Enfoquemos.

Tiene razón Castañeda

Parte esencial de la finalidad de “la pluma”, además de informar, es generar conciencia en el foro lector, dependiendo el contenido, a veces en los ciudadanos, y muchas otras en los actores políticos, para que tanto unos como otros, reflexionen en cuanto a una determinada postura por fijar, o decisión política por tomar, respectivamente.

Y es que iba a darles una profunda opinión sobre Peña y su #JoderAMéxico, pero considero que no vale la pena: Usted, tiene clara su postura respecto a él, y él, bueno, está más que claro que no escucha, ni lee, ni toma en cuenta nuestras posiciones antes de tomar alguna decisión política, no les presta atención, vamos, ni siquiera antes de hablar. Por ello no profundizaré, solo un comentario.

“Un Presidente no creo que se levante, ni creo que se haya levantado, pensando en cómo joder a México”, fue lo que dijo. Coincido, eh; yo tampoco creo. El problema de Peña radica en su incongruencia: Es el Presidente que al mismo tiempo que habla de transparencia, guarda en su figura política el más puro concepto de opacidad; es el Presidente que al mismo tiempo que abandera la reforma educativa, atraviesa el escándalo de haber plagiado su tesis de licenciatura; es el Presidente que al mismo tiempo que presume impulsar el sistema anticorrupción, afirma el problema es cultural, sostiene que en corrupción, nadie puede lanzar la primera piedra, y él mismo es señalado por todo un país como uno de los principales protagonistas de dicho cáncer.

Lo persigue su incongruencia, y es ésta, la que se encargará que de aquí a que se vaya, lo que diga, bien o mal, carecerá de credibilidad colectiva; simplemente, Usted: ¿Qué credibilidad le daría al consejo profesional de un nutriólogo que sufre severo sobrepeso?

Pero, bueno, dejemos a Peña, gracias al tiempo cada vez falta menos.

No quiero dejar de compartirle mi opinión sobre un capítulo de discrepancia que protagonizaron hace dos semanas Jorge Castañeda (aspirante a una candidatura independiente a la Presidencia de la República en 2018) y Lorenzo Córdova (Presidente del INE), que aunque no tuvo tanta difusión, llamó mucho mi atención:

“Oye, Lorenzo, a mí me encantaría tener una discusión académica contigo, sobre si las candidaturas independientes son demagógicas, o no, son sueños para creyentes en la iglesias, o no; todos esos temas son interesantísimos, y como eres una persona inteligente y muy formada, podríamos tener una discusión muy interesante; solo te pido una cosa: Renuncia antes, regresa al Instituto de Investigaciones Jurídicas, y entonces, de académico a académico discutimos; el problema ahorita es que eres el árbitro, y no puedes andar descalificando a los jugadores”.

Eso le dijo Castañeda a Lorenzo, en una auto grabación que el primero compartió a través de su cuenta de twitter; luego de que el Presidente del Instituto Nacional Electoral vertiera ciertas opiniones un tanto negativas en relación al rol que juegan las candidaturas independientes en México, partiendo de que el fundamento en que sostienen sus campañas quienes representan tales candidaturas (el argumento de que al votar por ellos estás votando por un ciudadano y no por “los políticos de siempre”) es simulación, pues, dijo, aunque participen a través de una candidatura independiente, al participar el sujeto ya es un político también. Minimizó, además, el valor de ese tipo de candidaturas en el sistema electoral mexicano, llamándolas un simple “mecanismo alterno”, al sistema tradicional (de partidos políticos).

Coincido con ambos. Pero tiene razón Castañeda. Lorenzo Córdova no está más en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, y desde su actual responsabilidad es absolutamente inapropiado que se refiera a las candidaturas independientes de una u otra forma (sea positivo o negativo el comentario), como de igual modo lo sería si hablara del PRD, del PRI, del PAN, etcétera.

Es cierto: “Vota por un ciudadano y no por los políticos de siempre”, es demagogia, porque al participar, ya se está haciendo política –el sujeto es un político en estricto sentido-. Pero Córdova no es quien para decirlo, no desde esa posición.

¿Usted qué opina, estimado lector? 

Estamos muy heridos

Tanto como querer detener una severa hemorragia con un pedazo de tela adhesiva con un poco de gasa. Así va hasta ahorita la dura y larga carrera del Sistema Nacional Anticorrupción.

Porque aunque el Senado ya eligió a los integrantes de la Comisión de Selección (dentro de los cuales nos debe dar gusto estén personas como Viridiana Ríos y Juan Pardinas), que designarán a los 5 miembros del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Nacional Anticorrupción; lo cierto es que el avance se da a la par de que algunos “enfermos” (no encontré una palabra más ad hoc, estimado lector) de la política, no hacen más que confirmar el contenido de ciertos estudios psicológicos realizados por Universidades prestigiosas, que sostienen que el dinero es una droga, y que puede llevar a cambiar el comportamiento del adicto y hacerlo actuar como un idiota.

Insisto como comencé, pero, ahora a modo de pregunta: ¿Cómo poder detener una severa hemorragia con un pedazo de tela adhesiva que tiene un poco de gasa en el centro? Y es que, hasta hoy, el avance en materia anticorrupción no es más que un curita que de nada sirve frente al tamaño de la herida que provoca la hemorragia.

Miles, y más miles de millones de pesos entre diezmos y negocios que aunque disfrazados de licitud son en su mayoría inmorales; se escurren de entre las manos del pueblo para ir a satisfacer una adicción: su enfermedad desemboca en que el dinero del pueblo en vez de servir para disminuir la desigualdad, detone la misma, al autoincrementarse desproporcional e irracionalmente sus patrimonios.

¿No entienden que según la ley son ellos quienes debieran de hacer justicia y encarcelar a través de la acción legal de sus Procuradurías de Justicia a los defraudadores, secuestradores y ladrones? Tal vez somos nosotros los que estamos mal: no hemos entendido que son ellos quienes defraudan al pueblo, secuestran nuestro dinero y se roban lo que pueden.

¿No entienden que los mexicanos estamos muy heridos? Otra vez: Tal vez somos nosotros los que estamos mal: no hemos comprendido que sí entienden pero les ocurre como con toda adicción, les resulta casi imposible su abandono.

En fin, sabedores somos todos de que generalmente en las estructuras de este tipo de instituciones, como el Comité de Participación Ciudadana, por más noble que sea su esencia, existen complicidades: tanto de quienes se venden como de quienes cierran los ojos; por ello es que deseo que éste sea de los casos de excepción y que, solo lleguen las personas idóneas, pues además de coadyuvar al cumplimiento de la ley al Comité Coordinador (que está integrado por la Auditoría Superior de la Federación, la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción, etcétera), tiene la atribución de acceder –sin ninguna restricción- a la información que genere el Sistema Nacional.

Es la última parte del párrafo anterior, la que hace adquiera gran relevancia que los Seleccionadores elijan bien a los 5 ciudadanos que integrarán el Comité.

México ya no aguanta otro Padrés, ni otro Medina y mucho menos otro Duarte. Si no podemos rehabilitar a los adictos de su padecimiento, trabajemos juntos en asegurarnos de cambiar ese pedazo de tela adhesiva con gasa en el centro, y detengamos de una vez por todas el gran flujo de sangre que provoca la herida. Para lograrlo hay que aplicar presión, mucha presión. Estemos pendientes.

General Brigadier

En virtud de la innegable crisis que vivimos en el tema de seguridad pública, los tamaulipecos nos hemos vuelto más solidarios, pero es una solidaridad peculiar:

Cuando suena la alarma del vecino más de veinte minutos, habrá que estar al pendiente de si está todo en orden; cuando hacen suyo un chisme sobre la inseguridad -aun sin estar seguros de su veracidad- y lo expanden entre sus contactos durante horas, pues no vaya a ser que le “toque” a un conocido; o cuando con afán protagónico se replican historias (aderezadas por el interlocutor) sobre el supuesto secuestro de alguna persona, ya que debemos todos estar al tanto, por si se necesita ayuda.

Sin embargo, la solidaridad debemos otorgarla: sí, al vecino; sí, al conocido; sí, a cualquier persona; y sí, –desde luego- a nuestras personas cercanas, pero, también, tamaulipecos: debemos dársela a quienes han sido nuestros mejores aliados en los tiempos de mayor inseguridad que hemos vivido: a los integrantes del Ejército Mexicano, a ustedes, General Brigadier.

Hago tal énfasis en la solidaridad: porque en el helicóptero que cayó hace unos días en el penoso accidente, tripulaban personas que antes de morir, arriesgaban todos los días su vida por nosotros; porque el deceso de un soldado debemos sentirlo igual, o más que la pérdida de otro ciudadano; y, porque el dolor de la familia de un soldado caído nos debe sensibilizar igual, o más que el de otra que en diversas circunstancias también perdió a alguien. Y, en términos generales, no fue así.

Es que resulta incontrovertible, con independencia de que jurídicamente su apoyo sea temporal en lo que “maduran” nuestras policías, que son ya muchos años en los que, son ustedes, los elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, los que han puesto más disciplina, más empeño, más riesgo, más honestidad, más corazón y mucho más patriotismo que el resto de corporaciones que realizan esfuerzos por velar por nuestra seguridad; para hacer frente al mal común, y con ello, poder transmitirnos a cada uno de nosotros y a nuestras familias, que hay alguien de los buenos -ustedes- que está dispuesto a ofrendar su vida por salvar la nuestra, ante cualquier contingencia relativa al tema.

Como incuestionable también es, que hoy que la pasan mal, nos hemos quedado cortos: muy cortos; en ahora nosotros transmitirles a ustedes nuestra SOLIDARIDAD (así, con mayúsculas), a las familias y compañeros del Ejército Nacional, de los dos hermanos mexicanos que fallecieron. En serio: Los acompañamos en su dolor.

Dos más, estimado lector, dos más se incorporaron a la estadística de los que hasta el 7 de octubre eran 114 soldados caídos en lo que va de la gestión de Peña.

Por esto, y por mucho más de lo que puedo imaginar viven día con día, pero que me es imposible describir ya que mis responsabilidades como mexicano son diversas, reciba, General Brigadier Chávez García, por parte de COPARMEX Victoria, a nombre del Licenciado Fidel Gallardo, su Presidente, y de los empresarios que la integramos, así como de todos los trabajadores que laboran en ellas, el reconocimiento y agradecimiento total para Usted, y para su equipo de trabajo a cargo de la Zona de Acción Centro, así como a las familias de los soldados que recién partieron.  

Tenga la seguridad, que cuentan ustedes, con el absoluto respaldo de la sociedad tamaulipeca, en su noble encomienda.  

Debemos ir juntos

Generalmente aunque no debería de ser, patrones y trabajadores tenemos intereses diversos, sobre todo cuando se toca el tema de prestaciones laborales, y, esto, desgasta la relación, con todo lo que ello después genera para ambos: para unos preocupación y falta de productividad, y para otros inconformidad laboral e inestabilidad.

Y es que, muchos patrones están siempre pensando en generar una mayor utilidad en su negocio (lo cual es absolutamente legítimo), a veces lográndolo a costa de no mejorar condiciones laborales; mientras que el trabajador pretende, naturalmente, siempre mejorarlas (lo cual es absolutamente legítimo, también).

Tal postura patronal (la cual, como uno que soy, no quisiera compartir pero me veo orillado), tiene su justificación en el exceso de cargas tributarias que las leyes mexicanas nos imponen actualmente al sector empresarial; vaya, de algún modo tiene que salir adelante el negocio, se piensa. De ahí que, como consecuencia de los excesivos impuestos, se tenga que –aun involuntariamente- sacrificar el mejoramiento de las condiciones laborales de los trabajadores, y por ende, su calidad de vida y la de sus familias.

Decidí emprender este análisis, estimado lector, a raíz de la resolución que días antes de que concluyera septiembre, dictó la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en el sentido de determinar que sí es constitucional limitar la deducción de impuestos hasta en un 53% respecto de las prestaciones laborales. En otras palabras: la Suprema Corte respaldó que los gastos que llevan a cabo las empresas en favor de sus trabajadores no puedan ser plenamente deducibles, sino que, al contrario, sostuvieron, es legal que permanezca altamente limitada su deducción.

Es increíble, de veras. ¿Cómo es posible que prestaciones como el aguinaldo, primas vacacionales, y dominicales (que se otorgan por mandato de ley, ni siquiera por voluntad de la empresa o de los trabajadores) no puedan ser deducidas plenamente?

El propio Gustavo de Hoyos, Presidente Nacional de COPARMEX, manifestó su respeto, pero total desacuerdo con la resolución de los Ministros, pues dijo, el hecho de que la Ley del Impuesto Sobre la Renta siga así (no permitiendo la deducibilidad plena de las prestaciones laborales), ha significado para los empleadores que soportan el trabajo formal del país, un aumento entre el 5 y el 8 por ciento del costo de las nóminas.

En fin. Con el malestar que genera escribir sobre ese desatinado pronunciamiento de la Corte, que nos afecta a todos; concluyo informándole que COPARMEX promoverá un llamado a los líderes y representes sindicales de los trabajadores, para que ejerzamos juntos presión institucional pacífica, en los Poderes Judicial y Legislativo, para revertir el tema y poder generar la deducibilidad plena de las prestaciones de ley que otorgan las empresas a sus trabajadores.

Sin duda, debemos ir juntos, patrones y trabajadores: el muy alto costo de mantener el empleo formal, obstaculiza el crecimiento de las empresas, y las orilla a la informalidad y a no promover empleos de calidad.

Porque, caray; si el gobierno necesita más ingresos, debe comenzar por recortar los privilegios que tienen algunos trabajadores del Estado y sus organismos, particularmente de los que tienen mayores ingresos. Pero, por favor: las prestaciones que otorgan las empresas generan bienestar a mucha más población: ¡las leyes deben incentivarlas!

Ojalá se logre el frente, y vayamos juntos. Por nuestro bien común, que radica esencialmente en mejorar nuestra calidad de vida, y por un México más justo.

Ojalá, señor Gobernador

Hay que decirlo como es: Gran discurso del Gobernador ayer en el Polyforum, de ciudad Victoria. Gran discurso, en serio. Emocionante.

Recordó al auditorio, estimado lector, al candidato valiente que fue en campaña, al comprometido con Tamaulipas, al que no le tiembla la mano: al determinante, y al sensible con los problemas que tenemos.

Mucho contenido:

Fijó postura en relación a los temas de interés de los tamaulipecos: seguridad, salud, educación, turismo, el campo, el fortalecimiento de la economía, y la descentralización de las secretarías; dejando claro que su gobierno se sostendrá en tres ejes centrales: paz, bienestar y desarrollo.

Señaló que presentará su 3de3, y que su gobierno se caracterizará por la transparencia y la rendición de cuentas.

Dejó claro que no habrá borrón y cuenta nueva, como muchos desean, y dijo que aunque sin revanchismos, en su gobierno habrá justicia, deslizando finos significados del concepto justicia, logrando transmitir. Enfatizando lo anterior, dijo, y  fuerte, que en su gobierno se aplicará por primera vez la figura jurídica de Extinción de Dominio, para recuperar bienes que nos pertenecen a los tamaulipecos.

Dijo, también, al referirse al tema de la seguridad, que Tamaulipas recuperará su grandeza y su libertad, proponiendo para ello acciones relativas a la consumación de tal propósito, sentenciando que volveremos a estar orgullosos de ser tamaulipecos.

Ojalá, señor Gobernador:

Ojalá que sí haya transparencia y rendición de cuentas.

Ojalá que no haya impunidad: que no haya tolerancia con las actividades administrativas irregulares y con los delitos que han cometido y cometan servidores públicos.

Ojalá que sí se incorpore Usted y su gabinete –y rápido-  al marco de 3de3.

Ojalá que no haya incongruencia entre su excelente e inolvidable discurso, y las acciones que en su gobierno ejerza.

Ojalá que sí encontremos paz, bienestar y desarrollo (es tarea de todos, pero Usted fija las directrices y la voluntad política).

Ojalá que no se le olvide que es un afortunado, sí: pues por el contexto general en el que asume su responsabilidad, tiene la inigualable oportunidad de hacer historia, para bien.

Ojalá, de veras, que sí trabaje para alcanzar -o superar- las grandes expectativas que nos generamos los más de 700 mil tamaulipecos que le otorgamos la confianza aquel histórico día.

Y, tiene Usted razón, bien lo dijo: Tamaulipas tiene prisa. Seguro estoy de que es sensible a ello y, también, de que está preparado para el reto.

ÉXITO, señor Gobernador. La sociedad tamaulipeca estará muy atenta de su gestión.

Sí, a la adopción por homosexuales

La propuesta de reforma que envió Peña Nieto al Congreso, que dispone incluir el derecho a los matrimonios igualitarios en la Constitución, ha provocado múltiples marchas ciudadanas, unas precisamente a favor de los matrimonios igualitarios (entre personas del mismo sexo), y otras a favor de la familia (como la conocemos naturalmente, entre hombre y mujer), es decir, éstas últimas en contra de la iniciativa de Peña.

Y es que no obstante que los propios líderes del PRI en el poder Legislativo han dicho que tal propuesta del Ejecutivo no es prioridad en la agenda del Congreso, ya que hay temas que le urgen más a los mexicanos, la discusión colectiva respecto al punto, cobra día a día mayor interés en todos los sectores.

Así, lo entero, que apenas el viernes 23 de septiembre, a la par del contexto marchista y de las diversas posturas en torno a la aludida iniciativa, los Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación se pronunciaron en el sentido de que es insostenible pensar que una pareja de homosexuales, por el simple hecho de su orientación sexual, no sean idóneos para adoptar a un menor de edad. En otras palabras: la Corte dijo sí, a la adopción por homosexuales.

El análisis bajo el cual abordaron el asunto, fue poniendo de relieve que el punto fundamental a considerar en una adopción es el interés superior del niño, con la intención de que éste forme o se integre en una familia, en la cual reciba afecto, cuidados, educación, y condiciones adecuadas para su desarrollo. De ahí que, sostuvieron, la idoneidad de las personas para ser consideradas para adoptar debe atender únicamente a la posibilidad de brindar cuidado y protección al menor de edad, para incluirlo a una familia, y que no puede atender, de manera alguna, a su orientación sexual.

Le explico, estimado lector, que dicho pronunciamiento se da en un contexto jurídico que protege los derechos humanos a la no discriminación y a la igualdad, con criterio progresista, en el que concluyeron los Ministros que una pareja del mismo sexo no pone en riesgo el interés superior de los niños; solo condicionando la consumación de la adopción a revisar si la persona o personas que pretenden adoptar, cumplen o no con las características, virtudes y cualidades, para brindarle al menor una familia donde se desarrolle integralmente.

¿Usted qué opina?

Yo felicito a la Corte por fallar conforme a Derecho: de acuerdo a los derechos humanos que protege la Constitución, más allá de los abanderamientos políticos, causas de activismo, homofobias, posturas religiosas, marchas, etcétera. Y de paso, le digo, son buenas noticias para Peña: si la Suprema Corte dijo sí, a la adopción por homosexuales, implícitamente acepta los matrimonios igualitarios que propone él en su iniciativa. Al tiempo.      

¿Tarde?

Con el liderazgo de COPARMEX, varias organizaciones civiles le enviamos una carta al Presidente de la República, a nombre de los sectores productivos y, también, por qué no decirlo como es, a nombre de la sociedad de Ciudad Victoria, solicitando su presencia en la capital del Estado.

Porque a pesar de los múltiples esfuerzos que entre sociedad y gobierno se han realizado con el fin común de disminuir la inseguridad, tal como la carta dice: estos han sido insuficientes. 

Ahora, más allá del contenido, que debe ya conocerlo Usted, estimado lector, hubo voces que opinaron que era por demás tardío el llamado a la paz, e inclusive, hubo también, quienes entre líneas dieron a entender que hubo complicidad con la delincuencia -por omisión-, por no exigir paz a tiempo; y aunque concluyeron sus afirmaciones aplaudiendo el acto, hicieron hincapié en eso.

No estoy de acuerdo. El atento llamado a quien vive en los Pinos, no es extemporáneo y cuál complicidad, por Dios.

No es extemporáneo porque la publicación en El Universal sale justo la semana en que el Procurador confirma el dato de los más de cinco mil desaparecidos, y justo también, la semana en que el delito de secuestro reapareció con fuerza en la ciudad.

Y no hay complicidad de ningún tipo, ni por omisión, ni por acción, hombre; somos una sociedad que le tocó vivir semejante flagelo: un fenómeno poco común, con el cual es complejo convivir y, más complejo aun, saber combatir. Resulta subjetivo e irresponsable señalar culpables: “El Gobierno de Egidio es culpable de todo”; “Los empresarios se tardaron en alzar la voz”; “La gente victorense fue demasiado pasiva”. Por favor: aseverar de cierto modo que el sector empresarial “permitió” que esto avanzara, o que “no lo detuvo a tiempo” es, repito, subjetivo e irresponsable.

Claro que NO es tarde. Siempre es tiempo de unirnos para hacer que las acciones positivas pasen. Seguimos esperando respuesta del Presidente. 

 

 

Si yo fuera él

Nunca he sido de blanco o negro. Distingo bien entre tonos de grises y trato de ser siempre objetivo, aunque la aseveración en ese sentido sea per se subjetiva.

Por ello, no obstante que las corrientes de izquierda más extremistas (López Obrador, secundado por los Fernández Noroñas), las plumas más letales (desde Aristegui hasta Leo Zuckermann) y los periodistas y escritores más radicales (Elena Poniatowska, Epigmenio Ibarra y un largo etcétera) han exigido públicamente la renuncia del Presidente Peña Nieto desde el tiempo en que cobró vigencia el escándalo de la Casa Blanca; yo nunca me sumé a tan drástica postura.

Y el hecho de haberla considerado drástica, descansaba en que aun a pesar del pésimo tratamiento político que impera sistemáticamente en situaciones complejas de interés nacional, y en el de sus errores, para mí no se actualizaba la “causa grave”, que dispone el artículo 86 constitucional como requisito para que el Presidente presente su renuncia.

Sin embargo, considero que hoy es su gran oportunidad; sí: su gran oportunidad, estimado lector.

Si yo fuera él, pasaría a la historia como un Presidente valiente que asumió la crisis política grave y crítica que provocó –pues nadie puede negarla, ni él-, y diría: "Pueblo de México:

Hace cuatro años llegué a la Presidencia francamente deslegitimado. Pues aunque triunfé electoralmente de manera legal, mis adversarios políticos en aquella contienda obtuvieron juntos muchísimos votos más de los que yo alcancé. Es decir, aterricé en los Pinos sin el aval de la gran mayoría.

Luego, en vez de rodearme de la gente más capaz para cada Secretaría, e irme ganando la confianza de los mexicanos, permití que los poderes fácticos que me llevaron al poder y un ex presidente de la república con hambre y sed de regreso, hicieran de mi equipo el suyo; y no el de los mexicanos. Cosa de la que hoy me arrepiento.

Después, perdí la batalla contra la ambición, fui descubierto por ustedes en actos ligados con corrupción y conflicto de intereses. Lo lamento.

Adhiero a ese lamento mis muy variadas inexactitudes en el micrófono y la escasa capacidad de reacción de mi gobierno frente a circunstancias que pasamos y, que, admito, debieron de haber sido resueltas de mejor manera.

Así, totalmente desequilibrado mi mandato como consecuencia de lo aquí expuesto, mi partido fue ampliamente superado en las pasadas elecciones, y vive el momento de mayor crisis en su historia.

Hoy me equivoqué una vez más. Los traicioné, no tomé en cuenta el pulso general de la ciudadanía previo a tomar una decisión en materia de política exterior, que pudiera llegar a trascender negativamente. No fui el líder que merecen.

De esa talante, ante el descrédito global de la actual figura presidencial, así como la descomunal deslegitimación interna para la toma de decisiones, y la ingobernabilidad que dichos factores generan, he decidido, con fundamento en los artículos 73 y 86 de la Constitución General de la República, vía este escrito, presentar mi propuesta formal de renuncia al cargo de Presidente de la República, ante el Congreso de la Unión.”

Si yo fuera él, preferiría pasar a la historia así, y no seguir hundiendo mi nombre; pues entre más avanza el tiempo más se equivoca.

Pero no soy, estimado lector; el tiempo dirá cómo le fue con la apuesta Trumpeana, pues como si fuera partido de fútbol, el Presidente y Videgaray (éste aun desde “la banca”) desean que gane Trump de último minuto para poder regocijarse con un “se los dije”, y subsanar de cierto modo su errónea decisión (mi opinión es que errónea seguirá siendo aunque gane Trump).

En fin. El tiempo dirá, también, cómo será recordado Peña Nieto. 

Ni modo, así nació

Con el título no me refiero a Peña: no corresponde a una señal en forma de ofensa para él como a veces se emplea tal expresión en plano de broma; aunque tal vez así lo haya pensado Usted al iniciar a leer este texto, en virtud del contexto hillarytrumpeano que rodeó su informe.

No, estimado lector. “Ni modo, así nació”, es la cuarta historia que relata el libro: “LOS DOCE MEXICANOS MÁS POBRES, el lado B de la lista de los millonarios” que coordinó Salvador Frausto.

Rosendo Mayahua Flores, es el protagonista. Es considerado por Oscar Balderas, uno de los autores del libro (y quien hizo el trabajo de investigación sobre Rosendo), como el habitante más pobre de la comunidad más pobre del municipio más pobre del estado de Veracruz.

Así, quiero compartirles pequeños extractos de la historia que sobre este hombre que vive en Mixtla de Altamirano, Veracruz, relata el libro. Considero que es necesario que se cuenten estas historias –no tiene nada que ver mi afirmación con el vacío comercial que en medios de comunicación circula del titular del ejecutivo con motivo de su informe-, porque sensibilizan a quien las lee y eso abona al círculo virtuoso que comienza con la dignidad humana y termina con la ayuda mutua.

Pensé en explicárselos yo, pero, no creo poder transmitir mejor que el autor; aquí voy:

“Para conocer la historia de Rosendo Mayahua Flores primero debes conocer a sus hijos. Te presentaré, primero, a dos de ellos que están del otro lado de esta madera hinchada por la humedad que funciona como puerta. Entra. Mira la estructura de este hogar. El techo de tablones parchados y tiras de cartón enmohecido. Las paredes de troncos disparejos no impiden que se cuele el aire gélido de la sierra. El piso de tierra se levanta con cada pisotón hasta meterse en las narices de la familia. Pregúntate: ¿Qué infancia podría tener alguien que vive dentro de un cascarón así en un municipio donde el termómetro marca hasta seis grados?”

“…Él es Demetrio Mayahua Mayahua, el más pequeño de los siete hijos de Rosendo. Tiene ocho años y mide unos 60 centímetros, que serían un poco más si pudiera estirar las piernas que la enfermedad congénita le pega al pecho. Su estatura es la mitad promedio de un niño de su edad, pero nació con una enfermedad que nadie sabe nombrar en su familia. Quizá es una condición rara y maldita que lleva el nombre de su descubridor. Pero no hay forma de saberlo porque la única vez que un médico lo revisó a los pocos días de nacido, dijo algo tan vago que así lo recuerdan sus papás: “Ni modo, así nació”.

“…Mira los ojos de Rosendo Mayahua Flores, sus pupilas negrísimas y, alrededor de ellas, donde debiera haber blanco, nota ese amarillo alarmante. Piensa: ese color quizá es señal de un hígado enfermo. Pero no hay forma de que él lo sepa: tiene 40 años y en sus últimos 15 no ha visto a un médico, porque no puede pagar una consulta en la cabecera municipal y, como no tiene seguridad social, no lo reciben. Los únicos doctores que ha visto desde hace tres lustros son los que han atendido a sus hijos con apatía.”

“…Como adulto esa vida de pobreza y falta de atención médica lo ha llevado a un deterioro físico evidente: Rosendo podría medir 1.70 metros, pero la desnutrición lo ha encorvado hasta llevarlo por debajo de 1.65; debería pesar unos 70 kilos, pero luce de 20 menos; su cabello parece seco, las uñas quebradizas, los labios partidos y bajo su camisa rosa y pantalones azules hay una piel manchada y arrugada como de un adulto mayor. Además, es propenso a que él y su familia contraigan algún tipo de cáncer por estar expuestos las 24 horas del día al humo del fogón que está siempre prendido dentro del hogar. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la quema de leña en el interior de una habitación produce la liberación de benceno, cuya exposición prolongada es letal.”

Al final, estimado lector, el autor Balderas le hizo algunas preguntas a Rosendo:

“-¿Qué hace Usted si se enferma? –Nada. Me duermo y espero.

¿A qué se dedica? –Siembro maíz

¿Cuánto gana al día aproximadamente? –Sesenta. A veces, pero sólo cuando hay trabajo. Cuando no hay, no gano dinero.

¿En cuánto vende cada kilo de maíz? –Si nadie compra, a cuatro (pesos).

¿Qué suele comer la familia? –Cuando tenemos dinero, pues compramos algo. Cuando no, pues no. No hay.

Y cuando hay comida ¿qué comen? –Soya, arroz y frijoles.

¿Usted está en algún programa social del gobierno de Mixtla o de Veracruz o de México? –Nada.

¿Crees que tu vida podría cambiar? –No creo.”

Bien, sé que aunque el libro fuera muy vendido o este texto fuera compartido miles y miles de veces, lo más seguro es que Rosendo continuará igual; pero por lo menos tendré la satisfacción de haber puesto un grano de arena.

Los destinatarios del libro no son sólo Peña y la clase política, somos todos. 

¿Qué gobernador temía a la justicia tras su salida?

Dice un muy buen amigo que con la implementación de la ley general de responsabilidades administrativas (“3de3”), en lugar de enriquecerse 2 (funcionario y empresario, que tradicionalmente le han dado vida a la figura del moche), ahora se van a enriquecer 3. Lo dice de convicción, eh; lo cree en realidad. Inclusive bromea –me hace reír- diciendo que el nombre “3de3” es precisamente por eso: porque ahora se van a enriquecer tres y no dos.

Esa creencia la tienen muchos, sobre todo quienes no están convencidos de los grandes cambios que está empujando la mayoría. “Siempre hay formas”, sostienen, refiriéndose a que no obstante que las normas se perfeccionen y armonicen para el combate a la corrupción, siempre habrá manera de burlarlas, de pasar por encima de la ley; de seguir haciendo trampa, pues.

Y es que todavía, recogiendo el pensar de muchos, alza la voz Vicente Fox para aderezar esa muy inexacta forma de ver las cosas, diciendo que la ley “3de3” “es una mamada”; -de antemano le pido una disculpa por tener que hacerlo leer la palabra que empleó el ex presidente, estimado lector, no es mi estilo-; seguro estoy de que coincidirá conmigo que dicho adjetivo le acomoda mejor al hecho de que él siga opinando públicamente.

No señores, estos cambios torales van a ser vigilados con lupa por la mayoría de la sociedad, esta lucha no terminó con la promulgación de las leyes que integran el sistema nacional, ni termina con la homologación de dicha baraja normativa en los estados de la república, es apenas el comienzo.

Soy más claro: sí, como dice mi amigo, el tecnócrata corrupto no resistirá la tentación e intentará burlar la ley para sacar una ventaja económica ilegal de su posición, y tal vez también como él dice: incorporando a un tercero al juego (fórmula que de hecho ya se practica), tratando así de lavar el acto frente a las autoridades investigadoras o despistar al ya hoy su principal enemigo: la sociedad.

Pero de una cosa pueden estar ciertos tanto mi amigo, como Fox, y todos los que no ven en la legislación anticorrupción la solución: a partir de ahora los corruptos temen y seguirán temiendo a la ley y a la gente, lo que antes del movimiento social actual por un México sin corrupción era idealismo puro. El temor trae como consecuencia el respeto a la ley: el temor es en sí inhibidor de la ilegalidad. Simplemente: ¿Qué gobernador temía a la justicia tras su salida? Hoy varios. El avance es innegable, caray; y así continuará la tendencia hasta lograr que ser corrupto sea la excepción y no la regla.

Ya lo dejo, pero le comparto que leí en el contenido de un tuit del IMCO, que con la experiencia que dejó la descarada forma en que López Obrador presentó su declaración “3de3” en el portal oficial (donando todos sus bienes antes de hacerlo), probablemente se diseñe una versión 2.0, para que sea obligatorio declarar los bienes raíces que ha donado el sujeto en los últimos 5 años. Bien. Al tiempo.

 

  

No debemos relajarnos

Ya promulgadas las leyes del sistema nacional anticorrupción (Ley General de Responsabilidades Administrativas: -3 de 3-; Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción; Ley Orgánica del Tribunal Federal de Justicia Administrativa; Ley Orgánica de la Fiscalía General de la República; Adecuaciones a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal; Adecuaciones al Código Penal y Adecuaciones a la Ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas de la Federación) se podría llegar a pensar que solo es cuestión de tiempo para ver resultados.

No es así. Al paquete de leyes que describo, ya aprobado por el Congreso y  promulgado por Peña Nieto, le hace falta su homologación en los congresos locales: es importantísimo.

En serio, la homologación se escucha como algo de trámite y, no lo es. Debemos poner especial atención a la línea (esa que no tutela la constitución pero que de facto existe) que envíen los gobernadores entrantes a sus congresos, en relación al tipo de homologación que tratarán de implementar –porque muchas veces al llevar a los congresos locales lo aprobado por el Congreso de la Unión se alteran detalles torales que modifican su naturaleza-; tenemos que estar atentos de que aunque los diputados al legislar el sistema local anticorrupción se ajusten al marco jurídico estatal, se respete la esencia del sistema nacional, y sea así factible su operación material.

No soy negativo, seguro estoy de que en lo local no habrá más paquetes de impunidad en lugar de sistemas anticorrupción –como lo siguen intentando Borge, y los Duartes, en sus estados-, pero sí pudieren llegar a tener verificativo adecuaciones técnicas que les permitieran en determinado momento burlar la norma, como generalmente sucede. O sea: es nuestra responsabilidad, como sociedad, evitar que los gobernadores que están por llegar al poder hagan de su sistema local anticorrupción un traje a la medida que, per se, haga inútiles los esfuerzos colectivos por combatir la corrupción.

En relación a lo anterior, estimo oportuno compartirle una frase que tuve oportunidad de escucharle a Juan Pardinas en el foro empresarial anticorrupción que organizó la COPARMEX: “Donde no hay voluntad política, tiene que haber presión ciudadana”. 

Ojalá esté pendiente, estimado lector. Es tarea de todos construir el México que merecemos.

 

 

 

 

No es juego, hombre

Presentar sus declaraciones patrimonial, de intereses y fiscal, no debe ser una oportunidad para que quienes lo hagan intenten hacer “borrón y cuenta nueva”.

No debe ser una ventana para decir: a partir de aquí, gano esto, tengo esta propiedad, gano tanto, y tengo o no vehículos.

¿Y ayer, y antier? Por favor: ¿Qué no se dan cuenta que en 2012 se fraguó el último engaño colectivo a la sociedad mexicana? En ese entonces eran muchos menos los usuarios en redes sociales y mucha más la censura en los diversos medios; esto es: las cosas no trascendían masivamente, ni tan profundo, ni tan rápido tal como se propagan cuatro años después.

Pero, hoy; hoy no nos pueden engañar. No lo digo sólo por López Obrador, lo digo en general, aunque lo tomaré como ejemplo a él, porque recién publicó su 3 de 3.

López Obrador presentó su declaración bajo el esquema que propuso el Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO) –esquema bajo el cual es moralmente ya un deber adherirse si se pretende aspirar a una representación política de manera legítima-, pero lo hace de manera incompleta, inexacta, y ventajosa:

Incompleta porque dice no poseer ningún bien, pues señala haber donado en vida a sus descendientes todo lo que le perteneció alguna vez, pero no especifica qué tipo de bienes, ni su ubicación; mucho menos su valor comercial y el modo en que en su momento los adquirió él.

Inexacta porque aunque dice ganar 50 mil mensuales en virtud de su cargo en MORENA, asegura  no tener que declarar por el momento los ingresos que percibe por la venta de sus libros y las conferencias que imparte,ya que, dice, no es obligatorio en el formato, pues al ser un ingreso variable ello no forma parte de una declaración de bienes –interpretando dicho apartado del formato a su conveniencia-.

Ventajosa porque sabía que IMCO admitiría su declaración en los términos planteados en virtud de que “cumple” con el llenado requisitorio del formato, pero, señores, les digo: no con su esencia.

En suma: en el modo tan displicente como López Obrador presentó su declaración 3 de 3, también pueden presentarla mañana Moreira, Padrés, Medina y hasta el Chapo.

Todo lo doné a mi familia, hoy tengo esto, y gano tanto, miren… ¿En serio eso va a ser 3 de 3? Ojalá que no, y mucho menos que ello haga eco en la implementación del sistema nacional anticorrupción en todo el país. No es juego, hombre; ya basta. 

¿Qué le pasa a COPARMEX?

“Oye, abogado, ya se pasaron de la raya: ¿Qué le pasa a COPARMEX al interponer un amparo contra el gobierno de la república?” Me dijo respetuosamente un colega a media semana. “¿Qué le pasa al Presidente yéndose de vacaciones esta semana? Debiera ser tu pregunta” Le respondí.

Y es que estimado lector, el amparo que promovió la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), en donde cita como autoridades responsables al gobierno federal (al Presidente, al Secretario de Gobernación y a la Procuraduría General), y a los gobiernos de Oaxaca, Chiapas, Michoacán y Guerrero, representa en sí un mensaje político a las autoridades, que consiste precisamente en lo que la iniciativa privada quiere del gobierno: que actúe, aplicando el estado de derecho.

Porque basta con preguntarse, si por las ya ilegales movilizaciones de la CNTE: ¿Han sido o no dañados los derechos humanos (derecho humano a la libre empresa, al libre tránsito, al trabajo, a no ser molestado en sus bienes, pertenencias, salvo autorización judicial, etcétera) de los empresarios de dichos estados? ¿Son o no vulnerados derechos humanos de la ciudadanía (derecho humano a la educación, a la libertad económica, al libre tránsito) en general? Desde luego que sí.

¿Dónde está entonces el Estado mexicano? ¿A alguien se le olvidó qué es el estado de derecho? Según datos de diversas fuentes informativas fidedignas, los bloqueos temporales en vialidades, carreteras, bancos, plazas comerciales, sedes de instituciones gubernamentales, y los bloqueos prolongados a ferrocarriles y a puertos –como el de Lázaro Cárdenas, con todas las implicaciones económicas que esto representa-, y en general todo lo que provoca el caos en aquella zona del país, ha generado pérdidas extraordinarias que rondan ya en los miles de millones de pesos. Y es que en Oaxaca, por ejemplo, el plantón de la CNTE en el centro histórico rebasó los 80 días: las pérdidas de todo tipo de comercio ascienden hasta a un 90%.

Alcanzando tal gravedad la situación: ¿Cuál debe ser la reacción de la sociedad ante la omisión del gobierno por restablecer el orden? Respondo: la misma que el gobierno debiera tener con las manifestaciones de la CNTE que exceden los límites permitidos por la libertad de expresión.

Explico mi respuesta: el gobierno no cumple, entonces COPARMEX a través del estado de derecho, representando un interés colectivo -desde la empresa hasta al trabajador, y desde el trabajador hasta la ciudadanía en general- demanda amparo por omisión; como a la vez: la CNTE excede los límites permitidos en su derecho a manifestarse, convirtiendo sus movilizaciones en ilegales, y entonces, el gobierno a través del estado de derecho, aplicando la fuerza pública –sin vulnerar derechos humanos- restablece la paz; pero no, esto último no se da.

Por ello, el amparo de COPARMEX frente a las omisiones del Estado Mexicano de aplicar el estado de derecho y restablecer la paz y el orden ante los actos impunes de la CNTE, no solo reafirma su compromiso en defensa de los derechos colectivos; sino que, además, pone el ejemplo a la autoridad de cómo emplear el estado de derecho para un bien común determinado.

En fin: bien por el liderazgo empresarial; mal por el Presidente: no es momento de tomar vacaciones, caray. Los empresarios, los trabajadores y las familias que viven la ingobernabilidad en aquella región, le desean de todo corazón que haya disfrutado sus días en Mazatlán. 

La descarada sumisión

La vigilancia de la sociedad mexicana a los actos de gobierno, que se ha fortalecido mucho en los últimos meses afortunadamente, a veces no es integral y debiera serlo.

Explico: Es innegable que quienes estamos pendientes de exigir a nuestros representantes que hagan lo que conforme a derecho y a moral corresponde, generalmente nos centramos más en las tareas del poder ejecutivo, descuidando la opacidad y la falta de resultados con que se conducen los poderes  judicial y legislativo. A éste último me referiré hoy, estimado lector.

Y es que, investigaciones del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), a través de un ejercicio que denominó “Informe Legislativo 2016”,en donde realizaron 600 solicitudes de información para poder construir una base de datos en relación al desempeño de los congresos locales; reveló: que hay una gran opacidad en dichos entes y, que, además, sus resultados son muy pobres.

De dicho ejercicio, uno de los datos que leí de Ramiro Suárez (Investigador IMCO), y que más llamó mi atención –y por eso le comparto-, es que en 22 congresos locales se aprobó el 80% de las iniciativas presentadas por su gobernador, mientras que en 8 estados se aprobó el 100% de las mismas.

Comulgo con Suárez: No sería cuestionable lo anterior si dichas aprobaciones pasaran por un verdadero análisis y estudio, sin embargo, la mayoría son aprobadas en tiempo record, lo que hace parecer al poder legislativo una simple oficina de trámite.

Debemos exigir. Los congresos locales no trabajan para el poder ejecutivo, son un poder distinto, un contrapeso, y como tal debieran fungir –sin que ello implique decir no a toda propuesta del ejecutivo, claro-, pues: ¿Dónde queda la división de poderes que enmarca categóricamente la constitución? ¿Por qué históricamente el diputado saluda al gobernador como si fuera su jefe? ¿Por qué se subordina –cual relación obrero patronal- el legislativo al ejecutivo, cuando no hay dependencia legal ni económica? Teóricamente el gobernador debiera saludar con mucho respeto al diputado, pues es éste quien revisará sus propuestas de ley y su cuenta pública. No me voy al otro extremo, no estoy hablando de que haya enemistad entre poderes, al contrario: debe haber una relación institucional, de diálogo y respeto entre líderes de uno y otro,y hasta de camaradería, por qué no, pero, por favor: ya no más supeditación. No es sano.

Entonces, nuestra vigilancia debe ser integral, debemos estar al pendiente también del papel de los congresistas, pues estos deben tomar el rol de representantes de la sociedad –como constitucionalmente lo son-, y dejar atrás la descarada sumisión que hoy a casi a todos caracteriza.

Creo que ahí está el comienzo en los congresos locales, en consecuencia disminuirá la opacidad y los pobres resultados. Mientras, no.

 

Bien por el PRI

En un sinnúmero de ocasiones he hablado de la corrupción que emana de los gobiernos priístas. Desde luego sería una aberración considerar que no hay corrupción en los demás partidos: reina en todos, está clarísimo. Pero los asuntos de mayor escándalo, por su abuso y descaro, generalmente recaen en priístas. Y no creo en las casualidades.

Basta con hacer un ejercicio mental simple: piense en tres gobernadores corruptos, estimado lector. (Coahuila, Nuevo León, Veracruz… seguramente vinieron a su mente.)

Hoy quiero felicitar a Ochoa Reza y al PRI, pero sobre todo a la sociedad civil, el hecho de que el Revolucionario Institucional lo haya elegido a él como presidente del partido, habla de los resultados de la sana interconexión entre sociedad civil organizada y sensibilidad política; interconexión que debería de estar siempre vigente cuando desde el pueblo luchamos por algo justo, necesario y viable.

Dijo Ochoa que el PRI debe estar a la altura de los nuevos tiempos que vive la política mexicana, y congruente con ello, su primer acción como presidente fue presentar su declaración 3 de 3 públicamente, de acuerdo a los formatos originales, y bajo las reglas del portal electrónico oficial de dicho movimiento.

Y es que es importante recordar que, jurídicamente, aun a pesar de ya haberse promulgado el sistema nacional anticorrupción conformado entre otras legislaciones por la ley general de responsabilidades administrativas (ley 3 de 3), gracias a la traición del poder legislativo a la ciudadanía, el artículo 29 dejó una escapatoria a la obligación plena de hacer públicas las declaraciones patrimonial, fiscal y de intereses, para en los casos en que el sujeto sostenga que al declarar ciertas cosas se vulnera su vida privada o datos personales protegidos por la Constitución.

Por ello, a aquellos que hoy escuchan el llamado de la sociedad y se transparentan, debemos reconocerles su responsabilidad política. Pues obligación jurídica total no la tienen, en virtud de lo que expliqué líneas arriba.

De veras, bien por el PRI. Y aunque también la nueva presidenta del PRD, Alejandra Barrales, ya hizo públicas sus 3 declaraciones en el mismo portal oficial (mereciendo desde luego una felicitación de la sociedad) y Anaya del PAN ya lo había hecho; lo cierto es que por la crisis crónica del priísmo en percepción de corrupción a la que me referí al inicio del texto, tiene un valor agregado lo de Ochoa Reza: enhorabuena por la política mexicana.

Vamos bien, sociedad. Se va a marcar tendencia hacia al político transparente (estas son apenas las primeras señales, habrá que ver el desenlace de los Duarte, y Borge), y marcada que esté, disminuirá -aunque paulatinamente- la corrupción.  

¿Será tan difícil?

Hace ya cinco años que cobró vigencia la reforma constitucional de 2011, en materia de derechos humanos, en donde se incorporó a la dignidad humana como pilar de los demás derechos humanos de los mexicanos, pero, las autoridades están muy lejos de cumplir con tal premisa, que hoy solo abona al romanticismo jurídico.

El problema es cómo vincular la dignidad humana del ciudadano a una acción de gobierno: ¿será respetar dicho derecho, abrazar a una persona humilde en un evento? ¿realmente respetar la dignidad humana de los gobernados, es darle una palmada en la espalda y un beso en la frente a una persona con capacidades diferentes? ¿es poner por encima la dignidad humana de los ciudadanos autorizar la repartición de despensas en determinado sector?

Seamos francos: en México se hace de la simulación un arte. No generalizo, hay honrosas excepciones.

Considero que una acción de gobierno –entre muchas que podrían materializarse con voluntad- que respete per se a la dignidad humana de los demás, sería respetar el artículo 134 de nuestra carta magna, que es más que claridoso en su contenido. ¿Será tan difícil respetar el dinero de la gente, hacerlo rendir, no robarlo?

Le explico: dicho artículo eleva a rango constitucional los principios que rigen el gasto público: legalidad, honradez, eficiencia, eficacia, economía y transparencia.

La legalidad consiste en que el gasto público debe estar prescrito en el presupuesto de egresos, o en su defecto, en una ley expedida por el congreso, lo cual significa la sujeción de las autoridades a un modelo normativo previamente establecido. La honradez implica que no debe llevarse a cabo de manera abusiva ni para un destino  diverso al programado. La eficiencia, en el entendido de que las autoridades deben disponer de los medios que estimen convenientes para que el ejercicio del gasto público logre el fin para el cual se programó y destinó. Eficacia, porque es indispensable contar con la capacidad suficiente para lograr las metas estimadas. Economía, porque el gasto público debe ejercerse recta y prudentemente, lo cual implica que los servidores públicos siempre deben buscar las mejores formas de contratación para el Estado y, Transparencia, para permitir hacer del conocimiento público el ejercicio del gasto.

Así de sencillo se leen, estimado lector, pero qué difícil es conocer a alguien que encontrándose en una posición con facultades de disponer dinero público, por convicción los aplique; de verdad: ¿Será tan difícil respetar esos seis principios constitucionales? Le aseguro que la mayoría ni los conoce.

Me queda claro que el que siempre se respeta es el de la legalidad, porque para poder disponer del recurso público, naturalmente responde a que ya se autorizó en el poder legislativo el presupuesto; pero, los otros cinco principios son letra muerta para casi todos ellos. 

En fin, la persona humilde que recibió el abrazo; la persona con capacidad diferente que recibió la palmada en la espalda y el beso en la frente; y los ciudadanos que recibieron la despensa; preferirían que la energía que hipócritamente se emplea en la simulación, se destinara en salvaguardar éticamente el dinero de todos, que eventualmente, les traerá un beneficio integral (individual y colectivo). Esa sí sería una acción real para respetar la dignidad humana de las personas; entre otras, claro. 

No somos tercos

En el sector empresarial demandamos un sistema nacional anticorrupción completo; sí: completo.

Así, completo, expresamente lo exigía la gran manta que llevó el presidente nacional de COPARMEX hace algunas semanas a la histórica protesta del empresariado contra la corrupción, al pie del ángel de la independencia.

Y es que, decimos completo, porque no concebimos un sistema de tal relevancia como lo es el anticorrupción, incompleto; en el que en estricto sentido, no se refleja la verdadera intención ciudadana: que se transparente a quienes ejercen los recursos públicos, publicando sus tres declaraciones, patrimonial (cuáles son sus bienes), fiscal (cuánto paga de impuestos –si es que paga-) y de conflictos de interés (quiénes son o han sido sus prestamistas, socios, familiares y amigos).

Le explico: Dicen con gran desfachatez líderes legislativos del PRI y del PVEM –y algunos otros que desde diversos partidos se oponen también a la máxima publicidad en la exposición frente a la ciudadanía de los 3 formatos-, que el sistema nacional anticorrupción consta de siete leyes secundarias, y que inexactamente el debate se centró nada más en los artículos 29 y 32 de la ley 3 de 3; lo cual consideran es ocioso y hasta nos hacen pasar por tercos.

No señores, no somos tercos: 3 de 3 es el núcleo del sistema nacional anticorrupción, y de esa ley, el artículo 29 es la esencia, su corazón. No somos tercos, repito, la gravedad del tema lo amerita: es más que razonable nuestra legítima insistencia.

Tan no somos tercos, que el 32, el absurdo texto que formaba el artículo 32, en donde se obligaba a empresas que tuvieran relación de proveeduría de productos o servicios con gobierno, a los trabajadores de éstas y hasta a becarios de CONACYT, a realizar sus 3 declaraciones, va a quedar sin efecto después de las observaciones que le hiciera Peña Nieto, esto derivado precisamente de nuestra “terquedad”.

Ahora, el problema real es el artículo 29, a ese no le ha hecho observación alguna el Presidente y no lo veo haciéndola. De verdad no es posible aplaudir un sistema nacional anticorrupción así, incompleto.

Yo le aseguro que la mayoría de la gente que firmó para que la iniciativa ciudadana 3 de 3 cumpliera con el mínimo de firmas que exige la constitución, y así pudiera ser discutida en el Congreso, signó creyendo que con su firma se materializaría la obligatoriedad plena de la declaración pública de los funcionarios en relación a su patrimonio, conflictos de interés y pago de impuestos. La gente no sabe el contenido de los otros 93 artículos, hombre; menos de sus artículos transitorios, 3 de 3 es para la gran mayoría lo que el nombre coloquial de la ley sugiere: 3 formatos, relativos a 3 declaraciones, que los funcionarios tienen que rendir públicamente, sin excepciones, para transparentarse ante sus representados. Pero no, no se logró; irónicamente podemos decir: no tenemos ley 3 de 3 aunque se haya aprobado la ley general de responsabilidades administrativas.

En esas condiciones, con doctorado en cinismo todavía hay quienes, no obstante que modificaron la redacción original que los ciudadanos dimos al artículo 29, que establecía la máxima publicidad de los formatos de las tres declaraciones, sin excepciones con conceptos vagos como “vida privada”, que hoy por hoy permite que los funcionarios colgados de ello continúen sin transparentarse; burlándose de la sociedad, se vanaglorian esbozando con orgullo que “ya quedó” la ley 3 de 3.

No es cierto: no quedó, estimado lector. 

El corrupto legal

Hay un libro que le comparto está entre mis preferidos, estimado lector; se llama Mexicanidad y Esquizofrenia, su autor es Agustín Basave. Lo escribió mucho antes de su nueva etapa como legislador y de presidir el PRD. No tiene un enfoque partidista, sino que, más bien, desde la academia describe a los mexicanos conceptualizando cuestiones muy ciertas que a veces no se quieren ver, o peor aún, las olvida frecuentemente el mexicano, por conveniencia más que por mala memoria.

Uno de los capítulos del libro –el mejor para mi gusto- se titula: “El corrupto legal”; aquí en párrafos de prosa ágil, ingeniosa y llena de profundidad sustantiva, dice Basave que en el estado de derecho mexicano: se impone la primacía de la letra de ley sobre su espíritu; impera la dictadura de los tecnisismos; y la honradez se subordina a la sentencia absolutoria. Líneas abajo de esto, concluye el autor, el corrupto legal es el campeón de la deshonestidad con estricto apego a derecho.

No trabajo en Editorial Océano, ni el libro es nuevo –se publicó en 2010-; no soy sobrino de Basave, ni fui abordado para mencionarlo; simplemente es mi convicción compartir con ustedes esa extraordinaria figura conceptual: el corrupto legal, el político que ejerce la deshonestidad con estricto apego a derecho.

 Y es que no se me ocurre otra forma más sensible que acudir a conceptos  teóricos creados desde la literatura, para  transmitirle a Usted la impotencia de la mayoría al ver cómo es que al mismo tiempo de que a marchas forzadas se guisa nuestro Sistema Nacional Anticorrupción en el Congreso de la Unión (quedando aún pendientes ciertos apartados esenciales de la Ley 3 de 3), algunos gobernadores, como es el caso de Roberto Borge en Quintana Roo, Javier Duarte en Veracruz y César Duarte en Chihuahua, aprovechan el momento, simulando abanderar la causa anticorrupción en sus entidades, y pactando con legisladores locales comienzan a materializar fiscalías generales y anticorrupción a unos meses de irse, con la perversa intención de que las personas que encabecen tales fiscalías no sólo sean de su grupo político, sino que además sean inamovibles por un periodo amplio, y así blindarse una vez que ellos abandonen el poder.

Es un hecho: se aferran a la legalidad para encubrir sus fechorías, para ello pretenden crear instituciones jurídicas a modo, utilizando sus legisladores para las reformas correspondientes, incluso trascendiendo hasta al poder judicial proponiendo magistrados anticorrupción; como si la opinión pública no contara y como si la moral no existiera en su diccionario ni en el de su familia.

Queda claro, en México se sigue imponiendo la primacía de la letra de la ley sobre su espíritu: porque el espíritu de los nuevos paradigmas jurídicos anticorrupción es ir por ellos, no blindarlos; sigue imperando la dictadura de los tecnisismos: porque el propio laberinto jurídico les otorga la facultad de autoprotegerse; y se continúa subordinando la honradez a la sentencia absolutoria: pues para ellos, mientras un juez no sentencie que son culpables de la consumación de un delito, ven de frente y a los ojos, como si fueran ejemplo de honradez y modelo a seguir para los jóvenes.  

Sin embargo, le digo: el hecho de que los tres gobernadores salientes que les mencioné estén reaccionando así, es producto de su desesperación, en gran medida consecuencia del efecto que ha tenido la presión de Coparmex, de Imco, de Transparencia Mexicana, de todos los mexicanos que firmamos para que la iniciativa de ley 3 de 3 se hiciera realidad, y de los millones que han estado al pendiente del nuevo sistema nacional anticorrupción y sus alcances.

No creo que los tres se salgan con la suya. Estamos dando pasos firmes para que el corrupto legal sea la excepción y no la regla. Tienen miedo. Vamos bien. 

Y ahora, Murillo Karam

Nunca he sido ingenuo, pero le tengo que confesar, estimado lector: Jesús Murillo Karam se me hacía hasta la filtración periodística de antier, uno de los hombres rescatables de este sexenio, pues transmitía compromiso, una alta calidad profesional y seriedad.

Porque aunque se le criticó por el tratamiento político –no el técnico- en el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa cuando fue titular de la Procuraduría General de la República, su temple y la congruencia entre sus declaraciones y sus acciones reflejaban honestidad y patriotismo. Y no escapa de mi análisis que había estado en la función pública prácticamente toda su vida profesional, siendo inclusive gobernador de Hidalgo, pero, repito: parecía de lo más serio que tenía a su alrededor el Presidente.  

Ahora, como ya es moda en el círculo cercano a los Pinos, sale a la luz un escándalo más de exagerado abuso de poder que involucra a Murillo directamente: contratos en obra pública por más de cuatro mil cuatrocientos millones de pesos, entre empresas donde son socios dos de sus hijos, un yerno y un sobrino.

Sí, léalo bien, casi cuatro mil quinientos millones de pesos en obra, lo cual, con precios de las obras inflados, obras entregadas con fallas y otra abandonada –según las investigaciones periodísticas de Animal Político y más tarde confirmadas por Carlos Puig-, tentativamente se podría hablar de cerca de mil millones de pesos de utilidad, concentrados todos en una familia.

Y para los insensibles al tema de los excesos, que quede más clara la magnitud: el presupuesto de egresos de Victoria, para el ejercicio fiscal de 2016, que fue aprobado en noviembre del año pasado por el Cabildo, es de 814 millones de pesos.

En fin, no es casualidad que dicha información se filtre justo cuando Peña Nieto se encontraba valorando si vetaba o no los artículos 29 y 32 de la Ley de Responsabilidades (Ley 3 de 3); la bomba cumplió su primer objetivo: por lo pronto el Presidente ya vetó el dispositivo 32, que hacía obligatoria la responsabilidad de los empresarios y beneficiarios de programas de gobierno, de presentar sus 3 declaraciones públicas (patrimonial, de intereses y fiscal).

Pero falta lo más importante, caray; porque esa composición de la legislación (el hecho de que la iniciativa privada también declarara sus 3 de 3) no debió ni siquiera formar parte del texto de dicha ley secundaria del sistema nacional anticorrupción, pues ese no era el propósito de la iniciativa original, es decir, el veto presidencial sólo corrige el capricho de ciertos legisladores de endosar a la sociedad esa obligación, pero sigue sin vetarse y regresarse al Congreso lo básico: la esencia de la Ley 3 de 3, que se encuentra en el numeral 29.

Deben suprimirse las salvedades, excepciones y canales de escape que el texto del artículo 29 otorga a los funcionarios para entorpecer la máxima publicidad de sus  declaraciones patrimonial, fiscal y de intereses; pues éstas deben hacerse estrictamente bajo el esquema de formatos propuestos por la iniciativa ciudadana, la original; esquema bajo el cual –hay que decirlo- ya se ha sometido parte de la clase política en el portal electrónico de 3 de 3. El Presidente todavía está dentro del término legal para pronunciarse al respecto de acuerdo a su facultad constitucional de veto. Al tiempo.   

Su nueva realidad

“…Pero que quede claro: no hay vuelta atrás. La ruta contra la corrupción que los mexicanos hemos emprendido, no tiene punto de retorno. Nosotros, desde la Coparmex, seguiremos haciendo lo que nos corresponde, participando como parte de la sociedad civil en el logro de este objetivo...”

Así lo dijo el jueves el Presidente Nacional de Coparmex, Gustavo de Hoyos, en el Ángel de la Independencia ante la presencia de los empresarios representantes de los 65 centros de la Confederación, mientras que exactamente al mismo tiempo se discutía en el Congreso la aprobación de la legislación secundaria del Sistema Nacional Anticorrupción.

El tema toral, además de mandar el mensaje de que la cruzada contra la corrupción apenas comienza, fue: exigir un sistema nacional anticorrupción -completo-, felicitando a aquellos senadores que reflejaron con su voto la intención de transparentarse con sus representados, y reprochar cívicamente a aquellos que, también con su voto, particularmente al de los artículos 29 y 32 de la Ley 3 de 3, demostraron abiertamente su resistencia a la maximización de la transparencia, y su descontento con la presión de liderazgos empresariales que fijan firmeza contra la corrupción, al pretender que toda la iniciativa privada que tenga relación comercial con gobierno presente su 3 de 3; respectivamente. Pues para nosotros, Coparmex, como para la población en general, dichas posturas riñen con el espíritu original de la genuina propuesta ciudadana. Le explico rápido porqué:

Dentro de la Ley 3 de 3, que se aprobó en el Senado, en su artículo 29 se sacrificó con argucia jurídica la máxima obligatoriedad de la publicidad en los formatos de la declaración patrimonial, lo cual es en sí, sacrificar parte de la esencia de la iniciativa, pues sin publicidad no se logra el cometido. Y, en su artículo 32, se endosa al sector privado que sea proveedor de gobierno, la responsabilidad de presentar sus 3 declaraciones, siendo que esa responsabilidad debe recaer –naturalmente- sobre quien ejerce los recursos públicos. Esperemos cambie esto, estaremos atentos.

Así, le comparto estimado lector, que tuve la oportunidad de acompañar al acto, al Presidente del Centro Empresarial de Ciudad Victoria, Licenciado Fidel Gallardo Aguilar, y me atrevo a ponerle el siguiente adjetivo al acto cívico: histórico. No es casualidad que El Universal, Milenio, La Jornada, El Economista, Reforma, Excélsior y demás medios de comunicación nacionales hayan dado un espacio protagónico -en primera plana- a la postura adoptada por la Coparmex junto al Ángel de la Independencia, frente a la resistencia de ciertos sectores de la clase política a cumplir en tiempo y forma con la materialización de la legislación secundaria del Sistema Nacional Anticorrupción. No había precedentes del tipo.

En fin. La clase política debe aceptar su nueva realidad. No me refiero a la influencia de las redes sociales –que sí son factor, desde luego-, sino a la importancia que la ciudadanía le está dando a la cosa pública. Es incontrovertible: el país atraviesa por el más alto nivel democrático que se ha tenido en la historia, y no asocien mi afirmación sólo a votos de castigo o alternancias, como generalmente se piensa, sino a participación de la gente, en general: a apoyar iniciativas ciudadanas, consultas populares, y fijar posicionamientos frente a los temas de interés público.

Aceptar su nueva realidad, en parte, significa: ver a la corrupción como el principal problema del país, por todas las repercusiones e incidencias directas e indirectas en los demás problemas. Las estadísticas de Transparencia Internacional, Transparencia Mexicana, la OCDE, el INEGI, los múltiples escándalos corruptores, la afectación en las políticas públicas, etcétera, hicieron que la ciudadanía propusiera una iniciativa de Ley (3 de 3); esto es: en la sociedad ya asumimos nuestro papel; les toca: Acepten su nueva realidad. 

 

Exhorto ciudadano

Toda la semana que hoy termina, escuché y leí a gente que busca explicaciones, preguntándose: ¿Por qué perdió Baltazar Hinojosa Ochoa? ¿Qué hizo mal Baltazar? En vez de preguntarse también: ¿Por qué ganó Francisco Javier García Cabeza de Vaca? ¿Qué hizo bien Cabeza de Vaca?

Casi todas las versiones de la opinión pública en relación a la elección para gobernador emanan de la crítica de porqué perdió Baltazar, partiendo de las siguientes hipotéticas bases: que hubo traición de las altas esferas del priísmo nacional; que el gobierno del Estado no apoyó al candidato; que existió de facto una separación inédita entre el PRI y el equipo del candidato de dicho partido; que su persona encarnaba el regreso del Tomasismo; que se rodeó de perdedores; que no se dejó asesorar por quienes le entienden, dándole un lugar a su familia -en el rubro estrategia- que no le correspondía; y, el hartazgo social derivado del grave nivel de aceptación del Presidente de la República.

Dicha inexacta valoración es comprensible si se toma en cuenta que hasta hace 7 días había sido un estado predominantemente priísta, pero, por más que algunas de las mencionadas especulaciones sí resulten verosímiles, lo cierto es que había un verdadero, valiente y rentable candidato opositor, de ahí los resultados de los comicios.

Y es que, ¿Cuándo estuvo enfrente del PRI una persona a la que realmente vieran como adversario en la carrera rumbo al gobierno del estado? ¿Quién –con fundamento o sin él- los había descalificado? ¿Cuándo había sido exigido el partido revolucionario institucional en una contienda electoral por la gubernatura? ¿Cuándo una “líder de colonia” de su estructura había sido visitada y seducida por otra fuerza política? ¿Cuándo habían sido señalados ex gobernadores y cuestiones mal hechas? Digo, seamos realistas: no existía oposición en Tamaulipas, se entregaban.

Por eso ganó Cabeza de Vaca: por ser una oposición real. Esa fue su bandera desde hace años y fue congruente con ella, inclusive sus frases de campaña hacían alusión a ello, y es innegable que fueron exitosas.

Destaco lo anterior porque, estimo, el PRI tiene que ser objetivo: debe hacerse las preguntas correctas, pues ahora será oposición, y conviene a todos lo hagan bien, para que se fortalezca nuestra incipiente democracia tamaulipeca.

En fin, dos felicitaciones y un exhorto:

La primera felicitación es para el gobernador del Estado por su postura postelectoral, en concreto por la declaración pública en el sentido de que el electorado no se equivoca, pues aun a pesar de muchos, con dicha actitud demócrata demostró respetar por encima de todo la soberanía popular. Se dice fácil.

La segunda a nuestro próximo gobernador: felicidades por generar democracia en nuestro Estado, por vencer al abstencionismo. Debemos todos desearle un buen gobierno. El éxito en sus políticas públicas: en la estrategia que instrumente para recuperar la seguridad; en el plan que desarrolle para la generación de empleos, de la mano con la atracción de inversionistas; en la voluntad política para ponernos a la vanguardia en el sector educativo y, sobre todo: en la determinación que muestre para combatir la corrupción; será el éxito de Tamaulipas.

Y el exhorto es para todos ustedes, estimados lectores. Recuerden: la alternancia democrática es un gran logro ciudadano, por el mensaje que envía el pueblo vigilante, pero no es en sí garantía de mejoría: debemos seguir atentos y participativos, cada quien desde su trinchera. Debe permear en los tamaulipecos la exigencia social, esa que cada vez más alimenta nuestra democracia. Señalar lo que está mal –si es posible sugiriendo cómo es que estaría mejor- y aplaudir lo que está bien, pero participar. De veras: participar, participar, participar. Los mejores gobiernos los construimos nosotros, la sociedad.

Es una obligación

Alguna vez dije en un texto que titulé ´Aunque sea el primero´, que siendo abogado o no, cualquier servidor público debería conocer por lo menos el primer artículo de la constitución, pues aunque sabemos que la mayoría de estos no conocen ni por encima los capítulos de tan indispensable libro, afirmé entonces que bastaría con que leyeran y comprendieran su primer artículo, para ser más sensibles en su encargo: para que alcanzaran a dimensionar el valor de la dignidad humana como base de los derechos del mexicano. Sigue vigente mi aseveración.

Sin embargo, aquella ocasión omití mencionar que también abonaría al fortalecimiento del estado de derecho y de la democracia, que los gobernados, nosotros, conociéramos de igual forma por lo menos ese artículo constitucional.

Hoy pienso que no sólo el artículo 1 debe conocer la ciudadanía, sino también el 36: la obligación que tenemos de votar.

Y es que históricamente, hasta en las escuelas, se ha dicho que el voto es un derecho (artículo 35 constitucional) y una obligación (artículo 36 constitucional), y que es lo primero porque el ciudadano tiene la prerrogativa de acudir a elegir libremente a quien quiere que lo represente, y lo segundo porque está constreñido a participar, por el régimen democrático en el que vivimos. Pero siempre se ha hecho más énfasis en que es un derecho: la gente asocia el votar como un derecho, más que como una obligación.

Considero que debe hacerse a un lado la costumbre de verlo y enseñarlo así. Debiera hacerse hincapié desde su enseñanza, en que es una obligación, más allá de un derecho como tal.  

Le explico mi punto: El artículo 36 constitucional, en lo conducente, a la letra dice: ‘‘Artículo 36. Son obligaciones del ciudadano de la república: I. … II... III. Votar en las elecciones y en las consultas populares, en los términos que señale la ley.‘‘

Entonces: debiera permear desde el sector educativo, familiar y cultural en general, que votar es una obligación. Es muy importante el lenguaje del legislador: si desde su añeja incorporación al texto constitucional se pensó en dotar a la institución del voto con el carácter de obligatorio, es por la suma importancia que reviste su ejercicio.

En fin, consideré importante compartir esto con Usted, estimado lector, no para que participe hoy, mañana o pasado, sino para que vaya permeando entre los ciudadanos que votar es una obligación, porque así lo dispone expresamente la Constitución. Es una imposición de la máxima ley en nuestro país. Esa debiera ser la correcta forma de concebir la figura del voto. Y así, dándole mayor realce a la característica de obligatoriedad que a la de derecho, mejoraría a mediano plazo la participación ciudadana. 

Por lo tanto, vote tricolor, amarillo, azul, morado o hasta moreno, pero hágalo, debemos hacerlo. Es cumplir con una obligación constitucional, ya que en estricto sentido: al no hacerlo se vulnera a la constitución, en su artículo 36. Y aunque muchos me discutirían lo último porque desde el punto de vista sancionador no hay consecuencia alguna si no se ejerce el voto, los remitiría al inicio del artículo 36, que traspasé líneas arriba, y les preguntaría por el significado de la palabra obligación. 

Elección extraordinaria

Arrojen lo que arrojen Mitofsky, Berumen y Asociados, Mendoza Blanco y Asociados, entre otras casas encuestadoras, lo cierto es que estamos frente a una elección en la que sólo dos de los ocho candidatos realmente aspiran a gobernar el Estado.

Es una elección atípica en Tamaulipas: cerrada entre los punteros, así lo señala la prensa nacional y así se percibe, más allá de los números que fría y tendenciosamente presentan uno y otro. De ahí que no podamos descartar como uno de los posibles escenarios la presencia de una elección extraordinaria. Le explico:

La Ley General del Sistema de Medios de Impugnación en Materia Electoral, dispone, entre otras cosas, que las elecciones locales serán nulas por violaciones graves y dolosas en los casos de: exceso en el gasto de campaña en un 5% del monto total autorizado; compra o adquisición de cobertura informativa o tiempos en radio y televisión fuera de los supuestos contemplados en la ley; y cuando se reciban o utilicen recursos de procedencia ilícita o recursos públicos en las campañas.

Ahora, por violaciones ´graves´ debemos entender las que ponen en riesgo el proceso y sus resultados, y por `dolosas` aquellas conductas que se realizan con pleno conocimiento de su carácter ilícito, con la intención de obtener un efecto indebido en los resultados del proceso. De antemano sabemos que actividades con esas características sobran en cualquier partido político, y aunque son difíciles de probar por el candidato que impugna a través del medio legal correspondiente pues la Ley exige que las violaciones sean acreditadas objetiva y materialmente: ya existen precedentes, el más reciente en los comicios para gobernador del Estado de Colima, en donde precisamente quien obtuvo el segundo lugar en los resultados, en juicio probó las violaciones de las que se dolía, y ello dio lugar a una elección extraordinaria.

Pero ojo, la Ley General en cita incorpora un elemento muy interesante para que se pueda dar la nulidad ante la presencia de dichas violaciones en un proceso electoral: que sean determinantes. Es decir, no bastaría con justificar en juicio las violaciones si éstas no se consideran determinantes.

Así, en el contexto jurídico electoral para poder tildar la violación de `determinante´, debe haber una diferencia menor al 5% entre la votación obtenida entre el primero y el segundo lugar.

De tal suerte, estimado lector, que las violaciones que se atribuyan a determinado candidato o partido, aun siendo graves y dolosas, aun dañando el proceso y sus resultados, y aun siendo susceptibles de ser objetiva y materialmente probadas: si el candidato vencedor obtiene el triunfo por 5% o más sobre el segundo lugar, difícilmente prosperaría la acción de nulidad de la elección que promueva el perdedor, pues dichas violaciones no tendrían el carácter de ´determinantes´. 

Y por el contrario, si el vencedor gana la elección con menos del 5% sobre el segundo lugar, lo cual me aventuro a decir es probable, el litigio de nulidad de la elección tendría mucho material, partiendo del tipo de ejercicio electoral que realizaron. No estaría de más que se prepararan ambos para ese posible escenario.

Apoyar Ley 3de3 es hacer historia

No hay pretextos para nadie, estimado lector. Ni para Usted. Hoy quiero decirles a todos que tenemos la oportunidad histrica de participar contra la corrupcin:

Transparencia Mexicana, el Instituto Mexicano para la Competitividad, Red por la Rendicin de Cuentas, entre otros expertos en relacin al tema de la corrupcin, contribuyeron con aportes para la redaccin de la llamada Ley 3de3, cuyo nombre tcnico jurdico es Ley General de Responsabilidades Administrativas, y contempla como eje central que quienes aspiren a poltica o ejerzan un cargo de tal naturaleza, hagan pblicas: 1) su declaracin patrimonial (cunto tienen?), 2) su declaracin de conflictos de inters (dnde han trabajado y quines son o han sido sus socios, compadres o prestamistas?) y 3) su declaracin de impuestos. De ah el 3de3.

Quiero hacer nfasis en que, contrario a las tradicionales formas en que llega al Congreso de la Unin una Iniciativa de Ley (a propuesta del Presidente de la Repblica o de Diputados y Senadores, etctera), esta vez, por ya permitirlo la Constitucin en la fraccin VII de su artculo 35, somos nosotros, los ciudadanos, quienes proponemos estrictamente en nuestros trminos- esta iniciativa de ley.

Y es que no es nuestra imaginacin, ni exacerban la realidad los escndalos del gobierno de Pea, la corrupcin ha alcanzado niveles inigualables en todo el pas y en todos los partidos polticos:

De acuerdo al INEGI, la corrupcin en Mxico alcanza la cifra de $347 mil millones de pesos al ao; Transparencia Internacional nos cit en el lugar 95 de 165 en un orden descendente de los menos a los ms corruptos- en su ndice de percepcin en 2015; el Banco de Mxico y el Banco Mundial coinciden en que la corrupcin equivale al 9% del Producto Nacional Bruto y la Organizacin para la Cooperacin y el Desarrollo Econmico (OCDE) estableci que de las 34 naciones que la integran, Mxico fue el ms corrupto en 2015. Ms claro no se puede.

As, estimados lectores, debemos enfrentarla. Y para ello debemos partir de que nunca la vamos a poder erradicar o anular de raz, pues como todos los males, siempre va a existir. S, esto es innegable, aunque les sea raro leerlo de alguien que siempre protesta sobre el tema. Lo digo porque es real, y para poder contender contra a alguien o algo hay que identificarlo bien; de ah que considere que como todos los males, la corrupcin nos seguir acompaando: la historia nos obliga a concluir que as como siempre habr homicidas, narcomenudistas, ladrones, habr tambin siempre corruptos. Pero de ah a que no podamos atacarla para disminuirla considerablemente hay una gran distancia: s podemos luchar contra ella, hacerle dao, provocar que sean ms los limpios que los sucios y que tenga un mayor costo entrar a la red de la corrupcin que ser honesto, contrario a lo que pasa hoy en da.

Debemos admitir tambin, que ya existen leyes que codifican ciertos conceptos delictivos que abarca la corrupcin y que ya existen tambin las autoridades de justicia que los persiguen.

Pero el problema de la corrupcin en Mxico est justo ah: las leyes no son lo suficientemente amplias para cubrir todos los fenmenos jurdicos que se dan en el da a da dentro del rubro corrupcin, ni las autoridades de justicia persiguen a sus actores materiales: por miedo, por costumbre, por subordinacin o alineacin poltica, por trfico de influencias o peor an, precisamente por haber corrupcin entre unos y otros.

Aunado a ello, la sociedad: nosotros, con independencia de que en el fondo estemos en contra, hemos abonado a que el mal siga creciendo; pues pocos son quienes se alejan de la misma y deciden unirse a una Organizacin Civil que entre sus valores se encuentre la transparencia y honestidad, como pocos son tambin quienes ejercen liderazgo pblico en torno al tema; la gran mayora se queja en plticas de caf; entre amigos; en la universidad; en los centros de trabajo; pero en voz muy baja: sin valenta, sin unin, sin verdadera conviccin: con miedo a perder el trabajo, salir de un crculo social, poner en evidencia al de enfrente, avergonzar al de un lado, o simplemente por no quemarse ante determinado grupo de poder.

Y lo anterior aunque es injustificable es comprensible, si partimos desde la perspectiva que precisamente somos nosotros, la sociedad, quienes hemos contribuido a otorgarles el poder de la impunidad con nuestro silencio y con nuestra falta de participacin, pues no slo ha habido omisin, tambin algunos adulan, aplauden y hasta pretenden imitar a los grandes actores de tan grave problema.

Entonces, no les pido que griten en pblico que estn en contra de la corrupcin, ni que sealen abiertamente al vecino si es que quieren conservar la tranquilidad en su pared, sino que pasen a la historia apoyando esta iniciativa exclusivamente ciudadana para que se haga realidad y que pase histricamente- como la primer propuesta genuina del pueblo de una Ley, que es discutida en el Congreso de la Unin.

Necesitamos 120,000 firmas en todo el pas, que son el equivalente al cero punto trece por ciento de la lista nominal de electores, nmero mnimo de firmas que exige la fraccin IV del artculo 71 constitucional.

Los Victorenses pueden firmar en el Centro de la COPARMEX, ubicado en el 9 y 10 Anaya, o en el Mdulo del centro comercial GranD Campestre. Hagmoslo entre todos, forjemos gobiernos ms honestos y reduzcamos riesgos de corrupcin. Sin miedo, todos por la Ley 3de3.

El Moreirismo

Moreiras hay en todos los partidos políticos, en México y en el mundo.

Que hayan capturado al ex gobernador en España nos debe alegrar, pero también preocupar:

¿Por qué no fue juzgado en México, no obstante fueron y son de dominio absoluto de la población sus trapacerías? ¿Por qué llegó a ser Presidente de su partido aun cuando al interior del mismo sabían que de facto era un delincuente? ¿Por qué al conocer sus más viles pillerías, sólo sufrió ver truncada su carrera política pero no fue parte en ningún proceso penal hasta su última etapa? ¿Por qué la dirigencia nacional de su partido designó a su hermano Rubén como candidato a Gobernador de Coahuila?

Todas son preguntas que en contexto de exigencia deben hacer no sólo los coahuilenses si no los mexicanos en general a la cúpula de todos los partidos políticos, pues Moreiras existen también en el PAN y en el PRD.

Malversación de caudales públicos, cohecho, opacidad en el gasto público: corrupción en general, son rubros que disfruto escribir para Usted estimado lector, pero hoy el tema central es: ¿cómo debiera impactar en un partido político el que a uno de sus militantes más populares se le atribuya responsabilidad de todos esos conceptos?

Desde luego contesto la pregunta en el contexto del deber ser, pues mis convicciones siempre se acercarán lo máximo que me sea posible a esa premisa, aunque sé la política generalmente se aleja del deber ser. Así, considero que en dos vertientes:

La primera: si está el partido cierto de que las responsabilidades que le atribuyen a su afiliado son reales (aunque no haya sido juzgado aun), debieran expulsarlo del partido; desligarse en automático del acusado; y pugnar porque en aras de salvaguardar el estado de derecho, se aplique justicia; y con ello, que ese hipotético hecho les genere un menor costo político.

La segunda: debiera el partido de que se trate tener especial cuidado en la selección de sus candidatos en todo el país, tomando en cuenta que el resto de partidos políticos rivales y los candidatos independientes, están muy pendientes de hacer señalamientos de actos de naturaleza antijurídica, pues precisamente el contexto nacional nos sugiere claramente que en cualquier Estado de la República un frente opositor real navegará con la bandera del desprestigio moral en que se pueden llegar a ver inmersos candidatos por su pasado.

Pero aunque resulte lógico lo anterior, muchas veces ese simple ejercicio no se lleva a cabo por quienes están al frente de la toma de decisiones, ni PRI, ni PAN, ni PRD –por decir algunos- lo realizan, de ahí la debacle del partidismo en México: pues son incongruentes en sí mismos, ya que postulan defender el estado de derecho, y al mismo tiempo omiten señalar a quien vulneró la Ley y designan candidatos sin la certeza de la pulcritud de su trayectoria.

En fin, el Moreirismo, repito, está en todos los partidos, veamos como impacta en ellos ese factor, si se sensibilizan al tema o prefieren seguir abriéndole camino a los independientes.

Aunque sea el primero!

Muchas veces, como ciudadano, ms que como abogado, me pregunto: Qu porcentaje de la poblacin mexicana habr ledo al menos el artculo uno de la Constitucin General de la Repblica?

Generalmente el mexicano, escucha el trmino Constitucin y lo asocia de inmediato como una de las herramientas de quien ejerce el Derecho; pero, qu inexacta es esa apreciacin, de veras!

S, en efecto, es uno de los instrumentos con los que el abogado funda las acciones y defensas de quienes representa en un juicio pero, antes que esto, deben tener claro que es el lugar en donde est garantizada la proteccin de nuestros diversos derechos humanos (a la salud, a la vivienda digna, a la igualdad, a la inviolabilidad del domicilio, a la libertad de expresin, a la audiencia, a la peticin, etctera), derechos stos que posee todo aqul que habita o transita en el territorio nacional.

Es decir, la Constitucin no sirve -como la mayora cree- slo como sustento legal para defender una postura jurdica, y/o sacar a alguien de la crcel; eso es absurdo!, es: el libro ms importante de todos los mexicanos. No afirmo que sea indispensable para un arquitecto, un ingeniero, maestro o comuniclogo el conocer dicha Ley Suprema para llevar a cabo una vida plena; sin embargo s estoy cierto de que si conocen por lo menos su primer artculo, cambiar su perspectiva sobre diversas situaciones en concreto, y es que se trata de cultura general necesaria, les reitero: por lo menos su primer artculo!

Por tanto, me he dado a la tarea de extraer las cuatro partes ms ricas del artculo 1 Constitucional, para as someter ciertas cuestiones a su consideracin.

Artculo 1.- En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarn de los derechos humanos reconocidos en esta Constitucin y en los Tratados Internacionales de los que el Estado mexicano sea parte

Todas las autoridades, en el mbito de sus competencias, tienen la obligacin de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos

El estado deber prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los trminos que establezca la ley.

Queda prohibida toda discriminacin motivada por origen tnico o nacional, el gnero, la edad, las discapacidades, la condicin social, las condiciones de salud, la religin, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas

Como ven, el Estado debe garantizar los derechos humanos, entre ellos y calificado ya por un Tribunal Constitucional como el origen, la esencia y fin de todos los dems, est la dignidad humana, el que no se atente contra este atributo de la persona. Creen realmente que el sistema actual garantiza la dignidad humana?

No slo es importante que como ciudadanos sepamos que la dignidad es la base del Derecho Mexicano hoy en da, sino que, sepamos tambin, que la esencia del poder pblico es luchar por la dignidad humana del ciudadano; es fundamental tenerlo en cuenta, para as poder advertir lo bien o mal que est actuando el Estado en diferentes aspectos, y lo ms importante: poder actuar, poder sealar y defenderse cuando se vea vulnerado uno de nuestros derechos fundamentales.

Ahora, si se fijan, el segundo prrafo del artculo primero inicia con: Todas la autoridades de ah que no es tarea nada ms de jueces y magistrados pugnar por dicho valor fundamental llamado dignidad en los juicios en donde tienen el carcter de juzgadores, sino que, es menester que todas y cada una de las autoridades el regirse bajo la premisa de garantizarla s o s.

Pues al hablar de todas las autoridades, el texto constitucional constrie a servidores pblicos de toda ndole, es decir, se refiere a los tres Poderes, no solamente al Judicial, como habitualmente se piensa.

Luego, Cuntas veces hemos ido a solicitar un trmite ante una autoridad local o federal y recibimos adems de un mal servicio, un trato indigno? Cuntas veces no hemos sido recibidos por un funcionario pblico por no traer recomendacin? Cuntas veces se nos han cerrado puertas por no conocer al Titular de determinada dependencia? Y peor an, siendo nuestro pas tan burocratizado como es: Cuntas veces una oportunidad de trabajo, o bien un ascenso, se vieron frustrados por lo mismo?

Cuntas veces entonces, hemos sido discriminados por alguna de las razones que enumera el artculo primero de la Constitucin? Esto no puede seguir aconteciendo en Mxico!

No s qu porcentaje de la poblacin nacional ha ledo dicho artculo Constitucional, pero seguro estoy es bajsimo; aunque que me aterra ms pensar en el porcentaje de servidores pblicos que lo ha hecho.

A los funcionarios de cualquier categora y de cualquier dependencia, que s han abierto este tan importante libro, por lo menos en su artculo primero, y luchan por la proteccin de la dignidad humana, los felicito. Los que no, no s qu hacen en la silla en la que estn. No lo entiendo.

Cmo se ven en 2018?

Est por irse un ao polticamente muy activo. Y como siempre, se va un ao ms en que el mexicano espera que un Presidente de la Repblica le cambie la vida.

Alguna vez, en una de las mltiples conferencias a las que ha sido invitado, escuch a Jorge Vergara (empresario, dueo del equipo de futbol Chivas) decir: el Presidente de la Repblica no es ms que un administrador.

No se refera a Caldern -quien gobernaba en ese ao-, ni a Fox, ni a Zedillo, ni a Salinas, su comentario no tena destinario especfico. Se refera a la figura presidencial en s.

Qu razn tiene.

Porque palabras ms, palabras menos, en aquella ocasin seal el empresario, que el mexicano no debe esperar a que un poltico le resuelva la vida: el mexicano tiene que moverse, tiene que pedalear, correr, forcejear para salir adelante; y que es un error sentarse a esperar a ser beneficiado con un programa gubernamental o un trabajo.

Recuerdo esto porque, hoy sin duda el tema es el fin del primer ao de Pea al frente de este gran pas. Y hay, -naturalmente- muchsimas dudas respecto a lo que va de su gestin, pero sobre todo, respecto al porvenir de la misma.

Las plumas de peso alrededor del pas, se centran en qu si han sido positivas o no sus decisiones polticas; qu si fue o no democrtico el polmico Pacto por Mxico; y en cuanto a qu tan desgastado sale de la reformitis de este primer ao.

Yo en general lo apruebo, pero con la mnima, tal como lo califiqu en columna que escrib para ustedes los ltimos das de agosto, unos das antes de su primer Informe. Creo que se ha sostenido bien. Bien a secas. En gran medida porque se escuda mucho en la televisora que lo ayud a llegar.

Ahora, an con ese gran escudo, Parametra y otras encuestadoras serias, coinciden en que el nivel de desaprobacin del mandato de Pea ha aumentado considerablemente, y que es consistente dicho aumento. Aunque hay que decirlo, no es anormal que quien gobierna sufra dicha sacudida por la opinin pblica: es el desgaste natural que padece todo gobernante.

As, ms all de analizar sus decisiones, especular respecto al reflejo que tendrn las reformas a largo plazo y criticar su teleprompter; considero que el tema prioritario del mexicano no debe ser el funcionamiento de Pea al frente del Ejecutivo, porque buenas cosas tiene, malas muchas ms. Pero nunca acabaramos.

S, hay que estar atentos a ver cmo viene la reforma energtica; pero estimo que a cinco aos de que termine su gobierno, debemos revisarnos primero nosotros mismos y pensar cmo nos vemos en 2018, independientemente de lo que haga o deje de hacer Pea.

Me quedo entonces con la frase del -por cierto- mal dirigente Chiva: el Presidente de la Repblica no es ms que un administrador.

Corresponsables o no?

Aunque parezca ilgico dado el cmulo de actos que han pasado ltimamente en nuestro pas, me resulta ms complejo echar a andar la pluma cuando hay infinidad de cosas que abordar, pues es difcil saber cul de todas deviene ms relevante para Usted, estimado lector.

Me rehso a hablar de Ayotzinapa porque la gran mayora de los textos siguen hablando del tema aunque sea por encima; creo que ya todos sabemos que moralmente es repugnante.

Y es precisamente de moral que quiero reflexionar con ustedes hoy.

No es sencillo hablar del tpico porque: quin es moralmente perfecto? Acaso lo es Usted? Lo soy yo? Desde luego que no: ni Usted ni yo. Eso es un hecho. Bastara por empezar con una primer y nica pregunta: Podr objetivamente analizarse si alguien es moral o inmoral respecto de una accin u otra?

Estimo que no, porque cada ser humano concibe la moral desde puntos de vista distintos, que atienden a su formacin familiar, educacin escolar, aspectos genticos y hasta a costumbres del sector social en donde se han desenvuelto; y en base en ello cada quien ajusta los lmites del bien o del mal a su conveniencia, dependiendo el caso.

Pero cambio un poco la pregunta: Podr objetivamente analizarse si el Gobierno es moral o inmoral respecto de una accin u otra? Claro que s. Y es sencillo porque las acciones a valorar slo tienen que ver con decisiones polticas y administracin. No pasan por la esfera de la privacidad, y por tanto disminuyen los factores subjetivos. Bien (honestidad, rectitud, honorabilidad) o mal (corrupcin, infiltracin, complicidad) desde la ptica comn.

Los ltimos casos de caos nacional en Mxico provienen de decisiones moralmente reprobables; tanto de Presidentes, como de gobernadores, y no se diga de alcaldes. Pero qu hace el pueblo frente a esto? Es sta la gran pregunta.

El pueblo mexicano es responsable solidario de lo que ocurre, por omisin. Me pregunto cuntos juicios sobre responsabilidad patrimonial del Estado se ventilarn hoy en da en el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa? Debe ser bajsima y penosa la cifra, como si no hubiere mltiples actividades administrativas irregulares en perjuicio de ciudadanos todos los das, hombre. Pero quin activa este tipo de mecanismos para generar indemnizaciones econmicas como consecuencia de actividades administrativas irregulares? Una ridcula minora. Es que es muy poca la ciudadana que conoce este tipo de contrapesos, y peor, quien los conoce, duda en ejercerlos.

Desafortunadamente hay mucha ignorancia, a veces sostenida por el Estado en tratndose de grupos vulnerables, y otras tantas sostenida por la mediocridad e indiferencia que lamentablemente caracteriza a gran parte de nuestro pueblo.

Es tarea de todos los que subjetivamente consideramos que por razones particulares no estamos en ninguno de los dos mencionados bandos de ignorancia nacional, el transmitir en nuestros diversos entornos sociales, lo moralmente reprobable de las decisiones u omisiones gubernamentales (y sus consecuencias jurdicas), con el afn de que ello genere un hambre de justicia social, y crezca nuestra democracia; y si no sta, por lo menos el temor en los titulares de la administracin pblica antes de incurrir por hecho u omisin, en una actividad administrativa irregular; porque hoy en da le asevero que su nico temor es su propia conciencia, la cual como ha quedado claro, no les representa ningn obstculo para seguir teniendo fajada la camisa de la inmoralidad.

Recuerden: Cada nacin tiene el gobierno que merece dijo Joseph de Maistre. Frase que no hace otra cosa ms que subrayar que la impunidad y ligera moral en los gobiernos, es en gran parte, producto natural de la omisin de exigencia de un pueblo callado, timorato, dejado, y por ende: corresponsable.

Rer o Llorar?

Ahora que se torna bravo el debate en la poltica nacional con tanto conflicto de inters que penosamente se le atribuye a Pea, quiero compartirles un extracto de una conferencia que dio Pedro Ferriz de Con en la vspera de las elecciones presidenciales.

Dijo textualmente el aludido periodista:

Entonces, las encuestas dictan que es Enrique Pea Nieto. Quieren que les diga lo que pienso de Enrique Pea Nieto? Es un ignorante. Es un hombre que pertenece a un sistema poltico que est acostumbrado a robar. Todos sus colaboradores son multimillonarios. Y todos se han hecho millonarios en el sistema poltico mexicano. Es un arrogante del sistema poltico, porque as lo conoci l. No lo culpo, l naci en Atlacomulco, en el seno de Atlacomulco, as son. De ah han salido grandes strapas del mundo poltico de Mxico que se han enriquecido vilmente, bueno: Su padrino poltico se llama Arturo Montiel!

Yo recuerdo que en alguna comida, porque luego me invitan a las comidas de mi grupo, fue Enrique Pea Nieto, y un columnista del Exclsior le dice a Enrique:

-Cul es el problema ms grave que tiene Enrique Pea Nieto en su mundo poltico?

-Pedro (contest Pea Nieto)

-Yo? (Pedro Ferriz de Con)

-S, t Pedro, t hablas muy mal de m (Pea Nieto)

-Sabes qu Enrique, yo sera un poco ms amplio: el problema ms grande que t tienes se llama Arturo Montiel cabrn, porque es un cuate que antes de ti, lleg, y no se rob al Estado porque no le cupo en la cartera; y t lo defendiste, y mientras t no lo juzgues como lo que hizo y como lo que fue, yo no te voy a poder respetar. (Pedro Ferriz de Con)

Como no ha pasado nada, yo no respeto a Enrique Pea Nieto. Insisto y no puedo ser incongruente con lo que les dije al principio; aqu la idea es romper paradigmas: Estoy totalmente consciente que puede ser el prximo presidente de la Repblica porque este pueblo es lo suficientemente ignorante para votar por l. Estoy completamente consciente de que esto me pone en una postura de desventaja. Pero estoy absolutamente seguro de que tengo que hablar as, si es que puedo asumir una postura responsable sobre, no lo que quiero de mi pas, sino sobre lo que no quiero de Mxico. Y para m, l es una regresin.

Hasta ah el extracto de aquella conferencia. Reflexionen patriticamente estimados lectores.

Yo considero que ningn poltico est vacunado de conflictos de inters, ni los alcaldes, ni los gobernadores, ni el presidente. El problema lo tienen quienes convierten estos en forma rutinaria de gobernar, y se dejan seducir por ellos todos los das, cada momento que hay que decidir cmo gastar la cosa pblica.

Y es que aunque pudiramos sugerir que los sealamientos al presidente atienden a la supuesta ruptura entre Televisa y el Peismo, o bien, atribuirle los escndalos a filtraciones de Estados Unidos como consecuencia de la hoy mala poltica exterior, lo cierto es que independientemente de dichos factores: sin lugar a dudas hay abuso del gobierno federal en materia de conflictos de inters, y de ah que trasciendan.

Bien, a estas alturas se preguntar por qu Rer o llorar? el ttulo de este texto, al respecto le transmito que no es por Pea, sino por la ya conocida noticia de que Cuauhtmoc Blanco registr su precandidatura por la alcalda de Cuernavaca: risa por imaginarlo aplicando la Constitucin, y ganas de llorar de pensar que sera posible su triunfo, pues repito lo que dijo Ferriz de Con aqul da, este pueblo es lo suficientemente ignorante para votar por l.

Y los Principios Constitucionales que Rigen el Gasto Pblico?

En noviembre del ao pasado en columna que titul El verdugo del ITAIT?, tild de muy positiva la reforma constitucional en materia de transparencia y, conclu, que inclusive de todas las reformas que impuls Pea, sta era la que me pareca menos incompleta. Y sigo pensando lo mismo.

Sin embargo, como toda reforma constitucional, necesita ser encausada por las leyes secundarias que le darn vida. Y lamentablemente, bien o mal, el Congreso est ocupado con las secundarias en Telecomunicaciones y Poltico-Electoral, y seguramente despus de stas vendr la energtica que tanto le urge al grupo Peista. Y las leyes generales en materia de transparencia, no urgen?

Es que apenas ayer vea en Milenio una entrevista que le realizaron diversos periodistas a Mariana Gmez del Campo, Senadora por el PAN, respecto del viaje a Espaa que hicieron ciertos congresistas integrantes de la Comisin de Cultura y, fue nula su capacidad para contestar cul era el fin del viaje, ms an para transmitir qu beneficios le genera al ciudadano mexicano: si es que hubiera alguno tangible, caray.

Es Ofensivo el gasto pblico que ejercieron los legisladores federales. S, la o mayscula aunque ah no vaya partiendo de una recta inteleccin ortogrfica. Aqu vale la pena sacrificar la adecuada escritura. Va otra vez: es Ofensivo dicho gasto pblico.

Ms de cuatrocientos diecisiete mil pesos en tres das, es la cifra que manejan algunos medios (y que no neg la aludida Senadora). Se lo pongo en nmero estimado lector: $417,000.00. Dicha suma equivale a mil ochocientos euros que en viticos consumi cada uno de los trece senadores, reitero: en tres das. Usted juzgue.

As es como record que, a pesar de que la reforma constitucional en materia de transparencia es buena, sin leyes secundarias es difcil poder empezar a combatir el cncer de la opacidad en el gasto. Vamos, si hasta con leyes relacionadas resulta complicado, imaginmonos ahora sin lineamientos. Pues aun y con la enmienda constitucional ya vigente, no ha habido transformaciones significativas en la forma en la que se concibe y ejerce el gasto pblico. La mentalidad del funcionario sigue igual, que en gran parte se debe al mensaje que mandan quienes encabezan los titulares de los Poderes.

Ahora, peor considero es en el poder legislativo, porque a diferencia de lo que se conoce como presupuesto por resultados, en el caso del Congreso es difcil hacer esta asociacin. Ya que: Cul es el producto y cmo medir los resultados del trabajo al que estn obligados los legisladores: la representacin, la legislacin, el actuar como contrapeso a los otros poderes? Cualquier medida puede ser controvertida. Se debera asociar el presupuesto al nmero de ciudadanos que representan los legisladores? A las iniciativas que presentan? A las que dictaminan? Al trabajo de gestin entre sus electores?

En fin. Les comparto por ltimo, porque es que da ms coraje a su servidor la irresponsable forma en que se gasta el dinero del erario:

El artculo 134 constitucional recoge los principios a travs de los cuales debe ejercerse correctamente el gasto pblico: 1. Legalidad, en tanto que debe estar prescrito en el Presupuesto de Egresos o, en su defecto, en una ley expedida por el Congreso de la Unin, lo cual significa la sujecin de las autoridades a un modelo normativo previamente establecido. 2. Honradez, pues implica que no debe llevarse a cabo de manera abusiva, ni para un destino diverso al programado. 3. Eficiencia, en el entendido de que las autoridades deben disponer de los medios que estimen convenientes para que el ejercicio del gasto pblico logre el fin para el cual se program y destin. 4. Eficacia, ya que es indispensable contar con la capacidad suficiente para lograr las metas estimadas. 5. Economa, en el sentido de que el gasto pblico debe ejercerse recta y prudentemente, lo cual implica que los servidores pblicos siempre deben buscar las mejores condiciones de contratacin para el Estado; y, 6. Transparencia, para permitir hacer del conocimiento pblico el ejercicio del gasto. (AQU ELIMIN UNA PALABRA)

Desde su punto de vista los legisladores del viaje comentado respetaron esos principios constitucionales? Deben de estar de acuerdo conmigo de que el nico que cumplen es el nmero 1, y porque ellos mismos legislan su propio presupuesto! Deviene realmente Ofensivo dicho gasto pblico. Lamentablemente pasa en todos los poderes, y en todos los niveles. Hasta cundo, hombre?

Bienvenida la Intolerancia

Afortunada o desafortunadamente nos toc vivir en esta poca de corruptelas voraces?

Por lo que leo y escucho, sin duda la gran mayora de las respuestas en torno a esa pregunta, terminaran bajo la respuesta de que somos desafortunados.

Yo no coincidira, pues al contrario, estimo que somos afortunados de poder ser partcipes de verdaderos movimientos, y no slo sociales pues en tiempos difciles la sociedad tiende a empujar de una u otra forma- sino tambin de oportunas enmiendas jurdicas y aplicacin de las mismas: castigo a los corruptos.

Con lo ltimo me refiero al castigo jurdico penal que deben recibir quienes a travs de pilleras (delitos tipificados como el peculado) se apoderan insaciablemente del dinero de todos.

Y es que por dcadas los polticos se han acostumbrado a que ante el escndalo fundado de su participacin en un acto de corrupcin, su castigo es el simple descarrilamiento en su carrera por el poder. Soy ms claro: Trasciende que un servidor pblico desvi recursos pblicos hasta por determinada suma de millones de pesos, y s, se ventila el morbo en los peridicos de mayor circulacin y es crucificado en los medios de televisin pero, cuntos de estos abundantes corruptos terminan juzgados por un juez de lo Penal y cumpliendo una pena privativa de libertad? O es que acaso la verdad histrica sale sobrando? Son conjeturas? Y el dinero que desapareci el sujeto? Por eso no le temen a la justicia: lo mximo que arriesgan al robar es echar a perder su trayectoria poltica.

En el libro Mexicanidad y esquizofrenia, Agustn Basave, su autor, sostuvo que en Mxico existe la figura del corrupto legal: el poltico que ejerce la deshonestidad con estricto apego a derecho. Comulgo con dicho autor en su tesis. Y con respeto me atrevo a decir que por fortuna evolucion un nivel: la voracidad actual de los corruptos siempre ha existido, lo bueno es que esta vez ese desenfreno los hizo exceder los lmites de la legalidad. Digo lo bueno porque al convertirse algunos en corruptos ilegales, se puso en ON el switch de la intransigencia social.

De ah que insista estimado lector, somos afortunados de vivir el momento en el que estamos, pues con nuestro empuje los cambios jurdicos reales en materia de anticorrupcin y transparencia se ven prximos.

Al efecto, el investigador jurdico de la UNAM, Miguel Carbonell, acaba de proponer extraoficialmente cuatro cuestiones clave para combatir la corrupcin: 1) Aprobar a la brevedad la legislacin en materia de transparencia y acceso a la informacin, en la que se incorporen los ms amplios y mejores estndares internacionales. 2) Crear la comisin nacional anticorrupcin con facultades amplias de investigacin y ejercicio de la accin penal en contra de funcionarios y exfuncionarios pblicos. 3) Crear una comisin de expertos independientes que construya el marco normativo en materia de conflictos de inters, -pues considera que dejarlo en manos del nuevo secretario de la funcin pblica es un enorme despropsito, con lo cual coincido- y 4) Crear un buzn electrnico (una especie de wikileaks) en el que cualquier persona pueda presentar denuncias de forma completamente annima sobre posibles actos de corrupcin y establecer un sistema de recompensas para aquellos casos en que se pueda determinar que en efecto se dieron esos actos.

Me parecen atinadas las propuestas que les comparto, slo falta que el Congreso de la Unin las haga suyas de inmediato en forma completa y sin variar su naturaleza. Ojal as sea, caray.

Carta al Congreso del Estado

Diputadas y Diputados:

Debo comenzar admitiendo que estoy cierto de que ste no es el medio ms formal para dirigirme a ustedes, pero tambin seguro estoy de que al ser esta una carta pblica, le tomarn ms atencin que si la hubiere hecho llegar a su domicilio oficial.

Me dirijo a ustedes respetuosamente, sin color partidista alguno, en mi carcter de litigante, concretamente como usuario permanente (diario) del Derecho Familiar, aqu en nuestro Estado.

En ese tenor, quiero llamar su atencin, con ganas de despertar su inquietud por abonar algo al derecho humano de los tamaulipecos a la expeditez en la justicia, y con la fe de que algunos de Ustedes todava son sensibles a los muchsimos problemas que se estn presentando en los rganos Jurisdiccionales de la Materia. Son tantos, que citar slo los que repercuten directamente a la falta de prontitud en la justicia.

En ese sentido, es necesario, que se elimine todo lo concerniente a la Materia Familiar del Cdigo Civil, y se legisle un Cdigo Familiar, en donde especficamente sean tratados temas sustantivos y procesales de la materia; en donde se vean temas como:

1.- En Septiembre de dos mil trece se reform mediante decreto el artculo 249 del Cdigo Civil del Estado, para incluir una nueva causal -moderna y apegada a los cambios que trajo consigo la reforma constitucional en materia de derechos humanos de dos mil once-, en donde se estableci que en Tamaulipas, para divorciarse bastaba con la simple voluntad de cualquiera de los cnyuges.

Al respecto, a casi dos aos de que se permite el divorcio a aqul cnyuge que simplemente decide ya no pertenecer unido en matrimonio, la legislacin procedimental todava no sufre modificaciones, a fin de que, de ser el caso, el divorcio sea inmediato. Es decir, resulta totalmente innecesario adems de incongruente- que por un lado, el Cdigo Civil permita esta nueva causal, y por otro el Cdigo Procesal indique que deba agotarse un juicio ordinario con todas sus etapas procesales etctera, con duracin aproximada de seis meses. El procedimiento en relacin a esa clase de divorcio debiera ser inmediato: fast track como dicen Ustedes.

2.- En los Juzgados Familiares hay una serie de cuestiones jurdicas que pueden pulirse en el Congreso para evitar los largos juicios para los justiciables:

  • Darle ms atribuciones a los Jueces para hacer cumplir sus determinaciones, pues pareciere que lo que ordena un Juez Familiar no inmuta a las partes y eso no es sano para el estado de derecho;
  • Establecer con claridad cundo s va a ser escuchado un menor de edad y cundo no, ya que de un Juzgado a otro se interpreta el principio jurdico del inters superior del menor sin rumbo identificado;
  • Constreir al Supremo Tribunal de Justicia a que los Juzgados Familiares cuenten con un Secretario del Inters Superior del Menor (por ponerle un nombre) para que en los juicios del orden, sea dicho Secretario quien en auxilio del Juez despache las audiencias constitucionales, para que as caminen ms rpido, toda vez que al ser los propios Jueces quienes vigilan tales audiencias, la tardanza exagerada de los trmites jurisdiccionales aumenta;
  • Que se imponga al Supremo Tribual de Justicia el aumentar el nmero de peritos en psicologa (para los estudios sobre el entorno de los nios), y de trabajadores sociales (para los estudios socio-econmicos) en el Centro de Convivencia Familiar del Tribunal, y contratar peritos propios en materia gentica (para las pruebas de ADN), ya que dichas deficiencias tambin son factores de la eternizacin de los procedimientos, dadas las fechas tan distantes que dicho Centro propone para desarrollar sus tareas en virtud de su apretada agenda; y as adems, se evitara pedir apoyo de los Sistemas DIF y de la Procuradura General de Justicia.


3.- En los juicios de divorcio voluntario, resultan innecesarias las audiencias de avenencia para tratar de reconciliar a los cnyuges que se estn divorciando, pues debemos privilegiar adems de que as lo ha hecho ver la Corte- la dignidad humana de los cnyuges antes del inters del Estado en que ambos permanezcan en matrimonio; entonces dicho trmite debiera ser, como lo mencion en el punto 1.-, de inmediato, tan pronto como se da entrada al convenio, tan pronto como se est dictando sentencia, sin embargo ante la falta de accin legislativa hoy en da siguen durando dos o tres meses tales juicios. Es increble.

Todo esto tendr que ser materia del nuevo Cdigo Familiar, tanto en su aspecto adjetivo como sustantivo. Dicho Cdigo permitira que al menos en la materia se alcance uno de los fines de la justicia: el de celeridad, consagrado en el artculo 17 Constitucional.

Adems de estas propuestas para disminuir la lentitud en la justicia familiar, propongo a la Comisin que corresponda: escuchar y sensibilizarse no slo a los problemas que narro, si no a las nuevas concepciones de temas jurdicos que estn en plena renovacin tcnica: a) la patria potestad como institucin establecida en beneficio de los nios y no como derecho de los padres sobre aquellos y b) las consideraciones y especial proteccin para los adultos mayores al ser considerados por la Corte como grupos vulnerables.

Me pongo a sus rdenes para aportar hasta el lmite de mis conocimientos para mejorar la justicia tamaulipeca, desde el enfoque legislativo.

Abogado Luis Torre Aliyn

Del Abogado Amigo: Con la Mnima

Cul ser la calificacin de los alumnos que han quedado sin clase como consecuencia del movimiento de la CNTE, y cul la de Pea?

De dominio pblico es, que como consecuencia de la ya casi segura aprobacin de la Ley General del Servicio Profesional Docente, en las ltimas dos semanas gran parte de los maestros que integran el movimiento de resistencia contra el cambio, no han hecho ms que lastimar el desarrollo cotidiano de la gente en la ciudad de Mxico.

Y es que no encuentro una palabra mejor que lastimar, para describir el deterioro que han generado a raz de sus diversas manifestaciones: invadir el foro dnde sesiona el poder legislativo; obstaculizar el Paseo de la Reforma; bloquear la terminal 1 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de Mxico; arribar maliciosamente frente a televisoras; y el colmo, terminar con marcha a Los Pinos!

Tales actos, son espejo reflejante del histrico mal momento que vive la educacin en nuestro pas y, aunque suene irnico: la CNTE misma -involuntariamente- le otorga la razn a la propuesta legislativa, pues basta con observar su actitud para advertir su falta de preparacin y compromiso con la educacin, para concluir que: bienvenida la evaluacin del docente!

Adems, no solamente estropean el andar diario del ciudadano de aquella zona del pas, sino que, dejan a la vez a millones de estudiantes sin clases y por ende sin nota, sin calificacin. Creern acaso que la sociedad tambin los dejar sin nota a ellos?; pelean por no ser evaluados como docentes, siendo que lo que debiera preocuparles es la calificacin que como mexicanos -y no solo como maestros- recibirn por parte de la comunidad nacional ante su vergonzosa postura frente la benfica reforma educativa.

Ahora, hablando de notas, siendo esta la semana del primer informe de Pea, me pregunto cul sera su calificacin en su primer ao, aprobara?

Tomando en consideracin el corto espacio, as como el momento actual que vivimos, dividir mi anlisis sobre su joven gestin en dos rubros generales: la seguridad y el manejo poltico de las reformas estructurales.

Por lo que hace al primero de estos, empezando su mandato, mediante decreto a la Ley Orgnica de la Administracin Pblica Federal, Pea Nieto hizo desaparecer la Secretara de Seguridad Pblica federal (Secretara que fue la de mayor actividad en el gobierno calderonista), para que fuera la Secretara de Gobernacin la responsable de formular y ejecutar las polticas, programas y acciones tendientes a garantizar la seguridad pblica de la Nacin y de sus habitantes, en esos trminos qued el artculo 27 fraccin XII de dicho decreto.

En el papel son bien, inclusive con buena cara recibi la gente la llegada de Manuel Mondragn como Comisionado Nacional de Seguridad, quien -atendiendo al Reglamento Interno de la Secretara de Gobernacin- sera el encargado de ejercer las facultades del recin mencionado artculo 27. Pero, qu polticas y programas se han formulado contra la delincuencia y, cules se han ejecutado?, fue el simple golpe meditico de cambio; en lo sustantivo son reprobables y preocupantes los resultados.

Pareciere que la estrategia de seguridad de Pea consiste en restarle importancia a ese rubro, no obstante que es desde hace aos el problema ms delicado que padece Mxico; como si comprar medios de comunicacin, ocultar cifras, y no hacer de esa materia un discurso frecuente, disminuyera la violencia que se vive en el pas. Es venenoso y muy peligroso hacer como que no pasa nada cuando s pasa, y mucho.

En cuanto al manejo poltico de las reformas, creo que ha salido bien librado, pues en un ao ha logrado que el Congreso de la Unin tenga ms movimiento que lo que tuvo en los ltimos doce aos, y si bien no debe perderse de vista que el estancamiento de las reformas estructurales en la ltima dcada se debi en mucho, al contrapeso que en su momento pusiese el propio PRI; es dable ahora otorgarle el mrito a Pea Nieto de haber congeniado con los lderes de las tres principales fuerzas polticas para que, junto con su gobierno generaran el estado ptimo a efecto de que unidos fuera menos complejo negociar las reformas torales que tanto le urgan al inters general.

Dudo que dicha unin denominada Pacto por Mxico dure mucho; pues vivimos en un pas democrtico en donde cada partido poltico persigue ideales distintos; pero que buena idea del grupo peanietista; una jugada muy fina que, aunque seguro estoy que darn de que hablar las muy discutibles propuestas energtica y fiscal, estimo que hasta el da de hoy ha sido benfico el Pacto para el pas pues, con acuerdos dinmicos se ha activado por fin al poder legislativo.

Como ven, de los rubros que analizo de este primer ao y desde mi particular perspectiva: Pea reprueba en materia de seguridad; como lo hara tambin si hubiera analizado transparencia, respeto a la divisin de poderes y desarrollo social; sin embargo, aprueba en materia de manejo poltico; como lo hara tambin si hubiera analizado turismo, salud y relaciones exteriores. Por ser el primer ao, yo s lo aprobara, pero con la mnima.

Contra el Tiempo y la Estadstica

Es un comn denominador entre la poblacin, el tachar a la justicia jurisdiccional de estar muy alejada de respetarle a la ciudadana el derecho humano a la prontitud de sus resoluciones, consagrado en el artculo 17 constitucional.

Pues para nada es nuevo, que el que pretenda acudir a juicio con la finalidad de reivindicar un derecho, en cualquier materia, dependiendo la naturaleza del reclamo -laboral, civil, familiar, mercantil, etc-, tendr que tener mucha paciencia, pues no ser corto el camino entre la demanda inicial y la resolucin de la controversia.

Y es que gran parte de los rganos que se dedican a juzgar, ya sean integrantes del Poder Judicial de la Federacin, del Poder Judicial del Estado, o bien los dependientes del Poder Ejecutivo de Tamaulipas -como lo son las Juntas de Conciliacin y Arbitraje en nuestra Entidad-; tienen un problema de rezago generalizado en la resolucin de expedientes, van atrasados -unos ms que otros-, y eso los coloca siempre arriba del ring en una lucha constante contra el tiempo y la estadstica.

Ahora, en relacin a ello, hace aproximadamente tres semanas escuch una declaracin del Secretario del Trabajo en Tamaulipas, en la que seal que las Juntas de Conciliacin y Arbitraje en el Estado, continan con grandes rezagos en la resolucin de los asuntos laborales que en ellas se ventilan, y que, sera hasta 2015 que pudiere quedar abatido dicho rezago.

Al escuchar tal declaracin, rpido brotaron a mi mente dos cosas, la primera: Qu provoca tanto rezago para que se prevea ms de un ao para poder abatir todo lo que hay pendiente?, y la segunda y ms importante: Cmo se va a combatir ese rezago?

Respecto a qu es lo que provoca tanto rezago, desde luego en primer trmino habra que poner de relieve la gran cantidad de demandas laborales que se interponen ante las mencionadas Juntas ao tras ao -y as lo dijo el propio Secretario- pero, ser culpable un justiciable de que miles de personas se encuentren en la misma situacin jurdica, es decir, que demanden al mismo tiempo que l?

Desde mi particular perspectiva, el rezago no slo lo provoca la cantidad de expedientes que pudiere llegar a haber, sino la mala administracin de justicia laboral que ha habido en Tamaulipas en los ltimos diez aos: la falta de inters del Estado en revertir la situacin, la no planificacin, la ausencia de capacitacin y en gran medida inclusive la corrupcin al interior, que se ha logrado colar como casi siempre en nuestro pas y nuestro Estado.

A prisa y sin estudio se dictan gran parte de los laudos en las Juntas de Conciliacin, y eso se convierte en injusticia. Esto es: No slo se trata de dictar laudos (resoluciones laborales) por dictarlos, sino hacerlo bien, respetando el principio de objetividad que debe imperar en la funcin jurisdiccional.

Entonces: S, hay que atender el problema del rezago, pero hay que poner especial atencin en las formas, hacerlo con planificacin, capacitando personal y responsabilizando a aquellos funcionarios que caigan en las redes del fantasma que ronda en los pasillos de las Juntas: corrupcin.

Es de aplaudirse que la Secretara intente dar un golpe contundente a lo que est atrasado, por lo menos se reconoce el retardamiento -que es el primer paso del cambio-, pero cuidado, mucho cuidado porque en justicia, pisar el acelerador a fondo con la finalidad de combatir rezago, sin tomar en cuenta los factores que expongo en el prrafo anterior, la mayora de las veces es sinnimo de mala calidad en las resoluciones.

Como conclusin -y esto va no slo para las Juntas de Conciliacin-, ms que subirse al ring a pelear contra el tiempo y la estadstica, los rganos Jurisdiccionales deben pelear en pos de la justicia, tratando s de que la resolucin sea pronta, pero no priorizando prontitud antes que calidad, pues esto trae consigo muy deficientes resoluciones, que a la postre conllevan a que sean atacadas por medio de algn recurso, y que se haga el proceso an ms lento en perjuicio del ciudadano que puso en sus manos su situacin jurdica. Y tras ese comn error de las autoridades en la jerarquizacin de dichos factores, en vez de proteger el derecho humano a la prontitud en la administracin de justicia que enmarca el numeral 17 de la Constitucin, lo vulneran ms.

Cuidado con el Mobbing

Como lo dijo en columna de hace semanas el reconocido periodista tamaulipeco Antonio Arratia Tirado: primero es lo primero. Y es que aunque no hay obligacin jurdica ni moral para hacerlo, su servidor le ofrece a esta amable audiencia una disculpa por haber dejado la pluma Del Abogado Amigo por poco ms de tres semanas. Cranme, por cuestiones estrictamente laborales no haba tenido espacio. Pero estamos de regreso.

Sentado lo anterior, me gustara iniciar el texto afirmando que recuerda Usted con claridad que hace poco un suceso de bullying estremeci a Ciudad Victoria por unas horas, luego le dio a la vuelta al pas para no solo ser la noticia del da, sino que, estuvo vigente durante semanas en el debate pblico.

Mucho se dijo en torno al tema, desde opiniones responsables hasta subjetivas, que terminaran stas ltimas con exageraciones que encuadraban al bullying ya en cualquier aspecto fuera de lo comn que sucediera entre nios, pero que en estricto sentido nada tenan que ver con el concepto. En fin, fue bullying aqu y bullying all, y estimo que al final, con independencia del desconocimiento de las races de la palabra, la gente conoci la naturaleza de dicha figura aunque fuera someramente-. Y siempre ser bueno cualquier avance cultural.

Bueno. Y qu ser el mobbing, entonces; se preguntar seguramente a estas alturas estimado lector.

Bien, el Ministro Zaldvar Lelo de Larrea, recin defini el mobbing como el acoso u hostigamiento dentro de una relacin laboral, con el objetivo de intimidar, aplanar, amedrentar, o consumir emocional o intelectualmente a la vctima, con miras de excluirla de la organizacin o a satisfacer la necesidad del hostigador, de agredir o controlar o destruir. Pero, para que se de dicha figura, es necesario que se presente de manera sistemtica, es decir, que se den una serie de actos en ese sentido, y contrario a ello, no se dar el mobbing cuando la conducta acosadora aparezca en un solo hecho aislado.

As, debo decirle que el mobbing es una figura jurdica que no estuvo regulada nunca en nuestro pas, y que fue recogida por la ltima reforma que sufri la Ley Federal del Trabajo en sus artculos 3 y 155. Sin embargo, aunque el legislador insert ya el tpico en el texto de la aludida Ley secundaria, lo hizo de manera muy abstracta. Explico: el primero de los preceptos citados se limita a definir lo que para el Cdigo Laboral es el hostigamiento, y en el segundo de ellos solamente aparece la figura como una de las causas por las cuales el trabajador puede rescindir un contrato laboral sin responsabilidad para l (como consecuencia de haber sido vctima de mobbing).

Queda claro con lo anterior que como muchas veces ocurre en temas jurdicos de importancia, el Poder Legislativo no previ casos ms especficos para el mobbing, ni lo delimit con la profundidad idnea, sino que, como dije, por un lado slo plante un concepto, y por el otro, lo estableci como causal a favor del operario para que sin responsabilidad, de por concluida una relacin de trabajo cuando es hostigado por su patrn.

Entonces, ante lo genrico que fue el legislador al abordar el tema, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nacin, se pronunci respecto de dicha figura el viernes, sustentando una tesis que pone de relieve que en el mobbing hay tres niveles: a) horizontal: cuando el hostigamiento laboral se realiza entre compaeros de trabajo, es decir, que tanto activo y pasivo ocupan un nivel similar en la jerarqua ocupacional; b) vertical descendente: cuando el hostigamiento en el trabajo se realiza entre quienes ocupan puestos de jerarqua o superioridad respecto de la vctima y c) vertical ascendente: cuando el acoso se realiza entre quienes ocupan puesto subalternos respecto del jefe victimizado.

Como ven, con dicho criterio se genera una nocin ms clara y efectiva del mobbing y su tipologa. Y ojo, porque la persona que sufre daos o afectaciones derivadas de esta figura, puede no solo demandar en la va laboral la rescisin del contrato por causas imputables al empleador sustentadas en el mobbing-, sino que, puede tambin acudir a la va administrativa (si trabaja en cualquier entidad gubernamental), para que se sancione al servidor pblico que incurri en el acto ilcito, o bien, pudiera inclusive incoar la va civil demandando una indemnizacin en dinero por los daos sufridos. Esto es: el mobbing es reclamable en distintas vas jurdicas. Tiene manga ancha la vctima.

En serio, cuidado con el mobbing. Resulta habitual escuchar historias relacionadas tanto en el sector pblico como en el privado. Dar de que hablar. Al tiempo.

Del Abogado Amigo: Modulacin de Derechos Humanos

En los foros en los que tengo oportunidad de verter mi opinin jurdica, siempre me he inclinado a favor de que los juzgadores de todo mbito protejan los derechos humanos que estn en juego al momento de resolver los problemas que se plantean en su jurisdiccin.

Lo anterior significa, que estoy convencido de que a raz de la reforma constitucional en materia de derechos humanos que sufri nuestra Carta Magna, los jueces toman un papel fundamental en la garanta de los derechos humanos del ciudadano, protegidos tanto en la Constitucin, como en los Convenios de los que Mxico forma parte. Pues encabezados por la dignidad humana como origen y esencia de todos los dems, son dicha clase de derechos los que en la medida en que son reconocidos y garantizados por las autoridades judiciales dotan al Estado de credibilidad frente al gobernado cuando ste est en bsqueda de una resolucin justa.

De ah que, si han analizado mis textos, en muchos de ellos he aplaudido ciertas decisiones del Poder Judicial de la Federacin cuando dictan sentencias sustentadas esencialmente en la proteccin de esa clase de derechos.

No obstante lo anterior, considero que en dicha tendencia garantista de derechos humanos, los juzgadores pueden exceder sus lmites y llegar al grado de dictar sentencias injustas. No debe ser, debe neutralizarse su aplicacin en bsqueda de justicia, para desde luego, s proteger derechos humanos, pero sin contravenir el equilibrio entre las partes contendientes, o bien, sin afectar actos jurdicos consumados en los que estrictamente oper ya la voluntad de los sujetos generadores del acto.

Y es que, por ejemplo, en materia mercantil, recientemente se public una tesis de jurisprudencia -de observancia obligatoria para todos los jueces que conozcan de este tipo de asuntos-, que obra en el Semanario Judicial de la Federacin bajo el rubro: PAGAR. SI EL JUZGADOR ADVIERTE QUE LA TASA DE INTERESES PACTADA CON BASE EN EL ARTCULO 174, PRRAFO SEGUNDO, DE LA LEY GENERAL DE TTULOS Y OPERACIONES DE CRDITO ES NOTORIAMENTE USURARIA PUEDE, DE OFICIO, REDUCIRLA PRUDENCIALMENTE.

De la sentencia que le dio vida a esa jurisprudencia, se advierte que (tal como el rubro recin citado lo indica) el Juez puede de ahora en adelante reducir prudencialmente una tasa de inters previamente pactada entre deudor y acreedor de manera voluntaria al suscribir el pagar.

Desde mi punto de vista jurdico, deviene injusto y vulnera la seguridad jurdica del acreedor.

Explico: a juicio de la Suprema Corte de Justicia mexicana, el precepto 174 de la Ley General de Ttulos y Operaciones de Crdito que dejaba en manos de acreedor y deudor fijar en el pagar los parmetros que reinaran sucesivamente en el crdito (1.- cunto dinero tena que pagar el deudor como consecuencia de su mora en el pago y 2.- cada cunto se actualizara dicho monto) puede llegar a oponerse al derecho humano de prohibicin legal de la usura establecido en el artculo 21 numeral 3 de la Convencin Americana de Derechos Humanos, de la que Mxico forma parte.

Es decir, para nuestra Corte, el hecho de que dos personas se pongan de acuerdo en los trminos de un ttulo de crdito de los denominados pagar, puede llegar al grado de que el acreedor sea considerado usurero y por lo tanto vulnerador de la prohibicin legal de la usura que est encuadrada en la aludida Convencin.

Estimo que en esta ocasin la Corte no acert en llevar a tal extremo la proteccin del derecho humano mencionado. La libertad de pactar entre las partes (pacta sunt servanda) es uno de los principios fundamentales del Derecho Internacional y del Derecho Civil de cada Estado para lograr la seguridad jurdica. Y es que imagine estimado lector que, Usted de buena fe le presta vente mil pesos al vecino y pacta con l que si no le paga en determinado tiempo, cada mes transcurrido se actualizar un inters del 15% mensual; y transcurrido cierto lapso de tiempo, ante el impago de su vecino, decide Usted buscar un abogado para hacer el cobro del crdito hasta esa fecha actualizado, y resulta que a juicio del Juez resulta usurero el pacto y determina reducir el monto pactado por ambos. Sera o no ello vulnerador de su derecho humano a la seguridad jurdica?

En fin. Debo decir que en el caso, la Corte estableci ciertas guas para que el Juez evale si resulta o no excesiva de la tasa de inters pactada entre las partes en el pagar, para luego dictaminar de oficio la reduccin prudencial de dichos intereses moratorios pero, aun as, me parece desmedido dicho pronunciamiento.

Hay que modular la proteccin de los derechos humanos en las sentencias, pues de ser benfica su incursin en nuestro sistema judicial pudiera llegar a ser perjudicial. Ya que en aras de salvaguardar disposiciones internacionales que forman ya parte de nuestro derecho interno, podran darse fallos injustos.

Democracia Estudiantil

El Politcnico y las justas reclamaciones de los jvenes; el caso Iguala y sus normalistas; las corruptelas de cuello blanco de Amado Yez y Oceanografa.

La inestabilidad de Mxico al momento es crtica. Ni con la vieja estrategia salinista de darle al pueblo ciertas capturas de narcotraficantes (Vicente Carrillo Fuentes y El Tucn) se logr detener la crtica de reporteros, columnistas, empresarios y sociedad en general. Nada que ver con la imagen reformadora y de transformacin que venda Pea hace pocos meses.

Creo como otros, que la causante principal de todos los males que aquejan a este pas adems de la corrupcin- es la antidemocracia. Es tan simple: porque si la democracia funcionara bien, los del poder en turno se preocuparan por realizar bien sus funciones, a fin de que de ser as, obtendran legtimamente la oportunidad de repetir, y de no ser as, se bloquearan a s mismos el camino del poder. Pero en fin, esto lamentablemente no se da. Y no slo no se da, creo que hay retroceso.

Y es que la democracia no se agota como generalmente lo asociamos, en los sufragios de eleccin popular para elegir a nuestros representantes en los poderes ejecutivo y legislativo tanto del fuero federal como en el comn. Adems de la poltica, tambin existen entre otras, la democracia sindical y la universitaria.

Respecto de la ltima, hace semanas en columna que titul `No slo pasa en el Politcnico`, seal enfticamente que la mala organizacin y sistema de elecciones es una particularidad que caracteriza a muchas escuelas universitarias. Y que esa cultura antidemocrtica nos lleva inclusive a retrotraernos a pocas porfirianas. Sostuve tambin, que esto es penoso, pero real.

Bien, debo confesar que cuando redact eso no tena idea lo bien que encuadraran esas palabras hoy en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UAT.

Y es que le cuento estimado lector que, en pleno final de 2014, como emulando los malos ejemplos nacionales, en la Facultad mencionada se retir a uno de los dos aspirantes a candidato de la contienda para ser el prximo Director (sugiere cierta parte de la poblacin docente y estudiantil que no era el Oficial).

Resulta, que los dos aspirantes a la candidatura para la direccin de la Facultad se registraron en tiempo y forma entregando la documentacin exigida en la Convocatoria publicada previamente.

Validado lo anterior, y una vez que ambos aspirantes presentaran un mnimo de 65 firmas de maestros avalando su registro, entonces se les considerara candidatos y ahora s, seguira la votacin, el 23 de octubre.

En el orden en que les narro la historia, todo pareca normal. Sin embargo, en la revisin de las firmas que ambos aspirantes presentaron, aparecieron 25 casos de duplicidad. Esto es: hubo maestros que firmaron en apoyo a uno y otro aspirante, y acorde con el Reglamento aplicable, si hay firma de apoyo de un maestro tanto para un contendiente como para el otro, dicha firma se inutiliza; es decir, no le cuenta a ninguno. Vale referir, que no coincido con dicha parte de la norma, pues considero que si un profesor firma validando a ambos aspirantes, dicha firma debe contarle a los dos, pues si est la firma de un maestro como aval en una y otra lista, ello debe interpretarse en el sentido de que dicho docente aval que los dos son dignos de contender por la Direccin, y no a la inversa, como est obscuramente reglamentado. Pero en fin.

Y as, como consecuencia de la inutilizacin de 25 firmas que validaban a ambos aspirantes, uno de los dos tuvo vlidas 85 firmas, mientras que el otro tuvo nicamente 40, con lo cual no cumpli con el mnimo de las 65 que requera para postularse.

Es vergonzoso que se vulneren derechos as, y ms penoso an que sea precisamente en la Facultad donde se encuentra Derecho, en donde con mayor razn debe reinar la diversidad de opiniones y ejercerse a cabalidad el derecho humano a la libertad de expresin.

Ntese que no esgrimo mi argumentacin a favor del candidato que qued fuera de la contienda, como tampoco en contra de quien va a postularse como candidato nico, ya que ambos merecen todo mi respeto en el mbito acadmico; el contexto en que argumento objetivamente es en el de la legalidad y democracia universitaria. Repudio las formas en que se vulneran derechos humanos por sistemas que menoscaban el derecho a maestros y alumnos para escoger libremente; mxime que en el affaire relatado ni siquiera tuvieron participacin los estudiantes.

Creo que queda claro que no slo pasa en el Politcnico.

El Debate

Por todos los temas de inters que se han ventilado y se ventilan este ao en el Congreso de la Unin, no se puede dudar que Mxico pasa por un proceso legislativo histrico y; sin embargo, en perjuicio de los propios mexicanos, los temas se discuten ms en el caf que entre los que se dicen ser lderes polticos.

Recin fuimos notificados de la propuesta de reforma fiscal del ejecutivo, salieron a flote las diversas posturas de los partidos polticos, de stas, lo nico que advierto es falta de liderazgo, caracterstica que debe permear en aquel que abandera los intereses de cualquier partido, pues recuerden, detrs de estos hay millones de adeptos o simpatizantes que confan en que la toma de decisiones de su lder, los beneficiar o que mnimo ste pugnar por defender su postura a cabalidad, sin entreguismos.

Ahora, ntese que no estoy aseverando que la propuesta de reforma sea desacertada o inexacta, pues para llegar a esa conclusin necesitara apoyarme por lo menos en un experto en materia fiscal y en un contador pblico; a lo que voy es a la falta de decisin de los lderes de la oposicin que, por un lado, algunos fueron nulificados como consecuencia del Pacto por Mxico, y por otro, estn los que al parecer pierden la objetividad y fijan una postura totalmente en contra ante cualquier propuesta de cambio.

Y es que, resulta ofensivo por ejemplo, que el lder nacional del PRD, se diga contento con la propuesta de reforma hacendaria, aduciendo que el titular del ejecutivo recogi la postura de la izquierda al no establecer Impuesto al Valor Agregado (IVA) en alimentos y medicinas; ofensivo porque: s, si uno de los puntos del PRD en el Pacto por Mxico fue el que no se gravara en estos dos rubros, sin duda es un buen sntoma de que algo se tom en cuenta por el ejecutivo para equilibrar su propuesta, pero ah no se agota la reforma, eso no lo es todo!

Contrario a lo que veo en Zambrano; Madero por lo menos contraviene el IVA en colegiaturas, y el aumento del IVA del 11% al 16% en la frontera, aunque hay que decirlo: sin energa y con una notoria falta de empuje, que denotan la tibieza del rechazo.

Por su parte, de los discursos del lopezobradorismo, -que desde mi punto de vista en mltiples ocasiones son acertados- se advierte que contina la instruccin firme de que la postura debe consistir en oponerse a cualquier transformacin que no sea la que l abandera; y esa actitud realmente obstaculiza, no contribuye.

En cuanto hace al Partido Verde, es de explorado conocimiento que por consigna van a favor de todo lo que presenten desde los Pinos, y en la forma y trminos que venga votarn; cranmelo, sin estudio alguno.

Dnde est entonces la oposicin?, entindase en poltica aquella que por lograr los mejores acuerdos discute y defiende los puntos concretos que le afecten a quienes representan en el Congreso, Dnde estn los lderes? Quin les dijo que pertenecer al Pacto los haca sordomudos?

Como representantes que son, deben analizar todas las implicaciones de la reforma, de fondo y no slo superficialmente; la sana discusin entre congresistas es elemental para el pas: es obligacin debatir ms all del Pacto por Mxico; debatir no es luchar, no es incumplir con acuerdos polticos, no es antagonismo, no es de contrincantes; debatir es construir, es concientizar, es sensibilizar, es adems de desquitar su sueldo, garantizar la mejor versin de la reforma.

El ntimo Amigo del Prismo

La aceitada maquinaria electoral de la que les he platicado anteriormente, hizo su trabajo ayer bien, como siempre-, y con eso le bast al PRI para contribuir al Peismo con ocho congresistas ms.

Se hablaba de que pesaran varios factores en la votacin de los tamaulipecos: a) el efecto negativo de la debacle en la popularidad de Pea y los suyos; b) la no tan clara percepcin de la ciudadana sobre el buen trabajo que ha hecho Egidio; c) la oposicin de Cabeza de Vaca en Reynosa; d) el hartazgo ciudadano en el Sur y, e) el impacto de Gustavo en el centro.

Ninguno de los cinco factores pudo derrotar al abstencionismo. Ese ntimo amigo del priismo volvi a reflejarse en los resultados a su favor. Extraoficialmente se habla de que slo un 37% de empadronados vot ayer en el Estado. Qu oposicin puede sorprender as?

Ahora: si la meta era abonar con el mayor nmero de diputados federales que lo era-, con abstencionismo o no, el PRI tamaulipeco lo logr y enhorabuena por su aceitada estructura.

As, considero entonces, que el panorama 2016 para la oposicin est claro: si pretenden darle pelea a la estructura Priista en la sucesin de Egidio (ntese que hablo de una pelea contra la estructura, no contra quien abandere al Revolucionario Institucional), la lectura que deben darle a la jornada electoral de ayer no debe ser otra ms que la de tratar de levantar a ese otro 63% de la cama el ao entrante. El problema es que para ello hay que mover al electorado y no veo a ningn Bronco Tamaulipeco. Aunque seguro estoy alguien simular ese camino.

Pero, desde la ptica de los ganadores: Quin qued mejor posicionado para 2016?

Estimo que ninguno. Pues con independencia del triunfo, casi ninguno de los gobernadeables que contendieron pueden pensar que con la votacin que obtuvieron se legitima su aspiracin; al contrario, deben haberse dado cuenta que sin estructura son muy poco, y que, con una eleccin con ms participacin (como regularmente lo son las elecciones para Gobernador) ni la aceitada maquinaria partidista los hubiese salvado.

En fin: Aunque le duela a sus adversarios polticos, a quince meses de terminar su gestin, el gobernador Tamaulipeco (que es el nmero uno en la jerarqua priista en el Estado) refrend su control poltico, pues aun jugando el abstencionismo a su favor: quin se imaginara que el marcador sera 8-0?

Misin poltica cumplida para el Gobernador del Estado. Aunque insisto: el enfoque que deben darle todos los partidos y posibles candidatos independientes al ejercicio de ayer, debe ser poniendo de relieve el abstencionismo. Cualquier enfoque diverso traera lecturas errneas.

El PAN y su Democracia

Palo a Caldern titul el periodista Ricardo Alemn su columna de hoy Lunes en El Universal. Coincido. Palo definitivo.

Pero ms all de si perdi Caldern al perder Cordero, y de si se impuso indirectamente Pea Nieto al ganar Madero, y ms all tambin de qu es lo que viene para el PAN con el triunfo del Maderismo; quisiera destacar algo positivo de este partido poltico: su democrtica eleccin interna (aunque sui gneris dado el nmero y personas que votan), pues poco las hay en el resto de partidos que integran el escenario poltico en nuestro pas.

Que si Madero recibi la bendicin desde Los Pinos y que si Cordero fue impulsado por el Calderonismo; que si Madero fue protegido por las ms altas esferas del Panismo conservador y que si Cordero se apoy en el mucho o poco capital poltico que haba logrado al contender por la candidatura presidencial de su partido; que si Madero tena algo que ver con Oceanografa o los famosos moches y que si Cordero invada la privacidad y moral de aqul atacndolo sin sustento objetivo alguno.

As, plagada de dimes y diretes que poco tienen que ver con las propuestas de ambos, pasaron los meses de la contienda. Los candidatos panistas debatieron en televisin con escasa argumentacin, y una limitada habilidad frente a las cmaras para transmitir lo que pretendan llevar a cabo de obtener la presidencia.

Sin embargo, considero plausible la eleccin interna del PAN. Y es que aun con las argucias de que se valieron y con los poderes fcticos e intereses que representaba cada uno, propiciaron un ejercicio de democracia dentro de su partido. Compitieron como si no compartieran el mismo color azul en la corbata.

No es dogmtica mi conclusin. En los ltimos aos es el nico partido que ha tratado de inmiscuir plenamente procesos democrticos al interior. Basta recordar cuando en el sexenio Foxista, Vicente quera como candidato presidencial a Santiago Creel, y no obstante su deseo, fue Caldern quien se qued con la candidatura. As tambin, en el sexenio Calderonista, Felipe quiso como candidato de su partido a la presidencia de la Repblica a Ernesto Cordero, y encima de su capricho, fue Josefina quien contendi por el PAN. Vaya, hasta con el propio Madero se dio, Caldern no estaba a gusto con l ah y, Madero se mantuvo firme en el CEN del PAN.

En otras palabras, opino que en la democracia panista, se imponen los votos de los consejeros polticos y militantes, y no necesariamente resulta ganador quien lleva las riendas del pas o el presidente de dicho Instituto poltico, como generalmente ocurre en el resto de partidos.

En fin, creo que es positivo que Madero haya sido reelegido, porque estimo que la oposicin que encabeza, antepone los intereses del pas en cuanto a las reformas estructurales, por encima de una sistemtica negativa a lo que provenga del gobierno en turno, como hubiera sido de haber resultado Cordero triunfador, al representar ste una oposicin a ultranza, que en nada ayuda a la viabilidad de Mxico.

Bien por la democracia del PAN, bien por Madero, y de paso, bien para Pea.

Falta ms de lo que se cree

El tiempo vuela. Hace casi exactamente un ao, cuando iniciaba el debate en torno a la reforma energtica, el reconocido politlogo y ex colaborador de Colosio, Agustn Basave, escribi una columna para El Universal en donde (como el propio Basave precisa al empezar a redactar tal texto) ms que hablar del debate de la propia reforma energtica, cuestion algunos axiomas neoliberales que estn detrs de la mana privatizadora; poniendo en tela de juicio la actual poltica econmica y sentenciando al final que: empecinarse en recrear el capitalismo salvaje puede invocar el socialismo salvaje.

Hago un parntesis para recomendarles la lectura de tal opinin (puede ser encontrada en el buscador Google bajo el tpico: Quieren revivir a AMLO o a Marx?), pues aun a pesar de que ha pasado un ao de que la verti, considero que la forma en que describe esos axiomas neoliberales que estn detrs de la mana privatizadora adems de excelente, contina vigente. Es decir, pudo haber escrito eso ayer y sera perfectamente descriptiva del hoy, tambin.

Bien, me permit traer a colacin ello dado el momento poltico que vive el pas, situados ya en los ltimos escalones del proceso legislativo de la Ley secundaria en materia energtica.

Y es que siempre el ciudadano responsable se hace las preguntas: Ser buena o mala la reforma? Cmo la califico? A quin le creo?

Estimo que es normal la confusin del mexicano. Lamentablemente todava en Mxico la informacin se tergiversa en un grado muy elevado, y por todos lados. Se intenta manipular la opinin ciudadana de una manera descarada -y en gran medida quienes lo pretenden lo consiguen-, de tal suerte que inclusive termina por alejar a quien democrticamente quera opinar del tema pues pierde el inters tras las mltiples posturas que se adoptan. Pero, enfticamente les digo: no deben perder inters en una enmienda jurdica tan importante para todos.

Como dije, no es anormal que se suscite tal confusin. Es una confusin creada, insisto. Les doy unos ejemplos de manera intercalada, respecto de las posturas extremistas que la gente reproduce en conversaciones de caf, para que logren advertir el grado de confusin que impera:

Yo vi en Televisa los spots del Gobierno Federal en donde se establece que la reforma trae un rotundo NO a la privatizacin del sector energtico; Vieron que Cuauhtmoc Crdenas dice que se estn vendiendo los recursos naturales del pas y que por ende tanto quienes proponen la reforma como quienes la apoyan son traidores a la patria?; Yo escuch en un programa de Adela Micha diciendo que bajarn los precios del gas y de la luz de aprobarse la reforma; Escucharon que Lpez Obrador dice que no bajaran los precios y que contrario a ello, se elevar la corrupcin con los llamados: contratos de utilidad compartida en Pemex?; Yo le que Navarrete Prida e Idelfonso Guajardo sostienen que se crearn muchos ms empleos formales con la reforma

Como pueden ver, son extremas las posturas, y eso que no establec ningn ejemplo Panista que, en su propio partido tambin tiene ambos posicionamientos. Ello genera la confusin de la que hablaba.

A lo que quiero llegar es a que, si Usted es un ciudadano responsable y est confundido, no se preocupe por eso. La pgina de internet de la Presidencia de la Repblica public que ciertas consecuencias positivas de la reforma sern tangibles en 2018, y ciertas otras implicaciones a favor sern palpables aproximadamente en 2025. Falta ms de lo que se cree para poder evaluar todo esto, para poder entender cul de las dos posturas extremas que hoy vende la clase poltica era cierta, o bien, si ninguna de ellas lo era. Mejor preocpese por seguir al tanto, por ser partcipe, por no permanecer a la estadstica que conviene al sistema, a la estadstica de los anestesiados.

Siendo realista, seguramente se aprobar la reforma, en gran parte respetndose lo que impone el grupo de poder actual. Concluyo hacindoles la siguiente pregunta: est alejado el actual grupo Peista del capitalismo salvaje y de la mana privatizadora que sugiere Basave? Yo no creo.

Ojal me equivoque. Al tiempo.

Hganlo Bien

Poco se habla de lo que hace el Congreso del Estado en Tamaulipas, a veces porque no se le da la verdadera dimensin a su trabajo, y otras muchas -la mayora- porque hacen poco, muy poco.

Ahora, hace algunos das, ya por despedirse, la Sexagsima Primera Legislatura, mediante Decreto LXI-909, reform, adicion y derog algunos artculos del Cdigo de Procedimientos Civiles vigente en la Entidad.

En lo personal, al ver que se anunciaban reformas a dicha Ley Procesal tan importante en el Estado, pens que se despedan con broche de oro, imagin que se trataban de verdaderos cambios, de transformaciones que realmente necesitamos los abogados para contribuir con la agilidad en la justicia, en beneficio de nuestros clientes: los justiciables tamaulipecos.

Pero no, imagin mal.

Al leer todos y cada uno de los artculos agregados y/o que sufrieron modificaciones, me di cuenta que la gran mayora pertenecen al reconocimiento de los medios alternativos de solucin de conflictos (la mediacin, conciliacin, transaccin y arbitraje).

Desde luego es de celebrarse que en la justicia civil, mercantil y familiar, se reconozcan ya los medios alternativos de solucin, pero, y todo lo dems?

Aterrizo: Cada que hay una reforma al tan poderoso Cdigo de Procedimientos Civiles para el Estado, el litigante espera que el diputado lea en realidad los males que aquejan a la justicia jurisdiccional, para que desde su posicin legislativa, se atreva a reformar lo que est mal y adicionar lo que hace falta, y no se limite slo a copiar lo que ha sido tema en otros Estados, o lo que est de moda.

Reitero, resulta benfica para los tamaulipecos la incorporacin de los medios alternativos de solucin de conflictos, pero faltan aos para poder materializar esto, aos! Necesitamos una enorme difusin del aparato Gubernamental sobre esta nueva forma de resolver los problemas, y sobre todo, influencia global de los abogados en los clientes, para sugerirles que en la mediacin o en la conciliacin pueden encontrar una solucin real de su controversia. Es en serio, una cuestin de largo plazo.

Y hoy? Y el corto plazo? Reformar cuestiones relativas a la figura del divorcio (suprimir la etapa probatoria cuando el demandado confiesa la causal desde la contestacin, o bien quiere tambin el divorcio por la causa que sea); adicionar preceptos proteccionistas de los derechos de incapaces; modificar el procedimiento de juicios sucesorios a fin de hacerlos ms giles; sensibilizar lo adjetivo con mira directa en los derechos humanos de los tamaulipecos; en fin: un sinnmero de situaciones que haran gastar menos tiempo y dinero a infinidad de justiciables tamaulipecos, que an y ya en vigor los medios alternativos, optarn por la va contenciosa.

Y voy ms all, inclusive ya pensar en separar del Cdigo de Procedimientos Civiles lo que pertenece a la Materia Familiar, esto es: Por qu no pensar en un Cdigo Familiar para el Estado de Tamaulipas? Por qu no pensar en grande? Hoy en da son agua y aceite estas dos materias, no pueden vivir dentro de la misma Codificacin.

Realmente espero que esta joven Legislatura aproveche el tiempo, y se ponga al nivel de la sociedad tamaulipeca, hay muchas cosas por hacer, se puede innovar en temas jurdicos que ataen directamente al bienestar tamaulipeco. Es una gran oportunidad seores diputados!

S, hagan poltica; pero por favor exploren, estudien, reflexionen posibles reformas, y si van a copiar hganlo bien. No den lstima caray!

La Incongruencia del Presidencialismo

Pensaba ayer en la noche en encontrar una diferencia entre la forma en que operan el Crtel de Sinaloa y el Presidencialismo, no la encontr.

Ambos modelos se han burlado siempre de la justicia, pero en uno se tiene que planear el escape del lder y en el otro basta con establecer las condiciones para que su representante navegue siempre con el beneficio de la impunidad.

En uno tiene que corromperse funcionarios para construir por debajo de la tierra un histrico tnel y contribuir con la gran fuga, y en el otro se corrompe a la clase poltica para que a travs de la construccin de un histrico Pacto se aprobaran fast track las iniciativas de ley y con ello contribuir con aquel gran primer ao.

En uno se compran jefes de seguridad pblica para la proteccin de las operaciones delictivas y en el otro se instruye corromper los concursos de obra pblica, para favorecer al grupo.

En uno se utiliza la vieja argucia del prestanombres en determinadas personas morales para lavar su dinero proveniente del narcotrfico y en el otro tambin se estila tal antiguo mtodo para cobijar sus negocios de licitud y encubrir sus propiedades de lujo.

En ambos modelos cohabitan la astucia y la insaciabilidad. En los dos se ha delinquido durante toda su vigencia, slo que en uno el lder es perseguido por la justicia y juzgado jurdicamente, y en el otro el representante slo es criticado por la opinin pblica y juzgado moralmente. Aunque asevero que as como en el modelo del Crtel de Sinaloa es posible que el Chapo escape de la reclusin privativa de libertad dos veces, en el otro modelo Pea saldr sin necesidad de tnel- de la sancin moral que le imponga su conciencia, pues cuan astuto es uno para lo primero como ligero el otro en lo segundo.

Los dos modelos estn compuestos de la misma madera, pues: del cinismo, del engao colectivo, de la deshonestidad, de la perversin, de lo indecoroso.

Y mientas el lder de un modelo culmin su segunda gran obra de arte escapar del Altiplano- coludido en una red de corrupcin con funcionarios, el lder del otro logr su cometido vivir en los Pinos- coludido, igual, en una gran red de corrupcin entre televisoras y casas encuestadoras.

Sin embargo, no obstante el gran parecido entre un modelo y otro, el actual representante del Presidencialismo est en Pars dando la cara por el pueblo mexicano, y el manager del Crtel de Sinaloa est escondido en algn lugar, tratando de pasar desapercibido.

Como siempre, la incongruencia mexicana.

Me embarga cierta nostalgia al recordar que una democracia tan mediocre como la que tenemos pudo llevar a tal Licenciado a la titularidad del Ejecutivo.

Dejo claro que no es mi pretensin sugerir que Pea es responsable directo de la fuga, pues no lo es; simplemente es que el momento como ejemplo claro de que la corrupcin e impunidad del Presidencialismo actual impera en todos los niveles de la administracin pblica federal- se presta para reflexionar que las prioridades de su gobierno han rondado en torno a la restauracin del Presidencialismo como modelo poltico, y que entre conflictos de inters, vulneracin flagrante de la divisin de poderes, aumento en la opacidad del gasto pblico, concursos de obra pblica manipulados, carpetazos de averiguaciones penales a cercanos y dems decisiones equivocadas, se han ido ya tres aos de este intento restaurativo, en vez de priorizar en la agenda la desigualdad social, el combate a la corrupcin y los mltiples desafos que trajeron consigo las incompletas reformas. De ah que s le sea atribuible una responsabilidad indirecta. Explico:

La corrupcin e impunidad, como dos peculiaridades del Presidencialismo ya haban aflorado dentro de los ltimos veinte meses, pero ms all de las liberaciones de Caro Quintero y de Ral Salinas de Gortari, de los descaros de la Casa Blanca y la de Malinalco, de la irrebatible mano negra en las licitaciones del Tren Mxico-Quertaro y de los mltiples escndalos relacionados con el dinero pblico; que se fugue el Chapo Guzmn del Altiplano es una muestra inequvoca de lo rpido que se propag el diseo corruptible desde lo ms alto: las seales que mand el Presidencialismo fueron de que el semforo estaba en verde para los corruptos.

La peor noticia es que no advierto voluntad poltica para ponerlo en rojo.

La Injusticia Familiar

Poco se habla del Poder Judicial en Tamaulipas. Casi siempre, las noticias locales -y sus columnas- giran en torno a: qu hicieron el titular del Poder Ejecutivo del Estado y su gabinete; qu dijo el representante del Congreso tamaulipeco; qu declar la bancada del PAN; el rumbo de la UAT con los cambios al frente; datos impactantes de salud o desempleo revelados por el INEGI o dimes y diretes polticos que cuentan con el jugo meditico necesario para convertirse en nota.

No es normal que se le reste importancia al Poder Judicial. Y digo que es anormal porque, finalmente, al ser uno de los Poderes Pblicos, de igual forma que los otros dos Poderes (Ejecutivo y Legislativo), a travs de sus actos de autoridad generan o no: justicia, seguridad, paz y bien comn. Y, me atrevo a decir, que al ser sus actos, resoluciones judiciales; es ms palpable para el ciudadano tamaulipeco distinguir si ese Poder Pblico denominado Judicial, cumple o no con su deber de garantizar los cuatro fines expuestos, que son los objetivos de cualquiera de los tres Poderes por los que se forma nuestro sistema poltico.

Y es que, hace cunto que no voltea a ver la prensa a un Juez de lo Familiar? Cunto tiempo pas desde la ltima nota relevante de un abuso de autoridad en ese rubro? Un anlisis de resultados? Una entrevista seria? La nica forma de leer algo relacionado al Poder Judicial, resulta de la cobertura de algn evento de quien preside hoy dicho Poder.

Como abogado, hago nfasis en el abandono de inters que ha sufrido el Poder Judicial -no slo por la prensa, sino por el gobierno mismo- porque, considero que esa falta de atencin -entre otros factores-, ha contribuido en demasa a disminuir la calidad en la administracin de justicia. Pues por lo menos aqu en Ciudad Victoria, lo digo claro: los Juzgados en Materia Familiar son un desastre.

No hablo de avances tecnolgicos, ya que en ese tema hasta premios ha recibido nuestro Poder Judicial desde la gestin de Alejandro Etienne. Hablo de criterios de los Jueces encargados de la Materia Familiar aqu en este Distrito; hablo de su escaza actualizacin para cuando en juicio se ventilan derechos de menores de edad; hablo de la insensibilidad con la que acuerdan da con da escritos en donde es un nio quien se dirige al Juzgado; hablo de la ceguera con la que niegan a un infante la autorizacin judicial para salir del pas; hablo de la lentitud con la que remiten un recurso de apelacin al Tribunal de Alzada an y cuando estn de por medio los derechos de un incapaz o de una persona en senectud pidiendo pensin alimenticia; hablo de la nula comprensin de lo que significa hoy en da inters superior del menor y del desconocimiento en la aplicacin de las reglas del proceso bajo la nueva ptica constitucional de los derechos humanos; hablo tambin como consecuencia de todo lo anterior- de la actitud omisa del Consejo de la Judicatura Estatal ante tan desesperante situacin. Pobres justiciables.

Creo que hay que voltear a ver al Poder Judicial en general: presionarlo, revivirlo; que quienes juzgan vuelvan a sentirse comprometidos con su importante funcin, y quienes los lideran o revisan, cumplan con su deber de transmitir y hacer lo que haya que hacer para que impere en dichos rganos jurisdiccionales la actualizacin de criterios, la sensibilidad y el cmo priorizar lo sustantivo dejando atrs en la medida en que la ley lo permite- los formalismos procesales enervantes e irrisorios que no hacen otra cosa que retrasar los procedimientos. Es lo que se trabaja diario en los rganos que componen el Poder Judicial de la Federacin desde las reformas en Materia de Derechos Humanos (2011). Basta con seguir esa lnea, por el bien de la justicia victorense y tamaulipeca.

A todo esto debo decir que como en toda Institucin- hay gente valiosa y juzgadores estudiosos, pero pongo sobre la mesa en primer trmino: voltear ya a ver a los Juzgados Familiares!; que encubiertos en "la carga de trabajo" cometen todos los das atropellos que menoscaban derechos en esta Materia.

Vaya que es delicada la injusticia familiar; ojo que: contrario a lo que pasa en los otros dos Poderes, en este rpido advierte el ciudadano la seriedad o la indiferencia de la autoridad.

Ms all

El regreso del PRI a los Pinos; las reformas constitucionales de Pea; los derechos humanos; Elba Esther Gordillo; la Seleccin Nacional del Chepo, de Vucetich y hasta de Miguel Herrera y, un despido nostlgico como el de Mandela . As, como un recio y enrgico tronido de dedos, se fue ya el 2013.

Y a la par de stas y otras noticias que rodearon su entorno social este ao; a la par del trabajo diario y a la par del estrs que genera el mismo: realmente tuvieron un momento para ustedes, para reflexionar, y tras ese ejercicio darse cuenta de qu aspectos negativos es necesario eliminar?

Apuesto a que son los menos los que practican ese reconfortante ejercicio.

Porque entre trabajo y rutinas, vuela el tiempo y, a qu hora redireccionamos rumbo, replanteamos metas y damos a la familia la prioridad que debe tener siempre?

Estimo que, aunque siempre es un buen momento para hacerlo, qu mejor poca del ao que sta, para sacudir todo aquello que no les deja avanzar con la fluidez necesaria.

Ntese, no hablo slo de lo laboral, sino de lo personal: lo familiar, eso que muy errneamente a veces se deja en segundo plano.

Vamos a reflexionar, hay que darse el tiempo. A unos das de que inicie un ao ms, ya saben para dnde van? ya saben que quieren para el ao que viene? saben cmo se quieren ver la navidad que entra? tienen planes en familia?

S, disfruten sus das libres, respiren vacaciones y tmense una, dos, tres, y hasta cuatro copas con los amigos, pero no dejen de darse ese espacio para ustedes mismos. La direccin del destino es bsica.

Qu quieren de ustedes mismos en 2014? Ms all de si aterrizan las reformas estructurales y resultan ser palpables; ms all de si el PRI, el PAN, el PRD; ms all de lo que dijo u ocult Lpez-Driga; ms all de si se gana o no el famoso quinto partido en el mundial de Brasil 2014; en fin, ms all de cualquier factor extra personal.

Analicen, reflexionen: vamos a construir un mejor Mxico!

De la mano de su familia y amigos, disfruten estas fechas. Muy agradables deseos les envo a travs de estas letras.

Me acord de la romntica divisin de poderes...

Desde la obra El espritu de las leyes de Montesquieu en 1748, se adopt la tradicional forma de dividir los poderes en los diversos sistemas polticos alrededor del mundo. En nuestro pas el artculo 49 de la Constitucin por ejemplo, a la letra dice: El Supremo Poder de la Federacin se divide, para su ejercicio, en Legislativo, Ejecutivo y Judicial.

Sin embargo, no obstante lo clara que fue la argumentacin de Montesquieu a favor del equilibrio de poderes, y sin que sea obstculo tampoco lo preciso del dispositivo constitucional que cito lneas arriba, la realidad es que dicha divisin de poderes se ha quedado en el abismo entre norma y realidad.

Y digo lo anterior, porque an y que de jure exista tal divisin, fcticamente ha sido el Poder Ejecutivo quien en base a la intromisin al Poder Judicial, con cabildeos inconstitucionales seala con un dedazo quin preside a la Suprema Corte de Justicia de la Nacin.

Bien, pues esta vez no fue as. Para bien de Mxico, hubo un gran ejemplo de democracia en la eleccin que, entre los por ahora diez Ministros se suscit en el Pleno de nuestra Suprema Corte. Digo por ahora, porque como consecuencia del reciente fallecimiento del Ministro Sergio Valls, slo integraron Pleno 10 Ministros y no 11, lo que hizo que fuera una eleccin diferente a las dems pues entre los que votaban hacan nmero par (10) y como consecuencia de ello, empataron en treinta y dos ocasiones a cinco votos cada quien los Ministros Arturo Zaldvar y Luis Mara Aguilar, algo que jams haba sucedido en una eleccin de este tipo ya que generalmente son nmero impar lo que hace imposible tal alargue.

Finalmente, tras ms de tres horas termin obteniendo la titularidad de tan relevante cargo el Ministro Luis Mara Aguilar Morales.

Le ya en varias cuentas de twitter (la del periodista Joaqun Lpez-Driga y la del senador panista Javier Lozano, entre otras) que esto no hace otra cosa ms que exhibir lo fracturada que est la Corte y la disparidad de visiones y posturas al interior de la misma. Le inclusive entre las crticas que, entonces en la Corte habr quien vea culpable a un inocente y quien libere a un culpable.

No coincido con tal lectura ni con dicha crtica. Del otro lado del pndulo est mi postura respecto a la eleccin de Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nacin.

La democracia competida no es sinnimo de fractura; por Dios: qu buena noticia que se den este tipo de ejemplos democrticos como si no nos hicieran falta, hombre- y es que, con independencia de que en efecto haya distantes visiones entre los Ministros, yo destaco que no hubo lnea del Poder Ejecutivo y que sta vez, bien o mal, fueron los propios Ministros quienes escogieron a quien ser el titular de la Corte hasta 2018. Insisto, lo eligieron ellos tal como lo estipula expresamente el quinto prrafo del artculo 97 constitucional, y no el titular del Poder Ejecutivo a travs de la famosa lnea.

Y respecto de que haya disparidad de visiones y posturas entre los Ministros, ello es el ms claro ejemplo de la discusin argumentativa que debe darse cuando existen posturas encontradas respecto de un asunto en concreto. Es decir, reprobable sera que ante determinada disyuntiva legal en la que est de por medio la inocencia o culpabilidad de una persona todos los Ministros opinaran igual. Precisamente para evitar eso es que sesionan de manera Colegiada o en Pleno (en grupo), con la finalidad de que se discutan y argumenten los asuntos, para con ello, escoger la solucin jurdica ms apegada a Derecho y Justicia. Adems, nada tiene que ver el funcionamiento jurisdiccional con la eleccin para Presidente.

Para concluir mi opinin de hoy, les transmito que desde mi particular perspectiva, es un noticin la forma democrtica en la que llega el Ministro Aguilar Morales a la Presidencia de nuestra Suprema Corte. Y aunque admito que hubiera preferido que ganara Zaldvar por las brillantes resoluciones que han marcado su estilo jurdico moderno y garantista de derechos humanos, me quedo con que todo indica, insisto, que el Ejecutivo estuvo lejos de la decisin. Bien por ste ltimo al mantenerse al margen, y bien por el ejercicio del Poder Judicial.

Habr que estar pendientes de la administracin del nuevo Ministro Presidente, es muy importante la postura que adopte la Suprema Corte en torno a temas delicados, sobre todo en esta poca de cambios sociales grandes. Ojal se trabaje duro porque dichos pronunciamientos se forjen en las discusiones y argumentaciones jurdicas montadas en la autonoma fctica del Poder Judicial, y no escuchando tan de cerca al Poder Ejecutivo.

No habr debates

Hoy les iba a hablar de los debates entre candidatos, de los formatos para ello, de las posturas del INE al respecto, y de la importancia que tiene tal ejercicio para el ciudadano.

Pero en medio del estudio que realic, pens: que aun teniendo el mejor formato, a un Instituto Electoral comprometido con tal actividad y a una audiencia expectante, el debate es nada si los protagonistas estn muy por debajo del nivel que se necesita para argir sobre los temas de inters nacional.

Y es que, pregunto:

Dnde quedaron aquellos candidatos que con cualidades como la respuesta rpida, la facilidad de palabra, la especializacin en alguna materia y algo de cultura general, hacan desde el debate volver a creer en que algo distinto era posible?

Qu les hicieron a los lderes naturales, a quienes fungan como cabecillas de un partido poltico o de un grupo de poder debido a su liderazgo nato, y que por su capacidad para manejar la inteligencia emocional propia y la de su grupo y auditorio- hacan del debate un ejercicio pleno de democracia? Todava existen aquellos que hacan vibrar al electorado privilegiando la retrica en sus discursos, los que hacan de la oralidad un arte y de la dialctica modo de vida?

Dnde estn los verdaderos candidatos?

La mayora de los que actualmente compiten son incompetentes: no son especializados en ninguna materia en especfico ms que en ocupar cargos pblicos-; no cuentan con audacia ante los medios aunado a que estos no representan contrapeso significativo para algunos-; carecen de habilidades para debatir tan es as que rehyen a tal ejercicio pblico-; reprobaran hasta el curso bsico de oratoria y no se diga el de retrica ya que casi diario ponen de manifiesto su lenguaje y vocabulario limitados-; no tienen liderazgo -pues el que detentan les fue cedido va dedazo y no construido por ellos mismos-; y de cultura general, bueno, sera muy subjetivo meterme a eso, pero asevero que una gran parte de ellos resbalara con cualquier pregunta acerca de la historia de Mxico.

Qu ventajas legislativas tienen los actuales candidatos para tener la posibilidad de competir por un espacio (un silln individual) en el Honorable Congreso de la Unin? Habrn ledo alguna jurisprudencia de la Corte? Sabrn los aspectos torales de cada reforma que sufri la constitucin recientemente? Estarn enterados en cules de ellas estn pendientes las leyes secundarias? Soy ms claro: Cuntas veces en su vida habrn abierto una Constitucin, hombre? Conocern si quiera el contenido de su primer artculo?

La gracia que los candidatos de hoy necesitan para serlo, consta de tres requisitos: 1) tener en su historial reciente actividad poltica -sin importar su reducido currculum profesional fuera de la esfera pblica-; 2) una sonrisa susceptible de embellecerse publicitariamente: la imagen vendible de una simptica y transparente persona -aun a pesar de que su moral y su declaracin patrimonial sean impresentables-; y 3) tener una buena relacin con la cpula de su partido -aunque en la relacin con los posibles votantes no exista vnculo alguno-.

Esos tres atributos se necesitan para ser candidato en la actualidad. Ninguno ms, eh.

Por todo ello decid no hablarles de las reglas de los debates en Mxico. Pues para qu hacerlo, si como ven, aun en el supuesto en que los candidatos decidan agendar debates: no habr debates. Sern, en su caso, mesas redondas en donde cada quien leer un texto preparado y posar para la foto meditica, alejadas de la verdadera esencia de un ejercicio de tal naturaleza en donde reinen la argumentacin, la discusin, la controversia, la disputa y la polmica.

Ntese que no quiero decir con todo esto que en automtico un candidato hbil para el debate resulte un buen legislador federal, sino que, lo que destaco es la nula posibilidad del votante de conocer los pros y contras de las posturas que ofrecen unos y otros en relacin con los delicados temas que guarda la agenda nacional; ya que es precisamente en el debate, en donde se fortalecen o desvanecen estas.

En suma: mientras los protagonistas del debate sigan siendo mediocres, no habr debates.

Como seguramente lo not estimado lector, me resulta muy desagradable el desazn que generan la mayora de los candidatos.

Termino mi colaboracin agradeciendo y felicitando a aquellos que contrario a la mayora, s cuentan con caractersticas que puedan ser tiles tanto para fungir como protagonista en un debate, como para el sector de la poblacin que pretenden representar en el Congreso. En serio: Gracias y felicidades!

No slo pasa en el Politcnico

Qu gusto me da, -contrario a muchos- que los muchachos del Instituto Politcnico Nacional hayan ejercido su derecho humano a la libertad de expresin y a la libre manifestacin (lo anterior en la creencia de que con ello no se menoscabaron en escala significativa derechos de terceros y sin que haya habido signos de violencia). Cmo hace falta en otras Universidades del pas algo as.

Los jvenes piden a travs del pliego petitorio: la cancelacin del reglamento interno; la cancelacin de los planes que tecnifiquen la educacin; que desparezcan los porros del Politcnico; que se democratice el Instituto; que se aumente el presupuesto; el cese de pensiones vitalicias a ex directores de la institucin; transparencia en los aspectos que el sector privado ha implementado en el desarrollo tecnolgico; y la destitucin de la Directora Yoloxochitl Bustamante.

De estos temas, sin duda los que motivaron la revelacin de los chavos son las cancelaciones tanto del reglamento interno, como de los planes que tecnifican la educacin. Aqu lo explico:

Por un lado, la propuesta del nuevo reglamento que emiti el Consejo General Consultivo del Instituto Politcnico, lleva consigo el que los alumnos al graduarse de nivel superior, en vez de obtener el grado de licenciado o ingeniero reciban en cambio el ttulo de tcnico superior. Y, por otro lado, como consecuencia natural de dicha enmienda reglamentaria, el Plan de Estudios 2014 que estaba en vspera de anunciarse, traera ya las bases de una educacin predominantemente tcnica, pues dicho Plan deba ser congruente a lo instituido en el Reglamento relativo a la tendencia tecnificadora.

Para m, eso no tiene justificacin. An as los malquerientes del movimiento estudiantil apelan a decir que el nombre del Instituto (Politcnico) deja ms que claro que debe promoverse la tecnificacin. Yo a ellos no hara otra cosa que exhortarlos a leer un poco de la historia del Instituto antes de argumentar, pues de la misma se advierte cmo es que pesar de ese nombre, desde su instauracin en poca del Presidente Crdenas, siempre ha operado como Universidad.

Ahora, los mencionados dos factores son los motivos ms slidos de agravio para los estudiantes; pero estos a su vez trajeron en cascada los restantes puntos sobre los que descansa el pliego petitorio que presentaron al Secretario de Gobernacin puntos que asevero sufren la gran mayora de las Universidades en todo el pas-.

Ya que estarn de acuerdo conmigo que la desaparicin de los porros es una demanda comn en la mayora de las universidades pblicas; as, de igual forma solicitan la democratizacin del Instituto, y esa tambin, es una particularidad que caracteriza a gran parte de las Universidades del pueblo: su antidemocrtico sistema, sus elecciones, su organizacin, su todo; vaya, en muchas escuelas universitarias se vive una cultura antidemocrtica que nos lleva inclusive a retrotraernos a pocas porfirianas. Es penoso. Pero real.

Tambin piden estos muchachos a travs del pliego, que se aumente el presupuesto; que se terminen las pensiones vitalicias para los ex directores y que se transparente la inversin que el sector privado ha hecho en el desarrollo tecnolgico; que no es otra cosa que pedir una clara rendicin de cuentas y evitar los privilegios. Esto es: decirle al alumnado cunto tienen para invertir, en qu se invirti, cunto se invirti y cunto sobra: Ser mucho pedir?

Piden, ya casi para terminar, la destitucin de la Directora del Instituto Politcnico; algo mal habr hecho la citada dama para que ms de trece mil alumnos la repudien como su lder.

Realmente estoy sorprendido para bien- que se hicieran escuchar los alumnos del Politcnico, pues generalmente las imposiciones de los grupos de poder (polticos o universitarios) se dan precisamente ante la nula reaccin de quienes estn inconformes o acostumbrados a que se les imponga.

Adems, insisto, esos problemas de los que se duelen (dejando fuera el cambio Reglamentario y el Plan de Estudios) no slo los sufre el Instituto Politcnico. Si no que en la mayora de las Universidades pblicas se dan estos obstculos enervantes que no hacen otra cosa que obstaculizar el desarrollo educativo nacional en perjuicio flagrante y directo de la educacin de nuestros jvenes.

Ya para concluir mi colaboracin de hoy, les dejo la siguiente duda que me resulta inevitable plantear: Con la misma rapidez que atendi personalmente Osorio Chong la marcha, lo har con las diversas protestas que frecuentemente se realizan en el Distrito Federal? O dicha rapidez habr respondido al peligro que representaba que el movimiento escalara negativamente ante la proximidad del dos de octubre y los efectos que dicha fecha hubiera tenido en el movimiento?

En fin. Por hoy, bien por los chavos. Veremos que dice el Secretario de Gobernacin el viernes. Ante lo justo de las peticiones debe ceder.

O me estar equivocando de pas?

Ya empezaron las campaas y hay muchos temas jurdico-electorales a abordar desde los enfoques pro democrtico y crtico constructivo. Por ello, me avocar a transmitirles hoy y en las prximas semanas, objetivamente como est el panorama en los diversos asuntos derivados de la reforma constitucional en materia electoral de dos mil catorce.

Empezar hoy por hablarles de las encuestas y su regulacin, tema delicado ya que est ms que probada la influencia de dicha actividad en el votante.

As, le cuento que aunque siento que fue ayer, el 14 de mayo de 2013 escrib precisamente sobre encuestas, en columna que titul Un IETAM desconectado, en la cual critiqu al Instituto Electoral de Tamaulipas porque a unos das de que iniciara el proceso electoral en el Estado su Consejo General no haba emitido los lineamientos bsicos de carcter tcnico-metodolgico que deberan satisfacer las personas fsicas o morales que realizaran encuestas o sondeos de opinin, negligencia tal, que poco abonaba a la democracia electoral.

Bien, al da de hoy mucho han cambiado las reglas en la materia. Pues como dije en el primer prrafo, en 2014 nuestra constitucin sufri cambios en materia electoral, como consecuencia entre otros factores- de la polmica eleccin de 2012, que trajo consigo que por primera vez en la historia electoral del pas el uso no profesional ni cientfico de las encuestas fuera introducido como argumento jurdico en la impugnacin presentada por varios partidos polticos.

Ahora, de esas nuevas reglas, debo destacar que el Instituto Nacional Electoral se convierte en la institucin rectora de la regulacin de las encuestas de carcter federal y local, y por lo tanto sus lineamientos se vuelven de carcter obligatorio para toda eleccin que se celebre en territorio nacional. Y como institucin rectora, con tiempo (el 22 de octubre del ao pasado) el INE determin ya los lineamientos y criterios generales a seguir para las casas encuestadoras, a travs del Acuerdo INE/CG220/2014.

Entre dichos lineamientos (me limitar a platicarles slo de los lineamientos y no de los criterios generales), se estableci que si la encuesta versa sobre elecciones federales como es el caso en el proceso electoral vigente en Tamaulipas-, el encuestador (sea persona fsica o moral) deber entregar copia del estudio completo de la informacin publicada al Secretario Ejecutivo del INE dentro de los 5 das siguientes a su publicacin.

Y lo ms atractivo de los lineamientos que se derivan del citado documento (Acuerdo del INE), se desprende la disposicin que establece que, todo resultado de encuesta o sondeo de opinin que se publique de manera original por cualquier medio pblicamente accesible con el fin de dar a conocer preferencias del electorado o las tendencias de la votacin, deber identificar el nombre, denominacin social y/o logotipo de la persona fsica o moral que patrocin o pag la encuesta o sondeo, as como de quien llev a cabo la encuesta o sondeo, y tambin los mismos datos respecto de quien orden su publicacin.

Adems, dispone el Acuerdo que los resultados de cualquier encuesta y sondeo, deben a su vez contener las fechas en que se llev a cabo el levantamiento de la informacin; la definicin detallada de la poblacin de estudio a la que se refieren; indicar clara y visiblemente que dichos sondeos slo tienen validez para expresar las preferencias electorales nada ms del sector de poblacin en donde se hizo el levantamiento de la informacin y en las fechas especficas de su realizacin; el fraseo exacto que se utiliz para obtener los resultados de la encuesta, es decir: las preguntas de la encuesta; la frecuencia de no respuesta y la tasa de rechazo general a la entrevista, siendo especficos; el esquema: si fue mediante entrevistas directas en vivienda o a travs de otro mecanismo; y la calidad de la estimacin: confianza y error mximo implcito.

Como ven, en el contexto pro democrtico, el texto del Acuerdo que marca los lineamientos a seguir en los prximos das para las casas encuestadoras, es apegado a la reforma constitucional en materia electoral y est desde mi punto de vista- a la altura de las recomendaciones que nos hizo en la materia la Asociacin Mundial de Investigacin de Mercados, Social y de Opinin, despus de la eleccin presidencial anterior, por tanto: desde luego dicho instrumento legal es un aliciente para volver a creer en el fortalecimiento de nuestra democracia.

Empero, el enfoque crtico constructivo me demanda a no olvidar que en Mxico reina `el abismo entre norma y realidad que sugieren algunos autores, veremos entonces qu tanto es capaz el INE de hacer valer los lineamientos del Acuerdo para disminuir ese abismo. Yo vaticino que por lo jvenes y desconocidas que son esas disposiciones jurdicas habr infinidad de violaciones, pero por lo menos ya hay avance, regulacin.

Cierro con la pregunta obligada: Influirn en el electorado tamaulipeco las encuestas?

Yo lo exhorto a que en usted no tanto, estimado lector. Por cinco simples razones: 1) porque las encuestas pre-electorales no deben ser vistas como predicciones per se, sino como el reflejo de la opinin pblica en el momento en que la encuesta fue llevada a cabo, dado que la gente cambia de opinin de un momento a otro; 2) porque no necesariamente todas las personas encuestadas acuden a votar el da de la jornada electoral; 3) porque las encuestas recopilan y analizan informacin de slo una parte de los posibles electores, de tal suerte que no se puede afirmar que las encuestas pre-electorales constituyan en s el pronstico acertado de los eventuales resultados; 4) porque las encuestas pre-electorales son nicamente un insumo que permite conocer las preferencias que, en un momento dado y como resultado del uso de mtodos estadsticos y analticos, manifiesta una muestra especfica de la poblacin y 5) porque an con los filtros derivados del Acuerdo de Lineamientos de Regulacin de Encuestas del INE analizado lneas arriba, apuesto doble contra sencillo a que se lograrn colar a travs de argucias -consideradas legales- los intereses obscuros de siempre O me estar equivocando de pas?

Ntese que no le sugiero que deje de ver encuestas, pero s que valore su veracidad, a travs de analizar, por ejemplo: quin es el patrocinador de la encuesta, el universo efectivamente representado, el tamao de la muestra y la cobertura geogrfica, el medio que lo difunde; en fin: no se deje influenciar.

Pea Nieto 2015

Como un recio y enrgico tronido de dedos se fue ya el 2014.

Con esa misma expresin del tronido de dedos empec escribiendo la columna del veinticuatro de diciembre del ao pasado. Y en serio, siento que fue antier.

Y reflexionando, lament en mi mente que ste ao se vaya en cuestin de das, dado lo productivo que en lo profesional y personal ha sido. Pero luego pens que habr a quien le resulte urgente que inicie enero 2015. Uno de ellos es sin duda el presidente de la Repblica.

Qu ao tan decepcionante para su administracin. Sobre todo, despus de venir de un 2013 tan lleno de acuerdos polticos encabezados por aquel Pacto por Mxico. Dnde qued aquella reformitis peista que call muchsimas bocas el ao pasado? En dnde se meti la seguridad de un gabinete que vanaglorindose de logros del Congreso- alentaba al pas a olvidar sus ms crticos problemas (corrupcin y desigualdad) y a salir adelante?

Objetivamente hablando, vaya que fue sorpresiva la redonda administracin de Pea en 2013!, pues despus de la polmica campaa de 2012, caracterizada por la descarada alianza entre Televisa y su candidatura, adems de sus mltiples errores (su penosa intervencin en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara; sus opacas declaraciones en Telemundo respecto de la muerte de su primer esposa; la entrevista en la que seal muy inexactamente los precios de la canasta bsica, etctera); cualquiera hubiera credo que su primer ao sera negro.

Sin embargo, como es conocido por Usted, no fue as estimado lector. Contrario a ello, dicho personaje fue inclusive elogiado por varios de los ms reconocidos medios de comunicacin a nivel internacional.

Pero entonces: qu pas en 2014? Qu pas con ese inmejorable 2013? Por qu se desdibuj ese cuadro fantstico en tan slo meses? Dijo Cicern alguna vez: Las vanas pretensiones caen al suelo como las flores. Lo falso no dura mucho. Quisiera creer que la frase no es aplicable a Pea y a su gente, pero me resulta difcil hacerlo.

Estimo que la administracin federal est muy desgastada, corrijo: demasiado. Pareciere que estamos en el quinto ao del sexenio y apenas es el primer tercio. Su deslegitimacin es real. No slo porque as lo dicen las encuestas, es corroborable en cualquier charla de caf, caray. Se habla del titular del ejecutivo como si estuviere por concluir su mandato.

Desde el mal trato poltico en el caso Ayotzinapa, escndalo tras escndalo lo tienen tocando fondo. Tanto, que el hartazgo generalizado lleg incluso a que muchos sectores sociales se mofen de Anglica Rivera, olvidando que no es ya ms una actriz de Televisa, sino la primera dama de Mxico. Aunque en gran medida son ellos quienes olvidan que gobernar no es una novela-.

Ahora, aunque parezca por dems absurdo y del todo ilgico, considero dentro de lo que cabe, que deviene positivo que se haya tocado fondo; pues es explorado que despus de esto, lo que viene generalmente es para mejorar. Ojal que as sea en 2015, porque en este ao que se esfuma ni Televisa les pudo dar luz. Fue como ya dije, un decepcionante 2014. Hoy hasta el dlar se empieza a burlar.

El presidente debe por el bien de todos, dejar 2014 atrs, darle vuelta a muchas pginas respecto de las cuales es imposible un final feliz; debe tambin, como cuando recin lleg, sorprendernos y aplicar algn ejemplo anticorrupcin como el de Elba Esther. Y en caso de aterrizarse jurdicamente la Fiscala Anti-corrupcin, debe empear su palabra a que no ser dicha institucin slo un instrumento ms de poder, sino que servir como guardin del dinero del pueblo, sujetndose a sta todo aquel que maneje recursos pblicos. Incluidos todos, desde l. Transparencia! Esa es la palabra que debera -desde ya- ser prioridad para lo que viene. Es la enorme opacidad la que tiene resentida al ncleo social.

En fin, nunca acabara si emprendo una lista de los deberes de Pea para el ao entrante; lo que s debe quedarle claro al presidente es que Pea Nieto 2015 debe parecerse ms a Colosio que a Montiel.

Pobre Constitucin

La gran protectora de los derechos humanos en Mxico cumpli un aniversario ms. S, fue un 5 de febrero ms del recientemente muy reformado texto supremo. Lamentable resulta que poca gente lo tenga presente, pues adems de la natural indiferencia jurdica que caracteriza al mexicano, Fox contribuy a ello y va decreto modific el artculo 74 de la Ley Federal del Trabajo que contempla los das de descanso obligatorio en nuestro pas, eliminando como da festivo el da de la Constitucin, para sustituirlo por el primer lunes de febrero en conmemoracin al 5 de febrero, por lo que la ignorancia respecto de tal elemental libro sigue creciendo.

Y al cumplir un ao ms, as como Usted lo hace, lgico sera que la Constitucin celebrara plenamente. En el caso, una celebracin respecto de lo sustantivo que hay en sus ttulos y captulos: los artculos protectores de la dignidad humana de los mexicanos, los principios que rigen el gasto pblico, las reglas polticas que como medio natural de control del poder contiene, y ms.

Pero le pregunto: Cree Usted que si de nuestra Constitucin dependiera, esta celebrara su da? Estimo que ni organizndole una fiesta sorpresa, eh. Cmo habra de agradarle un festejo a estas alturas que casi ningn poltico la conoce, menos la respeta y mucho menos la aplica bajo el contexto para el que fue creada-.

Prosigo y lo invito a sumarse a mi analoga estimado lector: Qu habr pensado nuestra Carta Magna en Quertaro en la celebracin que le organiz Pea Nieto? Es como si a Usted le organiza una fiesta quien no lo conoce, ni lo respeta. Qu habr sentido al escuchar tanta falsedad de quien al contrario debiera ser su primer garante? Qu grado de impotencia habr percibido al advertir tanta simulacin? Debe haberle embargado la tristeza por lo lejano que est su texto del pueblo mexicano.

En serio: Pobre Constitucin. Seguro estoy qu preferira que la conocieran, la respetaran y la aplicaran como se debe, en vez de recibir discursos vacos sobre su historia y recientes enmiendas. Y es que: Cmo hablar de respeto a la Constitucin con tanto escndalo que lo rodea? Es irritante que tipos que vulneran tanto el texto constitucional se adornen en discursos sobre su aniversario. Y en esto ltimo generalizo, porque no es slo Pea, est claro.

Seguro estoy que si por ella fuera, nos transmitira lo mal que la pas. Y lo peor: si el texto que defiende los derechos fundamentales del pueblo la pasa mal, imagnense el pueblo mismo. Definitivamente pobre cumpleaos para nuestra Ley Suprema. Ojal que dejen de hacerle cambios a su fsico, y mejor mnimo lean completo -por lo menos- su primer artculo, y aunque sea ese conozcan, respeten y apliquen; y entonces s, sin tanta desfachatez celebren su aniversario 99 el ao entrante.

Prefiero local, yo consumo en Victoria

Hace das, en el libro de Por qu fracasan los pases escrito por los economistas Daron Acemoglu y James A. Robinson, le una cuestin que me hizo recordar a nuestra querida Victoria; les cuento:

Resulta que en uno de sus captulos, subtitulado La Economa de Ro Grande, los autores llevan a cabo un ejercicio comparativo entre la economa de Nogales, Sonora, y la de Nogales, Arizona, destacando cmo es que son tan distintas siendo que slo las separa una alambrada fronteriza.

Los autores le atribuyen la divergencia a dos cuestiones: la primera a la diferencia entre la fundacin de las colonias de Norteamrica y Amrica Latina, es decir, a la cultura; y la segunda, en cmo interactan las instituciones polticas y econmicas para crear pobreza o prosperidad, segn sus intereses. Yo en lo particular considero que las dos influyen pero, me inclino ms por la primera, pues estimo que si la sociedad se organiza en forma concreta, en base a acciones firmes de beneficio general, se ejerce una sana presin a la poltica institucional y, como consecuencia sta cambia, para bien.

En fin. Aunque no son vecinos, no pude evitar comparar a nuestra Victoria, Tamaulipas, Mxico con Victoria, Texas, Estados Unidos, o con Victoria, British Columbia en Canad que, ambas economas crecen y crecen, y muy rpido.

Y luego pens: bueno, pero: qu hacemos los victorenses como sociedad civil para poder tener una mejor y ms prospera Victoria? bastar slo con criticar lo que est mal? es slo la autoridad municipal quien puede decidir las nicas opciones viables? a nadie se le ocurren buenas ideas?

Me queda claro que buenas ideas sobran pues seguro estoy que los victorenses somos talentosos-, el problema es siempre su ejecucin.

Bien, aunque suelo ser crtico en mis colaboraciones, sta vez no lo ser:

La Comisin de Empresarios Jvenes de la COPARMEX, que preside Hilda Gallardo Cavazos, inici ayer lunes la ejecucin de la campaa Prefiero Local, yo consumo en Victoria, y desde las semanas previas a la inauguracin he escuchado decir a Hilda que la finalidad principal de la campaa es que el victorense asuma ese sentido de pertenencia con Victoria, del que casi siempre se adolece. Que en otras palabras, lo que quiere decir Hilda es que los victorenses debemos estar orgullosos de serlo. Y por ende actuar, accionar, ser parte de un activismo local, que en el caso de la campaa es en materia de adquisicin de productos o servicios.

Explico: en vez de ir a Soriana (empresa fornea) ir a GranD; en lugar de buscar lo que requerimos en Office Depot (empresa extranjera), por qu no agotar inicialmente la bsqueda de ese producto en OfiVic; en vez de ir a buscar productos de limpieza en Sams, primero voltear a ver lo que ofrece Mesil; es decir: voltear a ver primero al comercio local antes que al forneo o extranjero.

Lo anterior implica, que la ejecucin de la campaa trae consigo el fortalecimiento natural de los comercios locales, y en consecuencia figura en la estabilidad de los empleos que dichos comercios generan, lo que a la postre redundar en el crecimiento de la economa victorense y en la creacin de mayores empleos, -con el plus de que el capital se quede y se siga invirtiendo en nuestra capital-, contrario a lo que sucede generalmente con el capital de negocios forneos o extranjeros.

Desde luego que los comerciantes locales tienen empeada su palabra en que los productos y servicios que ofrecen son de primera calidad y dignos del consumidor victorense, por lo que no debemos dudar en integrarnos.

Est claro, no? Si queremos que nuestra Victoria est a la altura que los victorenses deseamos, debemos luchar. Vamos entre todos comenzando por la sociedad civil- a activarnos responsablemente. Creo que no hay mejor comienzo para esa lucha de cambio cultural, que sumndose a la campaa: Prefiero local, yo consumo en Victoria.

Enhorabuena el inicio de esta campaa: cien por ciento victorense!

Punto de vista contrario

Apenas el sbado, en nota del peridico Expreso de esta capital, le una opinin del muy conocido laboralista Javier Gonzlez Hernndez, en donde entre otras cosas- critic severamente una de las reformas que sufri la Ley Federal del Trabajo hace poco tiempo. As, estimo, ms que oportuno, necesario dada la importancia del tema- comentar al respecto.

Y es que, el citado defensor del `trabajador dijo que, antes, dentro de un procedimiento laboral, si el trabajador obtena laudo favorable se le pagaban los salarios cados del tiempo que corriera, y ahora lo coartaron a slo un ao. Sentenciando que eso no tiene justificacin y que se desvirta el espritu de la justicia social.

No coincido. S tiene justificacin tanto jurdica como social dicho ajuste a la Ley Laboral, y por tanto: no se vulnera el espritu de la justicia social.

Les explico: la Ley Federal de la Materia, en efecto, en su artculo 48 antes de que fuera reformado- estableca que, si en juicio, el patrn no comprobaba la justificacin del despido o causa de rescisin, tena entonces que pagar los salarios vencidos desde la fecha del despido hasta que se cumplimentara el laudo.

Lamentablemente, la ltima parte de dicha disposicin legal fue durante dcadas- sinnimo de indebidas tcticas para prolongar artificialmente la duracin de los procedimientos; tcticas que en infinidad de casos, lograron incluso desnaturalizar la esencia indemnizatoria del `salario cado para convertirla en una forma injusta de lucrar a costillas de un patrn, ya que entre ms largo era el juicio, ms se incrementaba el crdito laboral en perjuicio de las fuentes de empleo. De hecho, -como se ver en lneas siguientes- este fue uno de los motivos fundamentales para la reforma de dicho precepto jurdico.

Hoy, dicho artculo 48, como bien lo seal Gonzlez Hernndez, estipula que, si en juicio, el patrn no acredita que el despido se dio en virtud de alguna causal de las que prev la ley para hacerlo sin incurrir en responsabilidad, debe entonces pagar salarios vencidos al trabajador desde la fecha del despido hasta por un periodo mximo de doce meses.

S, hasta doce meses; es decir, aun en el supuesto de que un juicio dure dos o ms aos, el patrn est obligado a pagar el salario cado del trabajador slo a razn de un ao de salario vencido, ms un determinado inters que prev tambin el dispositivo jurdico en anlisis.

Frente a este panorama, como dije, no coincido con la opinin del respetable defensor de los operarios en el sentido de que no tiene justificacin dicha enmienda legal. Contrario a ello, estimo que dicha reforma no es injustificada, ni desde el punto de vista jurdico, ni desde el social: Jurdica y socialmente encuentra su respaldo en el documento de `exposicin de motivos, que en su momento hiciera llegar al Congreso de la Unin el ex presidente Caldern, haciendo uso del derecho de iniciativa preferente que le otorga nuestra Constitucin a quien tiene la titularidad del Poder Ejecutivo Federal.

Pues de tal exposicin de motivos, se advierte que las razones jurdicas torales de limitar hasta doce meses el salario cado fueron: 1) el combatir la indebida prctica de prolongar artificialmente la duracin de los procedimientos laborales y 2) preservar el carcter indemnizatorio del salario vencido; y como justificacin social toral: se plante, con el nimo de conservar las fuentes de empleo (que de por s son escasas en nuestro pas).

Por lo tanto, en razn de estos prrafos considero, que la reforma laboral en ese aspecto- no vulnera el espritu de justicia social, ya que este segn la Organizacin Internacional del Trabajo- se basa en la igualdad de derechos para todas las personas y la posibilidad para todos los seres humanos, sin discriminacin, de beneficiarse del progreso econmico y social en todo el mundo.

Es decir, la justicia social pretende entre sus valores fundantes, atacar sin titubeos las desigualdades econmicas y el desempleo, y para ello de entre las premisas que le dan vida a ese principio, se encuentra el de la generacin de empleos, mismos que para que se den, se necesita de la seguridad y estabilidad econmica de las fuentes de trabajo; sin embargo, muchas de stas no gozaron de tales atributos de seguridad y estabilidad econmica al verse emproblemadas en demandas laborales, pues explorado es, que no han sido pocos los establecimientos que tuvieron que inclusive cerrar sus puertas para poder cumplimentar un laudo condenatorio, ya que despus de un juicio de cinco o seis aos, el crdito laboral generado a travs de la figura del `salario cado resultaba ya desproporcional y hasta inverosmil. Se acumulaban muchsimos ceros que, devenan impagables para cualquier patrn promedio.

As, pensar lo contrario se llegara a lo injusto, de creer que la justicia social avalara que a un trabajador se le paguen los salarios vencidos de cinco aos que dur un juicio, siendo que tiene ya cuatro aos o ms laborando para diverso patrn. Eso es lo que pasaba en la mayora de los casos, pues aun tomando en cuenta el ndice formal de desempleo en nuestro pas, generalmente los trabajadores inmersos en un juicio laboral como demandantes ya sea por conviccin y esfuerzos propios, responsabilidad familiar o hasta por apelar a la supervivencia misma- encontraban un empleo en diversa fuente de trabajo dentro de los seis o doce meses despus de haber sufrido el despido.

Queda claro entonces, que la justicia social no respaldara una situacin as. Pues al da de hoy me aventuro a decir, que no hay trabajador que haya comunicado a la Junta de Conciliacin que ya est laborando para otro patrn, y que le resulta incmodo el pago inmerecido de los salarios vencidos correspondientes al tiempo en que -a la par- ya perciba ingresos de distinta fuente laboral.

Aprovecho el tema, para concluir mi colaboracin de hoy, exhortando a esta audiencia a que, cualquiera que sea su posicin dentro de una relacin laboral (patrn o trabajador), antes de acudir a instancias litigiosas, agoten primero la conciliacin como medio alternativo para la solucin de conflictos: es sano y se gana tiempo.

Selecciones o elecciones

El tres de octubre de este ao hay eleccin presidencial en Brasil, creen que alguien se ocupa de ello hoy?

Esto me llev a hacer una breve reflexin, que les comparto:

Cuando estamos en una reunin y alguno de los conversadores elige como tema el de las selecciones, o el de las elecciones, resulta difcil fonticamente distinguir a cul habr de referirse quien guiar la pltica hacia ese rumbo; salvo que el contexto que rodea la reunin sea inminentemente deportivo o poltico.

En cambio, para nada es complejo distinguir entre dichos tpicos al leerlos. Los dos, futbol y poltica eternamente han dado de que hablar, son fuentes inagotables de polmica y mucha pasin, slo que la seleccin generalmente encausada de manera positiva y la eleccin no necesariamente.

El poltico y el periodista estn en todo momento ansiosos del periodo de elecciones, tanto, que aunque no est ni prxima la jornada electoral, indefectiblemente habr ms de dos columnas que hablen de ello. Siempre eh, en cualquier medio.

Pero de las selecciones, de las selecciones slo se habla cada cuatro aos. Hay que aprovechar entonces, hay que despejarse de lo vulgar que a veces llega a ser nuestra democracia sea poca de eleccin o no, y disfrutar esta fugaz poca de la seleccin.

Claro, con los ojos bien abiertos de que esa vulgaridad democrtica no lleve a los congresistas a dar la sorpresa en materia energtica que perjudique a la colectividad mexicana, ya que la nica sorpresa energtica que merece el mexicano estos das, es la construida a travs de una barrida frrea del Gullit; un jaln de camiseta de Layn; una genialidad de Herrera o un gol enrgico de Peralta, que empujen a la seleccin a darle a este pas la satisfaccin que ninguna eleccin popular le ha dado.

Lleg el mundial estimados lectores. En unas horas pita el rbitro. Dmosle un respiro a las elecciones. Es poca de selecciones.

Su gran oportunidad

Poco se habla de lo que hace el Congreso del Estado en Tamaulipas, a veces porque no se le da la verdadera dimensin a su trabajo, y otras muchas -la mayora- porque hacen poco, muy poco.

Ahora, hace algunos das, ya por despedirse, la Sexagsima Primera Legislatura, mediante Decreto LXI-909, reform, adicion y derog algunos artculos del Cdigo de Procedimientos Civiles vigente en la Entidad.

En lo personal, al ver que se anunciaban reformas a dicha Ley Procesal tan importante en el Estado, pens que se despedan con broche de oro, imagin que se trataban de verdaderos cambios, de transformaciones que realmente necesitamos los abogados para contribuir con la agilidad en la justicia, en beneficio de nuestros clientes: los justiciables tamaulipecos.

Pero no, imagin mal.

Al leer todos y cada uno de los artculos agregados y/o que sufrieron modificaciones, me di cuenta que la gran mayora pertenecen al reconocimiento de los medios alternativos de solucin de conflictos (la mediacin, conciliacin, transaccin y arbitraje).

Desde luego es de celebrarse que en la justicia civil, mercantil y familiar, se reconozcan ya los medios alternativos de solucin, pero, y todo lo dems?

Aterrizo: Cada que hay una reforma al tan poderoso Cdigo de Procedimientos Civiles para el Estado, el litigante espera que el diputado lea en realidad los males que aquejan a la justicia jurisdiccional, para que desde su posicin legislativa, se atreva a reformar lo que est mal y adicionar lo que hace falta, y no se limite slo a copiar lo que ha sido tema en otros Estados, o lo que est de moda.

Reitero, resulta benfica para los tamaulipecos la incorporacin de los medios alternativos de solucin de conflictos, pero faltan aos para poder materializar esto, aos! Necesitamos una enorme difusin del aparato Gubernamental sobre esta nueva forma de resolver los problemas, y sobre todo, influencia global de los abogados en los clientes, para sugerirles que en la mediacin o en la conciliacin pueden encontrar una solucin real de su controversia. Es en serio, una cuestin de largo plazo.

Y hoy? Y el corto plazo? Reformar cuestiones relativas a la figura del divorcio (suprimir la etapa probatoria cuando el demandado confiesa la causal desde la contestacin, o bien quiere tambin el divorcio por la causa que sea); adicionar preceptos proteccionistas de los derechos de incapaces; modificar el procedimiento de juicios sucesorios a fin de hacerlos ms giles; sensibilizar lo adjetivo con mira directa en los derechos humanos de los tamaulipecos; en fin: un sinnmero de situaciones que haran gastar menos tiempo y dinero a infinidad de justiciables tamaulipecos, que an y ya en vigor los medios alternativos, optarn por la va contenciosa.

Y voy ms all, inclusive ya pensar en separar del Cdigo de Procedimientos Civiles lo que pertenece a la Materia Familiar, esto es: Por qu no pensar en un Cdigo Familiar para el Estado de Tamaulipas? Por qu no pensar en grande? Hoy en da son agua y aceite estas dos materias, no pueden vivir dentro de la misma Codificacin.

Realmente espero que esta joven Legislatura aproveche el tiempo, y se ponga al nivel de nuestra sociedad, hay muchas cosas por hacer, se puede innovar en temas jurdicos que ataen directamente al bienestar tamaulipeco. Es su gran oportunidad seores diputados!

S, hagan poltica; pero por favor exploren, estudien, reflexionen posibles reformas, y si van a copiar hganlo bien. No den lstima caray!

Tena razn Don Octavio

Estimado lector, como en pocas decembrinas, en la semana patritica de septiembre me embarga cierta melancola, y reflexiono. Smele a ello las fuertes lluvias que han cado en nuestra hermosa Victoria.

As, al tiempo en que la vaguedad de pensamientos generados por esa melancola me abordaban, lea la red social twitter, y me top con aquella frase de Octavio Paz que dice:

Pobres mexicanos que cada quince de septiembre, gritan por espacio de una hora, para callar el resto del ao.

Ledo lo anterior y sumergido en nobles pensamientos relacionados con nuestro pais, pens: todos los mexicanos de una u otra forma disfrutamos el acostumbrado Da del grito ya sea familiarmente, con amigos, y otros tantos aunque sea acompaados del televisor, pero todos somos fiel al da.

Y en cualquiera de las citadas modalidades, se grita y/o se vive con jbilo el momento, no obstante que la gran mayora poco sepa de la historia real de Miguel Hidalgo y Costilla y los intereses personales que lo movan.

Bueno, en ese contexto, me aventuro hasta a decir con la vehemencia que lo hara si me constara objetivamente-, que siete de cada diez mexicanos que gritaron ayer Viva! despus de que con mucho desnimo cumpliera Pea con la tradicional ceremonia de independencia, no est de acuerdo en gran medida con la forma en que se gobierna el pas. Pero, igual lo gritan? Ejercen su libertad de expresin? Se inconforman democrticamente?

Coincidirn conmigo que la respuesta es: no. Por qu entonces enorgullecerse una noche al ao por una patria por la cual se hace muy poco en el mbito del reclamo social? Por qu gritar Viva! de manera intensa cuando se acta omisivamente los 364 das restantes? Por qu disfrazarse del macho tequilero cuando se procede pasivamente ante una autoridad que es indiferente a la desigualdad social?

Otro tipo de conductas que olvida siempre el mexicano al gritar Viva! son las que se adoptan ante los ilcitos de peculado que cometen los servidores pblicos que indebidamente se apropian del dinero del Estado; pues qu se hace? Nada? Prefiero quitarle los signos de interrogacin: nada.

Al contrario, la comunidad mexicana es no solo pasiva, sino adems desmemoriada, porque al funcionario corrupto hasta se le premia socialmente con la aceptacin en todos los mbitos; y lo ms peligroso, ese ejemplo permea entre la poblacin al grado que jvenes desean participar en poltica como modo de vida para hacerse de un capital econmico, al fin que existe una total impunidad y complacencia social.

Tal vez me tildarn de amargado o resentido, pero quienes me conocen saben que esos adjetivos no me acomodan. Lo que pretendo transmitirles a travs de estas lneas no es un mensaje negativo, sino que por el contrario, se lean estas notas como un llamado a la concientizacin colectiva, pues slo participando activamente se pueden lograr cambios democrticos sustanciales; y entonces s, gritar Viva! ms fuerte que nunca.

Qu razn tena Don Octavio, caray: debemos dejar de callar el resto del ao.

Un legislador como aqul General

Estaba analizando las diversas posturas legislativas en torno a la reforma energtica que se discute hoy en el Congreso de la Unin, y frustrado de lo polarizadas que estn las mismas; de pronto me acord, que cada que veo en un programa en el Canal del Congreso, cada que veo un reportaje, una nota, o una fotografa de lo que ocurre dentro del histrico recinto de San Lzaro, lo primero que alcanza uno a leer, es esa gran frase que se encuentra en oro de frente a los legisladores: La patria es primero.

Algunos sabrn quien inmortaliz esa histrica frase. Pero seguro estoy de que la mayora no conoce la fabulosa historia que le dio vida. Les hago el recuento breve y claro:

En 1819, dos aos antes de que se consumara la independencia de Mxico, la lucha por sta pareca estar en decadencia, se le vean ya pocas posibilidades de xito a los insurgentes mexicanos. De hecho, el nico que segua preocupando a las fuerzas espaolas era el General Vicente Guerrero.

As, como ste era el nico que amenazaba todava a los espaoles, stos, astutamente le ofrecieron el indulto. (El indulto era la figura que los espaoles ofrecan a los insurgentes que se levantaban en armas, que consista en perdonarles la traicin, y ser ms tarde arropados por el virreinato espaol).

Y digo astutos, porque no le ofrecieron el indulto directamente, -como lo haban hecho con otros jefes insurgentes- sino que, lo hicieron por conducto de la persona que ms respetaba en su vida el general Vicente Guerrero: su padre.

S, maquiavlicamente el virrey espaol en turno, envi a Pedro Guerrero (padre de Vicente) a ofrecerle el indulto a su hijo. Y as es como, arrodillado y empapado en llanto, le pidi el seor Pedro a su hijo que por el bien de todos, entregara las armas y terminara con esa guerra que adems de destructiva, a ningn fin prctico llegara.

Termina la verdica historia, en que los ruegos del padre no lograron convencer al General Vicente Guerrero, el cual, dirigindose a los que estaban presentes, dijo: Seores, este es mi padre que ha venido a ofrecerme el perdn de los espaoles y un trabajo como General espaol. Saben ustedes, que yo siempre lo he respetado, pero la Patria es Primero.

Dos aos ms tarde se consum nuestra independencia.

Y es que, imagnense uno, dos, o tres lderes como ste discutiendo hoy la reforma energtica en el Congreso, otra cosa sera.

En serio, cambiara las 30 horas o ms que durar la sesin, por una hora de argumentos en donde se pusiera la patria por delante, como la puso aqul da el inmortal General.